IAPH. Instituto Andaluz del Patrimonio Historico

Bienvenido

English | Español

Ayuda | Directorio | Contacto | Mapa

A+|A-

Enviar a un amigo

Imprimir

Junta de Andalucía Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Cultura Logo del Instituto andaluz del Patrimonio histórico

Patrimonio Inmueble de Andalucía

Búsqueda

NAVEGACIÓN
  • Informe
NAVEGACIÓN DE REGISTROS 1 de 5| primera imagen anterior siguiente última imagen
Imagen de Castillo Más imágenes Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Castillo
Otras denominaciones: Castillo de Almonaster ; Ermita de Nuestra Señora de Consolación ; Plaza de Toros ; Castillo Mezquita ; Ermita de Nuestra Señora de la Concepción ; Castillo-Mezquita-Plaza de Toros Código: 01210040003
Caracterización: Todas
Provincia: Huelva
Municipio: Almonaster la Real

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología
Mezquitas Ceremonia religiosa Alta Edad Media 900/909
Plazas de toros Espectáculo taurino Edad Contemporánea 1821
Basílicas Bajo imperio romano
Castillos Actividad militar Edad Media

Descripción

La planta del recinto dibuja un polígono de lados rectos del que podemos reconocer su trazado, aunque los lienzos de poniente están destruidos y soterrados en parte. Las torres no siempre refuerzan los ángulos de la fortaleza, ya que existen algunos quiebros del muro que no están cubiertos, mientras varias torres ocupan puntos intermedios en tramos rectos. En total hay seis torres adosadas a la muralla: cuatro semicirculares y dos cuadrangulares. Una de estas últimas es la Torre del Alcaide, que no se conserva en su totalidad. Las murallas se encuentran exentas en todo su perímetro exterior. El acceso al castillo se realiza, en la actualidad, por la parte más cercana al núcleo urbano, junto a la que fue la Torre del Alcaide. La Puerta Falsa está formada por un desdoblamiento de la muralla de tal manera que, en el estrecho pasillo que los lienzos paralelos dejan, existió un arco de tapial y otros elementos defensivos.

La mezquita tiene planta cuadrada algo deformada en los ángulos. Consta de cinco naves orientadas de Noroeste a Sureste, las extremas son las más estrechas, siendo las interiores casi iguales, pues la central es ligeramente más ancha. Al Suroeste, se accede a un porche con cuatro arcos rebajados sobre pilares. En este mismo costado y en el extremo Sur, se sitúa la torre cuya planta es rectangular y consta de tres cuerpos. El más alto es un campanario con seis arcos, dos en cada lado mayor, y otro en cada uno de los pequeños, rematado por un chapitel cónico. En el lateral Noroeste se encuentra la sacristía, el ábside y un pórtico, éste de planta trapezoidal y una parte adintelada por la que se accede a un tramo descubierto en el interior del oratorio, haciendo las veces de sahn. El ábside consta de un tramo rectangular y otro semicircular. El mihrab tiene planta rectangular rematada en semicírculo y se manifiesta al exterior en forma cilíndrica. La mezquita fue levantada reutilizando algunos elementos arquitectónicos romanos y visigodos; otras piezas quedaron embutidas en los muros y han sido rescatadas en la restauración efectuada.

Uno de los aspectos con más interés de la Plaza de Toros reside en haberse construido apoyada en los lienzos del recinto militar, mantiene ciertos vínculos con la ermita. Su proximidad a ésta nos muestra la compatibilidad de las fiestas de toros con las romerías y celebraciones religiosas. Se utilizaron sillares de piedra del castillo para configurar una plaza circular de 32 metros de diámetro interior y unos graderíos que se disponían aprovechando la acentuada topografía y la masa ciclópea bajo ella excavada. Los burladeros, que se parapetan con una barrera de madera cuando se celebran corridas, están regularmente repartidos con las puertas; la principal bajo la presidencia, orientada hacia el interior de la fortaleza, y la de toriles, enfrentada, da paso a los corrales situados en el perímetro de la muralla. El palco de la presidencia se eleva un metro sobre los tendidos para aumentar el gálibo de la puerta. Pintada de cal en el interior, al exterior se muestra como un lienzo de muralla: una alta tapia de mampostería rematada con un alero de teja árabe, sobre la que se eleva ligeramente la puerta enfoscada y encalada. Su aforo se calcula en 5000 localidades. En la actualidad se celebra un festejo anual en los días centrales de agosto, coincidiendo con la feria de la población.

El yacimiento engloba restos de distintos periodos culturales. Restos de una posible basílica paleocristiana (canceles, jambas, y altar), una fortificación islámica remozada en época Bajomedieval y una mezquita transformada en iglesia en el s. XIII. Todos estos restos están ubicados en el interior del Castillo.


Datos históricos

En el solar de la fortaleza, o en el valle donde hoy se asienta la población, existió una población romana de cierta entidad, como lo acreditan los mármoles aprovechados en los muros y soportes de la ermita; precisamente la continuidad cronológica que se deduce de tales restos confirma la creencia de que el lugar ha sido entidad de población muy significativa desde el siglo I d. C. hasta nuestros días.

El primer testimonio cierto, y fechado, de la existencia de Almonaster, es el que nos refiere el geógrafo musulmán Abu Ubaid al bakri: durante el emirato de al-Hakan B. Hisam, que murió en mayo de 822 d. C. Según parece la sierra no fue reconquistada como antecedente o consecuencia de la toma de Sevilla, sino por las repetidas incursiones de las órdenes militares portuguesas en tiempos del rey D. Sancho, aunque hemos de pensar que no se procedió a repoblar el territorio ocupado, ya que D. Alfonso III, su hermano y sucesor, hubo de ocuparlo en 1251 ante la amenaza de inmediata intervención castellana. El dominio castellano se ratificó por el Tratado de Badajoz, que se firmó en febrero de 1267; la sierra pasó a formar parte del alfoz de Sevilla, al que pertenecía Almonaster.

En el Archivo de Simancas se guarda un documento de especial significación para la historia del castillo; se trata de la valoración del edificio ordenada por Felipe II en 1583. En el documento se describe someramente la ermita, recordando su uso como mezquita en tiempos de moros, se menciona el aljibe, la torre y por la forma de hacerlo parece indicarse la relativa proximidad de su construcción a la fecha de la tasación. A la relación se acompañaba una planta del castillo, la mezquita y unas habitaciones que completaban el conjunto. El edificio, pese a su alejamiento y escaso relieve histórico, cuenta hoy con una bibliografía de cierta extensión, sin embargo, hemos de señalar cómo la mayoría de los autores que lo citan no lo han visitado. Madoz menciona el arruinado castillo y la ermita en una sucinta descripción. Amador de los Ríos repite casi exactamente sus mismas palabras. J. Paz publicó, en 1911, el documento que hemos mencionado anteriormente, sin añadir nada sobre el edificio, ni comentario alguno.

En 1931 se editó la "Arquitectura mudéjar sevillana de los siglo XIII, XIV y XV", de Angulo Iñiguez: allí se describe el edificio y las circunstancias de su abandono, y por vez primera se menciona el mihrab y las piezas visigodas. Chueca Goitia, apoyándose en las conclusiones de los autores anteriores, incluye el edificio en un capítulo de "Mezquitas y oratorios del siglo XI"; esta referencia es la última que conocemos en la que, con intención científica, se haga mención del edificio como mezquita. Las publicaciones más recientes son las de F. Requena y la más extensa y fundamentada de J. M. Luzón Nogué, quien estudia las piezas preislámicas que contiene la mezquita, salvo las descubiertas en las restauraciones más recientes.

Con respecto a la época de construcción del conjunto se puede señalar, que el lugar ha sido una entidad de población muy significativa desde el siglo I d. C. La mezquita debió levantarse en los primeros decenios del siglo X, según indica el estudio del mihrab. En febrero de 1267 ya existía la fortaleza, por lo que su construcción se puede datar en tiempos de la dominación musulmana. La Plaza de Toros fue inaugurada en 1821 y reformada setenta años más tarde.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento Gaceta 04/06/1931

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

JIMENEZ MARTÍNEZ, A.. La mezquita de Almonaster. Desconocida, 1975.

Información documental

Archivo Central de la Consejería de Cultura. Inventario de yacimientos arqueológicos de la Provincia de Huelva. Castillo de Almonaster, 1992.

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. LLAMAS RUBIO, Verónica; DÍAZ-RECASENS MONTERO, Gonzalo, Catalogación de las Plazas de Toros de Andalucía. Inventario.

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Gonzalo DÍAZ RECASENS, Inventario de las Plazas de Toros de Andalucía. Ficha HU-1. Plaza de Toros de Almonaster la Real, 2000.

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. MAÑAS LÓPEZ, Mario; MURILLO ZABALZA, María José; FONSECA FELIPE, Manul, Expediente de Definición del Bien de Interés Cultural Declarado del Castillo Mezquita de Almonaster la Real (Huelva).



Compartir esto

¿Sabes cómo compartir?

Facebook Twitter Delicious Myspace Menéame
Los contenidos de esta web, incluidas las imágenes, están sujetos a una licencia de Creative Commons si no se indica lo contrario.
Creative Commons W3C W3C W3C
INSTITUTO ANDALUZ DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

Sede Central:
Camino de los Descubrimientos, s/n. 41092 Sevilla
Tel. 955037000 | Fax 955037001

Centro de Arqueología Subacuática:
Balneario de la Palma. Duque de Nájera, 3. 11004 Cádiz.
Tel.956203394 | Fax.956203417