IAPH. Instituto Andaluz del Patrimonio Historico

Bienvenido

English | Español

Ayuda | Directorio | Contacto | Mapa

A+|A-

Enviar a un amigo

Imprimir

Junta de Andalucía Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Cultura Logo del Instituto andaluz del Patrimonio histórico

Patrimonio Inmueble de Andalucía

Búsqueda

NAVEGACIÓN
  • Informe
NAVEGACIÓN DE REGISTROS 1 de 3| primera imagen anterior siguiente última imagen
Imagen de Antigua Universidad Laboral Más imágenes Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Antigua Universidad Laboral
Otras denominaciones: Universidad Pablo de Olavide ; Edificio del Movimiento Moderno Código: 01410380039
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Dos Hermanas
Códigos relacionados

Incluye a:
Código Denominación
01410380114 Edificio 01. Cafetería
01410380146 Edificio 38. Pabellón Deportivo
01410380147 Edificio 39. Pabellón Deportivo
01410380153 Edificio 48. Vestuarios Campos de Fútbol
01410380135 Edificio 24 y 29. Fausto Elhuyar y de Suvisa
01410380134 Edificio 23. Fausto Elhuyar y de Suvisa
01410380138 Edificio 27. Pabellón Deportivo
01410380136 Edificio 25. Juan Bautista Muñoz - Biblioteca
01410380123 Edificio 10. Francisco de Goya y Lucientes
01410380115 Edificio 02. Antonio de Ulloa
01410380124 Edificio 11. Pedro Pablo Abarca de Bolea, Conde de Aranda
01410380126 Edificio 13. Francisco José de Caldas
01410380129 Edificio 16. José Cadalso y Vázquez
01410380121 Edificio 08. Félix de Azara
01410380151 Edificio 45. Alexander Von Humboldt
01410380155 Edificio 46. Instituto de la Grasa (CSIC)
01410380143 Edificio 35. Torre
01410380125 Edificio 12. Alejandro Malaspina
01410380130 Edificio 19. Central Térmica
01410380132 Edificio 21. Pedro Martín Martínez
01410380127 Edificio 14. Gaspar Melchor de Jovellanos y Ramírez
01410380133 Edificio 22. Fausto Elhuyar y de Suvisa
01410380145 Edificio 37. Pabellón Deportivo
01410380140 Edificio 33. Teatro
01410380144 Edificio 36. Hermanos Machado - Euita, US
01410380122 Edificio 09. Francisco de Miranda
01410380117 Edificio 04. Zenón de Somodevilla y Bengoechea, Marqués de la Ensenada
01410380137 Edificio 26. Pabellón Deportivo
01410380142 Edificio 32. Rosario Valpuesta - Rectorado
01410380152 Edificio 47. Servicios Centrales de Investigación
01410380149 Edificio 42-43. Promoción Social y Guardería
01410380154 Pasaje de la Ilustración
01410380118 Edificio 05. José María Blanco White
01410380119 Edificio 06. Manuel José de Ayala
01410380116 Edificio 03. José Moñino, Conde de Floridablanca
01410380131 Edificio 20. Centro Andaluz de Biología del Desarrollo
01410380128 Edificio 15-17-18. José Celestino Mutis
01410380150 Edificio 44. Josefa Amar y Borbón
01410380148 Edificio 41. Pabellón Polideportivo
01410380139 Edificio 31. Leandro Fernández de Moratín - Paraninfo
01410380141 Edificio 34. Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Agrícola - US

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Edificios docentes Enseñanza Edad Contemporánea 1954 Estilo racionalista

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos Medina Benjumea, Rodrigo Construcción 1954
Arquitectos Gómez Stern, Luis Construcción 1954
Arquitectos Toro Buiza, Alfonso Construcción 1954
Arquitectos Medina Benjumea, Felipe Construcción 1954

Descripción

A la hora de caracterizar el proyecto franquista de las Universidades Laborales, hacemos referencia a la utopía de manera intencionada: no en vano, la fundación de todos los centros buscó siempre la separación física de sus instalaciones respecto de las contradicciones de la sociedad urbana. Las grandes ciudades, contempladas siempre con recelo por el régimen franquista por la amenaza obrera, constituían una realidad con la cual se pretendían cortar lazos. Por esta razón, todos los establecimientos que se construyeron en España se encontraban a una distancia media de entre dos y cinco kilómetros del núcleo de población, buscando el deseado aislamiento en el que desarrollar su programa de refundación social.

Este era el caso de la Universidad Laboral de Sevilla, que se situó en terrenos al Sur de la ciudad, sobre antiguas fincas de labor que, con una extensión total de 310 hectáreas, habrían de procurar abastecimiento a los residentes, así como terrenos para prácticas agropecuarias y de cultivo. Pero este aislamiento no implicaba incomunicación, y como operación urbanística de gran envergadura, tuvo claras resonancias con la ciudad. Desde sus orígenes, su fundación lanzaba lazos simbólicos con la historia urbana reciente de la capital, conectando de manera directa la utopía burguesa regionalista de la Plaza de América del Parque de María Luisa con la utopía moderna que habría de alzarse al sur de la ciudad como centro universitario de los trabajadores.

En respuesta a las pretensiones utópicas de la fundación de la Universidad Laboral, las infraestructuras se pusieron al servicio de la creación de una escenografía del tránsito que, no olvidemos, formaba parte de las imágenes de modernización que el Régimen deseaba transmitir. De esta manera, la construcción del campus ofreció el argumento definitivo para la apertura de la avenida de Felipe II, prevista en el plan de 1947, así como de la avenida General Merry, prolongación de la anterior y que servía de enlace con la Avenida de la Paz.

A través de este cordón umbilical, y a lo largo de una década, se desplegó una escenografía a la que se sumaron otros elementos de la modernidad, como serían el conjunto de viviendas de los Diez Mandamientos (Luis Recasens Méndez y Queipo de Llano, 1958-1964), el primer centro comercial periférico de la ciudad, actualmente perteneciente a la cadena Carrefour (Alberto Donaire y Ramón Montserrat Ballesté, 1965), hasta llegar a la plaza principal de la Universidad Laboral en una estudiada escenografía monumental.

Un leve giro en la orientación de la carretera conducía por debajo de un arco parabólico de entrada, finalmente no construido, como bienvenida al espacio principal de la Universidad, presidido por la iglesia (finalmente no construida), su torre (construida, con una altura del 67 metros), y edificios de gobierno que componían la cabeza de la organización.

No de manera casual, la imagen sesgada que se ofrecía al acceso desde la carretera de Utrera constituía una carta de presentación, a modo de manifiesto, de su programa arquitectónico. Carta de presentación en la que la disposición de las masas arboladas vecinas a la carretera reforzaba el carácter de originario y literal de campus, entendido desde la perspectiva pastoral americana que a partir de la Universidad de Virginia (Thomas Jefferson, 1817-26) constituyó un modelo de interacción con la naturaleza que se mantuvo como referente ideal para la arquitectura docente contemporánea.

Junto a ese espacio de transición, más allá de su carácter natural, hemos de incidir en la componente propagandística que tenían los usos deportivos que en él se desarrollaban. Piscinas y pistas de deporte se convertían en escenarios colectivos del culto al cuerpo en los que habrían de exhibirse los logros sociales del Régimen: mentes y brazos unidos, como expresión de la ansiada resolución definitiva de la lucha de clases.
La ordenación de la antigua Universidad Laboral de Sevilla ocupa una extensión total de 310 Ha, de las cuales 96 fueron destinadas a edificación. Se trata de una ordenación que, en analogía con el carácter de ciudad que se pretendía, cabe ser descrita en dos claves fundamentales:

En primer lugar, un conjunto "central", de enorme protagonismo formal y funcional y marcado carácter lineal, compuesto por la plaza principal, los edificios de rectorado y administración, más la galería que une los siete Colegios que componen el conjunto, hasta llegar a la central térmica que se sitúa en su extremo Norte.
En segundo lugar, una "periferia" dispersa, constituida por serie de piezas que cambian su orientación respecto al conjunto central, destinadas a pabellones deportivos, pistas deportivas, frontones y piscinas, más las naves de prácticas y talleres.

La adopción de esta división no es baladí, ya que es posible distinguir cómo a lo largo de su existencia, el conjunto de la antigua Universidad Laboral de Sevilla ha reproducido las vicisitudes y las contradicciones que han acontecido a mayor escala en el desarrollo de las ciudades contemporáneas. Por un lado, un "centro", perfectamente reconocible a nivel formal y simbólico, sobre el que se centran las miradas y cuidados disponibles, en coexistencia con una "periferia" perteneciente al dominio de lo casual y de la contingencia, a modo de cajón de sastre en el que las sucesivas demoliciones y nuevas aportaciones se han sucedido como en cuestionables áreas de impunidad.

En vistas a la futura intervención patrimonial en el conjunto, se considera necesario dar un paso adelante que deshaga la dialéctica nefasta entre "centro" congelado y "periferia" desregulada, incidiendo más allá de esos elementos reconocibles que forman el "centro", para cargar las tintas en la "periferia", proponiendo para ella una ordenación conceptualmente coherente.

En ese sentido, y en primer lugar, habremos de ampliar la visión que se centra exclusivamente en el objeto arquitectónico. Cabe, por tanto, hacer una crítica a la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz del conjunto, pues en su delimitación se centra exclusivamente en las masas edificadas, reproduciendo con estrechez de miras la mencionada dialéctica, y obviando de forma lamentable otros valores presentes en la ordenación y en el paisaje de la antigua Universidad Laboral.

La antigua Universidad Laboral de Sevilla, más allá de la indudable calidad de su arquitectura, ofrece ejemplos de una cuidadosa atención a cuestiones relacionadas con la transición entre la masa edificada y los espacios abiertos a través del control de su uso. Sin ir más lejos, la singular organización de su viario responde a los planteamientos más avanzados de jerarquización que se empleaban en Europa y Norteamérica: el ejemplo de la manzana Radburn, desarrollado por Clarence Stein y Henry Wright para la Regional Planning Association of America en 1928, se muestra de manera evidente en la antigua Universidad Laboral de Sevilla.

Un esquema que deriva las circulaciones rodadas al borde del elemento "central", y que localiza puntualmente los accesos a los diferentes Colegios en espacios abiertos entre los mismos, permitiendo al área central del conjunto disfrutar de un carácter peatonal en el que se desarrolla la vida de la comunidad universitaria.

El carácter de playas de aparcamiento que tienen actualmente estos espacios abiertos requiere, a nuestro entender, de una actuación que mantenga su intención inicial de servir de puntos de acceso controlado, más que de estacionamiento extensivo. De esta manera, innovaciones urbanísticas que generalmente pasan desapercibidas tras el protagonismo de la arquitectura, recibirían un tratamiento adecuado y justo a su condición avanzada.

La arquitectura de la antigua Universidad Laboral de Sevilla constituye una de las principales señas de identidad de la Sevilla contemporánea, a partir de que en los años 50 empezase a producirse una apertura hacia nuevos paradigmas de modernidad. En esta condición renovadora será necesario insistir a la hora de abordar la futura intervención en el campus, a fin de que la Universidad Pablo de Olavide se confirme como centro de excelencia en la atención a su patrimonio.

Atendiendo al esquema Radburn como ordenación de los accesos rodados, el área central liberada se mostraba como espacio propicio para el desarrollo de actividades comunitarias. En la transposición al caso de la Laboral de Sevilla, habremos de hacer mención al carácter singular que tiene el espacio ¿central¿ del conjunto, organizado a través de una galería cubierta que sirve de auténtica espina dorsal, a partir de la superposición de diferentes funciones: infraestructurales, circulaciones y logísticas, de la que disfrutan los Colegios que a ella se anexan.

La galería porticada ofrece sombra y cobijo a los residentes y estudiantes, que hacen uso de este espacio como lugar privilegiado de interrelación. Anexos a esta galería, siete diferentes Colegios repiten un mismo esquema, basado en el funcionamiento de los colleges de las universidades anglosajonas, con claras resonancias monásticas que iban acordes con la gestión religiosa de estos centros, que en el caso de Sevilla, correspondía a la orden de los Salesianos.

La organización de los Colegios participaba del ideal de la construcción comunitaria, contando cada uno de ellos con un espacio abierto propio, a modo de claustro ligeramente deprimido y anexo a la espina dorsal del conjunto, al cual se asoman los dos edificios de dos plantas, originariamente destinados a aulas y comedor.

Haciendo una transcripción literal de los paradigmas modernos de la zonificación, en torno a este claustro se desarrollaba la vida pública de cada Colegio, mientras que el edificio de residencia, de cuatro plantas de altura, se situaba al extremo, en proximidad inmediata a los accesos rodados perimetrales.

El sumatorio de los diferentes Colegios producía, por efecto de repetición, un marcado carácter monumental que caracteriza al conjunto, cercano a las imágenes sobre la Hochhausstadt (ciudad de los rascacielos) que el arquitecto alemán Ludwig Hilberseimer creó en 1924 para describir a la metrópolis moderna. Sin embargo, con objeto de suavizar esa imagen abstracta y gris de la vida en la sociedad industrial, la arquitectura intentaba dar respuesta, a través del control de la escala, a las exigencias de control y fomento de la vida comunitaria.

Así, el pequeño tamaño de las piezas de aulas y comedores, vinculadas a los espacios libres propios de los Colegios, era una concesión de amabilidad en un conjunto de una escala implacable. Por otro lado, la asociación de diferentes colores para los edificios de residencias era una nueva apuesta de naturalidad, que sigue constituyendo, hoy día, una seña de identidad del conjunto que sería interesante recuperar a través de estudios cromáticos de la época.

Mención aparte dentro de este proceso merece el área representativa de la Universidad Laboral. En primer lugar, no renunciaba a representar su cometido representativo de cara a la sociedad urbana, en base al cambio de orientación, que abría su espacio principal hacia el acceso al conjunto desde la ciudad de Sevilla. Pero al mismo tiempo, se fijaban referentes inmemoriales propios de la pequeña escala de las comunidades rurales, hecho reflejado en el proyecto inicial, que muestra cómo el conjunto debiera haber contado inicialmente con una iglesia, que finalmente no se construyó por la existencia de capillas en cada Colegio.

Como testimonio del carácter simbólico que dicho elemento debiera haber tenido, sí contamos con la presencia singular de la torre de 67 metros de alto, ¿giralda mutualista¿ que servía de referencia visual inmediata a la Universidad Laboral, albergando además otras funciones más prosaicas, como los depósitos de agua del conjunto, o las antenas de comunicaciones al servicio de la emisora de radio que diariamente emitía desde la institución.

Junto a estos casos, el abandono y el descuido amenazan también a piezas singulares del conjunto, tal es el caso de la antigua central térmica, situada en el extremo norte de la galería porticada, que sigue reclamando una intervención creativa y responsable.

Una atención singularizada merecen los edificios que formaron parte de la "periferia" del conjunto, sometidos, tal vez por su mal entendida condición apartada, a operaciones de transformación completamente inasumibles para el mantenimiento del carácter singular de la Universidad Laboral como patrimonio contemporáneo. Es en este punto donde hemos de hacer mención aparte a elementos ya desaparecidos como eran los frontones, el trampolín de tres palancas de la piscina principal, o el magnífico edificio de vestuarios de las piscinas, que por su singularidad constituían apuestas enormemente valerosas por una formalidad moderna.

En el mismo sentido hemos de volver a insistir en el carácter negativo de intervenciones como la señalada conversión de la nave de talleres en biblioteca, que de manera absolutamente falta de criterio, compromete la espacialidad singular conseguida en el proyecto original a través del contundente mecano de su cubierta, que cubría de manera airosa una superficie de 45x165 metros a través de siete formidables cerchas.

En último lugar, pero no por ello con menor importancia, es necesario hacer mención a las estructuras singulares de los tres pabellones deportivos, que por las osadas dimensiones de sus cubiertas de hormigón armado, son un ejemplo singular de las experiencias que en la época se realizaron sobre este material. Lamentablemente, en la actualidad, las excepcionales características espaciales de estos pabellones quedan escamoteadas del disfrute del conjunto, debido, de nuevo, a intervenciones faltas de reflexión patrimonial y que debieran ser revertidas a través del futuro proyecto de intervención.

La antigua Universidad Laboral de Sevilla, como conjunto urbano y arquitectónico de primer orden, constituye una muestra destacada del legado de la modernidad arquitectónica en Andalucía. La Universidad Pablo de Olavide, encontrándose en la encrucijada de su futura ampliación, debe encontrar en su patrimonio arquitectónico y urbano contemporáneo las claves para su consolidación como referente entre las instituciones educativas de España.


Datos históricos

La construcción de la Universidad Laboral de Sevilla participaba de los ideales que desde finales del siglo XVIII, abogaban por aunar la ciencia, las artes y la tecnología, que caracterizó el desarrollo de la sociedad industrial, y de la que surgieron instituciones del prestigio del Conservatoire National des Arts et Métiers de Francia (1794) el Massachusetts Institute of Techology (MIT), fundado en 1861.

Como se ha señalado frecuentemente, el antecedente primero de las Universidades Laborales españolas se encuentra en Bélgica, donde el gobierno socialista de inicios del siglo XX auspició la iniciativa del filántropo Paul Pastur para crear la Universidad del Trabajo de Charleroi en 1903. A partir de entonces, la cuestión de la mejora de la educación de la clase obrera se convirtió en una aspiración irrenunciable y fundamental de las sociedades occidentales.

Dentro de ese espíritu, y a pesar de la ideología del régimen franquista, la creación de las Universidades Laborales españolas trataba de resolver la paradoja de unas reivindicaciones de la población obrera a las que había que dar respuesta, aunque anulando absolutamente la lucha de clases, a través de lo que algunos autores han llamado un proyecto de "desclasización", artificial y utópico, de la sociedad española llevado a cabo por los vencedores de la Guerra Civil.

Partiendo de la propia terminología, que sustituía el término "obrero" por el de "productor", la cuestión obrera fue soslayada a través del adoctrinamiento político y religioso dentro del cuerpo institucional del régimen, y en los centros educativos en particular.

Por estas razones, el conjunto de las 21 Universidades Laborales que se construyeron en España entre 1955 y 1978 ha pasado a la historia como uno de los programas ideológicos y arquitectónicos más ambiciosos promovidos por el régimen de Franco. Una condición emblemática que motivó que sus cuatro primeras realizaciones, en los años 1955 y 1956, estuviesen impregnadas de una pesada carga simbólica, aunque con caracteres completamente diferentes.

La Universidad Laboral de Gijón, con el espectacular conjunto diseñado por Luis Moya, se encargó de ofreció una respuesta al reto lanzado por el ministro de trabajo, José Antonio Girón, en claves monumentales y nostálgicas, si bien la construcción del edificio respondió a una función, la de Orfanato Minero, que originariamente no se correspondía con un uso universitario.

Sin embargo, esa apuesta por la monumentalidad en Gijón, a modo de Escorial obrero, no tuvo continuidad. En el lapso de tiempo que transcurrió entre la constitución del Orfanato Minero de Gijón (1945) y la llamada "segunda oleada" de Universidades Laborales (1952), con los centros pioneros de Tarragona, Córdoba y Sevilla, los postulados ideológicos del régimen franquista empezaron a tornar desde la defensa a ultranza de la autarquía a nuevas palabras como eran "modernización", "eficiencia", y "cambio", que se incorporaron de forma decidida al discurso de la arquitectura oficial.

Construida de 1942 a 1954 por Felipe y Rodrigo Medina Benjumea, Luis Gómez Estern y Alfonso Toro Buiza. Sufrió un largo periodo de abandono, tras usarse como Universidad Politécnica, que afectó a sus condiciones de mantenimiento. Si bien no se han producido modificaciones en su estructura esencial, en los últimos años ha hecho frente a obras de rehabilitación, para su conversión en sede de la Universidad Pablo de Olavide.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito CG BOJA 08/08/2008 158 45

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

AA. VV.. Arquitectura del Movimiento Moderno en Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, 1999. 84-8095-202-4.

CAPILLA RONCERO, Ignacio; SÁNCHEZ-CID ENDÉRIZ, José Ignacio; RAMOS CARRANZA, Amadeo. Arquitectura del Racionalismo en Sevilla: inicios y continuidades. Fundación para la Investigación y Difusión de la Arquitectura, Colegio Oficial de Arquitectos, 2003. 84-931315-7-1.

MOSQUERA ADELL, Eduardo; MORENO PÉREZ, José Ramón; PEREZ CANO, María Teresa. De la tradición al futuro. Colegio Oficial de Arquitectos de Andalucía Occidental, 1992. 84-88075-13-8.

MOSQUERA ADELL, Eduardo; PEREZ CANO, María Teresa. La Vanguardia Imposible. Quince años de arquitectura contemporánea andaluza. Consejería de Obras Públicas y Transportes de la Junta de Andalucía, 1990. 84-87001-50-5.

MOSQUERA ADELL, Eduardo; PEREZ CANO, María Teresa. Tiempos modernos. 1992, pp.53-80.

PEREZ ESCOLANO, Víctor. Transformaciones. Cinco siglos de Arquitectura en Andalucía. 1492-1992. Colegios Oficiales de Arquitectos de Andalucía Occidental y Oriental, 1992. 84-88075-15-4.

ORDEN de 22 de julio de 2008, por la que se resuelve inscribir en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, como bienes de catalogación general, seis inmuebles del Movimiento Moderno de la provincia de Sevilla. . 08/08/2008, 45.

RESOLUCIÓN de 2 de marzo de 2007, de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se incoa el procedimiento para la inscripción colectiva, con carácter genérico, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, de seis bienes inmuebles del Movimiento Moderno de la provincia de Sevilla. 23/03/2007, 75.

Información documental

Archivo del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea. Provincia de Sevilla. Universidad Laboral, 2007.



Compartir esto

¿Sabes cómo compartir?

Facebook Twitter Delicious Myspace Menéame
Los contenidos de esta web, incluidas las imágenes, están sujetos a una licencia de Creative Commons si no se indica lo contrario.
Creative Commons W3C W3C W3C
INSTITUTO ANDALUZ DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

Sede Central:
Camino de los Descubrimientos, s/n. 41092 Sevilla
Tel. 955037000 | Fax 955037001

Centro de Arqueología Subacuática:
Balneario de la Palma. Duque de Nájera, 3. 11004 Cádiz.
Tel.956203394 | Fax.956203417