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Imagen de Iglesia de San Miguel Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Iglesia de San Miguel
Otras denominaciones: Iglesia Parroquial de San Miguel Código: 01110200012
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Cádiz
Municipio: Jerez de la Frontera

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Iglesias Ceremonia cristiana Edad Moderna 1500/1599 Gótico flamígero

Descripción

La iglesia de San Miguel, levantada según una estructura correspondiente al gótico tardío, presenta planta rectangular de tres naves y crucero marcado en altura. Las naves presentan cuatro tramos, correspondiendo el último al crucero, separados por pilares circulares el primero, segundo y tercero, y por pilares fasciculados el cuarto. El presbiterio, en la cabecera de la nave central, presenta dos tramos, siendo el primero cuadrado y el segundo poligonal de tres lados. Las capillas colaterales presentan hastial plano, siendo éstas de planta cuadrada.

En fechas posteriores, a las naves laterales se le adosaron diversas capillas. En el muro del evangelio se abren las tres capillas, la del Pilar, de planta cuadrada, la del Sagrario, de cruz latina, y la de los Ceballos o de la Encarnación, de planta rectangular. Con acceso desde el crucero del Sagrario, se accede a dos dependencias cuadradas. Al muro de la epístola, se adosan la de los Pavón y San Pedro, ambas casi cuadradas. En este misma nave, a los pies y junto a la puerta de subida a la torre, se encuentra la Capilla Bautismal, asimismo de planta cuadrada.

El templo presenta tres puertas de acceso, dos se sitúan en el segundo tramo de las naves laterales y el tercero, a los pies de la nave central, precedido de un pórtico, que ocupa el cuerpo bajo de la torre-fachada. De gran interés son las dependencias que rodean a la sacristía y la comunican con la iglesia y el exterior. Estas, por regla general, presentan planta rectangular, mientras que la sacristía es de planta centrada, en forma de cruz griega, con los brazos poco desarrollados, a modo de grandes hornacinas rehundidas.

Los elementos sustentantes que aparecen en la iglesia de San Miguel son el muro perimetral del templo y los pilares de separación entre las naves. Tanto uno como otros están realizados en piedra. En el primero se abren diversos vanos de iluminación de arcos apuntados, que presentan vidrieras, al interior, y celosías, al exterior, de tracería gótica. Así mismo, en el muro perimetral se encuentran las puertas de acceso al templo y a las respectivas capillas. Sobre éstas, y decorando todo el perímetro del muro, corre una fina cornisa decorada con cardinas góticas, en los brazos del crucero y, a modo de capitel, en los pilares, y con molduras lisas en el resto de los paramentos. En los muros del presbiterio se convierte en una gran cornisa, moldurada y volada, de carácter clásico.

Los pilares son circulares y fasciculados. En los primeros existen pequeños baquetones que mueren en los nervios de las bóvedas. Estos se encuentran entre el primer y segundo tramo y entre el segundo y tercero. Posiblemente, dichos pilares presentan esta estructura al no llegarse a tallar su decoración. Los pilares poligonales fasciculados se sitúan en el crucero. Los correspondientes a la nave del evangelio presentan una decoración gótica compuesta de delgados baquetones con doseletes, repisas y agujas con una rica ornamentación de cardinas. Sin embargo, en los situados junto a la nave de la epístola, en su decoración aparecen motivos góticos junto a otros ya plenamente renacentistas, como los balaustres platerescos y las bandas de "candelieri".

Los muros de la Capilla del Sagrario se hallan compartimentados en dos cuerpos por un entablamento completo, sustentado en los ángulos de la cruz griega por medias columnas corintias adosadas a pilastras de fuste cajeado. El cuerpo inferior está ocupado por las respectivas portadas de acceso a la sacristía, a la calle y a la iglesia. Esta última, que adquiere mayor desarrollo, presenta en sus laterales un zócalo y sobre éste hornacinas, sobre ménsulas, flanqueadas por pilastras cajeadas, cuyas basas son ménsulas y los capiteles cabezas de ángeles con veneras. Sobre éstos, un frontón curvo rematado con motivos vegetales. El tímpano es ocupado por el escudo que aparece enmarcado en un registro mixtilíneo que se une con el baquetón, asimismo mixtilíneo, que bordea la hornacina. El segundo de los cuerpos presenta zócalo y sobre éste vano rectangular, que en los lados menores sirve de iluminación, y en el de los pies es ocupado por un lienzo. El vano es enmarcado por dos pilastras. Tanto el zócalo como los fustes de las pilastras y los registros laterales que flanquean los vanos se decoran con abundante vegetación.

Los muros de la sacristía se hallan divididos en dos cuerpos por una gran cornisa. El cuerpo inferior, en tres de sus lados, está ocupado por grandes arcos de medio punto con clave resaltada y rosca con molduras planas. En las enjutas aparecen tondos con bustos de los Padres de la Iglesia. Los arcos son flanqueados por medias columnas corintias, que soportan un entablamento completo con friso decorado con angelotes que sostienen cartelas y guirnaldas. El cuarto de los lados de la sacristía está presidido por un retablo-hornacina, realizado en cantería. Cada uno de los muros del segundo cuerpo presenta grandes arcos de medio punto, con la misma decoración que los inferiores, apoyados en un zócalo. Estos cobijan ventanas abocinadas, algunas de las cuales son fingidas, con rosca casetonada con cabezas de ángeles. Estas se flanquean por pilastras que soportan una cornisa y apoyan sobre el zócalo, que queda roto en la parte central por el desarrollo que adquieren los vanos. Sobre la clave de los arcos corre el entablamento en el que se asienta la cúpula. Las enjutas de los arcos se transforman en pechinas para adaptarse a la forma circular de la cubierta, siendo adornadas con los bustos de los evangelistas, molduras que compartimentan el espacio y rosetas.

Los tres primeros tramos de las naves se cubren con bóvedas de crucería simple, marcándose las claves centrales con motivos geométricos y florales. Tanto los arcos diafragma como los formeros son apuntados, con roscas molduradas por la prolongación de los baquetones. El brazo menor del crucero presenta bóvedas, de transición del gótico al renacimiento, de crucería estrellada, de complicadas trazas. En éstas, no sólo está marcada la clave, sino también la intersección de los nervios, con motivos figurativos, -animales, ángeles o bustos-, geométricos y florales. En la bóveda del crucero, la plementería aparece decorada con roleos vegetales. Los arcos torales se decoran con motivos vegetales y sus claves, las correspondientes a la nave central, con medallones y, las dos restantes, con macollas vegetales.

El presbiterio, en su primer tramo, presenta bóveda de crucería estrellada con macollas, decorando la clave y las intersecciones de los nervios. En la plementería, medallones, de temas muy variados, y jarras de azucenas, símbolos de la Virgen María. El segundo tramo con cascarón terminal, de tres lados, se decora con los mismos motivos, fechables en la transición del último gótico al primer renacimiento, igual que la bóveda anterior. El arco diafragma, que marca la separación entre ambas bóvedas, se resuelve a modo de arco de triunfo, con un medio punto decorado con motivos vegetales. Este apea sobre medias columnas corintias y de fuste acanalado, que descansan en ménsulas con veneras.

Las capillas colaterales se cubren, así mismo, con bóvedas de crucería estrellada. De ellas, hay que destacar la correspondiente a la nave de la epístola, titulada de Nuestra Señora del Socorro. De estructura radial, con macollas en la clave y en las intercesiones, se aprovechan los plementos de mayor dimensión para situar figuras humanas. Estas están distribuidas en ocho parejas, cuatro de ellas vestidas con túnicas, tres desnudas y una cubierta con vello. Todas portan emblemas que, iconográficamente, pertenecen a la tradición medieval. La representación por parejas corresponde a la lucha del Mal contra el Bien, el Vicio y la Virtud. En esta lucha vence la segunda, representada por el símbolo de la lanza, siendo posteriormente recompensada con una corona, como premio terrenal, y una custodia, aludiendo al premio espiritual. El resto de las parejas portan elementos simbólicos alusivos a la lucha, incluidos la pareja de Salvajes, originarios de la literatura tardomanierista. El resto de los plementos se decoran con rosetones y tondos con bustos.

Las capillas laterales se cubren con bóvedas de crucería estrellada, excepto la de los Ceballos y la del Sagrario. La primera presenta bóveda de cañón decoradas con casetones. De éstos, sólo los cuatro centrales poseen macollas. La Capilla del Sagrario cubre su crucero con una cúpula, compuesta de tambor, casquete semiesférico, linterna y cupulín, sobre pechinas con lienzos ovales de los Evangelistas. El conjunto se decora con abundantes motivos vegetales y hojarascas. Los brazos presentan bóvedas de cañón con casetones, donde aparecen macollas. La sala que se adosa al muro del evangelio del crucero del Sagrario se cubre por bóveda estrellada, mientras que la sala de la epístola, lo hace por medio de una bóveda de espejo.

En la Sacristía, su espacio central se cubre con una cúpula sobre pechinas, decoradas las últimas por un tondo con los Evangelistas y cuatro rosetas alrededor. El tambor se asienta sobre un entablamento, con el friso decorado por angelotes y motivos vegetales. En éste se sitúan cuatro ventanas cuadradas alternadas con registros rectangulares, que presentan en su centro un disco cerámico. El casquete semiesférico se compartimenta en doce gajos por líneas cerámicas y cada uno de éstos en cuatro casetones decrecientes, donde aparecen figuras de ángeles. En la clave de la bóveda se sitúa el Padre Eterno.

La comunicación de la sacristía con el exterior se realiza por un pasillo con bóveda de crucería, decorada con motivos renacentistas, mientras que el acceso a la iglesia se resuelve mediante una antesacristía con bóveda esquifada plana con casetones. El resto de las dependencias presentan bóvedas sin interés.

La torre, situada sobre la portada principal, consta de dos cuerpos, el primero de planta cuadrada y el segundo octogonal. De ellos el primero presenta pilastras angulares, con la misma decoración que la portada principal, que soportan una cornisa. La zona central de cada cara es ocupada por un arco de medio punto, donde se encuentran las campanas, enmarcado por baquetón y rematado en frontón recto. El vano central se flanquea por dos más pequeños, a modo de hornacinas, con peanas, y coronados con una ménsula que sirve de apoyo a unas volutas que unen a éstos con los ángulos inferiores del frontón. Sobre éste, tres óculos, el central enmarcado por una delgada moldura quebrada y los laterales, ciegos, presentan forma octogonal. El segundo cuerpo presenta, en cuatro de sus caras, un arco de medio punto y sobre éste un vano elíptico. En las cuatro restantes, grandes volutas soportan la doble cornisa sobre la que se asienta el chapitel, también octogonal. Tanto éste cuerpo como el chapitel se decoran con azulejería blanca y azul. Se remata con cruz sobre esfera y veleta.


Datos históricos

Los años finales del siglo XV y los primeros de la centuria siguiente fueron el inicio de un período de gran esplendor para la ciudad de Jerez, como consecuencia de la terminación de los conflictos bélicos que habían marcado la vida ciudadana en la última centuria. Esta pacificación tuvo su inmediata expresión en un aumento demográfico, en la configuración de su estructura económica y en la definición de gran parte de su trama urbana y arquitectónica.

El recinto amurallado era incapaz de contener a toda la población, por lo cual, las murallas se transformaron en paredes medianeras para las casas y en separación de huertos. Es por ello, que barrios extramuros de la ciudad van a sufrir un amplio desarrollo, como es el caso del de San Miguel. En esta centuria se produce un trasvase de población aristócrata desde la collación del Salvador hacia el barrio de San Miguel, especialmente, y el Santiago, aunque éste último sigue teniendo un carácter mucho más agrícola que el primero. Junto a estos aristócratas conviven un importante número de extranjeros de origen nórdico, flamencos, franceses, alemanes e ingleses, de actividades muy variadas. Esta feligresía tan heterogénea se ve reflejada en los distintos elementos arquitectónicos que aún se conservan en el barrio y, en especial, explica muchas de las características que posee el templo que aglutinaba a la población, la iglesia de San Miguel.

El templo vino a sustituir a una antigua ermita o capilla, con la misma advocación, situada en los alto de una colina. Esta circunstancia hizo que, al configurarse el barrio, éste fuese formándose teniendo como punto de referencia y centro la iglesia. Las calles parten de la misma configurándose una trama radial de gran claridad.
La iglesia de San Miguel de Jerez, por sus características estilísticas habría que encuadrarla dentro del estilo gótico. Sin embargo, existen dos zonas perfectamente diferenciadas en su construcción. La primera de ellas, que se corresponde con los tres primeros tramos de la nave, el estilo gótico es mucho más puro que el correspondiente a la segunda zona, crucero y presbiterio, donde el gótico se ve abordado por elementos de carácter clasicista, que marcan el tránsito hacia el renacimiento.

A la estética renacentista corresponden la sacristía y sus dependencias anexas. Así es Hernán Ruiz II, quien en 1562 se hace cargo de las obras que se realizaban en diversos templos de Jerez, entre las que se encontraba la terminación de la sacristía de San Miguel. El último período constructivo que presenta la iglesia es el correspondiente al Barroco. En este estilo se realizan la torre-fachada y la capilla del Sagrario.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento Gaceta 04/06/1931

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

BANDA Y VARGAS, Antonio de la. El arquitecto andaluz Hernán Ruiz II. Universidad, 1974. 84-600-6023-4.

BANDA Y VARGAS, Antonio de la. Hernán Ruiz II. Diputación Provincial, 1975. 84-500-1248-1.

ESTEBAN LORENTE, Juan Francisco; ROMERO DE TORRES, Enrique. Catálogo Monumental de España : provincia de Cádiz : 1908-1909. Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, 1934. 1100606.

HERNANDEZ DIAZ, José. Arte jerezano : el templo de San Miguel. Caja de Ahorros, 1974. 4300105.

LAMPEREZ Y ROMEA, Vicente. Historia de la arquitectura cristiana española en la Edad Media. Espasa-Calpe, 1930. 1100445.

MATEOS GAGO, Francisco. La iglesia parroquial de San Miguel de Jerez de la Frontera. Imprenta de la Revista Jerezana, 1873. 1100478.

SANCHO DE SOPRANIS, Hipólito. La arquitectura jerezana del siglo XVI. 1964, pp.9-73.

Información documental

Archivo Central de la Consejería de Cultura, Consejería de Cultura, Dirección General de Bienes Culturales, Expedientes de declaración BIC Sin título.



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