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Imagen de Azucarera San Fernando y destilería Los Rosales Más imágenes Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Azucarera San Fernando y destilería Los Rosales
Código: 01410920009
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Tocina

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Azucareras Producción de azúcar Edad Contemporánea 1925/1926

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Ingenieros Fives Lille Proyecto. Parcial 1925
Propietarios Ebro Compañía de azúcares y alcoholes S.A. 1941
Propietarios Sociedad Azucarera Bética 1926

Descripción

La azucarera San Fernándo y la destilería Los Rosales se encuentran situadas junto al río Guadalquivir, en el núcleo urbano de Tocina, en la provincia de Sevilla. El conjunto, que ocupa una superficie de unas 12 ha. de extensión, está formado por edificios fabriles, oficinas, y viviendas unifamiliares para técnicos y empleados. El núcleo principal de edificación es el que alberga las oficinas y el proceso completo de transformación química del azúcar junto al edificio de la destilería, y que coinciden con las construcciones de mayor antigüedad. A un lado y a otro se sitúan grupos de naves a dos aguas de distinta factura, destinadas al almacenaje de azúcar, pulpa y otros productos.

El lenguaje es típicamente industrial tanto en su aspecto formal como compositivo, alejado de la tradicional fábrica azucarera. Pureza constructiva y lógica funcional. La sólida estructura de hormigón armado configura el propio exterior de la edificación con un cerramiento modulado en el que se abren grandes ventanales. La luz cenital penetra por la cumbrera a través de las cerchas metálicas con linternón corrido o se cuela por entre los apoyos de la estructura del almacén de azúcar. Tan sólo el nuevo cuerpo de la destilería cuenta con cubierta plana, diferenciando su volumen del resto de construcciones.

Las demás instalaciones auxiliares van colmatando el recinto, tanques de combustible, depósitos de melaza, volcadores de remolacha, depuradora de aguas, básculas y aparcamientos. La chimenea, de sección circular y factura cerámica, se sitúa en el corazón de la fábrica. Impera ante todo la lógica funcional y una gran veracidad constructiva. Junto a la destilería se dispone una zona ajardinada con la vivienda del director. Las demás viviendas, agrupadas por barriadas, se sitúan al exterior del recinto fabril. La fachada hacia la vía ferroviaria del edificio de producción con sus grandes ventanales, la gran chimenea de ladrillo y la rítmica serie de naves de almacenaje se han convertido en la imagen más representativa de la fábrica.

En un proceso de transformación como este, con una larga tradición, la arquitectura de determinados elementos ha ido depurando sus formas hasta adaptarse completamente a los requerimientos técnicos como es el caso de los silos de remolacha. Secaderos de pulpa, almacenes de azúcar, depósitos de melaza, lavaderos de remolacha, destilería, son arquitecturas organizadas y articuladas con lógica funcional en la que los espacios se definen por la fase concreta del proceso que en ella se desarrolla. La imagen externa responde a este mismo principio con claridad y veracidad constructiva libre de toda ostentación.

Esta planta industrial de grandes dimensiones constituye un modelo ejemplar de fábrica en el sector agroalimentario. De manera concreta, desde un punto de vista de la arquitectura, y aunque en la arquitectura residencial se encuentren ciertas fluctuaciones estilísticas, en los edificios fabriles y administrativos se encuentra un interesante racionalismo constructivo.


Datos históricos

La existencia de un curso de agua como el río Guadalquivir en las inmediaciones, canteras de caliza y carreteras de comunicación con Sevilla y su provincia son factores relevantes para la localización de la fábrica primitiva, pero la cuestión decisiva en la implantación de esta azucarera es la proximidad a la red ferroviaria, en este caso a la línea Sevilla-Córdoba por donde hoy corre el tren de alta velocidad. No sin razón la empresa Ebro, propietaria de la azucarera, contaba con un importante número de vagones y locomotoras propias. Inserta en un medio eminentemente agrícola, se satisfacían además todas sus necesidades en cuanto a materias primas tanto de remolacha como de agua para su lavado, transporte y transformación o de cal para los procesos químicos. El carbón que más tarde se sustituiría por fuel-oil provenía sin embargo de Asturias, y el suministro eléctrico lo realizaba la Compañía Sevillana de Electricidad.

La historia de Los Rosales y su crecimiento urbano no sería comprensible sin la azucarera. Nos encontramos en un caso en que la fábrica actúa de agente aglutinador y conformador de la estructura urbana, hasta tal punto que la fábrica se insertó en un minúsculo núcleo de población preexistente y después poco a poco se fueron generando asentamientos residenciales en las inmediaciones promovidos en su mayor parte por la propia empresa, creándose una verdadera población paralela a Tocina.

Desde un primer momento, se montaron una fábrica azucarera y una destilería por lo que los productos se repartían entre azúcar en sus distintas variedades, pulpa seca, melaza y alcohol etílico. Tras su primera campaña con el Grupo Ebro en 1941 se llevó a cabo un plan de modernización y mejoras. Se instalaron nuevos secaderos de pulpa, una evaporación a presión y una difusión continua de Smet. Contaba además con turboalternadores para garantizar el funcionamiento continuo de las instalaciones si fallaba el suministro eléctrico. Las instalaciones tipo Barbet de la destilería producían unos 200 hectolitros diarios de alcohol tras dotarse de un sistema de concentración de vinazas. En total se llegaron a transformar diariamente 2.000 toneladas de remolacha. Los operarios de la fábrica provenían en su mayor parte de Granada donde la industria azucarera tenía gran tradición y por tanto conocían el proceso y las tareas exigidas.

Gratificaciones y pluses, auxilios extraordinarios, cartillas de invalidez y jubilación, grupos escolares y becas, y un largo etcétera. No sin razón se le concedió en 1941 a la Compañía Ebro la declaración de Empresa Ejemplar por su meritoria labor social. El espacio del trabajo entorno a las máquinas era por el contrario de ambiente hostil, escasa iluminación y poca ventilación, llegándose en algunos puntos a sufrir altísimas temperaturas.

Junto a esto resaltar la construcción de casas para empleados y obreros en las inmediaciones de la fábrica que, como se indicó anteriormente, en Los Rosales tuvo grandes implicaciones urbanas creándose un importante núcleo de población a base de la sucesiva construcción de barriadas y viviendas.

Desde el punto etnográfico y sociológico, hay también que destacar el papel que juega la fábrica como reflejo de la vida de varias generaciones de trabajadores. Toda una población se ve identificada con ella, habiendo sido capaz de crear un sentimiento de pertenencia tan arraigado que aún persiste. No sin razón hoy día están literalmente apropiándose poco a poco de su fábrica dándole nuevos usos.

No son relevantes las mejoras e innovaciones constructivas realizadas desde el punto de vista de la técnica. Si es cierto que se emplearon en algunas ocasiones hormigones de alta resistencia. La uralita y la chapa metálica ondulada conviven con la teja plana, la fábrica de bloques o de ladrillo, la carpintería de madera, armaduras metálicas en cubierta y pilares y forjados de hormigón armado. Las estructuras metálicas portantes que encontramos en algunas edificaciones se realiz

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

MARTÍN, Marcelo; GUTIERREZ, Ramón; CASTRO MORALES, Federico. Preservación de la Arquitectura Industrial en Iberoamérica y España. Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico : Centro de Documentacin de Arquitectura Latinoamericana CEDODAL, 2001 . , 2001.

SOBRINO SIMAL, Julián. Arquitectura Industrial de Andalucía. Instituto de Fomento de Andalucía, 1998. 84-87672-19-1.

SOBRINO SIMAL, Julián. Patrimonio Industrial en Andalucía. Jornadas Europeas del Patrimonio 2001. Junta de Andalucía. Consejería de Cultura, 2001. 84-8266-246-5.

Información documental

Centro de Documentación y Estudios. Marta Santofimia Albiñana, Proyecto Patrimonio Industrial de Andalucía. Azucarera San Fernando y destilería Los Rosales, 2015.

Archivo del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. RAMOS CARRANZA, Amadeo; CAPILLA RONCERO, Ignacio; SÁNCHEZ-CID ENDÉRIZ, José Ignacio, Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea. Provincia de Sevilla. Azucarera San Fernando y Destilería Los Rosales, 2007.



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