IAPH. Instituto Andaluz del Patrimonio Historico

Bienvenido 04/12/2016

English | Español

Ayuda | Directorio | Contacto | Mapa

A+|A-

Enviar a un amigo

Imprimir

Junta de Andalucía Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Cultura Logo del Instituto andaluz del Patrimonio histórico

Arquitectura Contemporánea de Andalucía

Búsqueda

NAVEGACIÓN
  • Informe
NAVEGACIÓN DE REGISTROS 1 de 4| primera imagen anterior siguiente última imagen
Imagen de Azucarera San Fernando y Destilería Los Rosales Más imágenes + Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Azucarera San Fernando y Destilería Los Rosales
Código: 410920009
Provincia: Sevilla
Municipio: Tocina
Dirección y vías de acceso: Av. Sevilla 1 y Av. Sevilla, 4

DESCRIPCIÓN

Tipologías Actividades Cronología
Azucareras Producción de azúcar 1925/1926

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Ingenieros Fives Lille Proyecto. Parcial 01/01/1925

Descripción

Esta planta industrial de grandes dimensiones constituyó un modelo ejemplar de fábrica en el sector agroalimentario. El terreno en propiedad ascendía a unas 12 Ha. en las que se situaban edificios fabriles, oficinas y viviendas unifamiliares para técnicos y empleados. Aunque en la arquitectura residencial nos encontramos con ciertas fluctuaciones estilísticas, los edificios fabriles y administrativo encontramos un interesante racionalismo constructivo.
El núcleo principal de edificación es el que alberga las oficinas y el proceso completo de transformación química del azúcar junto al edificio de la destilería y que coinciden con las construcciones de mayor antigüedad. A un lado y a otro se sitúan grupos de naves a dos aguas de distinta factura, destinadas al almacenaje de azúcar, pulpa y otros productos. Impera ante todo la lógica funcional y una gran veracidad constructiva.
Depósitos, silos, laboratorio, depuradora de aguas y otras instalaciones auxiliares van colmatando el recinto aquí y allí, y junto a las calderas, en el corazón de la fábrica se yergue la chimenea dominándolo todo.
Al lado de la destilería se dispone una zona ajardinada con la vivienda del director. Las demás viviendas agrupadas por barriadas se sitúan al exterior del recinto fabril.
Pero será la gran chimenea y la fachada que el edificio de producción y las naves dan hacia las vías del tren las que se convertirán en la imagen representativa de esta industria modelo.Medio Físico: La existencia de un curso de agua como el río Guadalquivir en las inmediaciones, canteras de caliza y carreteras de comunicación con Sevilla y su provincia son factores relevantes para la localización de la fábrica primitiva, pero la cuestión decisiva en la implantación de toda azucarera es la proximidad a la red ferroviaria, en este caso la de Sevilla- Córdoba por donde hoy corre el tren de alta velocidad. No sin razón la empresa Ebro contaba con un importante número de vagones y locomotoras propias.
Inserta en un medio eminentemente agrícola, se satisfacían además todas sus necesidades en cuanto a materias primas tanto de remolacha como de agua para su lavado, transporte y transformación o de cal para los procesos químicos. El carbón que más tarde se sustituiría por fuel-oil provenía sin embargo de Asturias, y el suministro eléctrico lo realizaba la Compañía Sevillana de Electricidad.
Medio Urbano: La historia de Los Rosales y su crecimiento urbano no sería comprensible sin la azucarera. Nos encontramos en un caso en que la fábrica actúa de agente aglutinador y conformador de la estructura urbana, hasta tal punto que la fábrica se insertó en un minúsculo núcleo de población preexistente y después poco a poco se fueron generando asentamientos residenciales en las inmediaciones promovidos en su mayor parte por la propia empresa, creándose una verdadera población paralela a Tocina.
Producción: Desde un primer momento se montaron una fábrica azucarera y una destilería por lo que los productos se repartían entre azúcar en sus distintas variedades, pulpa seca, melaza y alcohol etílico. Tras su primera campaña con el Grupo Ebro en 1941 se llevó a cabo un plan de modernización y mejoras. Se instalaron nuevos secaderos de pulpa, una evaporación a presión y una difusión continua de Smet. Contaba además con turboalternadores para garantizar el funcionamiento continuo de las instalaciones si fallaba el suministro eléctrico. Las instalaciones tipo Barbet de la destilería producían unos 200 hectolitros diarios de alcohol tras dotarse de un sistema de concentración de vinazas. En total se llegaron a transformar diariamente 2.000 toneladas de remolacha.
Los operarios de la fábrica provenían en su mayor parte de Granada donde la industria azucarera tenía gran tradición y por tanto conocían el proceso y las tareas exigidas.

Pautas de proyecto.

Funcionalidad.
En un proceso de transformación como este, con una larga tradición, la arquitectura de determinados elementos ha ido depurando sus formas hasta adaptarse completamente a los requerimientos técnicos como es el caso de los silos de remolacha.
Secaderos de pulpa, almacenes de azúcar, depósitos de melaza, lavaderos de remolacha, destilería, son arquitecturas organizadas y articuladas con una lógica funcional indiscutible en la que los espacios se definen por la fase concreta del proceso que en ella se desarrolla.
La imagen externa responde a este mismo principio con una claridad y una veracidad constructiva libre de toda ostentación.
Humanización. Gratificaciones y pluses, auxilios extraordinarios, cartillas de invalidez y jubilación, grupos escolares y becas y un largo etcétera. No sin razón se le concedió en 1941 a la Compañía Ebro la declaración de Empresa Ejemplar por su meritoria labor social.
El espacio del trabajo entorno a las máquinas era por el contrario de ambiente hostil, escasa iluminación y poca ventilación, llegándose en algunos puntos a sufrir altísimas temperaturas.
Junto a esto resaltar la construcción de casas para empleados y obreros en las inmediaciones de la fábrica, que como antes dijimos en Los Rosales tuvo grandes implicaciones urbanas creándose un importante núcleo de población a base de la sucesiva construcción de barriadas y viviendas.
Representación. Más que plantearse conscientemente la representación simbólica de la empresa a través del hecho arquitectónico, esta capacidad representativa se produce de forma espontánea. La arquitectura diferenciada, con sus altas chimeneas y los imponentes volúmenes de naves, edificio de calderas o destilería, de gran pureza constructiva, visibles y reconocibles a gran distancia, hablan por sí solos. La fachada hacia las vías del tren con el nombre de la fábrica en grandes azulejos se convierte en la imagen de una industria modelo.
Desde el punto etnográfico y sociológico, hay también que destacar el papel que juega la fábrica como reflejo de la vida de varias generaciones de trabajadores. Toda una población se ve identificada con ella, habiendo sido capaz de crear un sentimiento de pertenencia tan arraigado que aún persiste. No sin razón hoy día están literalmente apropiándose poco a poco de su fábrica dándole nuevos usos.
Técnica. Materiales y tecnologías.
No son relevantes las mejoras e innovaciones constructivas realizadas desde el punto de vista de la técnica. Si es cierto que se emplearon en algunas ocasiones hormigones de alta resistencia. La uralita y la chapa metálica ondulada conviven con la teja plana, la fábrica de bloques o de ladrillo, la carpintería de madera, armaduras metálicas en cubierta y pilares y forjados de hormigón armado.
Las estructuras metálicas portantes que encontramos en algunas edificaciones se realizaron a posteriori como refuerzo para soportar las vibraciones y mayores cargas transmitidas al incorporar nuevas maquinarias. Pero las armaduras metálicas de cubiertas son originarias y su magnífica factura no deja de sorprendernos.
Los laboratorios propios de la fábrica se encargan de tareas como ensayar las materias primas y los lubrificantes o llevar el control de calidad de la fabricación y el producto final.
Forma.
Arquitectura creada a base de sucesivas adiciones a lo largo del tiempo con cierto grado de desarticulación de las piezas pero que en general crean un conjunto coherente dentro de la diversidad, coherencia que les viene impuesta ante todo por el necesario orden funcional del sistema acompañado de un interesante racionalismo constructivo.
En una superficie aproximada de 12 Ha. se sitúan los edificios fabriles, las oficinas y viviendas unifamiliares para técnicos y empleados.
El núcleo principal de edificación lo componen las oficinas junto a la planta de transformación del azúcar. El lenguaje es típicamente industrial tanto en su aspecto formal como compositivo, alejado de la tradicional fábrica azucarera. Pureza constructiva y lógica funcional. La sólida estructura de hormigón armado configura el propio exterior de la edificación con un cerramiento modulado en el que se abren grandes ventanales. La luz cenital penetra por la cumbrera a través de las cerchas metálicas con linternón corrido o se cuela por entre los apoyos de la estructura del almacén de azúcar.
Tan sólo el nuevo cuerpo de la destilería cuenta con cubierta plana, diferenciando su volumen del resto de construcciones.
A un lado y a otro se sitúan graciosas series de naves a dos aguas caracterizadas por su simplicidad y ritmo. Las demás instalaciones auxiliares van colmatando el recinto, tanques de combustible, depósitos de melaza, volcadores de remolacha, depuradora de aguas, básculas, aparcamientos, y en el corazón de la fábrica se alza la chimenea con su imponente volumen cilíndrico.La fachada hacia la vía ferroviaria del edificio de producción con sus grandes ventanales, la gran chimenea de ladrillo y la rítmica serie de naves de almacenaje se convertirán en la imagen más representativa de la fábrica.Medio Físico: La existencia de un curso de agua como el río Guadalquivir en las inmediaciones, canteras de caliza y carreteras de comunicación con Sevilla y su provincia son factores relevantes para la localización de la fábrica primitiva, pero la cuestión decisiva en la implantación de toda azucarera es la proximidad a la red ferroviaria, en este caso la de Sevilla- Córdoba por donde hoy corre el tren de alta velocidad. No sin razón la empresa Ebro contaba con un importante número de vagones y locomotoras propias.
Inserta en un medio eminentemente agrícola, se satisfacían además todas sus necesidades en cuanto a materias primas tanto de remolacha como de agua para su lavado, transporte y transformación o de cal para los procesos químicos. El carbón que más tarde se sustituiría por fuel-oil provenía sin embargo de Asturias, y el suministro eléctrico lo realizaba la Compañía Sevillana de Electricidad.
Medio Urbano: La historia de Los Rosales y su crecimiento urbano no sería comprensible sin la azucarera. Nos encontramos en un caso en que la fábrica actúa de agente aglutinador y conformador de la estructura urbana, hasta tal punto que la fábrica se insertó en un minúsculo núcleo de población preexistente y después poco a poco se fueron generando asentamientos residenciales en las inmediaciones promovidos en su mayor parte por la propia empresa, creándose una verdadera población paralela a Tocina.
Producción: Desde un primer momento se montaron una fábrica azucarera y una destilería por lo que los productos se repartían entre azúcar en sus distintas variedades, pulpa seca, melaza y alcohol etílico. Tras su primera campaña con el Grupo Ebro en 1941 se llevó a cabo un plan de modernización y mejoras. Se instalaron nuevos secaderos de pulpa, una evaporación a presión y una difusión continua de Smet. Contaba además con turboalternadores para garantizar el funcionamiento continuo de las instalaciones si fallaba el suministro eléctrico. Las instalaciones tipo Barbet de la destilería producían unos 200 hectolitros diarios de alcohol tras dotarse de un sistema de concentración de vinazas. En total se llegaron a transformar diariamente 2.000 toneladas de remolacha.
Los operarios de la fábrica provenían en su mayor parte de Granada donde la industria azucarera tenía gran tradición y por tanto conocían el proceso y las tareas exigidas.
Pautas de proyecto.
Funcionalidad.
En un proceso de transformación como este, con una larga tradición, la arquitectura de determinados elementos ha ido depurando sus formas hasta adaptarse completamente a los requerimientos técnicos como es el caso de los silos de remolacha.
Secaderos de pulpa, almacenes de azúcar, depósitos de melaza, lavaderos de remolacha, destilería, son arquitecturas organizadas y articuladas con una lógica funcional indiscutible en la que los espacios se definen por la fase concreta del proceso que en ella se desarrolla.
La imagen externa responde a este mismo principio con una claridad y una veracidad constructiva libre de toda ostentación.
Humanización. Gratificaciones y pluses, auxilios extraordinarios, cartillas de invalidez y jubilación, grupos escolares y becas y un largo etcétera. No sin razón se le concedió en 1941 a la Compañía Ebro la declaración de Empresa Ejemplar por su meritoria labor social.
El espacio del trabajo entorno a las máquinas era por el contrario de ambiente hostil, escasa iluminación y poca ventilación, llegándose en algunos puntos a sufrir altísimas temperaturas.
Junto a esto resaltar la construcción de casas para empleados y obreros en las inmediaciones de la fábrica, que como antes dijimos en Los Rosales tuvo grandes implicaciones urbanas creándose un importante núcleo de población a base de la sucesiva construcción de barriadas y viviendas.
Representación. Más que plantearse conscientemente la representación simbólica de la empresa a través del hecho arquitectónico, esta capacidad representativa se produce de forma espontánea. La arquitectura diferenciada, con sus altas chimeneas y los imponentes volúmenes de naves, edificio de calderas o destilería, de gran pureza constructiva, visibles y reconocibles a gran distancia, hablan por sí solos. La fachada hacia las vías del tren con el nombre de la fábrica en grandes azulejos se convierte en la imagen de una industria modelo.
Desde el punto etnográfico y sociológico, hay también que destacar el papel que juega la fábrica como reflejo de la vida de varias generaciones de trabajadores. Toda una población se ve identificada con ella, habiendo sido capaz de crear un sentimiento de pertenencia tan arraigado que aún persiste. No sin razón hoy día están literalmente apropiándose poco a poco de su fábrica dándole nuevos usos.
Técnica. Materiales y tecnologías.
No son relevantes las mejoras e innovaciones constructivas realizadas desde el punto de vista de la técnica. Si es cierto que se emplearon en algunas ocasiones hormigones de alta resistencia. La uralita y la chapa metálica ondulada conviven con la teja plana, la fábrica de bloques o de ladrillo, la carpintería de madera, armaduras metálicas en cubierta y pilares y forjados de hormigón armado.
Las estructuras metálicas portantes que encontramos en algunas edificaciones se realizaron a posteriori como refuerzo para soportar las vibraciones y mayores cargas transmitidas al incorporar nuevas maquinarias. Pero las armaduras metálicas de cubiertas son originarias y su magnífica factura no deja de sorprendernos.
Los laboratorios propios de la fábrica se encargan de tareas como ensayar las materias primas y los lubrificantes o llevar el control de calidad de la fabricación y el producto final.
Forma.
Arquitectura creada a base de sucesivas adiciones a lo largo del tiempo con cierto grado de desarticulación de las piezas pero que en general crean un conjunto coherente dentro de la diversidad, coherencia que les viene impuesta ante todo por el necesario orden funcional del sistema acompañado de un interesante racionalismo constructivo.
En una superficie aproximada de 12 Ha. se sitúan los edificios fabriles, las oficinas y viviendas unifamiliares para técnicos y empleados.
El núcleo principal de edificación lo componen las oficinas junto a la planta de transformación del azúcar. El lenguaje es típicamente industrial tanto en su aspecto formal como compositivo, alejado de la tradicional fábrica azucarera. Pureza constructiva y lógica funcional. La sólida estructura de hormigón armado configura el propio exterior de la edificación con un cerramiento modulado en el que se abren grandes ventanales. La luz cenital penetra por la cumbrera a través de las cerchas metálicas con linternón corrido o se cuela por entre los apoyos de la estructura del almacén de azúcar.
Tan sólo el nuevo cuerpo de la destilería cuenta con cubierta plana, diferenciando su volumen del resto de construcciones.
A un lado y a otro se sitúan graciosas series de naves a dos aguas caracterizadas por su simplicidad y ritmo. Las demás instalaciones auxiliares van colmatando el recinto, tanques de combustible, depósitos de melaza, volcadores de remolacha, depuradora de aguas, básculas, aparcamientos, y en el corazón de la fábrica se alza la chimenea con su imponente volumen cilíndrico.
La fachada hacia la vía ferroviaria del edificio de producción con sus grandes ventanales, la gran chimenea de ladrillo y la rítmica serie de naves de almacenaje se convertirán en la imagen más representativa de la fábrica.


Datos históricos

Propietario original Sociedad Azucarera Bética y en 1941 pasa a Ebro. Compañía de azucares y alcoholes S.A. E.C.A.Y.A.
Encargo inicial a Fives Lille

DOCUMENTACIÓN

Información Bibliográfica

SOBRINO SIMAL, Julián: Arquitectura Industrial de Andalucía, Instituto de Fomento de Andalucía, 1998. 151-152. 84-87672-19-1

SOBRINO SIMAL, Julián: Patrimonio Industrial en Andalucía. Jornadas Europeas del Patrimonio 2001, Junta de Andalucía. Consejería de Cultura, 2001. 144-162. 84-8266-246-5

  Preservación de la Arquitectura Industrial en Iberoamérica y España, Cuadernos. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, 12, Granada: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico : Centro de Documentacin de Arquitectura Latinoamericana CEDODAL, 2001 . , 2001. 84-8266-182-5

Compartir esto

¿Sabes cómo compartir?

Facebook Twitter Delicious Myspace Menéame
Los contenidos de esta web, incluidas las imágenes, están sujetos a una licencia de Creative Commons si no se indica lo contrario.
Creative Commons W3C W3C W3C
INSTITUTO ANDALUZ DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

Sede Central:
Camino de los Descubrimientos, s/n. 41092 Sevilla
Tel. 955037000 | Fax 955037001

Centro de Arqueología Subacuática:
Balneario de la Palma. Duque de Nájera, 3. 11004 Cádiz.
Tel.956203394 | Fax.956203417