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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Iglesia de San Juan Bautista
Otras denominaciones: Iglesia Parroquial de San Juan Bautista Código: 01410600046
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Marchena

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Iglesias Ceremonia cristiana Edad Moderna 1490 Mudéjar
Iglesias Ceremonia cristiana Edad Moderna 1580
Iglesias Ceremonia cristiana Edad Moderna 1700/1757 Barroco (Estilo)

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos de Velasco , Diego La torre fue contratada en 1580.
Canteros Blanco , Juan Antonio Portada situada en el muro derecho realizada en 1757.

Descripción

La iglesia parroquial de San Juan Bautista se encuentra situada en el casco histórico de la ciudad de Marchena, cercana a la Plaza mayor, la Iglesia de Santa María de la Mota y el Convento de la Inmaculada Concepción.

Arquitectónicamente destaca la superposición de sus volúmenes que sobresalen del resto del caserío aledaño, entre los que podemos mencionar la imponente techumbre a dos aguas que engloba las tres naves centrales, la cabecera y la torre, situada esta última a los pies de la nave del Evangelio. Es un edificio construido en ladrillo básicamente al que se ha añadido mampostería, tapial y cantería.

Nos encontramos ante una iglesia gótico-mudéjar con transformaciones y añadidos realizados a lo largo de los siglos XVII y XVIII. Su construcción data de finales del siglo XV, corriendo su fundación a cargo de don Rodrigo Ponce de León y de la familia Pacheco, tal y como se desvela de su testamento y heráldica que preside el arco triunfal del presbiterio.

El edificio parece que se construyó a partir de 1492 y presenta características gótico-mudéjares de ese momento de transición. A esta época pertenecen las tres naves centrales y la triple cabecera, que aunque pudieran coincidir con las dimensiones del templo primitivo corresponden por su trazado, potencia y proporciones a la obra documentada a finales del siglo XV. Este es el caso del muro derecho de la iglesia, que se presenta rematado por almenas, así como las portadas de los pies de la iglesia y del segundo tramo del muro del Evangelio, esta última también almenada. La ampliación del templo con dos naves colaterales externas se corresponde con reformas llevadas a cabo a mediados del siglo XVI. Estas naves engloban o sustituyen las viejas capillas funerarias.

Consta de cinco naves, las dos exteriores de capillas, separadas las tres centrales por pilares rectangulares a los que se adosan medias columnas con capiteles, sobre las que apoyan arcos apuntados. Las cabeceras de las tres naves centrales son planas, intercomunicadas y diáfanas, y se cubren con bóvedas de nervadura gótica estrellada con plementería. El resto se cubre con estructuras de madera, en forma de artesa de par y nudillo, decorada con lacerías mudéjares y piñas de mocárabes en la nave central, y de colgadizo en las naves laterales, mientras que las naves colaterales se cubren por bóvedas de arista.

El presbiterio se encuentra elevado del resto de la iglesia mediante unas escalinatas o gradas de jaspe de Cabra, documentada en 1693 por Cristóbal Castillo y Pedro Arjona, de Cabra y Lucena, respectivamente.

Desde el interior del templo se accede a la sacristía, situada inmediatamente detrás de la capilla mayor, la cual se encuentra cubierta con un artesonado de madera del siglo XVII. Fue construida 1n 1627 por los maestros Pedro y Juan de Rueda. También por estas fechas se acomete la construcción de la capilla de los Molinas y la pavimentación del presbiterio.

Situado en el penúltimo tramo de la nave central y unido al presbiterio mediante la crujía que conformaba la vía sacra, se encuentra situado el coro. El templo contaba con un coro con sillería y reja de madera, realizado entre 1586 y 1591, en el que estuvieron implicados Jerónimo Hernández, Gaspar de Oviedo y Juan de Oviedo El Viejo. El nuevo coro será la empresa artística que ocupe prácticamente todo el primer tercio del siglo XVIII en la parroquia. En su diseño y construcción intervinieron maestros de la talla de Jerónimo Balbás, Juan de Valencia, Luis de Vilches y Felipe Fernández del Castillo, entre otros. En cuanto al trascoro y tribunas, se piensa que el trazado pudo ser de Balbás, interviniendo los maestros mayores de Écija, José Páez de Carmona y Juan José González Cañero junto con los cordobeses Francisco Martín y Félix Pérez de Mena y un largo etcétera de artistas que contribuyeron a engrandecer esta obra de arte.


El templo cuenta con tres portadas de ingreso, una situada en la fachada los pies de la nave central, y las otras dos en el segundo tramo una del muro del evangelio y otra del muro de la Epístola. La fachada de los pies de la iglesia se encuentra estructurada en tres partes por medio de dos contrafuertes semicirculares que flanquean la portada principal. Está realizada en ladrillo bícromo agramilado y parte de un vano apuntado con tres arquivoltas enmarcadas por otra de cantería y a su vez encuadrada por un alfiz. La portada situada en el muro del Evangelio, presenta similares características a la portada anterior, aunque con ligeras diferencias, en este caso está realizada íntegramente en ladrillo. En este caso los baquetones no llegan a los pies de la portada y se encuentra rematada por merlones escalonados.


La portada del lado de la Epístola, realizada en mármol blanco y rosa, se encuentra estructurada en torno a un vano de medio punto con la clave decorada, flanqueado entre columnas sobre pedestal que soportan un entablamento sobre el que se asienta un frontón de base curva y roto, sobre los que se asientan sendas de perinolas. Del centro emerge, a modo de remate mixtilíneo, una placa recortada en cuyo centro se sitúa el escudo de San Juan, coronándose el conjunto por una perinola. Esta obra fue realizada por el maestro cantero Juan Antonio Blanco en 1757.


Adosada a los pies de la nave del evangelio se encuentra situada la torre. Esta torre primitiva que contenía una capilla debió de estar en uso hasta el último tercio del siglo XVI, cuando se acometió la construcción del cuerpo de campanas, por parte del maestro mayor del Arzobispado Hernán Ruiz II, quien construirá igualmente los campanarios de Santa María y San Miguel a partir de 1567 en una operación que culminaba la mayor parte de los monumentos claves de la villa. La cubrición del remate de la torre debe ser obra de Diego de Velasco que trabajaba también en la torre en 1592.

De plata cuadrada y realizada en ladrillo, consta de dos cuerpos claramente diferenciados. El primero de aspecto macizo y sin vanos, alberga la caja de escaleras, es una caña o fuste bastante elevado sobre el que se asienta un entablamento con arquitrabe, un ancho friso don decoración de azulejos y cornisa. Sobre ésta se asienta el segundo cuerpo denominado de campanas que presenta, en cada uno de sus frentes, dos vanos de medio punto peraltados enmarcados por una moldura. Por último una cornisa sirve de base a un antepecho calado con una jarra con azucenas en cada uno de sus cuatro ángulos, de cuyo centro emerge un chapitel piramidal cubierto de azulejos y rematado por veleta y cruz de forja.


Datos históricos

La iglesia debió fundarse en los momentos inmediatos a la conquista cristiana y podría estar ligada a la presencia de la orden de San Juan en la villa, documentada desde el siglo XIII. Probablemente de la vinculación con esta orden, nos ha quedado la titularidad de la parroquia "La Degollación de San Juan Bautista". Desde 1309, Marchena se convirtió en una villa de señorío de los Ponce de León y capital administrativa del Estado de Arcos. A esta etapa primitiva solo podemos adscribir la capilla que se halla bajo la torre, disposición presente en los templos más primitivos del mudéjar sevillano.

El resto de la construcción, las naves centrales y cabeceras se documentan a finales del siglo XV, y las naves externas a mediados del siglo XVI. El templo adquirió gran importancia a partir de este último con el crecimiento de la localidad. Esta situación dará lugar a una serie de ayudas parroquiales como San Miguel, San Sebastián en Marchena y San Eutropio de Paradas. Todas ellas se administraban desde la Fábrica de San Juan, donde residían el Vicario y el Mayordomo. Esta situación de parroquia única y economía común debe explicarse por la negativa de la casa ducal de Arcos ante cualquier intento de segregación para no perder el derecho a percibir las tercias reales concedidas sobre las tierras eclesiásticas de Marchena. También es la razón para que se concentre tanta riqueza en un solo templo, emulando así a la catedral de Sevilla.

Las únicas obras reseñables durante el siglo XVII serán la sacristía, adosada al presbiterio, así como la capilla de los Molinas entre 1619 y 1622. Las reformas realizadas en la siguiente centuria condicionarán el aspecto general del templo, siendo la obra más importante el coro y el trascoro con exuberantes yeserías y la utilización del estípite.

El templo contaba con un coro con sillería y reja de madera, realizado entre 1586 y 1591, en el que estuvieron implicados Jerónimo Hernández, Gaspar de Oviedo y Juan de Oviedo El Viejo. El nuevo coro será la empresa artística que ocupe prácticamente todo el primer tercio del siglo XVIII en la parroquia. En su diseño y construcción intervinieron maestros de la talla de Jerónimo Balbás, Juan de Valencia, Luis de Vilches y Felipe Fernández del Castillo, entre otros. En cuanto al trascoro y tribunas, se piensa que el trazado pudo ser de Balbás, interviniendo los maestros mayores de Écija, José Páez de Carmona y Juan José González Cañero junto con los cordobeses Francisco Martín y Félix Pérez de Mena.

La obra de la torre fue contratada con Diego Velasco en 1580, aunque existió proyecto de Hernán Ruiz II. La portada situada en el muro de la Epístola es obra realizada por el maestro cantero Juan Antonio Blanco en 1757.

El templo ha sido sometido a una profunda restauración en la década de 1990, tanto en su exterior como en su interior.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento Gaceta 04/06/1931

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

ANGULO IÑIGUEZ, Diego. Arquitectura mudéjar sevillana. 1932, -.

ARCENEGUI Y CARMONA, Isidro de. Marchena : Iglesia de San Juan. 1976, pp.225-232.

ARENILLAS TORREJON, Juan Antonio. El proyecto de andas de José Ponce para la custodia de Marchena. 1991, pp.147-149.

GUERRERO LOVILLO, José. Arte de la prehistoria al gótico. 1980, -.

PAREJA LÓPEZ, Enrique. Iglesias y conventos de Sevilla. Tomo IV. 169.

RAVÉ PRIETO, Juan Luis. La parroquia de San Juan Bautista de Marchena. Sevilla . Codexsa Ingeniería y Control, 01/01/2006. 8493533904.



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