IAPH. Instituto Andaluz del Patrimonio Historico

Bienvenido

English | Español

Ayuda | Directorio | Contacto | Mapa

A+|A-

Enviar a un amigo

Imprimir

Junta de Andalucía Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Cultura Logo del Instituto andaluz del Patrimonio histórico

Patrimonio Inmueble de Andalucía

Búsqueda

NAVEGACIÓN
  • Informe

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Castillo de Cuzna
Otras denominaciones: Morras de Guzna ; Kuzna Código: 01140700005
Caracterización: Arqueológica
Provincia: Córdoba
Municipio: Villanueva del Duque

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías P.Históricos/Etnias
Asentamientos Edad Media
Fortificaciones Edad Media
Asentamientos Prehistoria reciente

Descripción

El despoblado de Cuzna ocupa la cumbre y laderas de un cerro conocido actualmente como Morras de Guzna, cuyas alturas oscilan entre 660 y 620 metros sobre el nivel del mar. La extensión real del yacimiento es muy difícil de cifrar, si bien podría alcanzar unos 10.000 m2 en opinión de José Luis del Pino y Juan Bautista Carpio.
La topografía del cerro donde se emplaza el núcleo de Cuzna, de fácil defensa por el sur, reúne condiciones favorables para el asentamiento humano. La cumbre, de forma ovalada, de unos 44 por 26 metros, tiene una extensión aproximada de unos 1.144 metros cuadrados. Aquí debió de construirse el castillo, del que no se conservan restos arquitectónicos visibles algunos. El espacio, no obstante, ha sido acondicionado para el emplazamiento de viviendas, pues además de tejas y ladrillos aparecen fragmentos cerámicos de épocas diversas. No hay allí prácticamente arbolado, pero sí en algunos puntos promontorios menores de tierra - quizás se trate de escombreras - aprovechados por los animales para construir sus cubículos. Rodeando este recinto, y siguiendo las curvas de nivel del terreno, puede verse, principalmente en la ladera que mira al norte, la que presenta una pendiente menor, hasta tres anillos concéntricos de tierra, distanciados por lo general entre sí de 17 a 30 metros, en los que afloran de manera intermitente estructuras murarias -algunas alcanzan los 20 metros de desarrollo - realizadas con materiales líticos y regulares procedentes de las inmediaciones: cantos rodados, piedras de granito y fundamentalmente pizarras, trabados con tierra.

La distribución de las cerámicas en la superficie de la meseta del cerro y de sus laderas no es homogénea, ni tampoco responde a una misma época. En el yacimiento es posible advertir tres asentamientos distintos: uno, prehistórico, que debió comenzar y desarrollarse durante el Calcolítico final; otro islámico -no se documentan vestigios arqueológicos de época romana -, de los siglos IX al XIII de nuestra Era; y, por último, un asentamiento cristiano, que va a perdurar hasta finales de la Edad Media. El primero aparece fundamentalmente registrado en la cumbre y ladera norte del cerro, donde se hallan fragmentos cerámicos en superficie de tipo campaniforme y otras cerámicas modeladas a mano de pastas groseras, poco decantadas - aunque pudiera tratarse de cerámicas realizadas conforme a modelos y técnicas -prehistóricos- por los propios beréberes -, escorias y otros materiales relacionados con el trabajo de los metales. Probablemente, pertenecen también a este período inicial de la ocupación humana de Cuzna las estructuras murarias antedichas; el segundo de los asentamientos se encuentra sobre todo concentrado al pie de la ladera norte, al abrigo del viento, y, en menor medida, en la cima del mogote. Ocupa allí, en la base, una extensión aproximada de unos 3.150 metros cuadrados y presenta superficialmente cerámicas islámicas variadas. La tercera fase del poblamiento se corresponde con los materiales cerámicos bajomedievales que se encuentran esparcidos por la cumbre, y, en especial, por el escarpado meridional del cerro hasta llegar a la orilla izquierda del río Cuzna. En este sector, en las terrazas formadas entre las curvas de nivel del mogote, aparecen, en torno a la cota de 620 metros, muchos fragmentos de tejas y ladrillos, sobre todo en las inmediaciones de una larga trinchera que fue protegida por un muro sólido de contención erigido seguramente durante la guerra civil, correspondientes al siglo XX porque gran parte de esos materiales de construcción coinciden en su forma, tamaño y grosor con los existentes en los edificios mineros de los alrededores - quizás fueron realizados en las instalaciones del horno ubicado cerca del lugar, en la orilla derecha del Cuzna -

La nula actuación arqueológica, la destrucción ocasionada y la parquedad de las noticias escritas hace imposible reconstruir la fisonomía de este núcleo, aunque las pocas estructuras que afloran en superficie y sobre todo la amplia área de dispersión del material cerámica y su riqueza testimonian la existencia de un poblamiento islámico que era prácticamente desconocido en la zona y un asentamiento posterior, que mantuvo el lugar en un estado de semiabandono hasta su definitiva despoblación.


Datos históricos

Los textos medievales referentes a Cuzna son muy escasos y se limitan a una cita esporádica y puntual en relación con determinados episodios. Las primeras referencias al lugar proceden de los repertorios biográficos árabes relativos a al-Andalus, donde la nisba o patronímico al-kuzní (de Cuzna) aparece ligado a ciertos personajes vinculados a ese enclave. Así ocurre, por ejemplo, con algunos miembros de la familia Banu Said, cadíes de Córdoba y de Fahs al-Ballut, como Mundir b. Said al-Balluti y su hermano Fadl Allah b. Said al Balluti, cuyas vidas transcurrieron a lo largo de los siglos IX y X. Al igual que ellos, fueron originarios de Cuzna Ubaid Allah b. Muhammad b. Qasim, gobernador hasta el 941-42 de Fahs al-Ballut y el cadí Muhammad b. Ahmad b. Jalaf, que murió asesinado a finales del siglo XII, bajo la égida almohade.
Todos los datos proporcionados por la historiografía árabe acerca de Cuzna son, en general, de un laconismo exasperante, como veremos a continuación. Quizás la cita más conocida de todas sea la facilitada por varios autores sobre la fallida expedición del falso al-Mahdi (guiado por Dios para salvar al Islam) Ibn al Qitt, quien, durante el mandato del emir Abd Allah, se ganó el apoyo de los beréberes del norte de Córdoba con el propósito de conquistar la plaza cristiana de Zamora. Ibn Hayyan nos lo cuenta de la siguiente manera: "Dijo Isa ben Ahmad: encontré de puño y letra del califa al - Hakam al - Mustansir bi-llah una noticia sobre ibn al - Qitt, que se rebeló contra su abuelo el emir Abd Allah. Dijo: contome el qadi Mundir ben Said que Ibn al - Qitt salió de Córdoba con una misión secreta, cuya finalidad era derrocar a la dinastía reinante. Se hospedó en Kuzna en casa de un tío nuestro, permaneciendo allí casi un mes, pero sin revelar sus propósitos ni darse a conocer. Desde allí salió hacia Narza entre los Banu Rashid, junto al Wadi Ana a donde permaneció varios meses y dio a conocer sus proyectos (...)".

Tampoco es mucho lo que se sabe sobre lo que es o representa Cuzna en la etapa de dominio islámico. Yaqut cree que se trata de un lugar (mawadi) de Fahs al-Ballut y al-Maqari, siguiendo a Said al-magribi, lo menciona como uno de los distritos (aqalim) del reino de Córdoba en el siglo XIII. Su historia tampoco está exenta de leyenda, la de la mora encantá, que sitúa en el lugar conocido como la cueva de la mora, ubicado en los subterráneos del antiguo castillo, la existencia de una hermosa joven que todas las noches de San Juan y luna llena, sale a lavar sus madejas de oro al río Cuzna.

Si la información que nos ofrecen las fuentes islámicas sobre tal enclave y su territorio es escasa, no es muy diferente la situación que nos encontramos a la hora de analizar los documentos escritos de época bajomedieval. La propia conquista definitiva de esta zona por parte de los castellanos, que tendrá lugar durante el reinado de Fernando III, no parece demasiado clara, teniendo lugar quizás en fecha muy cercana a la de la ciudad de Córdoba (1236). En cualquier caso, esos primeros datos referidos al siglo XIII, prueban, como veremos después, la pervivencia de Cuzna en estos años iniciales de dominio cristiano. Afortunadamente, cuando parecían haberse agotado las posibilidades de obtener más información sobre el tema en las fuentes escritas, del Pino y Carpio hallaron abundantes noticias en unos documentos del Archivo Municipal de Córdoba redactados a fines del siglo XV e incluso a comienzos del XVI con motivo de los litigios que se dirimieron entre los pueblos de la comarca dependientes de Córdoba y los señoríos colindantes de Santa Eufemia y Belalcázar por cuestiones de carácter jurisdiccional. Entre esos documentos destacan los originados por el largo pleito sostenido entre los titulares del estado de Belalcázar y la ciudad de Córdoba sobre la jurisdicción de la zona conocida como Tagarroso y Hardales, donde se ubica el antiguo poblado islámico de Cuzna.

Desde el siglo XIX son muy pocos los investigadores que

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Archivo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Córdoba. Antonio Martínez Castro, Inventario de fortificaciones del medio rural. Norte de Córdoba. Volumen 2. Ficha 21, Castillo de Cuzna, 2005.



Compartir esto

¿Sabes cómo compartir?

Facebook Twitter Delicious Myspace Menéame
Los contenidos de esta web, incluidas las imágenes, están sujetos a una licencia de Creative Commons si no se indica lo contrario.
Creative Commons W3C W3C W3C
INSTITUTO ANDALUZ DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

Sede Central:
Camino de los Descubrimientos, s/n. 41092 Sevilla
Tel. 955037000 | Fax 955037001

Centro de Arqueología Subacuática:
Balneario de la Palma. Duque de Nájera, 3. 11004 Cádiz.
Tel.956203394 | Fax.956203417