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NAVEGACIÓN
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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Puerta de Carmona
Otras denominaciones: Puerta de Carmona y Torre del Oro Código: 01410600274
Caracterización: Arqueológica, Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Marchena
Códigos relacionados

Pertenece a:
Código Denominación
01410600055 Muralla urbana

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos/Etnias Cronología Estilos
Puertas de muralla Defensa Edad Media
Torres defensivas Edad Media

Descripción

El recinto de la Alcazaba se ubicaba en la zona norte de la población, en el promontorio de la Mota, un lugar privilegiado desde donde se controlaba todo el territorio. El hecho de encontrarse en una posición más elevada que el resto del cerco amurallado, ya suponía una mayor protección frente al ataque, y además, parte de su trazado se encontraba doblemente protegido por un antemuro o barbacana que tan sólo se ha documentado por el sector nororiental. Al Norte, en el vértice entre dos recintos, el de la Madina y el de la Alcazaba, se construyó una pequeña torre albarrana, conocida como Torre del Oro, poligonal, realizada en tapial, que se conserva hasta la altura del parapeto, pero que en origen sería algo más elevada. Sobre ella se pueden ver los mechinales en los que iban las agujas que utilizaron para la fabricación del tapial, así como las líneas horizontales de unión de los cajones. Aún conserva tres verdugadas decorativas de ladrillos resaltadas y compuestas por cuatro bandas cada una. Parece ser una torre fundamentalmente maciza hasta el cuerpo superior, con una cámara superior abovedada de ladrillos y decorada con pintura de motivos geométricos, a la que se accede por unas escaleras superiores que se ubican en el camino de ronda de uno de los lienzos que se le adosan. Se ubicaba en un punto estratégico, algo escarpado, y desde donde tenían controlada toda la vega de Carmona. Por su costado posterior salían dos lienzos de muralla, uno en dirección noreste y el otro en dirección sur. Ambos presentan un doble muro interno, compartido que hace ángulo con la parte posterior de la torre poligonal. Está realizado en tapial y aún se conserva en la actualidad, gracias a que las construcciones privadas que tenía adosadas fueron eliminadas en el último cuarto del siglo xx. Con respecto al primer lienzo mencionado, se trataba de una de las portadas principales en la que se ubicaba uno de los accesos a la alcazaba. La puerta estaba constituida por un arco de herradura, del que nos ha quedado una imagen muy desvirtuada, producto de diversas reformas. En origen, el lienzo estaría construido en tapial, al igual que el resto del conjunto, sin embargo, hoy día presenta un grueso forro de una fábrica mixta incorporado siglos después. Haciendo un ángulo recto y siguiendo una dirección sur, encontramos el muro de tapial muy fragmentado. Tiene unas reducidas dimensiones, ya que su extremo norte se adosa a la torre poligonal y el sur a una torre cuadrangular, sirviendo de doble pantalla protectora. Se construye por motivos de seguridad, para reforzar una de las zonas principales, el complejo del alcázar. De igual manera, deja ver sus mechinales y las juntas entre los cajones de tapial, aunque los tres cajones del remate superior pertenecen a un momento ligeramente posterior.
A continuación, encontramos una torre cuadrangular que presenta un estado deplorable y ruinoso, pero que aún insinúa la planta cuadrada que tendría en origen. Su fábrica es de tapial y por uno de sus lados, aún se pueden observar los cajones que la componían, coincidentes con los del lienzo. La torre estaba adosada al muro de tapial interior, anteriormente citado, que se corta en este punto, y del cual observamos algunos restos que salen por detrás de la torre.
Le sigue otro murete más bajo de mampostería realizado en el siglo XX y que se mete por detrás de otro fragmento de lienzo amurallado que aún se mantiene en pie. Este último conserva seis cajones de tapial, aunque los inferiores no se encuentran completos, y sus mechinales, pero el estado en el que persiste es preocupante por la gran cantidad de líneas de rotura estructural que se deben a la inestable cimentación y al desplome de gran parte del propio muro.
Todo este conjunto, debido al paso del tiempo, a las guerras que ha soportado desde su creación y a las condiciones atmosféricas, pues al estar en un lugar elevado ha sido siempre una de las zonas más expuestas de toda la población, ha sufrido un deterioro mucho más acelerado que en otros puntos de la muralla.


Datos históricos

Evolución histórica. Fase inicial castellana
La parte superior del lienzo presenta tres cajones realizados con un tapial diferente al resto de la fábrica, ya que se aprecian las improntas que ha dejado el barzón en el proceso de ejecución de la tapia. No obstante, no contamos con una analítica de su composición, tan sólo nos basamos en una clara diferencia visual. Estos cajones se montan sobre la torre cuadrangular, a la que además le colocan un gran parcheado de ladrillos y tapial, pero no queda a la misma línea que el resto de la torre, sino que se mete más adentro. La incorporación de este tapial posterior al original se explicaría por una gran destrucción sufrida en el sector con motivo, posiblemente, de alguna guerra. Sabemos que en la localidad se produjeron una serie de acontecimientos históricos que perjudicaron gravemente la muralla: primero, la conquista de Marchena a manos cristianas en 1241; segundo, la invasión norteafricana de los benimerines en el último cuarto del siglo XIII; tercero, guerrillas fronterizas hasta el siglo XV; cuarto, la gran devastación provocada por Muhammad V en 1368; y por último, todos los terremotos soportados en la villa, los cuales provocaron enormes destrozos en el recinto murado.
Esta rara forma de la torre cuadrangular se hace intencionadamente, con el propósito de reparar un lienzo deteriorado con unos nuevos cajones de tapial, los cuales, para una mayor seguridad, consistencia y encastre, no se apoyan sólo en el lienzo primitivo, sino también en la torre.

Segunda fase castellana. Reformas en los siglos XVI-XVIII
Durante el siglo XVI se efectúan una serie de reformas por el entorno del Portillo, con motivo de la boda de don Luis Cristóbal Ponce de León. Es muy probable que ese programa de reformas se extendiera por otros puntos nobles del recinto de la Alcazaba, como fue la puerta de Carmona.
Estaba constituida por un vano con forma de arco de herradura y dimensiones reducidas, motivo por el que decidieron construir junto a él otro portillo mayor, compuesto por un gran arco de medio punto con rosca de ladrillos. Puede que de este mismo período sea el forro ataluzado que recubre el lienzo. Se trata de una fábrica mixta de mampostería con hileras de ladrillos que bien pudo pertenecer a este siglo XVI, puesto que aparece en otros lugares de Marchena como el Convento de Santa Isabel, aunque hay autores que lo encuadran, junto con el arco de medio punto, en el siglo XVIII (RAVÉ, 1993, 73).

Reformas en los siglos XVIII-XIX
Durante siglos este entorno ha permanecido abandonado, sin mantenimiento alguno, de ahí que a lo largo de los años se hayan ido perdiendo otras partes de la muralla que observamos en fotografías y ya no existen. Tal es el caso del lienzo que continuaba en dirección noreste y del que tan sólo queda un pequeño testigo en el que se hallan los dos arcos anteriormente comentados.

Como en otros sectores de la muralla, se comenzaron a adosar viviendas particulares reaprovechando sus muros, pero sin recibir un tratamiento de consolidación. Por ende, se hizo mayor el deterioro y aumentó el peligro de desplome. En este sentido, se abrieron grandes grietas en zonas como el costado norte de la Torre del Oro o en el alzado oeste, en cuyo lienzo se produjeron una gran cantidad de grietas verticales que arrancaban de los mechinales hacia abajo, todo ello evidenciando un grave problema estructural y de cimientos. Es posible que en estos siglos se perdiera el remate almenado de la torre poligonal, que se presenta actualmente hasta la altura del parapeto. Igualmente, se van deteriorando algunos de los mechinales, entre otras cosas, porque se convierte en el cobijo de aves, aumentando su tamaño. Algunos socavones aparecidos en las partes bajas de la torre poligonal se taparon con parcheados de pequeños mampuestos que luego, en la segunda mitad del siglo XX, fueron rehechos. Lo mismo ocurre en la zona inferior del lienzo, donde aparecen unos grandes parches realizados con pequeñas piedra

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOE 29/06/1985

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

BELLIDO MÁRQUEZ, Tania. Análisis estratigráfico de la muralla medieval de Marchena, Sevilla . 177-181.



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