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Imagen de Salinas de Cabo de Gata Más imágenes Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Salinas de Cabo de Gata
Otras denominaciones: Complejo Industrial de las Salinas Cabo de Gata Código: 01040130112
Caracterización: Arquitectónica, Etnológica
Provincia: Almería
Municipio: Almería
Códigos relacionados

Incluye a:
Código Denominación
01040130346 Iglesia San Miguel de las Salinas

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Salinas Salina (Actividad) Edad Contemporánea 1904

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Promotores Acosta Rodríguez, Antonio 1904-1907

Descripción

Las salinas de Cabo de Gata, situadas al sureste del Parque Natural del que toman su nombre, se extienden paralelas a la línea de costa del mar Mediterráneo y a las estribaciones de la Sierra de Gata, separadas de la playa por una barrera de dunas y unidas a la cadena montañosa por declives pedregosos.

Con aproximadamente 400 hectáreas, forman parte de una zona inundable sin salida al mar denominada Rasa Grande y se sitúan en los terrenos próximos al faro, junto a la antigua almadraba de Monteleva.

En torno a su explotación se conforma, en el límite entre los municipios de Almería y Níjar, el conjunto industrial de las salinas de Cabo de Gata, una agrupación de edificaciones que constituye un ejemplo destacado de la cultura del trabajo. Un ejemplo, en cierta medida, similar a los conjuntos mineros, con particularidades propias del proceso de obtención de la sal, un proceso íntimamente ligado al territorio, en este caso al ecosistema húmedo de marisma, y al clima de la zona.

En lo formal, las salinas en su conjunto se constituyen por las siguientes edificaciones:

o Instalaciones de transformación y gestión
o Charcones o estanques
o Garbera o montañas de sal
o Muros, diques, isletas y playas
o Locales de almacenamiento
o Oficinas
o Varaderos y astilleros.

o Poblado salinero: viviendas para los trabajadores, casa de dirección, iglesia (1907), cementerio, cine, bar, economato y pequeña escuela.

Estas salinas adquieren su especificidad con la construcción del poblado de trabajadores a principios del siglo XX. Este conjunto urbano, rodeado por un pequeño muro de un metro de altura para la protección contra la arena, está formado por 30 viviendas agrupadas en cuatro hileras orientadas hacia las instalaciones de la empresa, siguiendo el esquema implantado por el arquitecto Trinidad Cuartara en la ciudad de Almería a finales del siglo XIX para empresas como La Unión Almeriense.

Las viviendas, de planta rectangular, una única altura y cubierta plana, disponen de puerta de acceso, una o dos ventanas abiertas a la fachada principal y patio posterior que permite un hueco de ventana de menores dimensiones a la fachada trasera de la vivienda. Las distintas dependencias se distribuyen a través de un pasillo longitudinal que hace las veces de espacio de ventilación.

Este conjunto urbano, pensado para albergar a 100 personas, destaca por su marcado carácter unitario legible en la uniformidad de las viviendas de los trabajadores, tanto a nivel de volumen, como de materiales y colores, en el diseño ordenado del viario y las alineaciones y en el empleo del mismo material, la sillería de piedra, para la construcción de la casa de dirección, la iglesia y los muretes de los cristalizadores.

Proceso de producción:

Como solución a la falta de mareas en el Mediterráneo, en estas salinas del Cabo de Gata destaca una construcción orientada a poniente que recogía el agua de mar aprovechando la fuerza de estos vientos para ser conducida por un canal de 5 km de longitud hasta la entrada en las salinas. Este elemento particular recibía el nombre de Lacón.

Una vez llenas las balsas, ayudada bien por molinos de viento, bien por túneles de absorción alimentados por una máquina de vapor, bien por la nueva construcción del Lacón, el agua bajaba hasta los charcones o evaporizadores donde debía perder una tercio de su humedad. A partir de aquí, discurría por los evaporizadores hasta los cristalizadores donde se producía la cristalización de la sal. Finalmente, la sal era recolectada y transportada hasta su lugar de almacenamiento donde era amontonada en montañas al aire libre.

Desde aquí, la sal se trasladaba y era embarcada en lanchones que a su vez la llevaban a barcos de vela-vapor atracados frente a las salinas que se dirigían al puerto de Almería. El transporte se realizaba en vagonetas sobre raíles desmontables arrastradas por mulas o empujadas por los trabajadores. Los lanchones o barcas transportadoras eran fabricadas en los astilleros de la propia salina que contaba con un gran muelle de carga dotado de grandes tolvas que vertían la sal en las lanchas.

Durante el invierno se limpiaban las balsas y los cristalizadores preparándolos para la siguiente recolecta que se realizaría durante los meses de junio, julio y agosto.

Valoración:

Este conjunto industrial ligado a la actividad salinera presenta un elevado valor patrimonial producto en origen de un diseño empresarial para satisfacer las necesidades de la actividad y sus trabajadore.


Datos históricos

En el siglo XIX, las salinas de Cabo de Gata serán adquiridas por el Estado.

Será a finales del siglo cuando en el año 1869 se promulgue la Ley de Minas a través de la cual se permita la privatización de las salinas del Estado, subastándose y liberalizándose el precio y la venta de la sal. Ocho años más tarde, en el año 1877, un Real Decreto establecerá las bases para el arrendamiento de las salinas, lo que fomentará la especulación con su comercio.

En el año 1887, las Salinas de Cabo de Gata fueron compradas por una sociedad francesa con sede en París que realizó mejoras en las infraestructuras y procuró una producción continuada. Aún así, la mala gestión de los recursos salineros, el efecto de la gota fría que mantuvo inundadas las salinas durante dos años y el posterior retraso por la limpieza de los balsones, fueron definitivos para la ruina económica.

A finales del siglo XIX, puestas de nuevo a la venta, pasaría a manos de Isabel Oliver y de Cueto bajo cuya dirección y con la nueva inversión en instalaciones, las salinas empezaron a ser rentables.

A principios del siglo XX, los herederos de Isabel Oliver y de Cueto, la familia Acosta, fundó la empresa Salinas de Almería (1904), también conocida como Salinera de Acosta, que contaba con las salinas de Cabo de Gata las de Cerrillos de Roquetas de Mar.

Bajo la dirección de Antonio Acosta Rodríguez se iniciará una remodelación del complejo salinero realizándose distintas mejores en las instalaciones como la construcción de un nuevo muro al norte de la salina para evitar futuras inundaciones, la apertura de nuevos balsones y mejores caminos de acceso para facilitar el transporte de la sal a los embarcaderos, la construcción de un muro perimetral que aislase los cristalizadores del resto de las salinas, la repoblación con plantas autóctonas para evitar el avance de todo aquello que pudiera contribuir al deterioro de la calidad de la sal, la apertura de una nueva entrada de agua y nuevas balsas, mejoras que permitieron por un lado, prescindir de la máquina de vapor que era necesaria para alimentar el antiguo canal y por otro lado, aumentar la producción de sal. En este periodo de remodelación, se proyectó además la construcción del poblado salinero para los trabajadores cuya construcción finalizó en el año 1907.

Las salinas del Cabo de Gata, integradas desde 1925 en la Unión Salinera de España, fue adquirida en el año 1989 por el grupo belga Solvay hasta el año 1996 en el que pasaron a ser propiedad de la empresa Salins du Midi et de l¿Est.

Las salinas de Cabo de Gata son las últimas de Almería en activo de entre todas aquellas que en su día existieron en El Égido (Guardias Viejas y Cerrillos), en Roqueras de Mar (Salinas de San Rafael) y en Pulpí (Terreros), hoy desaparecidas.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

RUIZ GARCÍA, Alfonso; FERNÁNDEZ BOLEA, Enrique; SÁNCHEZ HITA, Agustín; LÓPEZ GÓMEZ, Jaime; CIFUENTES VÉLEZ, Eugenio. Las salinas del Cabo de Gata. Las últimas salinas mediterráneas de Andalucía. . 41.

Información documental

Centro de Documentación y Estudios. Marta Santofimia Albiñana, Proyecto Patrimonio Industrial de Andalucía. Salinas de Cabo de Gata, Almería, 2012.

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Inventario de Arquitectura Popular 1992-1997. Salinas Cabo de Gata, 1992.



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