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IDENTIFICACIÓN

Denominación: El Cabezo de los Vientos
Otras denominaciones: Cumbres de la Zarcita ; Los Vientos de la Zarcita ; La Zarcita Código: 01210680007
Caracterización: Arqueológica
Provincia: Huelva
Municipio: Santa Bárbara de Casa

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías P.Históricos/Etnias
Murallas Edad del cobre
Poblados Edad del cobre
Murallas Neolítico final
Poblados Neolítico final

Descripción

El poblado del cabezo de los Vientos se ubica en una colina dominante de las Cumbres de la Zarcita, donde predomina actualmente un extenso paisaje de encinas. Esta área queda enmarcada al norte y oeste por dos arroyos tributarios de la ribera de Albahácar, el Casar y el Monteviejo, y al sur por la Raña, que se desarrolla entre las estribaciones de Cumbres de la Zarcita y los cabezos de Bramadero, Peloche, Casa del Alto y Cumbres de la Hoya, donde están los suelos más fértiles. Ocupa un emplazamiento estratégico, desde el que se controlaba visualmente los recursos explotados y espacios del entorno, las vías de comunicación, etc.

Su localización estratégica facilitaría el dominio visual del territorio circundante y sus recursos, las rutas de acceso y su necrópolis, compuesta por cuatro sepulcros de falsa cúpula: Cabezo del Tesoro, Suerte del Bizco, Cabezo del Molino y Charco del Toro.

El asentamiento se ocupa durante dos periodos diferenciados. En una primera fase, de finales del IV e inicios del III milenio ANE, el lugar fue ocupado por una pequeña comunidad desprovista de fortificación. Las cabañas eran estructuras ovaladas, semiexcavadas en la pizarra, con paredes y techumbre de ramajes recubiertos de arcilla. En un momento indeterminado de la primera mitad del III milenio se produjo la reestructuración del poblado, construyéndose el recinto fortificado y la necrópolis megalítica. El poblado ocupa una superficie de 0,75 hectáreas, en el que destaca la presencia de un recinto amurallado de morfología ovalada, de 36 metros de longitud en el eje este-oeste y 26 metros de anchura en el eje norte-sur, con estructuras domesticas y viviendas al interior y exterior del mismo.. El recinto, presenta varios bastiones, tanto huecos como macizos, unidos por lienzos de muralla, y un acceso en el lateral suroeste. En las excavaciones realizadas, se localizaron dos bastiones huecos en la zona noroeste-oeste y un bastión macizo en el sector este, pudiendo tener en origen, dos más, uno en el ángulo noreste y otro en el lateral sur. Su construcción se adapta a la topografía del terreno, empleando un sistema mixto en el que se combinan los muros de mampostería de pizarra trabados con mortero de barro conjuntamente con el tapial. Originalmente los muros de los lienzos de muralla y bastiones alcanzarían una altura aproximada de 2,5 metros, distinguiéndose dos partes: el tramo inferior, compuesto por mampostería de pizarra de 1,5 metros de alzado, y el remate o zona superior, en torno a 1 metro de altura, construida mediante un tapial compuesto por arcilla y pequeñas lajas de pizarra. Actualmente, los muros sólo conservan un alzado de entre 0,20 y 0,70 metros.
Los lienzos de la muralla oscilan en anchura entre 1,5 y 2,5 metros, siendo las caras externas ligeramente ataludadas. Los bastiones son de forma circular o semicircular, variando en tamaño: bastión hueco oeste, con muros de 2 metros de anchura y 7 de diámetro en el eje mayor; bastión hueco norte, cuenta con muros de 1,5 metros de ancho y hasta 5,5 metros de diámetro, con un sistema de contrafuerte externo; bastión macizo este, de 6 metros de diámetro. Los bastiones huecos contaban con un espacio interno en el que se desarrollaban actividades cotidianas y domesticas, además de las tareas específicas de control del territorio.
Los espacios de hábitat y las distintas áreas de actividades domésticas se localizaban en el interior y exterior del recinto fortificado, registrándose diferentes tipos de estructuras de habitación y producción, con hogares y hornos. Existían dos tipos de viviendas: cabañas circulares con zócalos de mampostería de pizarra, localizadas en el interior del recinto y chozas de ramajes vegetales al exterior, que se correspondían con las distintas unidades domésticas que formaban el poblado. Las cabañas del interior, dispuestas junto a los paramentos del recinto, alcanzaban unos 3-3.5 metros de diámetro máximo y estaban formadas por paredes de ramaje vegetal que apoyaban en zócalos de piedra, recubiertos de arcilla y techumbre cónica de entramado vegetal, que descansaba sobre un poste central de madera anclado en un agujero excavado en el sustrato. En el espacio central se han localizado hogares delimitados por piedras para distintos usos, un horno de arcilla para manufactura de productos cerámicos, bancos de trabajo para el apoyo de los molinos de piedra para el procesamiento de los cereales y desarrollo de otras actividades, como la elaboración de instrumentos líticos y otros trabajos.
Según los excavadores, el asentamiento se organizaría en dos grandes espacios funcionales: por un lado el espacio exterior de la muralla y por otra el recinto interior. La zona exterior, abierta, formada básicamente por cabañas parcialmente excavadas en la roca y dotadas de hogares anejos, y la parte interior con cabañas más sólidas levantadas sobre zócalos de pizarra que se distribuían en torno a la cara interior de la muralla, ocupando los hogares el espacio central y abierto del poblado. Así pues, parece que en las cabañas del interior se procesarían los alimentos y para realizar actividades propias de una zona de habitación, más que para actividades productivas especializadas.

En superficie sólo se observan las estructuras defensivas de los sectores Norte y Sureste del recinto fortificado. El resto de las estructuras se encuentran bajo tierra, algunas porque han sido tapadas de manera preventiva, otras porque no se han excavado y otras porque han sido soterradas por procesos de sedimentación / colmatación.
El recinto fortificado, al estar parcialmente expuesto en superficie y carecer de medidas de conservación / consolidación efectivas, está sufriendo un progresivo deterioro, agravándose con el paso del tiempo las patologías, que podría acarrear efectos severos y destructivos sobre el sitio arqueológico. No obstante, las estructuras que están bajo tierra deben presentar un buen estado de conservación, ya que se preservan bajo una capa de tierra orgánica de unos 20 - 30 centímetros de espesor.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

CABRERO GARCÍA, Rosario. El megalitismo en la provincia de Huelva I: Aportaciones de nuevos datos y estudio de la arquitectura. 1986, -.

CABRERO GARCÍA, Rosario. El megalitismo en la provincia de Huelva II: Estudio aproximativo del ritual sepulcral y de cronología de los monumentos tomando como base los restos encontrados en su interior. 1988, 64-101.

CAMALICH MASSIEU, María Dolores. Aproximación al estudio de la cerámica neolítica y eneolítica de la provincia de Huelva. 1988, -.

CASTIÑEIRA SÁNCHEZ, José. Memoria de gestión de las Actividades Arqueológicas de la provincia de Huelva. 1987, p. 39.

CASTIÑEIRA SÁNCHEZ, José. Memoria de gestión de las Actividades Arqueológicas de la provincia de Huelva. 1987, pp. 42-46.

LINARES CATELA, José Antonio. Guia del megalitísmo en la provincia de Huelva. 03/01/2011. 978-84-675-5239-3.

LINARES CATELA, José Antonio; GARCÍA SANJUÁN, Leonardo. Huelva. 163-170.

PÉREZ MACÍAS, Juan Aurelio. Dólmenes de la cabecera del río Tinto en Huelva y Sevilla. 1988, 46-48.

PIÑÓN VARELA, Fernando. Consideraciones en torno a la implantación megalítica onubense dentro del contexto del Neolítico y el Calcolítico del Suroeste peninsular. 1984, P.p. 77 - 96.

PIÑÓN VARELA, Fernando. El Cabezo de los Vientos, La Zarcita: Santa Bárbara de Casa. Un poblado calcolítico fortificado en el noreste de la provincia de Huelva. 1987, -.

PIÑÓN VARELA, Fernando. El grupo de Aroche: sepulcros de cámara poligonal y corredor de la Sierra de Huelva. 1988, P.p. 237 - 277.

PIÑÓN VARELA, Fernando. El proceso de poblamiento del sector Noroccidental de la provincia de Huelva durante la Edad del Cobre. 1989, 91-137.

PIÑÓN VARELA, Fernando. La Edad del Cobre: primeros metalúrgicos en Huelva. 1987, pp. 68-89.

PIÑÓN VARELA, Fernando. Los constructores de sepulcros megalíticos. 1987, pp. 96-112.

PIÑÓN VARELA, Fernando. Los vientos de la Zarcita, Santa Barbara de Casa: Huelva. Campaña de excavaciones. 1987, pp. 317-324.

Información documental

Archivo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Huelva. Linares Catela, José Antonio; Gema Aguilera Carrasco; Aurora Domínguez Macarro, Plan de Arquitectura Defensiva de Andalucía - PADA -. Inventario de bienes de arquitectura defensiva. Santa Bárbara de Casa. Cumbres de la Zarcita I, ficha 155, 2008.

Archivo Central de la Consejería de Cultura. Inventario de yacimientos arqueológicos de la Provincia de Huelva. La Zarcita, 1991.



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