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Imagen de Hacienda la Soledad Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Hacienda la Soledad
Otras denominaciones: Hacienda Nueva Código: 01410040155
Caracterización: Etnológica
Provincia: Sevilla
Municipio: Alcalá de Guadaíra

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades Cronología
Haciendas Actividad agropecuaria
Haciendas Olivicultura

Descripción

A la Soledad se accede por la carretera Sevilla-Mairena del Alcor, junto a la que se ubica, con la fachada orientada al oeste, con algunos olivares en las inmediaciones. Además de la Soledad, nombre que campea en su portada, la bibliografía también la denomina Nueva. Sin duda es ésta una de las explotaciones más interesantes y monumentales no sólo de la provincia de Sevilla sino de toda Andalucía. Sancho Corbacho dijo de ella que quizás fuese la mejor de las haciendas hispalenses y modelo para las de su clase, destacando de la misma su horizontalidad sólo alterada por las bellas siluetas de las espadañas, miradores y torres de los molinos.
Propiedad de los marqueses de Gómez de Barreda, en cuya familia coinciden dos de los linajes más tradicionalmente vinculados al agro hispalense, se encuentra en muy buen estado de conservación; recientes intervenciones de restauración han puesto a la vista además interesantes pinturas murales. Sólo parece haber perdido parte de la recia tapia que tradicionalmente la circunvaló.
Las descripciones que se han publicado del edificio hasta ahora no han hecho más que repetir maquinalmente las escuetas pero casi siempre esclarecedoras palabras de Sancho Corbacho, pionero en el estudio de la arquitectura agrícola sevillana. Por fortuna, nos encontramos en condiciones de realizar una descripción más amplia que las anteriores. Así, hemos de empezar diciendo que el grueso del caserío de la Soledad se articula en torno a dos patios sucesivos, estando rodeado todo el conjunto por una tapia que delimita un enorme espacio, por lo que su disposición general guarda una estrecha relación ¿que merece ser destacada¿ con la Hacienda de San Ignacio de Torrequemada en término de Gelves. Esta sucesión de patios, en palabras de Chueca, permite a la vista huir sin trabas hacia el campo.
En la cerrada fachada de la Soledad sólo se abre una sencilla portada, sobre cuyo vano, además del nombre de la finca, campea un interesante pero desconchado azulejo dieciochesco con el escudo de sus propietarios. Esta puerta da paso a un amplio primer patio, de suelo terrizo y claramente con funciones de tránsito y labor, a la izquierda del cual se localiza la gran gañanía de la explotación. Al fondo del patio, y mediante una solución de nuevo muy semejante a la de San Ignacio de Torrequemada, hay una segunda fachada, de la que se ha destacado su belleza y monumentalidad, centrada por una segunda portada, más decorada que la primera, con la que está alineada. Esta segunda portada está presidida por un azulejo de la patrona de la explotación, la Virgen de la Soledad, y la remata una espadaña, dando paso al patio del señorío. En esta ocasión la portada, al carecer de entablamento el frontón que la remata, nos recuerda a la de la Hacienda Cañada Honda en Carmona. La crujía de tránsito entre los dos patios de la Soledad alberga la vivienda del casero y unas cuadras. Por último, a la derecha del patio de labor se abre una nueva y dilatada arcada rematada por una terraza, a la que se sube por una escalera de caracol, y de la que se ha dicho que muestra claros resabios de la arquitectura colonial. El referido vano franquea el paso al patio de mulos, donde se encuentran aún unas pesebreras dignas de atención, espacio del que Sancho Corbacho indica que pudo servir alguna vez de tentadero, lo cual nos parece improbable, aunque sí es factible que fuese tinao y toril de bueyes antes de ser dedicado a los mulos.
El patio del señorío está centrado por una palaciega fuente barroca y tiene como telón de fondo la vivienda de los propietarios, de doble altura, abierta con arcos la planta baja y con balcones entre pilastras en la superior. Este señorío está coronado por una alta torre-mirador, con dos vanos en cada frente y cubierta de pabellón. En la galería inferior se encuentra el acceso a la capilla. El otro frente del señorío es también abierto y da a un amplio jardín con otra notable fuente y un trazado geométrico que le han dado sus cuidadas labores de topiaria. Sancho Corbacho destaca de esta vivienda que es un modelo perfecto de distribución interior, paralela a la prototípica de la casa sevillana. Más allá del jardín se disponía una huerta, siempre dentro de la referida tapia. En la crujía derecha del patio del señorío se conserva la espectacular almazara de la explotación, de carácter doble, ya que cuenta con dos molinos y conserva no una, como dice la bibliografía, sino dos vigas de prensado, que comparten la misma torre de contrapeso, de la cual ya resaltamos su llamativo aspecto defensivo.
No obstante, todavía hay que referir otra interesante construcción que históricamente formó parte de la Soledad y que sigue bajo la misma propiedad. Continuando unos 300 m el carril que da acceso al caserío se llega a lo que la cartografía 1:10.000 denomina Cortijo los Jiménez, que da nombre al pago donde se encuentra. Su caserío, por desgracia, se encuentra arruinado, pero del mismo todavía emerge una torre de contrapeso almenada y unas arcadas que parten de la misma. Se trataba del lagar de la Soledad, que, como tantas haciendas, se dedicó a la vid además de al olivar y por tanto contó con instalaciones para transformar la uva en vino, muy semejantes, pero de menor envergadura que las aceiteras.


Datos históricos

Las referencias históricas sobre la finca son escasas y hasta contradictorias. Así, Mercedes Gamero, en un estudio sobre las haciendas de Alcalá, hace referencia a una llamada Nueva, que en principio cabría identificar con la Soledad, y de la que dice que en 1753 fue vendida por el conde del Águila a la Compañía de Jesús. Poco tiempo permanecería bajo el dominio de los jesuitas ya que la Orden fue expulsada de España en 1767 y sus propiedades incautadas. Es muy posible que de esa forma se hiciese con la finca el marqués de Gandul, que aparece en la misma fuente como su propietario en la primera mitad del XIX.
No obstante, el propio edificio ¿que, como siempre, es la fuente de estudio fundamental¿ nos da otras interesantes referencias, ya que en la portada de su señorío aparece una inscripción con la fecha de 1611 ¿considerada tradicionalmente como la referencia cronológica de la construcción de su primitivo caserío¿ y un texto en el que se lee "Soy del señor don Francisco Gómez de Barreda, caballero de la Orden de Santiago, del Consejo de su Majestad...", lo que parece apuntar a que siempre estuvo en manos de la misma familia, algo que entra en contradicción con los datos antes aludidos. Otra inscripción, en este caso en el señorío y con la fecha de 1701 ¿"Año de MDCCI"¿ debe indicar el momento en que el edificio adquiriría su configuración definitiva, que es la que sigue manteniendo, ya que se trata de una obra claramente dieciochesca y prototípica. En ese momento la finca contaba con 235 ha.
Ahora bien, la presencia en el caserío de la Soledad de una torre de apariencia medieval y aspecto defensivo parece apuntar una antigüedad mucho mayor, que cabría retrotraer al Repartimiento y quizás a época musulmana, por lo que no sería descabellado pensar que en este lugar se ubicó primitivamente una alquería. Sin embargo, hemos de reconocer que Sancho Corbacho dice de este elemento que imita a un torreón antiguo, opinión que no compartimos, ya que los vanos de herradura que se abren en cada uno de sus frentes nos parecen originales y no una reinterpretación historicista de inverosímil cronología. De cualquier forma, sólo un detenido análisis del edificio y un pormenorizado estudio documental permitirían trazar la historia de la Soledad con el rigor y la precisión que sin ningún género de duda merece, ya que, repetimos, nos encontramos ante el ápice de la arquitectura agrícola de Andalucía.
La grandeza de su caserío queda reflejada en la valoración que del mismo se hizo en 1728 y que ascendió a casi doscientos mil reales. Mercedes Gamero, que ofrece esta información, sí distingue en esta ocasión entre la Hacienda la Soledad y Nueva, lo que demuestra, como sospechábamos, que son dos explotaciones distintas.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Inventario de Arquitectura Popular 1992-1997. Hacienda la Soledad, 1992.

Junta de Andalucía. Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio. Álvaro Recio Mir; SÁNCHEZ ROMERO, José Carlos, Inventario Cortijos, Haciendas y Lagares. Provincia de Sevilla. Hacienda la Soledad, 2009.



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