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Imagen de Vivienda de guardabarreras junto a la antigua carretera N-432 Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Vivienda de guardabarreras junto a la antigua carretera N-432
Código: 01140520107
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Córdoba
Municipio: Peñarroya-Pueblonuevo

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Viviendas Actividad residencial Edad Contemporánea
Viviendas Transporte Edad Contemporánea

Descripción

Según la ficha de los lugares vinculados al Patrimonio Industrial de Peñarroya-Pueblonuevo, se trata de una vivienda unifamiliar aislada situada junto a la antigua carretera N-432 en las inmediaciones de la estación de los Ferrocarriles de Peñarroya y Puertollano y frente al Cerco Industrial.
Esta vivienda es prototípica de un tipo de construcción que se multiplicó a lo largo de toda la línea, tanto en el primer tramo Peñarroya Fuente del Arco, como en su posterior ampliación desde Peñarroya a Puertollano, manteniendo durante los más de treinta años que duró el tendido de las líneas una única misma tipología constructiva y estética lo que dio uniformidad a todas las construcciones del trazado. Estas viviendas se situaban siempre junto a un paso a nivel donde un camino de importancia o una carretera se cruzasen con las vías del tren, debiendo el guardabarreras detener el tráfico del camino o carretera cuando se aproximaba un convoy.
La vivienda consta de una única crujía formada por muros de carga y cerramiento en los que apoyaban las cerchas de madera que sostienen la cubierta a dos aguas de teja cerámica y estructura de vigas y viguetas de madera.
La vivienda posee una sola planta y cámara bajo cubierta que era practicable pues sobre las vigas de madera existía un entablado y una ventana al exterior sobre la puerta de acceso a la vivienda. Se accedía a esta cámara mediante una escalera de madera portátil a través de una abertura situada en un extremo del falso techo. Los muros de carga y cerramiento están realizados con mampostería de piedra caliza y revestidos con mortero de cal y carbonilla.
En cuanto a la descripción de sus fachadas se observa una diferencia respecto al resto de las viviendas ferroviarias de las otras dos líneas que operaban en la cuenca, la de Castillo de Almorchón a Belmez, de MZA, y la de Córdoba Belmez de la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces, y es que su acceso principal se encuentra en una de sus fachadas menores. Normalmente en otras líneas estas viviendas se construían en sentido longitudinal paralelo a la vía teniendo su entrada principal enfrentada a la misma vía. Sin embargo en todas las viviendas de este ferrocarril de vía estrecha el acceso principal, si no el único, se abría siempre en una fachada menor siguiendo una tipología y una estética similares a la de muchos ferrocarriles del noroeste de Francia.

Aunque en su estructura general, esta vivienda mantiene una estrecha relación con las otras destinadas al mismo uso, en este caso la construcción es de menores proporciones de lo habitual, seguramente porque al estar situada sobre una elevación cónica del terreno no hay espacio para que fuese mayor.
La vivienda presenta la particularidad de abrirse poco al exterior mediante huecos de ventana de reducidas dimensiones mientras que en los demás casos se encuentran en casi todas las fachadas grandes huecos de control.
Inicialmente la vivienda poseía los recercados característicos en ladrillo visto y los refuerzos de esquinas, cornisas y zócalo en el mismo material, pero en momentos posteriores en que fue ocasionalmente habitada todo el ladrillo junto con el resto de las fachadas fueron revestidos con mortero de cal.
La distribución interior de estas viviendas era muy simple pues, según su tamaño, estaban divididas en dos o en tres espacios contiguos mediante finos tabiques de tal manera que había que pasar de uno a otro al no formarse pasillos ni distribuidores.

El edificio en general se encuentra en buen estado ya que conserva todos sus cerramientos y cubierta e incluso las carpinterías originales de lo huecos de puertas y ventanas, que en otras viviendas similares se han perdido en su totalidad. El mayor deterioro que presenta, es debido a su estado de abandono y consiste en el deterioro del revestimiento de los muros.


Datos históricos

A lo largo de los más de doscientos km de vías de los Ferrocarriles de Peñarroya y Puertollano se levantaban innumerables viviendas de guardabarreras, estos, que en el ferrocarril eran en cierto modo el equivalente a los peones camineros en las carreteras tenían como misión el velar por la seguridad de la vía vigilando que esta estuviese despejada de obstáculos y de informar de inmediato de cualquier incidencia que pudiese afectar a la seguridad o la circulación de los convoyes.
Otra misión del guardabarreras, era la de detener la circulación del camino o carretera que cruzaba las vías en ese punto cuando se aproximaba algún tren para lo cual tendía una cadenas entre los dos pares de cantiles situados a ambos lados de la vía. También debía dar la señal de vía libre al maquinista lo que se hacía tocado con la gorra reglamentaria y enarbolando una bandera verde y otra roja ambas enrolladas, si la roja estaba desplegada y ondeaba el maquinista debía detener el tren.

Todas las casillas estaban comunicadas por medio del teléfono con las casillas inmediatas así como con las estaciones. Cuando un tren partía de la estación se iba llamando a las casillas más inmediatas para que cerrasen las barreras y diesen la señal de vía libre al maquinista. Cuando el guardabarreras recibía la llamada a su vez llamaba a la casilla siguiente para dar el aviso de que se aproximaba el convoy.
En estas casillas, muchas de ellas muy alejadas de sitios poblados y perdidas en parajes inaccesibles, vivía el guardabarreras con su familia debiendo estar de servicio las veinticuatro horas ya que las circulaciones de trenes eran muy abundantes. Tampoco podía alejarse demasiado del teléfono pues muchos trenes de mercancías no estaban sujetos a horarios y en cualquier momento podía recibir una llamada.
Si se tiene en cuenta que la Iínea tenía 220 km y que en muchos sitios, especialmente en los más poblados, era fácil encontrar casi una casilla por km y a veces más se puede imaginar cuantas de éstas jalonaban la Iínea y la gran servidumbre que esto suponía tanto en salarios como en mantenimiento. Cierto es que los salarios de estos guardabarreras no eran espléndidos pero de alguna
manera se veían compensados por el disfrute de la vivienda gratuita, suministro de combustible y transporte gratuito en el ferrocarril. Además, todas las casillas incluían un corral, allí se criaban algunas gallinas, conejos y un par de cerdos; los que estaban en lugares más apartados podían completar su dieta sembrando una huerta si el terreno lo permitía.
A todas las casillas que no estaban en núcleos urbanos se les dotó de un pozo para poder disponer de agua potable.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Servicio de Bienes Culturales (DP Córdoba), Mosaico, Catalogación, Protección Maria Isabel Payer Ibañez; Francisco J. Aute Navarrete, Viviendas de guardabarreras junto a la antigua N-433_P ferroviario, 2006.



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