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Imagen de Fabrica de productos refractarios y de carborundum Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Fabrica de productos refractarios y de carborundum
Otras denominaciones: Fábrica de carborundum Código: 01140520038
Caracterización: Arqueológica, Arquitectónica
Provincia: Córdoba
Municipio: Peñarroya-Pueblonuevo
Códigos relacionados

Pertenece a:
Código Denominación
01140520028 Cerco Industrial

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos/Etnias Cronología Estilos
Fábricas Producción industrial Edad Contemporánea

Descripción

Según la ficha de los lugares vinculados al Patrimonio Industrial de Peñarroya-Pueblonuevo, se trata de un edificio de planta rectangular y cubierta a dos aguas que se divide en tres partes en su sentido longitudinal mediante la aparición de un cuerpo de mayor altura que separa las dos alas principales del edificio.
La cubrición mediante cerchas metálicas permite la creación de un espacio diáfano cumpliendo la función a la que está destinado y facilitando la movilidad del material de almacenaje.
En cuanto a sus materiales los cerramientos se constituyen en fábrica de ladrillo y en hormigón formado a base de carbonilla y cal. Los alzados presentan dos alturas diferenciadas únicamente por la aparición de doble línea de huecos entre los pórticos. Los huecos inferiores de mayor tamaño y formados por arcos de medio punto se amplían en zonas en ambas fachadas para permitir el paso de objetos de mayor tamaño.
En la nave principal se encuentra el acceso a unos silos subterráneos con forma de "L". A lo largo de su corredor principal se abren una docena de nichos laterales donde se clasificaban las arenas, aditivos y fundentes necesarios para la fabricación de los materiales refractarios.

El edificio conserva todos sus paramentos en buen estado considerando su exposición al exterior y abandono. La parte más deteriorada es la cubierta a dos aguas sobre cercha de tipo estructural belga que ha perdido parte de su cobertura de fibrocemento y teja cerámica "sevillana" conservándose en buen estado las cerchas metálicas que la forman con la consecuente pérdida de protección de pintura y la generación de óxido en los perfiles.
En muros y pilastras de fábrica de ladrillo aparecen pequeñas fisuras y desprendimientos de algunos ladrillos y manchas de humedad y eflorescencias debido a los fallos existentes en la cobertura, lo cual hace que el agua penetre por los muros generando estas patologías.
Por el sistema y técnica constructiva empleada, este edifico correspondería a una etapa anterior a la del edificio al que está unido por la galería elevada. Presenta la tipologia de edifico de la primera Revolución industrial donde los materiales tradicionales como el ladrillo se unen a nuevos materiales como la fundición y generan un tipo de arquitectura más desvinculada del "suelo" donde el edifico se considera de vida limitada, menos estable, y dispuesto a sufrir transformaciones. De hecho esto tiene lugar al realizarse posteriormente el edificio anexo y al ampliarse los huecos de fachada.


Datos históricos

En la última década del siglo XIX las necesidades de productos refractarios de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya crecían continuamente a la par que sus instalaciones metalúrgicas e industriales. Los materiales refractarios son aquellos que soportan elevadas temperaturas sin descomponerse, fracturarse y presentando un escaso índice de dilatación, lo que los hace imprescindibles en hornos, calderas e instalaciones siderúrgicas. Además de todo tipo de ladrillos refractarios, las metalurgias necesitan de toda suerte de conducciones, fundidores, crisoles y vasijas que puedan resistir muy altas temperaturas.

En la última década del siglo XIX las necesidades de productos refractarios de la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya crecían continuamente a la par que sus instalaciones metalúrgicas e industriales. Los materiales refractarios son aquellos que soportan elevadas temperaturas sin descomponerse, fracturarse y presentando un escaso índice de dilatación, lo que los hace imprescindibles en hornos, calderas e instalaciones siderúrgicas. Además de todo tipo de ladrillos refractarios, las metalurgias necesitan de toda suerte de conducciones, fundidores, crisoles y vasijas que puedan resistir muy altas temperaturas.
En un principio la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya importaba estos materiales en forma de
ladrillos de fabricantes ingleses e italianos y de productores segovianos en forma de arcillas para recubrir y rellenar calderas y hornos. Cuando se generalizaron las máquinas de extracción movidas por vapor, éstas fueron siendo instaladas en todas las minas de la Sociedad, pero estas maquinarias necesitan de grandes hornos y calderas que van instalados sobre lechos de ladrillos refractarios y también cubiertos de estos. Al mismo tiempo la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya multiplicaba sus instalaciones con la construcción de una nueva fundición de plomo a partir de 1891, una nueva factoría para el refino del plomo de obra, una fundición de hierro para abastecer a sus Talleres Generales y otras numerosas fábricas que hacían gran uso de materiales refractarios como por ejemplo también los hornos de cok.
La Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya ante este aumento del consumo de estos materiales, lo costoso que le resultaba importarlos del extranjero dada la poca calidad de los producidos en el país, decidió pasar a producir ella misma los productos refractarios que necesitaba levantando para ello esta fábrica.
La mayor parte de los productos refractarios producidos eran ladrillos que no necesitaban una técnica compleja y que se preparaban mediante prensado. Había también una elevada producción de crisoles y conducciones para líquidos y gases calientes, estos se conformaban mediante moldes y eran cocidos en un horno en forma de túnel por el que avanzaban vagonetas con los materiales a cocer. En dicho horno la temperatura subía progresivamente hasta alcanzar el punto de vitrificación para ir luego descendiendo suavemente.
También aquí, mediante otro tipo de hornos más potentes se fabricaba el carborundum un producto descubierto sólo unos años antes, hacia 1893, por Edwar G. Acheson. El carborundum es un carburo de silicio obtenido a partir de la fusión a muy altas temperaturas de arena de sílice, cloruro de sodio y cok. El resultado es un material cristalino de dureza casi igual a la del diamante.
El carborundum por su dureza se utiliza en las máquinas herramientas de desbarbado o de abrasión, pulidoras, afiladoras, etc. y en muy pocos años logró desbancar a las muelas de piedra esmeril arenisca.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Servicio de Bienes Culturales (DP Córdoba), Mosaico, Catalogación, Protección Francisco J. Aute Navarrete; Maria Isabel Payer Ibañez, Fábrica de Productos Refractarios y de Carborundum_Área de Prod Refractarios y Fábrica de Zinc_Fichas Cerco Industrial, 2005.



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