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Imagen de Núcleo originario de la antigua aldea de Peñarroya Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Núcleo originario de la antigua aldea de Peñarroya
Otras denominaciones: Zona antigua de Peñarroya anterior al descubrimiento del carbón Código: 01140520119
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Córdoba
Municipio: Peñarroya-Pueblonuevo

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Pueblos (Asentamientos) Actividad residencial Edad Moderna

Descripción

Según la ficha de los lugares vinculados al Patrimonio Industrial de Peñarroya-Pueblonuevo, en Peñarroya, en las cotas más altas de la población, rodeando las faldas del Peñón se encuentra el núcleo original de la aldea de Peñarroya cuyos orígenes se remontarían a finales del siglo XIV o principios del XV, sin descartar por ello que, previamente no existiese algún asentamiento anterior que no es conocido.
Este primitivo núcleo es un conjunto de construcciones de viviendas situadas en las faldas del Peñón de Peñarroya y posicionadas alrededor de calles irregulares que siguen la ortografía natural del terreno. Este núcleo comienza en el inicio de la Calle Puerto considerada el primer conjunto edificado de la población y cuyo punto de partida se sitúa en el espacio existente entre el peñón y las peñas en una zona protegida frente a la climatología y comunicada a través de caminos con los núcleos de población cercanos como La Granjuela, Los Blázquez, etc. y con la zona del Valle de los Pedroches.
Se considera como núcleo primitivo en sentido descendente desde el origen hasta aproximadamente la calle donde se encuentra la Iglesia Nuestra Señora del Rosario siendo la más antigua de la localidad. A partir de esta línea se puede observar de manera progresiva como las* construcciones van adquiriendo mayores dimensiones y mayor altura correspondiendo a una etapa posterior.

La mayoría de las construcciones existentes en este núcleo son de pequeña entidad y poca altura. Su tipología constructiva corresponde a la Vivienda Tipo que se desarrolla con posterioridad en el resto del núcleo de Peñarroya con mayores proporciones. En este caso, su construcción se realiza con anchos muros de tapial en el perímetro de la vivienda, y en las de mayor dimensión con otro intermedio, formando así, una o dos crujías vivideras. En el primero de los casos, correspondiente a una construcción más precaria, la vivienda posee a nivel de calle una puerta de acceso y una única ventana, estando el conjunto de la misma compartimentado en unas tres estancias correspondientes a cocina, estar y dormitorio. La cubrición se realizaba con rollizos de madera que formando los pares y vigas de cubierta sobre los que se creaba una superficie de apoyo para la teja con cañas.


Datos históricos

La población de Peñarroya, como la de Belmez, su metrópoli, y la de las demás poblaciones de su entorno era eminentemente agrícola y ganadera siendo muy escaso el número de personas ocupadas en la artesanía, el comercio o las profesiones liberales.
Por los registros eclesiásticos se tienen algunos datos de la evolución de la población. Así por ejemplo, en 1530 son censados en Peñarroya 44 vecinos, es decir, 44 familias. Doscientos cincuenta años después, justo antes del descubrimiento del carbón en Peñarroya, se sabe que en esta aldea hay cincuenta y cuatro casas que alojan a algo más de doscientas personas.
El descubrimiento del carbón en 1788 supuso el punto de partida para un crecimiento demográfico aunque este tardó más de cincuenta años en llegar a ser notable porque realmente el carbón no comenzó a explotarse a gran escala hasta la segunda mitad del siglo XIX.
Aún así, y tras las crisis debidas a la invasión francesa, la población experimenta un cierto auge debido al aumento de la actividad agrícola y ganadera lo que se traduce en un moderado incremento del número de habitantes y, por tanto, un crecimiento de los límites urbanos.
Este crecimiento respondía a los patrones propios de los pueblos del Guadiato, es decir, un crecimiento desordenado condicionado principalmente por los desniveles del terreno y por el tamaño de los nuevos solares destinados a construcción. Esta nueva expansión, que realmente fue muy limitada, originó unas cuantas calles nuevas que, de manera más o menos semicircular, se extendieron en dirección al arroyo de la Hontanilla que discurre a menos de mil metros más abajo en dirección norte-sur.
Estos nuevos límites debieron quedar fijados en torno a las calles Almanzor, Feria, Labradores, Plaza de Belén, Alegría, Maldonado y Pedroche.

En la aldea de Peñarroya solamente había dos espacios que no estaban ocupados por viviendas: la iglesia y el cementerio. Este último parece ser que fue un recinto cercado, de unos cien metros cuadrados, y que debió levantarse hacia finales del siglo XV. Según algunos autores sobre él se levantó la primitiva ermita de la Virgen del Rosario en la cual se siguió enterrando a los vecinos difuntos como era habitual en la época. Estas prácticas fueron prohibidas por disposiciones de Carlos 111 en 1787 y de Carlos IV en 1804, aunque estas disposiciones fueron sistemáticamente incumplidas hasta que en 1809 José I volvió a prohibirlo y encargando a las tropas francesas el cumplimiento de la orden, por lo que se habilitó a tal efecto un pequeño recinto junto a la fachada norte de la iglesia.
Acabada la invasión francesa los vecinos volvieron a ser enterrados bajo el suelo de la iglesia donde parece ser que existe algún tipo de cripta o de espacios habilitados para esto, pero que después de la restauración salvaje que sufrió este templo en la década de los ochenta del pasado siglo, no son accesibles. Terminada esta práctica al avanzar el siglo XIX se estableció un nuevo cementerio en las afueras de la población que pronto quedó saturado y que fue sustituido por el actual que data de 1917.
Con el auge de las explotaciones mineras y de las industrias asociadas la población de Peñarroya sufre un notable incremento que le lleva a doblar varias veces su población y, por tanto, su superficie urbana lo que genera un nuevo tipo de crecimiento ya no tan limitado por la topografía. Con la independencia administrativa de Belmez, en 1895, se crean espacios públicos destinados tanto a servicios como a la Administración.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Servicio de Bienes Culturales (DP Córdoba), Mosaico, Catalogación, Protección Maria Isabel Payer Ibañez; Francisco J. Aute Navarrete, Núcleo original antigua aldea de Peñarroya_Patrimonio Urbano, 2007.



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