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Imagen de Palacio de los Marqueses de Peñaflor Más imágenes Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Palacio de los Marqueses de Peñaflor
Otras denominaciones: Casa de los Marqueses de Peñaflor ; Palacio de Peñaflor Código: 01410390117
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Écija

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Palacios Actividad residencial Edad Moderna 1700/1775 Barroco (Estilo)

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Herreros Fernández , Diego
Maestro de obras Araujo , Agustín de
Carpinteros Herrera , José de
Alarifes Pérez Bueno, José
Canteros Zabala , Andrés de 1764-1765
Arquitectos Páez de Carmona, José
Yeseros Portillo , Cristóbal 1746-1767
Pintores Molina , Antonio de, Fray 1767-1768
Canteros Blanco , Juan Antonio 1764-1765
Herreros Calderón , Pedro 1762-1763
Canteros Cabello , Luis Francisco 1761-1765
Arquitectos Díaz , Diego Antonio
Pintores Fernández , Antonio 1764-1765
Alarifes Bautista de Morales, Bartolomé

Descripción

El Palacio de los Marqueses de Peñaflor se encuentra situado en una de las calles más céntricas de la ciudad de Écija, concretamente en la denominada calle de los Caballeros, cercana a la Plaza Mayor y dentro de la collación de la parroquia de Santa Bárbara y cercano a las parroquias de San Juan y San Gil y otros palacios como el de los Condes de Valhermoso.

Forma parte de una gran manzana, en la que su arquitectura tiene a la horizontalidad, destacando varios volúmenes en altura como son el mirador, la caja de escaleras y la portada, así como la disposición de los tejados de las distintas galerías y dependencias cubiertas a dos aguas.

En el conjunto de edificios que lo conforman se pueden apreciar varias fases, partiendo de un núcleo preexistente al que se fueron agregando diferentes solares procedentes del derribo de inmuebles colindantes adquiridos por los marqueses a lo largo de la historia. Estas ampliaciones y reformas comenzaron a finales del siglo XVI y continuaron hasta el XIX.

La fachada principal está singularizada por tres importantes elementos; la portada principal, el torreón mirador y el gran balcón. La portada de acceso, fechada en el año 1726, es un notabilísimo conjunto de acusado barroquismo donde la utilización de mármoles de colores, columnas salomónicas, frontones partidos y blasones decorativos, logran una creación de gran calidad estética.

La composición de la portada principal cuenta con dos cuerpos y ático. Ésta se resuelve mediante un vano arquitrabado adovelado enmarcado por molduras y coronado al centro por una cartela formada por roleos vegetales en la que se inscribe dentro de un rosario el anagrama de María sobre dos palmas y timbrado por corona. La cartela a su vez se presenta flanqueada por roleos vegetales y flores con la cabeza de un querubín sobre el que aparece una venera. El vano se encuentra enmarcado por dos columnas de orden dórico sobre pedestales. El friso, presente solo en la prolongación de las columnas, presenta triglifos, sobre los que descansa los laterales de un frontón curvo partido en cuyo interior se muestran avenerados y sobre los que descansan sendos remates piramidales terminados en bola. Del centro emerge el segundo cuerpo que, para conformar diversos planos, va a utilizar marcados entrantes y salientes. Parte de un vano rectangular, denominado balcón de "apariciones en público", enmarcado por decoración de recortes o labores de ferronías, protegiéndose al frente por antepecho de forja y flanqueado por dos columnas salomónicas que arrancan de sendas cabezas de león adheridas a los podios y rematadas con capitel corintio. Sobre éstos un dado brunelesquiano sirve de apoyo a la cornisa, que se curva en el centro creando un espacio donde se ubica el blasón de la familia. El conjunto se encuentra rematado, por un ático realizado en una fase posterior, concretamente en 1764 de manos de Juan Antonio Blanco, maestro cantero natural de Estepa. El ático simula un esbelto frontón mixtilíneo roto, cuyo centro se decora con elementos de recortes y tondo ovalado, elementos muy repetidos en los pinjantes del siglo XVIII, coronándose por un copete. Llama la atención la policromía de sus mármoles, siendo utilizados el blanco, el jaspe, el negro, el gris y el verde.

Junto a la portada, la fachada se encuentra recorrida en todo su perímetro de la calle de los Caballeros por un largo balcón de más de 60 metros, que da nombre al palacio como "Palacio de los Balcones Largos". Este balcón está construido a base de ladrillos colocados por "tendido por tabla" que presentan decoración de pinturas murales al temple a base de hojarasca de acento y rocallas. Los ventanales del piso principal están cobijados por un tejaroz que corre paralelo al balcón. Su paramento exterior, al igual que los del resto de la fachada, está literalmente cubierto de pinturas al fresco. Entre cada balcón se intercalan una serie de hornacinas simuladas, en las que se sitúan personajes clásicos y paisajes con escenas de cacería.

El torreón que se sitúa en la esquina de la calle Cadenas se compone de tres cuerpos, a los que en un ángulo se adosa la caja de escaleras. El primer cuerpo estuvo recubierto de pinturas murales al igual que el resto de la fachada, careciendo de vanos. El segundo cuenta con un balcón que se abre a la calle de los caballeros, destacando tercero que se corresponde con el mirador. Éste de compone de cuatro frentes, tres de ellos dobles arcadas sobre columnas de piedra caliza, y el cuarto, que da a la calle Cadenas, solo un vano de medio punto. El mirador se remata con cubierta a cuatro aguas con tejas y copete al centro, mientras que al interior se conforma con vigas de madera adornadas con lacerías mudéjares, pese a estar ejecutado en el siglo XVIII.

Adentrándonos en el palacio hallamos la distribución típica de los palacios ecijanos con apeadero cubierto, en el que se encuentra la casa del portero a la izquierda, la escalera noble y el acceso al patio principal a la derecha y las caballerizas al frente tras un pequeño patio empedrado.

Las caballerizas eran una pieza fundamental en los palacios de esta época, se encuentra estructurada en tres naves divididas en cuatro tramos y separadas por bóvedas de aristas que poyan sobre columnas dóricas con éntasis sobre pedestal ochavado, disponiéndose un óculo de iluminación en cada uno de los tramos. Los pesebres se disponen en los muros de cada nave lateral, realizados en madera ensamblada y tallada con decoración de cartelas, molduras y remates piramidales y copetes, todo ello policromado. Las obras corrieron a cargo del maestro ecijano Bartolomé Bautista de Morales. La portada fue realizada por Juan Antonio Blanco maestro cantero, quien incorporará a su esquema compositivo el escudo de armas de la familia. Cuenta con un vano arquitrabado flanqueado por pilastras cajeadas con decoración de recortes. Sobre éstas se asienta el entablamento con el friso decorado con triglifos. Por último la cornisa sirve se soporte a un frontón curvo roto con remates de copetes. Del centro emerge una estructura mixtilínea de molduras, ménsulas y recortes que se contracurvan y que recuerdan al ático de la portada principal alojando en el centro el escudo de la familia.

La escalera, de ida y vuelta, es de dos tramos y se encuentra formada por tres arcos de medio punto sobre doble serie de columnas toscanas pareadas con entablamento y pedestales; la caja se cierra con media naranja sobre pechinas, dividida con ocho costillas que convergen en un gran florón central. Hay que destacar la profusa y equilibrada decoración de yeserías realizadas por Cristóbal Portillo y el retablo-lienzo dedicado a la Virgen del Rosario, obra de Fray Antonio de Molina conjunto realizado en 1767. Posiblemente este conjunto toma como modelos la escalera del Colegio de la Compañía de Jesús de Córdoba.

El patio principal es un recinto cuadrangular de dos plantas, formado con arcos de medio punto sobre veinte columnas de piedra caliza rematadas por capiteles jónicos. En la galería superior los arcos son escarzanos y los capiteles de castañuelas. Rodean a este patio varios salones con notables artesonados de madera. En el centro del mismo se sitúa una fuente realizada por los canteros Juan Antonio Blanco y Luis Francisco Cabello, este último de Lucena.

El palacio posee varios patios secundarios con habitaciones, destinándose al flanco Sur a multitud de estancias de uso diverso relacionadas con el personal de servicio, alguno de ellos ajardinado. Las dependencias señoriales se encuentran situadas en el flanco Norte que da a la calle de los Caballeros.


Datos históricos

El origen del Palacio de los Marqueses de Peñaflor parte de unas casas que conservaba la familia, procedentes del mayorazgo de Gallape, fundado en 1499 por Pedro de Aguilar, a las que se le van añadiendo con el tiempo distintos núcleos de vivienda, para paliar las necesidades de cada momento. En 1584, Luis de Aguilar Ponce de León, realizó la compra de unas casas colindantes propiedad del clérigo Alonso Tirado, efectuando labores de mejora tres años más tarde, obras que finalizaron en 1594. A los largo del siglo XVII hasta el siglo XIX continuaron las obras de ampliación y embellecimiento del palacio de manos de los individuos que ostentaron el título del marquesado.

Fue construido a lo largo de la primera mitad del siglo XVIII, existiendo constancia de que en 1775 se hallaban completamente finalizadas las obras. Existen testimonios de que en sus visitas a Écija, los Reyes de España solían alojarse en casa de estos marqueses.

En las obras del palacio a lo largo de su dilatado periodo de construcción han intervenido maestros locales y procedentes de otras localidades, como Diego Antonio Díaz, José Páez de Carmona, arquitectos; José Pérez Bueno, Bartolomé Bautista de Morales, maestros de albañilería; José de Herrera, Luis castellanos, Bartolomé González Cañero, maestros carpinteros; Juan Antonio Blanco, Pedro Fernández, Luis Francisco Cabello, Andrés de Zabala, José del Villar, maestros de cantería; Cristóbal Portillo, maestro yesero; Antonio Fernández, Fray Antonio de Molina, maestros pintores, etc.

El palacio continuó siendo residencia de los Marqueses de Peñaflor prácticamente hasta nuestros días. En 1958 falleció la Marquesa viuda disponiendo en su testamento que sus bienes pasarían a ser administrados por una fundación particular llamada "Fundación de los Excelentísimos Señores Marqueses de Peñaflor y de Cortes de Graena". Uno de los deseos de la benefactora fue que, con las rentas de sus propiedades se mantuviera en su casa-palacio una Escuela Profesional en la cual se deberá dar enseñanza y formación religiosa, patriótica, social y profesional a varones de clase obrera y artesana, de modo enteramente gratuito.

Al se declarado el edifico como Monumento nacional, la fundación decidió crear las escuelas en un edifico de nueva planta en las afueras de la ciudad, comprándose un terreno en el pago Dos Fuentes, donde hoy día se encuentran las Escuelas Profesionales Sagrada Familia.

Tras contar con varios usos, sede de la Fundación, Biblioteca Pública Municipal, Conservatorio de Música y Sala de Congresos y Exposiciones y sede del Archivo de Protocolos Notariales de Écija, el palacio fue adquirido por la corporación municipal encontrándose hoy día en deplorable estado de conservación, en espera de ser restaurado y rehabilitado como centro cultural para la ciudad.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOE 23/02/1962

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

HERNANDEZ DIAZ, José , COLLANTES DE TERAN, Francisco , SANCHO CORBACHO, Antonio. Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional, 1939. 1100261.

KUBLER, George. Arquitectura de los siglos XVII y XVIII. 1957, -.

MARTIN JIMENEZ, José. Guía del turista : monumentos históricos y artísticos de la ciudad de Ecija. Desconocida, 1934. 4300602.

MORALES MARTINEZ, Alfredo J... et al.. Guía artística de Sevilla y su provincia. Diputación Provincial, D.L. 1981. 84-500-4428-6.

MORALES MARTINEZ, Alfredo J... et al.. Inventario artístico de Sevilla y su provincia. Ministerio de Cultura, 1982. 84-7483-293-4.

SANCHO CORBACHO, Antonio. Arquitectura barroca sevillana del siglo XVIII. Instituto Diego Velázquez, 1952. 1800294.

SOCIEDAD CENTRAL DE ARQUITECTOS. Arquitectura natural. 1926, pp.198-205.

Declaración Monumento histórico-artístico. Decreto 347/1962, de 8 de febrero. 23/02/62, -.

Postales ecijanas. 1930, p.55.

Información documental

Archivo Central de la Consejería de Cultura, Consejería de Cultura, Dirección General de Bienes Culturales, Expedientes de declaración BIC Sin título.

Archivo Central de la Consejería de Cultura, Consejería de Cultura, Dirección General de Bienes Culturales, Expedientes de Inscripción en el CGPHA Sin título.

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Juan Manuel Becerra García; Juan Manuel Becerra García, Expediente de Declaración como Bien de Interés Cultural, categoría Monumento, del Palacio de los Marqueses de Peñaflor en Écija (Sevilla).



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