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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Casa de la Tercia
Otras denominaciones: Museo Histórico de Baena ; Edificio de la Tercia ; Biblioteca Municipal ; La Tercia ; Museo Histórico Municipal de Baena Código: 01140070001
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Córdoba
Municipio: Baena

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Tercias Almacenamiento agrícola Edad Moderna 1792/1795 Barroco (Estilo)

Descripción

El inmueble se compone de tres partes: el edificio principal, la bodega del aceite y una construcción que pudo servir de pósito. Su planta, ligeramente rectangular, responde al tipo de retícula alrededor de un patio central. La fachada principal está orientada al norte y en el centro se halla la puerta.

La parte principal, en forma de ¿U¿, puesto que carece de crujía la parte trasera, consta de tres plantas alrededor de un patio, que para mayor claridad referiremos como planta baja, primera y segunda. Cada galería está orientada respectivamente al este, al norte y al oeste. Dos de ellas constan de dos crujías de anchura y la tercera de sólo una, que es la que cierra el patio por el sur, es decir, en la parte trasera del edificio. Esta última tiene únicamente dos plantas a causa del desnivel del suelo, que sufre una abrupta elevación desde la plaza hacia el cerro donde se enclava el castillo, el cual se alza a corta distancia por detrás de la tercia, pero muy por encima de la cota de ésta.

Se accede a la tercia a través de un amplio zaguán, tras el cual se encuentra el patio que en planta baja se cierra en sus tres alas principales -constituida cada una de ellas, según se ha indicado, de dos crujías-, mediante bóvedas de arista soportadas por arcos de medio punto que, a su vez, apean sobre ménsulas en los muros perimetrales y sobre una serie de pilares centrales. En total se constituyen veintiséis tramos de 7 x 7 m aproximadamente, de los cuales la entrada ocupa dos. A la derecha se ubica la escalera, que consta de pretil ciego y peldaños de piedra hasta el primer piso y de ladrillo con mamperlán de madera en el resto.

Tres de los lados de la ¿U¿ que dibuja el edificio en planta aparecen porticados en el piso bajo mediante tres arcos de medio punto en cada panda, apeados por pilares de ángulos achaflanados realizados en piedra blanca. El lado carente de arquería se cierra mediante un liso paramento en el que se trazó un gran arco de medio punto rebajado, de descarga, en ladrillo. Por encima de éste se continuó la galería en torno al patio. La solería de éste es antigua y consta de grandes losas rectangulares del mismo tipo de material.

La planta primera se diferencia en que los soportes son pilares de sección ligeramente rectangular, las galerías se cubren mediante techo plano con rollizos y el suelo de éstas es de madera claveteada. Los arcos siguen siendo de medio punto, pero su rosca es menos ancha. El antepecho es ciego, aunque enlucido y pintado imitando una balaustrada con cierto escorzo en tono albero, para los fondos, y almagra, para detalles y perfiles. Las crujías siguen siendo dobles y rodeando el patio en forma de ¿U¿. Las orientadas a este y oeste tienen dos naves cada una, separadas entre sí mediante cuatro arcos formeros de medio punto de escasa flecha, sobre robustos pilares rectangulares. En el extremo norte, para refuerzo de la estructura, se cruzan dos arcos en el último tramo de cada nave, con un pilar central de ancha sección. Estas naves se cubren de forma independiente mediante tablazón sobre toscos rollizos, obra de la restauración, inspirándose en los primitivos. Igualmente, la solería es reciente, pero recupera la tradicional, con ladrillos de plano unidos por sus cabezas.

Si la planta baja y primera apenas varían en el esquema constructivo, mayor diferencia se aprecia al pasar al último piso, puesto que se trata de una galería corrida, esta vez en las cuatro pandas del patio, con ritmo binario respecto a los arcos de las plantas inferiores, que se articula mediante pies derechos de hierro retorcido con artísticas zapatas de madera que rematan a los lados en forma de canecillos. Soportan anchas vigas sobre las que desbordan los tejados, con pendiente hacia el interior del patio. La cubierta de las galerías acusa su situación bajo los tejados, pues se trata de techumbres en colgadizo, reforzadas de trecho en trecho con vigas y tirantes. En algunos tramos se conserva el suelo original de cantos rodados.

Es muy interesante la organización estructural de las crujías en esta planta, pues al encontrarse bajo los tejados del edificio, tienen cubrición a dos aguas y en el centro de cada crujía se dispone una serie de dobles arcos formeros superpuestos de medio punto, de bastante grosor, escasa flecha y gran sencillez en consonancia con la funcionalidad del conjunto, y apeados sobre robustos pilares rectangulares. Los arcos que cabalgan sobre los inferiores tienen menor flecha aún y se alzan para dar sostén a la hilera. Efectivamente, las cabezas de los rollizos se embuten en la parte superior del muro que conforman estos arcos y, a su vez, son reforzados por tornapuntas que van a parar al muro de carga; además, la estructura se consolida con tirantes de madera. Se observa que esta segunda hilera de arcos muestra una fábrica más delgada, con el fin de aligerar el peso, a la vez que proporciona altura y solidez arquitectónica. En realidad, estos arcos seguramente venían a hacer la función de entibos, a la par que permitían mucha mayor proyección en altura a esta planta, lo que se comprueba comparando con las techumbres planas de la primera planta o las bóvedas de arista de la baja.

En el ángulo suroeste de la última planta arranca una escalera que conduce a otra habitación cuyo uso original se desconoce, y hasta hace pocos años ha albergado la radio local.

También en este piso se hallaba la entrada de bestias que accedían por una puerta trasera, situada en la calle que hay a las espaldas; acceso que ha desaparecido, si bien queda la solería de cantos rodados en tramos de las galerías, especialmente concebida para las bestias. Desde las galerías se accedía a las dependencias a través de pequeñas puertas de madera y la luz entraba por ventanas apaisadas cuyos huecos se reparten uniformemente por la fachada, en la que se completan con rejas.

En cuanto a los materiales empleados, según Ramírez Laguna, los muros son de mampostería con refuerzos de ladrillo, excepto el zócalo de fachada, que es de piedra; los pilares y arcos son de ladrillo, salvo los de las crujías de planta baja, que muestran sillares en piedra blanca e imposta de ladrillo. En planta baja, las zonas de paso y alguna más están empedradas, al igual que el patio que luce grandes losas irregulares, según apuntamos; el resto es terrizo. La planta primera tiene solería de ladrillo y la segunda, suelos de tablas con clavos.

Además del patio principal, el edificio cuenta con un patio secundario que se sitúa al oeste, con entrada independiente desde la calle a través de un sencillo vano adintelado en piedra blanca. Este patio está comunicado con el núcleo principal a través de una puerta sencilla y unas crujías con bóvedas de arista.

La fachada, por motivo del carácter práctico del edificio, es muy austera. Consta de un zócalo conformado por sillares de piedra bien escuadrados, labrados a bujarda fina; en la parte alta de la calle, con dos hileras de sillares de considerables dimensiones y conforme desciende la cota, aumenta hasta tres hiladas. El resto del muro es de mampostería con verdugadas de ladrillo. Quedan reflejadas las tres plantas: la baja, articulada mediante la portada, que marca el eje, y tres vanos a cada lado, dos de ellos con sencillas rejas y sombreretes; en los extremos un ventanuco. Los dos pisos siguientes simplemente están perforados por ventanucos dispuestos apaisadamente en número de siete por planta y ordenados verticalmente. Las ventanas acusan derrame hacia el interior y lucen carpintería semejante a la puerta y rejas de forja machihembradas en cuadrícula. Tienen postigos y rejas voladas con guardapolvo moldurado de ladrillo.

La portada es, sin lugar a dudas, el elemento de mayor interés. Es adintelada, está flanqueada por pilastras de frentes cajeados y rematan en capiteles toscanos, bajo lo cuales se dispusieron placajes. El dintel luce dovelas almohadilladas y en el centro, una cartela. Por encima corre un ancho entablamento liso que sustenta un frontón partido con remates culminados en bola. La puerta es entablada con clavos romboidales de forja.

Todo el paramento fue restaurado siguiendo modelo del estucado original en ocre claro rosado con juntas de sillares en rojo. Muestra, por tanto, la simulación de un aparejo en sillares, así como el recercado de los vanos que acusan un ligero escorzo para acentuar el relieve. Sobre la portada hay una hornacina decorada con pinturas que fingen una forma avenerada a modo de cerramiento. La fachada remata mediante una ancha moldura en forma de gola, que se ha considerado como elemento característico de las tercias cordobesas (V.V.A.A. Pósitos..., p. 204).

En el patio se siguió el mismo tipo de decoración pintada, con tonos semejantes. Apoyándose en los restos llegados a nuestros días, el equipo restaurador devolvió el vivo colorido al interior. Pudieron ver, gracias a los vestigios, que los arcos tenían la rosca adovelada mediante líneas rojas, las enjutas con un encintado en naranja y en el centro, unas guirnaldas pintadas en rojo y naranja; impostas en rojo; y pretiles en los que se fingió una balaustrada con ligero escorzo en los perfiles curvos, aunque en las correspondencias con los pilares de los arcos se dibujó una continuación de dichos pilares. En el lado sur se encuentra la inscripción que ayuda a situar cronológicamente el edificio, ya que consta:
¿JHS MARIA Y JOSEF SE ACAVO ESTA OBRA AÑO D 1795¿


Datos históricos

El edificio data de 1795 y se construyó con la finalidad de disponer de inmueble adecuado como almacén de especies que se obtenían en conceptos de diezmos y rentas. Este fin tuvo el edificio hasta la Desamortización de Mendizábal en que pasó a propiedad particular. A principios del siglo XX se adptó su uso como posada y durante la guerra civil se utilizó como cárcel. Desde 1960 el Ayuntamiento es el arrendatario del inmueble hasta que en 1984 lo adquiere como patrimonio municipal para ubicar allí la Casa de la Cultura, lo cual aprobó la Corporación Municipal en Pleno del mes de agosto de 1984. Desde esa fecha hasta 1997 se acometieron las tareas de reconstrucción y rehabilitación. En 1995 se elabora el Plan Integral de la Tercia que incluye el Museo local. En sesión celebrada el 18 de junio de 1998 la Comisión Andaluza de Museos informó favorablemente la autorización de creación del Museo. La Resolución de 29 de junio de 1998 de la Dirección General de Instituciones del Patrimonio Histórico aprueba la viabilidad del proyecto de creación del Museo y se ordena su anotación preventiva en el Registro de Museos de Andalucía. Los fondos fundacionales del Museo Histórico consisten en un importante lote de material de carácter arqueológico procedente de donaciones particulares y de campañas de excavación realizadas en el término municipal, espacialmente la de Torreparedones. Los fondos expuestos del Museo se distribuyen a lo largo de tres salas. La primera de ellas está destinada a las colecciones correspondientes a prehistoria y protohistoria. La sala segunda está dedicada casi exclusivamente a la época ibérica, y la tercera a la época romana. Por último, cuenta con una pequeña representación del periodo visigodo y musulmán, así como una colección de numismática.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito CG BOJA 24/08/1996 97 10488

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

ANGULO IÑIGUEZ, Diego. Edificio de la Tercia, en Baena : Córdoba : declaración de monumento histórico-artístico. 1983, p.388.

GIL PEREZ, M. D. , TORRES HIDALGO. M. , RAMIREZ MORENO, N.. Pósitos, cillas y tercias de Andalucía : catálogo de antiguas edificaciones para almacenamiento de grano. Dirección general de Arquitectura y Vivienda, 1991. 7040018.

Información documental

Archivo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Córdoba. Jordano Barbudo, María de los Ángeles, Inventario de Pósitos y Tercias de la provincia de Córdoba para el Expediente de inscripción Genérica Colectiva en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz. Ficha nº 14. Tercia de Baena, 2008.



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