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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Balneario de Lanjarón
Código: 181160005
Provincia: Granada
Municipio: Lanjarón
Dirección y vías de acceso: Avda. de la Constitución, s/n

DESCRIPCIÓN

Tipologías Actividades Cronología
Balnearios Descanso 1928/1930

Descripción

El origen del Balneario de Lanjarón se remonta a finales de siglo XVIII, cuando se descubren las aguas de Lanjarón y sus propiedades curativas. En el año 1774 el agua del manantial ¿Capilla¿ empezó a ser utilizado con fines terapéuticos y, a partir de él, se empezaron a gestionar y explotar el resto de manantiales que se encontraban en las inmediaciones de la zona.

En el siglo XIX la explotación pasa a propiedad de la duquesa de Santoña, que lleva a cabo algunas obras de ampliación, como la instalación de baños termales y la adecuación para el uso apropiado de las fuentes. Empiezan a aparecer hoteles para albergar a los visitantes que venían recomendados por sus médicos para tomar las aguas y el pueblo de Lanjarón poco a poco se va convirtiendo en lugar de veraneo de la burguesía andaluza. Algunas de las obras realizadas no llega a buen puerto, debido al carácter complicado de las tierras en las que se asentaban, de naturaleza movediza, debido a las aguas subterráneas.

Es a finales del siglo XIX cuando la familia Carrillo, oriunda de Santafé, se hace con la propiedad de las aguas de Lanjarón. Compran además varias fincas colindantes para no tener problemas en una futura ampliación del balneario. En este momento se llevan a cabo obras de remodelación y modernización de las instalaciones existentes y la consolidación de los terrenos movedizos, así como la construcción de nuevos volúmenes para el baño y la bebida de agua. Es en esta época cuando se promueve también la venta de agua embotellada que pronto se vendería en la capital. Todo esto hace que cada vez más Lanjarón se convirtiera en punto de mira de empresarios que abrían hoteles, fondas, comercios, cafeterías, etc., ligados a la actividad turística y dotando de impulso económico a la localidad.

En la primera década del siglo XX, uno de los componentes de la familia Carrillo, José Carrillo (1895-1957), se hace cargo de la gestión del Balneario, continuando la labor de expansión a iniciada. Es a finales de los años veinte cuando se construye el gran edificio de ladrillo de dos plantas que actualmente conocemos, flanqueado por sus torres y que aún hoy sigue siendo la imagen representativa del Balneario y de Lanjarón. Se trata del nuevo edificio de manantiales medicinales que se construye entre 1928 y 1930. La planta baja estaba formada por un amplio salón que albergaba las fuentes medicinales a las que acudían los ¿agüistas¿ y sus acompañantes. Solamente el manantial ¿Capuchina¿ quedaba fuera de este recinto, por encontrarse ladera abajo, para la cual se construyó un volumen propio que la albergara. La planta alta se destinó a lujosa sala de fiestas y baile que, según consta en su inscripción en el registro, era ¿un gran Salón Bar Casino, montado este con todos los adelantos modernos, tanto en su construcción como en el decorado¿ y que aún hoy se mantiene con la misma configuración y la misma decoración, incluso mobiliario, que entonces. El elemento de comunicación de ambas plantas es una lujosa escalera de mármol que arranca desde el centro del salón de planta baja.

Además, conforme pasan los años, se continúa modernizando las instalaciones de baño dotándolas de las últimas tecnologías de época. En la fachada este de este edificio principal aparece, a mediados de los años treinta, una gran terraza-jardín que sirve de espacio previo de entrada y posteriormente comunicará con otros edificios de baños e instalaciones.

Al exterior, el edificio, construido en ladrillo, se presenta modulado gracias a unas pilastras cuadradas también de ladrillo que recorren en edificio verticalmente, y lo dividen en paños en los que se abren, en planta baja, grandes huecos adintelados acristalados, uno de los cuales se convierte en un acceso al edificio. En planta alta, se abren huecos en cada paño, también acristalados, coronados con arco de medio punto, excepto en el paño donde se sitúa el acceso, en el que se colocan tres arcos, el central mayor que los laterales. Todo ello coronado con una pequeña cornisa sustentadas por canes de ladrillo en la que apoya la cubierta a dos aguas de teja curva del edificio.

Las torres, de tres plantas, situadas en las esquinas este y oeste del edificio, presentan arcos de medio punto en cada fachada de planta baja; en planta intermedia, un arco de medio punto sustentado por dobles columnas cilíndricas y flanqueado por sendos pequeños huecos adintelados; la planta alta, es aterrazada, cerrada con una triple arcada, el hueco central mayor que los laterales. Las torres se coronan con una cornisa sustentada por canes de ladrillo en la que apoya la cubierta a cuatro aguas de teja curva de este volumen.

Una obra fundamental en el levantamiento y mantenimiento de estas nuevas construcciones fue la que llevó a cabo un joven ingeniero, Jose María García Nájera, que proyectó y construyó ocho diques sobre el Barranco del Salado, donde se apoyaba el nuevo Balneario. Gracias a ellos, (el dique inferior tiene una base de trece metros de espesor, una longitud de cincuenta y una altura de diecisiete metros) estas edificaciones se asentaban sobre terreno sólido y firme.

Posiblemente esta época, la de los años veinte y treinta, representen la época de mayor esplendor del Balneario de Lanjarón, asentándose definitivamente como destino de multitud de agüistas y veraneantes y desarrollándose en torno a él multitud de servicios para acogerlos, como hoteles (en 1935 ya había nueve diferentes), restaurantes, cafeterías, etc.

Es en los años cuarenta cuando la etapa de la familia Carrillo concluye en relación al Balneario de Lanjarón. Tras la muerte de sus propietarios, la gestión pasa a manos de otro vecino de Santafé, Manuel Gallardo Torrens, que adquiere además otras fincas colindantes, estableciendo así la explotación de las ¿Aguas y Baños Minero Medicinales de Lanjarón¿.


Datos históricos

El origen del Balneario de Lanjarón se remonta a finales de siglo XVIII, cuando se descubren las aguas de Lanjarón y sus propiedades curativas. En el año 1774 el agua del manantial ¿Capilla¿ empezó a ser utilizado con fines terapéuticos y, a partir de él, se empezaron a gestionar y explotar el resto de manantiales que se encontraban en las inmediaciones de la zona.

En el siglo XIX la explotación pasa a propiedad de la duquesa de Santoña, que lleva a cabo algunas obras de ampliación, como la instalación de baños termales y la adecuación para el uso apropiado de las fuentes. Empiezan a aparecer hoteles para albergar a los visitantes que venían recomendados por sus médicos para tomar las aguas y el pueblo de Lanjarón poco a poco se va convirtiendo en lugar de veraneo de la burguesía andaluza. Algunas de las obras realizadas no llega a buen puerto, debido al carácter complicado de las tierras en las que se asentaban, de naturaleza movediza, debido a las aguas subterráneas.

A finales del siglo XIX es cuando la familia Carrillo, de Santafé, empieza su relación con Lanjarón y con su Balneario, sobre todo a través de dos de sus miembros, Matilde y José Carrillo Nogueras. Matilde ingresó en el Internado del Colegio de Niñas Nobles, en Granada donde inició su vocación de ayuda y enseñanza a los más pobres. Finalmente, se ordenó en 1882, destinándose a Barcelona, en la que largos y duros siete años repercuten en su salud, por lo que regresa a un colegio que su orden tenía en Santafé. Allí continúa su labor de entrega, fundando una vaquería para alimentar a las niñas del colegio, labor que le lleva a ser nombrada superiora en 1894. En el verano de 1899, sus padres, preocupados por su delicado estado de salud, le animan a pasar una temporada en Lanjarón, cuyas aguas e instalaciones ya tenían fama de lugar de reposo. En su estancia en Lanjarón sor Matilde puede observar las carencias educativas de los niños del pueblo, por lo que decide establecer allí otra escuela. Su padre, Silverio Carrillo, compra los terrenos del Balneario y el palacete de la duquesa de Santoña, que habían salido a subasta tras expropiación del Estado por falta de pago de su propietaria. Por un lado, la religiosa adquiere los terrenos y el palacete para la fundación de un colegio, y por otra su padre comienza la gestión del prometedor negocio del Balneario, renovando así, a principios del siglo XX, muchas de las costumbres de la vida de Lanjarón.

Silverio Carrillo adquiere además varias fincas colindantes para asegurarse la ampliación del Balneario en un futuro, comenzando las obras de modernización y renovación del establecimiento de aguas. Empieza por la consolidación de los terrenos sobre los que se asienta, cuyos movimientos habían sido la causa de ruina de su anterior propietaria. Construye nuevos pabellones de baño y nuevas instalaciones, más modernas, atrayendo así numerosos negocios relacionados con el turismo. En 1922 muere Silverio Carrillo, dejando en herencia sus propiedades a sus hijos José y Matilde. Es el hijo de José, también llamado José, el que se hace responsable de la gestión del Balneario, y es en esta época (1928-1930) en la que se construye el edificio de dos plantas de ladrillo que aún hoy se conserva y que constituye la imagen simbólica del Balneario.

A finales de los años treinta, sor Matilde, debido a su precario estado de salud, decide donar su parte del Balneario a su Congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, y éstas, a su vez, en 1940 le compran su parte a José Carrillo, haciéndose dueñas de las ¿Aguas y Baños minero medicinales de Lanjarón¿. Concluye así la relación de la familia Carrillo con el Balneario. Finalmente, en 1946, otro vecino de Santafé, Manuel Gallardo Torrens, le compra a la Orden el Balneario, así como otras fincas colindantes para asegurar la explotación exclusiva de las aguas.

DOCUMENTACIÓN

Información Bibliográfica

AA.VV.: Las aguas de Lanjarón, Granada: Fundación Caja de Granada , 1997. 392. 84-87901832

BENAVENTE, J.; CASTILLO, A.; CRUZ SANJULIÁN, J.: Aguas de Sierra Nevada. Aguas de Lanjarón. Los paisajes del agua, Granada: Balneario de Lanjarón, S.A., 1999. 320.

MESALLES, Félix: La Arquitectura del Sol. Sunland Architecture, ficha desarrollada AND32B en página 289, COA Cataluña, COA Comunidad Valenciana, COA Illes Baleares, COA Murcia, COA Almeria, COA Granada, COA Malaga, COA Canarias, 2002. 415. 84-86828-38-4

  Balneario y aguas de Lanjaron, Barcelona : Seix Barral , 47.

  Lanjarón. Paisajes del Agua, En 1999, Granada: Balneario de Lanjarón, Junio1999. 320. 84-605-9188-3

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