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Imagen de Hacienda Buenavista, Molino de San Fernando Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Hacienda Buenavista, Molino de San Fernando
Código: 01140180068
Caracterización: Arquitectónica, Etnológica
Provincia: Córdoba
Municipio: Carpio (El)

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Haciendas Actividad agropecuaria Edad Moderna 1758/1765
Almazaras Olivicultura Edad Moderna 1758/1765

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos Rabanales , Gonzalo

Descripción

El Molino de San Fernando constituye una de las construcciones agroindustriales de la Edad Moderna de mayor interés de España, cuyos orígenes se pueden trazar a través de abundantes noticias, caso poco frecuente en la arquitectura rural.
El caserío de la hacienda, se sitúa en las inmediaciones del casco urbano, junto a la vía férrea, entre la población y el cercano cauce del Guadalquivir, ocupando un amplio solar de forma aproximadamente rectangular cercado por tapias en el que se distribuyen varios edificios, cobertizos y una serie de grandes silos metálicos de grano. En el centro se encuentra un conjunto de construcciones de una y dos alturas, adosadas unas a otras y dispuestas en torno a un patio cuadrado ajardinado. Destinadas a oficinas, vivienda de encargado y, sobre todo, almacenes y cocherones, constituyen en el presente el eje de las actividades administrativas y productivas de la explotación. Las piezas son en su mayoría de factura moderna, si bien en uno de los cocherones -una nave de planta longitudinal con cubierta de teja- se pueden apreciar fragmentos de una obra anterior, correspondiente a un antiguo establo o tinao de bueyes de labor. Es probable que otras piezas de pajar, granero, etc. de la hacienda primitiva hayan sido enmascaradas o sustituidas por completo por obras posteriores para su adaptación a los modernos sistemas de explotación con abundante empleo de maquinaria.
Con todo, lo más señalado del caserío, y el elemento que lo distingue imprimiéndole un valor excepcional en el panorama de la arquitectura agrícola de Andalucía, es el descomunal molino aceitero que delimita el flanco meridional de la hacienda. El formidable volumen del Molino de San Fernando, según su denominación original, o de los Duques, en su acepción tradicional, sobresale como un gran cuerpo longitudinal de piedra molinaza bajo enormes faldones de teja. Compone una edificación de planta rectangular de unas dimensiones aproximadas de 120 por 25 metros. La portada principal se sitúa en el lado menor de levante, en el centro de un muro festoneado por almenas lobuladas y con un rótulo de azulejos en el que se lee su nombre. La portada es de piedra, de sobrio estilo barroco, rematada por una edícula que sostiene el escudo de armas del duque de Alba. A su lado aparece un panel de azulejos sevillanos con la efigie pintada de San Fernando, alusiva a la onomástica de su promotor. Un portón de madera y clavos franquea el paso a un patio alargado con sendas crujías de una altura a los lados y la fachada de la almazara enfrente. Este primer patio, o patio de trojes, está flanqueado por las cuadras para el ganado mular que hacía correr las piedras de los molinos y dos bodegas de almacenamiento con tinajas. En cuanto a la almazara, consiste en una construcción rectangular de 60 m de largo organizada en cinco naves longitudinales de altura descendente, alcanzando la central los 12 m, divididas por arcadas de medio punto, con arcos de luz variable, sobre pilares. La cubierta presenta una elaborada armadura de madera y amplios faldones de teja que caracterizan la imagen del edificio. Rompen el plano del tejado varias buhardillas y los ángulos de las cuatro torres de contrapeso de las antiguas prensas de viga, bloques macizos rectangulares colocados transversalmente al sentido de las naves interiores, perforados cada uno en la base por dos huecos para alojar las cabezas de sendas vigas y un paso central de comunicación. En las naves laterales se alineaban las tinajas de los aclaradores para decantar el aceite. La mayor parte de la fábrica del molino, muros y pilares, es de cantería irregular de piedra molinaza. La mampostería careada a base de una piedra más clara aparece en uno de los hastiales del cuerpo techado del molino, mientras el ladrillo se emplea en el hastial opuesto, en verdugadas en los muros de mampuesto, en las roscas de los arcos del interior y en combinación con cajones de tapial en la parte superior de las arquerías que estructuran las naves, aligerando su carga. El pavimento de las naves es un empedrado de cantos rodados en buen estado de conservación. El considerable consumo de agua que exigía el proceso de elaboración del aceite se satisfacía con la gran fuente abrevadero de varios caños que aparece al lado del complejo.


Datos históricos

La Hacienda Buenavista, junto al Molino del Duque en Aguilar de la Frontera, ejemplifica un modelo de almazara de gran interés que se desarrolló en la provincia de Córdoba en el marco del régimen señorial vigente hasta mediados del siglo XIX. El control señorial sobre la producción del aceite era en esa época casi absoluto y se ejercía desde las grandes factorías localizadas dentro de sus posesiones.
El año de 1765 que aparece inscrito en la portada de ingreso al patio mayor señala la cronología de la obra.
En la década anterior, el señor de la villa, duque de Alba y marqués del Carpio, don Fernando de Silva Alvarez de Toledo, decidió erigir un molino en las inmediaciones del pueblo, al occidente, en los pagos donde se hallaban los olivares más ricos del término. Habría de servir la instalación, por una parte, para beneficiar la aceituna de las tierras del duque, mayoritarias en el término, y, por otra, para la molienda de otros cosecheros locales, dado el privilegio de monopolio de elaboración de frutos -aceite, harina- que detentaban los señores de El Carpio, según J. M. Escobar Camacho. De la inusual ambición del proyecto da idea el hecho de que el encargo se hiciese al maestro de arquitectura giennense Gonzalo Rabanales. El autor debió trazar el proyecto hacia 1758, pues un detallado informe relativo a El Carpio, de 1792, de la colección geográfica de Tomás López, publicado por Julio Caro Baroja, afirma que: ...se hizo dho. Molino en el siglo presente [ XVIII ] por los años de 58 por el famoso Maestro de Arquitectura Dn Gonzalo Rabanales vezino qe fue de la ciudad de Jaen... Según J. Rivas Carmona, en 1760 se constata que las obras están en marcha. Los picapedreros de la villa Diego López de Salinas y Francisco López reciben el encargo de sacar piedra para la construcción, que se concluiría cinco años después, en 1765
Resultó, por tanto, una obra monumental, de magnitud tan sólo equiparable en su época y en su género a unos pocos ejemplos de grandes molinos señoriales cordobeses. El proyecto revela una incipiente vocación fabril al proponer un conjunto unitario que lo sitúa lejos de la fórmula habitual de los molinos de varias vigas de la época, consistentes, salvo excepciones, en una mera yuxtaposición de módulos de molienda y prensado sin más articulación compositiva y constructiva que la agregación. Bajo una decidida intención de racionalidad, concentra un elevado número de mecanismos de molienda y prensado y organiza cuidadosamente la circulación interior indispensable para las faenas de obtención del aceite, adoptando un cuidado y armonioso diseño constructivo: patios y edificación se reparten la longitud del edificio a partes iguales y se distribuyen en una secuencia proporcional de vacío y volumen, en una cadencia en la que el primer patio supone 2/6 de la longitud total, el cuerpo techado 3/6, mientras que el patio trasero comprende el sexto restante.
Con la modernización de la fabricación de aceite, la instalación conocería la paulatina introducción de nueva maquinaria. Así, hacia 1840 el molino de San Fernando montaba sus ocho vigas y también una novedosa prensa hidráulica. Después se desmantelaron las prensas de viga y se instaló una almazara moderna con motor eléctrico y prensas hidráulicas en el extremo occidental del molino, dedicándose la mayor parte de sus naves a cometidos de almacenaje de granos y cochera.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Junta de Andalucía. Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio. CANTIZANI OLIVA, Juan; CORDOBA ESTEPA, Gregorio, Inventario Cortijos, Haciendas y Lagares. Provincia de Córdoba. Hacienda Buenavista, Molino de San Fernando., 1991.



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