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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Rute El Viejo
Otras denominaciones: CO-RU 3 ; Hisn Rut ; Castillo de Rute El Viejo Código: 01140580001
Caracterización: Arqueológica, Arquitectónica
Provincia: Córdoba
Municipio: Rute
Códigos relacionados

Incluye a:
Código Denominación
01140580093 Muralla de Rute El Viejo

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos/Etnias Cronología Estilos
Asentamientos Edad Media
Castillos Edad Media
Murallas Edad Media

Descripción

Esta fortificación se enclava en el extremo sur de la provincia de Córdoba, en la falda de la Sierra Alta, que constituye las paredes verticales de la Sierra de Rute, la cual se extiende desde la Tiñosa de Priego hasta el monte llamado "El Hacho" donde se asienta la Torre del Canuto, al pie del mismo pueblo de Rute. Esta cadena montañosa protegen a Rute el Viejo por el flanco sureste, mientras que al norte y al Occidente se abre una amplia perspectiva de sierras y colinas campiñesas en un arco que comprende tierras de Granada, Málaga y Sevilla. La altitud de la cota más alta del asentamiento de Rute el Viejo, que corresponde a la torre del homenaje de su antiguo castillo, es de 856,5 metros.

Rute el Viejo es una antigua ciudad emplazada en la parte alta de la Sierra de Rute, ocupando una amplia zona entre las cotas 1173 y 1326 y dando frente a la campiña cordobesa. Mal llamado "Castillo de Rute el Viejo", se trata en realidad de un hisn o asentamiento (ciudad) en altura y fortificado. En este caso, el hisn está fortificado en una gran extensión, conservándose unos 240 metros de muralla, lo cual le confiere un carácter casi inexpugnable. El recinto está protegido por numerosas torres, de las que aún persisten dos, de unos cuatro o cinco metros de altura, de parecida factura a la que se observa en el castillo de Zambra.

Según R. Carmona Ávila, Arqueólogo Municipal de Priego de Córdoba, a primera vista el rasgo general más interesante de lo que se conserva de esta enorme fortificación es la existencia de doble muralla, con muro, antemuro (o falsabraga), es decir, muro más pequeño que refuerza al principal, y liza (pasillo entre ambos). El lado Sur es el más fortificado, por seguir paralelo a la vía de acceso y al mismo nivel que ésta, aunque el acceso medieval se encontraba en el ángulo Suroeste. En cambio, en los lados Norte y oeste la fuerte pendiente natural impedía de por sí el acceso. Aún así, fueron fortificados con un lienzo de muralla y dotado de torres que todavía hoy pueden verse desde la carretera ofreciendo una apariencia espectacular encima de la peña sobre la que se erigió todo el asentamiento. Se trata de una muralla típicamente nazarí donde se alternan torres cuadradas y ultrasemicirculares, como podemos en el ejemplo prototípico de Moclín (Granada). Actualmente se puede entrar fácilmente al recinto por el ángulo Sureste, por el viejo camino de Rute a Priego.

El interior de la antigua población se encuentra en completa ruina, quedando en la parte más elevada los restos de una fortaleza en la que destacan todavía, en la cota más alta de la ciudad medieval (856,5 metros), los bajos de una enorme torre de 11 metros de lado, 3,20 de espesor y poco más de 1,5 de altura, recubierta en su exterior con sillares de mármol rosa. Corresponde a la antigua torre del homenaje del castillo de la ciudad y se localiza en la parte occidental del asentamiento, allí donde la defensa estaba constituida por imponentes taludes de roca natural y murallas con torreones construidos en la Edad Media.

En la parte oriental el recinto adopta forma rectangular y muestra, según Juan Bernier, la huella de la arquitectura militar almohade, de amplios paramentos lineales hechos de tapial. En la parte nororiental se advierten los restos de una torre de planta octogonal que después fue convertida en circular mediante un forro cilíndrico a su alrededor hecho de mampostería. También en la parte este, y frente a los escarpes de Sierra Alta, por donde pasa una antigua vía " camino de Carcabuey a Iznájar y Granada -, se levanta uno de los elementos más interesantes y llamativos del conjunto: una torre cuadrada y maciza que hoy se encuentra inclinada debido a que fue minada en aéreo, lo que supuso inutilizarla cuando la ciudad fue abandonada para trasladarse la población al lugar que hoy ocupa el actual Rute, en la primera mitad del siglo XV. Esta torre aún presenta restos del arco de entrada al recinto. En el mismo lado oriental, aunque algo más al sur, aún se conserva el lienzo de la muralla, que constituye una magnífica y muy perfecta obra de cantería que aún conserva en los bloques pétreos interesantes muestras de gliptografía, en concreto las marcas de los canteros. Como indica J. Bernier, se trata de una obra no muy corriente de aparejo poligonal hecha con verdadero arte, hasta el punto de no tener fisuras en su superficie, es decir, huecos entre los bloques. En opinión de este autor, esta obra debió de corresponder al período fernandino (primera mitad del siglo XIII), ya que las firmas de los canteros son parecidas a las que se observan en las iglesias de la Reconquista. Pero, como indica L. de Mora-Figueroa, es fácil que las marcas de sitios diferentes coincidan o se parezcan simplemente por azar, dada la forzosa simpleza de las marcas de cantería. En cualquier caso, R. Carmona Ávila opina que estos sillares deben corresponder a una modificación cristiana efectuada posiblemente tras la toma de la ciudad. Para el resto de las estructuras de observables y que ya hemos comentado de Rute el Viejo, este investigador propone una adscripción andalusí, aunque la conversión de la torre octogonal en circular puede corresponder a una reforma cristiana (no obstante, la mampostería también es usada por los nazaríes, por lo que es difícil saberlo). En definitiva, según R. Carmona estaríamos ante una fortificación o hisn genuinamente nazarí.

A pesar de la ruina, la gran cantidad de vestigios cerámicos que se hallan en superficie hablan de la antigüedad e importancia del lugar, contemplándose desde cerámicas islámicas a bajomedievales cristianas.


Datos históricos

Según A. Arjona Castro, por el origen de la toponimia del lugar se puede deducir que Rute debió de ser en sus inicios históricos una villa romana de nombre hebreo o un vicus hebreo en la España visigoda, ya que el vocablo Rut (nombre de Rute en época islámica) es un antropónimo que tiene una procedencia ligada a esa zona próximo-oriental (la bisabuela del rey David se llamaba así), pudiendo significar "belleza" o "visión de belleza". No se sabe si después hubo en este lugar una pequeña aljama judía en el camino de Lucena a Granada por Loja, siendo Lucena y Granada dos de las más importantes aljamas hebreas de al-Andalus. Da la casualidad de que tanto Rota (Cádiz) como Rueda de Aragón, escritas en árabe como Ruta y Ruta al-Yahud (Ruta de los judíos) también fueron dos aljamas judías en tiempos de Enrique IV según Amador de los Ríos.

A la vista de los restos conservados, no cabe duda de que Rute constituyó en época andalusí lo que se conocía como hisn, es decir, un asentamiento islámico en altura y fortificado. Según A. Arjona, no existe ninguna crónica árabe anterior al siglo XIV que nombre el castillo de Rute. Pero al ser un topónimo preislámico, latino probablemente, se piensa que fue poblada por los árabes por las mismas fechas que la vecina población de Montefrío (Granada). Se sabe por Ibn al-Jatib que la Subbética granadina (que comienza en la Sierra de Montefrío y sigue por las de Parapanda, Madrid o Illora, del Marqués, de Lucena, del Pozuelo hasta llegar a las sierras Alta Coloma y Mágina) fue ocupada en los primeros siglos de la conquista musulmana por sirios y árabes baladíes. Siendo, pues, la sierra de Rute inmediata a la de Montefrío y prácticamente de la misma cadena montañosa, en opinión de Arjona no sería de extrañar que fuera incluida en ese repartimiento entre tribus árabes que señala Ibn al-Jatib.

Pero como es bien sabido por Ibn Hayyan, Rute pertenecía con Iznájar a la cora de Rayya, por lo que podría haber sido poblado en las mismas fechas que la comarca limítrofe por el sur con Rute. Por Ibn al-Qutiyya se sabe que estos lugares se poblaron con árabes sirios del yund del Jordán después de que éstos arribaran a al-Andalus en 743. Se establecieron en unos cortijos que en estas poblaciones poseía Artobas, nieto de Witiza, según narra el Ajbar Maymua. Según Arjona, Rute pudo poblarse por esas fechas tomando como origen un cortijo propiedad de un judío acaudalado y que en torno a su castillo se formara una pequeña población, pero esto es una mera hipótesis con poco fundamento.

Desde la época de Fernando III Rute se conoce con la denominación actual. Durante casi todo el año 1240 y el invierno de 1241, en que vivió en Córdoba, este monarca hizo el repartimiento y pobló los castillos y lugares. Muchas de estas conquistas se lograron mediante sumisión voluntaria, permaneciendo en muchas de dichas ciudades la población musulmana, constituyéndose las aljamas, manteniéndose las mezquitas, la administración de justicia y el respeto a sus propiedades. Así conocemos el nombre del alcayt moro o faquí de Rute, de Santaella, de Écija (Libro de las Tablas). Durante mucho tiempo existieron focos rebeldes sin poderse definir accidentes geográficos naturales que sirviesen de frontera. Esta frontera de la campiña varió continuamente. Entre estos castillos que se pierden y se recobran se encuentra el de Rute (Fuero de Córdoba). Por este motivo surgió en la campiña una línea defensiva de castillos para proteger a la capital contra los ataques del morro, dando lugar a pueblos que se amparan en el castillo y que constituyen el origen de su topografía geográfica.

En 1245 Fernando III confirma las donaciones anteriores, añadiendo ahora las fortalezas y villas de Montoro, Alcocer, Castro, Teba, Palma, Rut y Constantina, excluyendo el Almadén de Chillón, las salinas y las minas de estos términos, excepto las de hierro.

Posteriormente, a partir de la segunda mitad del siglo XIII, al ser reconquistada por los musulmanes después del añ

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOE 29/06/1985 155

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

ARJONA CASTRO, Antonio. El reino de Córdoba durante la dominación musulmana. Diputación Provincial, 1982. 84-500-7882-2.

HITOS URBANO, Miguel Ángel. Prospección arqueológica superficial en el embalse de Iznájar. Memoria del proyecto y resultados. 1990, pp. 116-117.

Información documental

Archivo Central de la Consejería de Cultura. MUÑIZ JAÉN, Ignacio, Inventario de yacimientos arqueológicos de la Provincia de Córdoba. Rute el Viejo, 1995.

Archivo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Córdoba. Antonio Martínez Castro, Inventario de fortificaciones del medio rural . Sur de Córdoba. Volumen II, 2005.



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