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NAVEGACIÓN
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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Muralla urbana
Otras denominaciones: Recinto amurallado y Alcázar de Marchena Código: 01410600055
Caracterización: Arqueológica, Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Marchena
Códigos relacionados

Incluye a:
Código Denominación
01410600274 Puerta de Carmona
01410600054 Arco de la Rosa
01410600275 Puerta de Morón de la Frontera

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos/Etnias Cronología Estilos
Murallas Defensa Plena Edad Media - Almohades Arte almohade

Descripción

El cerco defensivo fue levantado ex novo por los almohades en el primer cuarto del siglo XIII, ya que según los resultados de diferentes excavaciones no hay signos de que la muralla se apoye sobre alguna estructura previa a la misma. En principio, estuvo conformado por dos recintos amurallados:
el de la Alcazaba (donde se encontraba el alcázar) y el de la Madina (donde se desarrollaba la antigua ciudad), pero poco tiempo después, muy probablemente en una etapa almohade muy tardía o incluso cristiana muy inicial, se construyó el recinto secundario del Parque, también amurallado.
Con respecto al recinto de la Alcazaba, se ubicaba en el cerro de la Mota, el lugar más prominente de la localidad, desde donde se divisaban poblaciones cercanas. Sólo se ha documentado la existencia de barbacana en este recinto, puesto que varias excavaciones efectuadas en otros sectores del recinto de la Madina han constatado su ausencia.

El proceso de construcción de la muralla, al menos en el sector nororiental excavado, se lleva a cabo a través de una doble zapata construida sobre una serie de rellenos de tierra con fragmentos de cerámica muy diversa, sobre todo calcolítica y romana. Los constructores aprovecharon la pendiente del cerro de la Mota para incorporar una estructura en talud que se apoyaba directamente sobre la loma y que se hizo de forma paralela a los cimientos de la muralla, con la intención de crear un sólido refuerzo sobre el que poder construir una muralla firme. Luego se colmató el espacio intermedio mediante capas de tierra separadas por tongadas de cal hasta conformar el nivel de liza definitivo. Seguidamente se concluyó la muralla a la que se le incorporó un remate almenado, así como a la estructura ataluzada que adquirió un aspecto de barbacana y sirvió como tal.
Se ha documentado en este sector, que la barbacana se comenzó a levantar sobre un relleno de tierra arenosa que ofrecía un material lítico prehistórico y que incorporaba bastantes mampuestos. Esto último llevó a plantear la hipótesis de que pudiera tratarse de alguna construcción previa de la que no existen más testimonios materiales que los susodichos mampuestos. Por tanto, no e tiene constancia fidedigna de la existencia de alguna estructura anterior sobre la que se comenzara con todo el proceso de construcción tardoalmohade.

Al recinto se accedía por dos puertas: el arco del Tiro, que conectaba la ciudad con la alcazaba, y la puerta de Carmona, que conectaba el campo con la alcazaba. Esta última estaba flanqueada por una pequeña torre albarrana poligonal, conocida como Torre del Oro.

Por otra parte, el recinto de la Madina albergaba la antigua ciudad islámica que correspondía con el actual barrio de San Juan y poseía una serie de puertas de entrada y salida que conectaba con las ciudades principales: Écija, Osuna, Morón, etc. Existen dos tipos de puertas en este recinto. Por un lado, un solo torreón cuadrangular, al que se accedía desde la calle por uno de sus lados menores y luego, en su interior, realizando un giro en ángulo se llegaba al otro de sus lados menores, donde se encontraba un arco que
comunicaba con la ciudad, tal es el caso de la puerta de Morón. Por otro, dos torres flanqueando la puerta, como es el caso de la desaparecida puerta de Osuna. Sin embargo, la puerta de Sevilla, que se creía islámica, se haencuadrado en un momento posterior, otorgando como posible puerta tardoalmohade unos muros y arquillo desaparecidos ya en el siglo XIX que se ubicaban por detrás del actual Arco de la Rosa y que se podría relacionar con la primitiva ubicación del acceso.

Por último, el que se podría llamar recinto secundario del Parque, que se construye anexo al recinto de la alcazaba para su uso exclusivo. Los resultados de las excavaciones ponen en evidencia la construcción de este recinto sobre un gran relleno de tierra arenosa, el cual cubría dos grandes formaciones abovedadas que presentaban una factura a base de bloques de piedras tendentes a la unión, muy similar a una factura ciclópea. Fue grande la expectación que provocaron estas estructuras y muchas las hipótesis planteadas con respecto a su origen. Por un lado, parecían antrópicas, puesto que en Marchena las formaciones geológicas presentan una cierta horizontalidad. Pero por otro, se creía en un probable origen natural, tras descartar la posible atribución como túmulo prehistórico, por no seguir una planta circular. La incertidumbre sobre la formación de estos montículos se vio agravado cuando apareció una tercera formación a mayor profundidad y con un aspecto mucho más trabajado, que reabrió el debate sobre su artificialidad. Ello nos llevó a desechar la idea de que pudiera tratarse de un sistema de doble fosa de alguna estructura previa a la muralla, por la forma en V que existía entre ambas formaciones, pero la aparición de la tercera estructura rompía dicho esquema, propiciando la necesidad de ampliar la campaña de excavación en ese sector de la ciudad para resolver definitivamente su aspecto y funcionalidad.

Se accedía al recinto mediante un posible arco de herradura que conectaba el campo con su interior, conocido como el Portillo. Sin embargo, debía tener otro acceso cercano que comunicara el recinto del Parque con el área de la alcazaba, del que no contamos con evidencia constructiva alguna. El Portillo es hoy día un arco apuntado que reutilizó los cimientos y parte de las jambas de sillares del posible arco de herradura anterior, respondiendo a una actuación post-almohade.

En definitiva, podemos decir que la muralla de Marchena se construyó en un mismo período, en la etapa final de los almohades, y que utilizaron una fábrica homogénea a base de cajones de tapial. Se han encontrado similitudes, en cuanto a las dimensiones y composición, entre el tapial del recinto de la Madina y el utilizado en el del Parque, ambos de módulo bajo, mientras que el del recinto de la alcazaba era de módulo alto y de mayor calidad.


Datos históricos

En 1241 se produce la conquista cristiana de Marchena, momento que se aprovecharía para realizar alguna reforma. Tal pudiera ser el caso de la ampliación de los cajones de tapial que dejan ver las huellas del barzón en uno de los lienzos del entorno de la puerta de Carmona.
Sin embargo, esta localidad sufrió durante siglos diversas guerrillas fronterizas y una gran devastación en 1368 provocada por Muhammad V. Es por ello, que se hizo necesaria una urgente reparación de su cerco murado la cual vino de la mano de don Pedro Ponce de León en el siglo XV, a través de una bula otorgada por el papa Martin V con la que se reedificó esas zonas más deterioradas. La reforma consistió en poner en marcha un programa constructivo de torres semicirculares que se repartieron por todo el conjunto, así como la construcción de una nueva puerta de Sevilla, conocida actualmente como Arco de la Rosa, y una probable reparación de los zócalos de la puerta de Morón. Todo ello exterioriza una misma fábrica constructiva: el mampuesto careado. Posiblemente con esta bula se reformaron otros puntos de la muralla no documentado. Se podría relacionar con este hecho la construcción del pavimento de guijarros del Portillo, exhumado tras las excavaciones y que se fechan en el siglo XV.

Marchena pertenecerá al señorío de los Ponce de León desde el siglo XIV, sin embargo, el máximo apogeo constructivo se producirá durante los siglos XV-XVI. Concerniente a este último, se producen algunas reformas fundamentalmente por el sector nororiental del recinto de la Alcazaba, ya que en 1544 se documenta la boda de don Luis Cristóbal Ponce de León, la cual justifica el arreglo de todo el área, incorporando contrafuertes en los lugares más debilitados, recubriendo con un enlucido todo el frente de muralla y torres, forrando con sillarejo aparejado la barbacana y recreciendo el almenado tanto de la barbacana como del Portillo. De todo esto, han llegado hasta nosotros escasos vestigios. Puede que por este mismo motivo se decidiera forrar también de mampuesto y ladrillos el lienzo en el que se inserta la puerta de Carmona.
Sin embargo, son muchas las reparaciones que se han ido efectuando en los últimos siglos: apertura de vanos, adosamientos de viviendas, inserción del trazado amurallado en el urbanismo, etc. No obstante, se debe hacer una parada en el siglo XIX, momento en el que se acometen bastantes demoliciones en la cerca, por considerarse un entorpecimiento para el crecimiento urbano de la localidad. Tal es el caso de la destrucción de la puerta de Osuna, de la que ha quedado una de las dos torres que la conformaban; la apertura de la calle San Francisco, para la que cortaron la muralla dejando un exiguo testigo adosado a la puerta de Morón; la apertura de la calle Zurbarán, para la cual destruyeron el lienzo amurallado que conectaba el recinto de la Madina con el de la Alcazaba; la demolición de la puerta de Écija, de la que no se conoce su ubicación
exacta; y una destrucción parcial del recinto del Parque para incorporar la carretera comarcal que conduce a Carmona.

En el siglo XX se destruye, igualmente, una amplia zona de la muralla que llegaba hasta la calle San Francisco para la construcción del nuevo ayuntamiento. No obstante, este es un siglo lleno de reformas y añadidos. En el caso del Arco de la Rosa, eliminan la rampa terriza que tenía la puerta por un acceso escalonado, destruyen los pórticos dedicados antaño a carnicerías y, en el siglo XX, a diversos comercios, y que se encontraban adosados a un lienzo de muralla, y reconstruyen el remate almenado (labor que amplían por otras zonas amuralladas). La puerta de Morón experimenta un cambio radical, ya que se elimina el zócalo pintado que se había incorporado años atrás, dejando relucir el mampuesto que poseía, posiblemente, desde el siglo XV. Se cegaron también con mampuesto las puertas y ventanas pertenecientes a comercios que se encontraban en su interior y se enjabelgó toda la mitad superior donde se enco

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOE 29/06/1985

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

BELLIDO MÁRQUEZ, Tania. Análisis estratigráfico de la muralla medieval de Marchena, Sevilla . 181-185.

RAVÉ PRIETO, Juan Luis. Las murallas de Marchena. Desconocida, 1992.

Información documental

Archivo Municipal de Marchena. Ayuntamiento de Marchena, Normativa Urbanística del Término Municipal de Marchena.. Recinto y Castillo de Marchenilla, 1995.

Archivo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Sevilla. CAMACHO ALEGRE, José Antonio, Inscripción Genérica de Yacimientos Arqueológicos de Andalucía.. Recinto y Castillo de Marchenilla, 2000.



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