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IDENTIFICACIÓN

Denominación: La Pisana
Código: 01410450045
Caracterización: Etnológica
Provincia: Sevilla
Municipio: Gerena

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades Cronología
Haciendas Actividad agropecuaria
Haciendas Oleicultura
Haciendas Olivicultura

Descripción

Constituye una de las principales unidades constructivas de las comarcas entre la sierra y el valle, rivalizando, también por su proximidad, nada menos que con el Esparragal. Al igual que éste, es un modelo de buena conservación y cuidadas intervenciones, orientadas a preservar lo esencial de su arquitectura y la singular estética de este tipo de complejos. Como en el caso del Esparragal, la conjunción de modernas prácticas agrarias y residenciales no ha afectado a su pervivencia. Situada al suroeste del núcleo urbano de Gerena, la hacienda se ubica en las proximidades del río Guadiamar, de cuyo cauce se surtía para accionar un molino harinero, hoy arruinado. De los amplios espacios abiertos y llanos dedicados a sembradura a los que se orienta la fachada principal de la Pizana se pasa, a continuación y en dirección a la sierra, a terrenos más ondulados donde las tierras de labor se combinan con el olivar, hasta llegar, más al norte, a los espacios adehesados y cubiertos de monte. Estamos, por tanto, en una zona de transición entre la vega del Guadalquivir y la Sierra Norte.
En el complejo actual se distingue el núcleo central, el de mayor interés y antigüedad, y un total de cuatro grandes espacios abiertos que se fueron definiendo en su frente a lo largo de los siglos XIX y XX, de manera que viene a articular una sucesión de grandes explanadas dotada cada una de ellas de una funcionalidad bastante definida.
El recinto principal consiste en un amplio patio empedrado delimitado en cada uno de sus laterales por edificaciones que tienden a la homogeneidad volumétrica y estética. El acceso es bastante sencillo; consiste en un vano adintelado en cuya clave figura inscrita una "A", alusiva a la Casa Ducal de Alba. En lo alto de la puerta, en una especie de ático, se disponen tres azulejos pintados de la segunda mitad del siglo XVIII. En el centro destaca el escudo de la citada Casa Ducal y a la izquierda una Virgen del Pilar, con la inscripción "Nª Sª del Pilar Aº 1791". Por último, a la derecha se contempla un panel con la figura de San José. A ambos lados de esta fachada se disponen dos construcciones, la vivienda de los caseros, a la izquierda, y en el lado opuesto, una capilla, con nave abovedada y presbiterio cubierto por una cúpula. Sus paramentos están encalados en tanto que los fajones y el anillo de la cúpula han sido revestidos de albero.
En el interior del patio destaca el promontorio circular de un pozo, provisto de una plataforma para el tránsito de una bestia que accionaba una noria, con una rampa, hoy escalonada pero antes continua, que facilitaba el acceso del animal y que también comunicaba con el granero. Aquí se adivinan además restos de abrevaderos, hoy convertidos en parterres al lado de diversos cuerpos prismáticos en los que se alojan bombas de agua.
Los distintos sectores construidos abiertos al patio, hoy readaptados en su distribución interna, parece que albergaban una serie de instalaciones que todavía podemos intuir. Al fondo se alzaba un granero en la planta superior junto a una vivienda y dependencias de almacenaje o cuadras en la inferior. Subsiste una de las rampas de acceso a dicho granero elevado. A finales del XIX o principios del XX se instaló una almazara en el ala izquierda de este lateral. La torre mirador, ubicada en el extremo opuesto, albergó un palomar y el hecho de estar hueca interiormente la invalida como posible torre de contrapeso, aunque es desde luego probable que la hacienda contase en algún momento con un molino de aceite de tecnología preindustrial. Al norte del patio se pudieron disponer cuadras o espacios destinados al almacenamiento de aperos. La crujía de la fachada disponía de viviendas para encargados, mientras la gran nave que da al sur, a la que se accede por una puerta resguardada por tejaroz que apea sobre dos robustas columnas, pudo albergar el pajar. Junto a la puerta de acceso figuran dos inscripciones; la primera proviene de las proximidades del cortijo y señala: "AѺ De H 1699 / SE PVSIERON / ESTAS ESTACAS". La otra, más reciente y sobre panel de azulejos describe: "Esta explotación fue declarada Empresa / Ejemplar y Empresa modelo gracias / al impulso creador de su fundador el / Excmo. Sr. D. Luis Martínez de Irujo y / Artazcoz. Duque de Alba. 1972".
Las reformas más importantes han afectado al lateral occidental, que antaño pudo contener según avanzamos, una vivienda, la almazara y un granero. Hoy sus espacios se han adaptado a residencia, utilizada temporalmente por sus propietarios. Los elementos estructurales, aprovechados en la actual mansión, delatan su configuración como nave de proyección longitudinal destinada a albergar actividades de transformación y depósito, con soberaos en lo alto y una vivienda junto a éstos. Al exterior es visible una hilera de gruesas columnas toscanas sobre las que apoyan arcos. Hoy están cegados pero antiguas fotografías los muestran practicables. Sin duda se trataba de un pórtico abierto pues, además, a unos dos metros tras esta primera línea de fachada hallamos un grueso muro maestro en el que se abren algunos arcos rebajados de luz variable. A continuación, sirviendo de apoyo central a la techumbre de esta ancha nave, se desarrolla otra hilera de columnas de las mismas características a las ya comentadas y perfectamente alineadas con ellas. La techumbre, aunque nueva, consiste en un cielo raso sustentado por vigas, que descansan en las durmientes dispuestas a lo largo de las columnas y en los gruesos muros laterales. La planta superior se abre mediante ventanales a la fachada trasera, al exterior del núcleo, donde se tiende un moderno jardín. Es posible que en origen se tratara de un señorío abierto de espaldas al primitivo patio de labor.
El gran patio existente ante la portada de la hacienda ha sido acotado en el siglo XX. Al norte hallamos el sector de las cuadras actuales y el picadero, con modernas instalaciones. El espacio ocupado por la cuadra, situada en el centro de este recinto, antes fue el emplazamiento de unas zahúrdas. En el lado opuesto tenemos otro gran ámbito destinado a labor; aquí destaca una vivienda nueva, un abrevadero en el centro y naves modernas alzadas sobre lo que en origen pudo ser un tinao, del que no quedan vestigios. Más reciente es el patio situado en el extremo meridional, rodeado de cobertizos y naves destinadas al almacenaje de maquinaria y aperos. Citamos por último, contiguo a la crujía meridional del cortijo, el extenso huerto, de superficie cuadrangular y delimitado por una alta tapia de obra.
A escasos metros de la fachada trasera del complejo subsiste la estructura de un molino harinero abandonado. Su interior presenta una bóveda de medio cañón, siendo igualmente visibles los desagües en su costado oeste.


Datos históricos

De la Pizana conocemos algún dato histórico, como su pertenencia a la Compañía de Jesús hasta el momento de su enajenación por el Estado en 1767, cuando fue expulsada esta Orden. Pasaría entonces a integrar las llamadas "temporalidades" o "bienes nacionalizados" resultantes de aquella expropiación. En fecha indeterminada de la segunda mitad del siglo XVIII fue adquirida, en subasta, por don Fernando de Silva y Álvarez de Toledo, XII duque de Alba. Precisamente, don Fernando sería uno de los principales beneficiarios de la expulsión de los jesuitas, pues compró otras fincas procedentes de aquella primera desamortización, como el Algarvejo, los Ángeles Viejos, San Ignacio de Miraflores, San Francisco Javier de los Ángeles o Tarazona, entre otras fincas en la provincia de Sevilla. A. Sancho Corbacho dató el edificio en el siglo XVI aunque, indudablemente, como ocurre en este tipo de construcciones, a lo largo de los siglos posteriores experimentaría constantes reformas.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Inventario de Arquitectura Popular 1992-1997. La Pisana, 1992.

Junta de Andalucía. Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio. Francisco Javier Herrera García; TEJIDO JIMÉNEZ, Javier, Inventario Cortijos, Haciendas y Lagares. Provincia de Sevilla. Hacienda la Pizana, 2009.



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