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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Cortijo la Florida
Código: 01410480025
Caracterización: Arquitectónica, Etnológica
Provincia: Sevilla
Municipio: Guadalcanal

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Cortijos Actividad agropecuaria Edad Contemporánea

Descripción

Constituye uno de los complejos más importantes y problemáticos de cuantos ofrece la arquitectura rural en Guadalcanal. Resulta complicado explicar el desarrollo y función de sus distintos elementos constructivos, tanto de los espacios cerrados como abiertos, todo ello agravado por las modernas medianías que subdividen y deslindan el conjunto entre los cuatro propietarios actuales y añaden nuevas compartimentaciones. A pesar de este hecho, y de la reconversión de las edificaciones en residencias de recreo o en corrales ganaderos, el conjunto sigue manteniendo, en líneas generales, su fisonomía y estética original, ya que las transformaciones experimentadas en los últimos años han procurado el mantenimiento y la recuperación de los elementos constructivos tradicionales.
La señalada complejidad organizativa tiene su origen en la variedad de prácticas agropecuarias que ha registrado. Así, a la producción oleícola hemos de sumar la actividad ganadera y la hortícola, facilitada esta última por los nutridos veneros del entorno. Sospechamos igualmente que no debió faltar el cultivo de la vid y la consecuente elaboración de vino. La superficie y presencia de los espacios abiertos, tanto limítrofes como de relación entre las diferentes construcciones, son importantes, si bien aquellos no llegan a actuar como elementos generadores de la complicada estructura del conjunto. Por el contrario, parece que la disposición de las construcciones establece la orientación de los primeros. Por ello, podemos considerar su estructura como nuclear, de desarrollo longitudinal, advirtiendo igualmente que no todas las piezas edificadas tienen la misma entidad constructiva, sobresaliendo en especial la vivienda del propietario o señorío.
El cortijo y sus áreas inmediatas se enmarcan en una figura poligonal, de lados irregulares, próxima al trazado de un pentágono. Al oeste y sur se alzan altos muros de cantería que delimitan amplios corralones y un jardín. En el extremo oriental de estos corrales subsiste una balsa alpechinera de planta triangular. Dos son los accesos fundamentales, uno orientado al sur, hoy sin uso, y otro al este, que debió ser el más frecuentado, pues permitía el acceso tanto a los núcleos residenciales como a las zonas de labor. Iniciamos el recorrido desde este extremo para encontrarnos, en primer lugar, con una sencilla casa de muleros y, luego, con un prolongado patio rectangular hoy dividido por un muro. A la izquierda, en una pieza alargada cubierta a dos aguas, se distribuían la carpintería, la herrería, el horno y otras dependencias auxiliares.
Al norte se abre un segundo patio, también rectangular y perpendicular al anterior, a cuyos lados se alzan dos edificaciones de una planta casi gemelas, que delimitaban un espacio de clara dedicación ganadera, funcionando en su día como establos o cuadras. Frente a su sencilla portada existen pequeños corrales compartimentados por muros de obra. Desde el gran patio distribuidor inicial, también al norte, se accede a la zona de labor de la almazara.
Al fondo de este patio, un arco rebajado delimita un segundo espacio abierto interior, de menores dimensiones, que canalizaba el tránsito entre la vivienda y la almazara. Pero sin duda el elemento más interesante aquí, definidor de los volúmenes de todo el conjunto, es la torre almenada, constituida por dos cuerpos prismáticos superpuestos y que al parecer no cumplía otra función que la de servir como palomar en su tramo superior. Sus caras, en las que se abren pequeños huecos cuadrados, carecen de ornamentación, brindándole sus almenas un logrado aspecto militar. Es la principal referencia vertical del cortijo.
Otro arco rebajado, también dispuesto al oeste del primer patio, comunica con el frente de la vivienda principal o señorío. Consiste en una estructura en bloque, de planta en L, hoy seccionada en distintos sectores o unidades habitacionales. En uno de sus extremos la planta baja servía de cochera y almacenes, quizás con un granero en los altos. El núcleo fundamental de la vivienda corresponde a su sector occidental, con la fachada principal mirando al sur. Al exterior de sus dos plantas se distribuyen sencillos huecos de remate poligonal, sin más alardes constructivos. En el interior, a pesar de las reformas experimentadas tanto a principios del siglo XX como en fechas recientes, hay que destacar su solidez, que se pone de manifiesto en las bóvedas de arista de ladrillo que cubren la mayoría de las habitaciones de la primera planta, los gruesos muros de mampostería y los robustos arcos escarzanos de rosca de ladrillo. La segunda planta muestra cubierta de rollizos y entrevigado de tablas.
En el centro de la fachada meridional de la vivienda está ubicado otro de los elementos de elevado interés de este caserío. Se trata de un pórtico adelantado, cuya azotea muestra un perfil almenado, con un arco apuntado con jambas y roscas de ladrillo, interiormente tapiado, abierto al sur. Transversalmente es practicable a través de un pasillo cubierto por bóveda de medio cañón. No ofrece acceso a la casa, por lo que podemos pensar que servía de portada a una vivienda anterior, sustituida por la actual. Recuerda al pórtico que se observa en la residencia del cercano Cortijo de la Jayona. A escasos metros se alza la sencilla casa del encargado o casero, también remodelada en su interior.
La fachada oeste está recorrida por un pórtico, cubierto por una azotea, en el que se abren distintos arcos de medio punto. Como en otros sectores de la edificación, destaca su remate almenado. Otro elemento interesante vinculado a la vivienda es el jardín, delimitado por altos muros almenados que le brindan la apariencia de fortaleza. Está construido en mampostería, surcada por algunas verdugadas de ladrillo y reforzado regularmente mediante contrafuertes que adoptan la figura de torreones cilíndricos. Una serie de canalizaciones, todavía visibles y en uso, garantizaban el riego del jardín.
Todo el sector meridional, con los grandes corralones en suave pendiente y la vivienda en alto, debió constituir el frente principal del complejo. Al norte, en una serie de piezas que se disponen de forma paralela al señorío, encontramos un sector dedicado fundamentalmente a viviendas de trabajadores y a las actividades agropecuarias y productivas, señalándose la nave de la almazara, que carece de torre de contrapeso y está dedicada a funciones de almacenamiento. La bodega, al igual que otras dependencias, ha sido reconvertida en vivienda.
La abundancia de agua posibilitó la proliferación en las inmediaciones de una serie de huertas con pequeños cortijos de escasa entidad arquitectónica. No obstante, adquiere especial significado una alberca en la que convergen las aguas de veneros cercanos, utilizada tiempo atrás no sólo para el regadío sino como lugar de recreo y descanso.
Llama la atención la diferenciación espacial y el intento de aislar los distintos elementos del conjunto mediante muros con arcos que se abren a patios secundarios y garantizan el aislamiento entre las áreas residencial y productiva, apreciándose en la planta inferior de la vivienda los arcos tapiados que ciegan antiguos pasillos y zonas de tránsito.


Datos históricos

A nuestro juicio, el pórtico orientado al sur, definido por el mencionado arco ojival, es quizás resto de una vivienda desaparecida, puede que bajomedieval o del siglo XVI. El actual señorío pudo construirse en el XVIII o principios del XIX, configurándose igualmente el patio rectangular situado al este, que desde entonces asumiría la función de acceso principal. Avanzado el siglo XIX, con un criterio historicista se levantarían la torre palomar, el pórtico oeste y el perímetro murario que define el jardín. Todo este cúmulo de agregaciones y reformas añaden un singular interés al recinto, únicamente amenazado por las recientes subdivisiones, ajenas a su tradición y cometidos originales.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Junta de Andalucía. Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio. Francisco Javier Herrera García; TEJIDO JIMÉNEZ, Javier, Inventario Cortijos, Haciendas y Lagares. Provincia de Sevilla. Cortijo la Florida, 2009.



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