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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Castillo
Otras denominaciones: Castillo de Cortegana ; Castillo de Sancho IV "El Bravo" Código: 01210250016
Caracterización: Arqueológica, Arquitectónica
Provincia: Huelva
Municipio: Cortegana

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos/Etnias Cronología Estilos
Castillos Actividad militar Edad Media 1293
Ermitas Edad Moderna

Descripción

El castillo se asienta sobre la cumbre de un cerro casi exento a 745 metros de altitud, dominando un maravilloso paisaje. El pueblo de Cortegana se extiende en la ladera occidental del cerro, más alta y suave que las restantes.
Se puede incluir en el grupo de fortificaciones de la provincia de Huelva, cuyas características formales le hacen pertenecer a los de origen cristiano. Al mismo tiempo, tipológicamente pertenece a aquellos que poseían en su interior edificios exentos bien separados de la cerca externa, debido a su finalidad militar. Es en este modelo donde aparece la idea de población fortificada, en las que un cierto número de casas se encontraban muy próximas a la cerca murada.
El castillo se compone de tres elementos principales: la cerca exterior, también llamada barbacana, el patio de armas y el alcázar. Además hay que incluir dentro del recinto cercado la Ermita de Nuestra Señora de la Piedad, situada en el flanco oriental del castillo.
La cerca o barbacana: sólo se conservan restos muy escasos de la primitiva muralla que circundaba el castillo. Actualmente está marcado casi todo su trazado mediante la construcción de un pequeño murete. La cerca original poseía diversas torres además de dos puertas, y hoy día tan sólo quedan pequeños vestigios de una de las torres y un acceso. El recinto alcanzaba una extensión de trescientos veintiséis metros de longitud y se adaptaba orgánicamente a las desigualdades del terreno. Se cree que el castillo poseía una segunda protección más próxima a éste y que lo rodeaba completamente, pero no hay estudios contrastados que apoyen esta teoría.
En cuanto al castillo, la planta es de una extraordinaria complejidad a pesar de sus reducidas dimensiones. El acceso al castillo se producía a través de dos puertas: una en el norte, hoy cerrada, y otra en el sur, que es la que actualmente se usa.
El patio de armas está flanqueado por dos torres al oeste, una circular y maciza, y otra cuadrangular y con cámara a la altura del denominado Paseo de Ronda. Lo más destacado de este espacio es lo reducido de sus dimensiones en contraste con la rica articulación de sus alzados, compuestos por la enorme macicez de la zona de habitaciones de su flanco este, y por la complicada y pintoresca escalera que, ascendiendo hasta la azotea, conecta con la segunda planta de habitaciones y con el Paseo de Ronda. La entrada, en eje acodado, desde la pequeña puerta meridional y el bien construido aljibe, que ocupa el centro del patio, son otros elementos que completan y enriquecen el espacio. Hay que destacar que, actualmente, existe una torre junto a la entrada del castillo, de reciente construcción, fruto de la última rehabilitación a que ha sido sometido el edificio.
El alcázar está constituido por un gran bloque de planta trapezoidal al que se adosa en su ángulo sudeste un gran torreón, denominado Torre del Homenaje. Está constituido por dos plantas, compartimentadas en cinco cámaras en planta baja y tres en la segunda, cubiertas con bóvedas de cañón de diversos perfiles. La cámara del ángulo noreste está subdividida mediante un gran arco apuntado y ocupa en altura dos pisos.
La Torre del Homenaje se encuentra actualmente maciza hasta la azotea, que cubre los dos pisos antes descritos. Una vez en la azotea, que constituye el paseo de ronda, se accede a la cámara principal de la torre, que sobresale de todo el conjunto y corona la fortaleza. Este espacio posee una bóveda vaída.
Respecto a los materiales empleados en el castillo, concretamente, se empleó la piedra y el ladrillo, aunque construido con diversos aparejos a base de mampostería de piedra careada de regular tamaño, alternando en distinta proporción y forma, según los sitios. La piedra procede de la roca caliza, que aflora a la superficie, y que sirvió al mismo tiempo de segura cimentación. La cal para la argamasa, junto con el ladrillo, debió de extraerse y elaborarse en sus proximidades.
En cuanto a la Ermita de Nuestra Señora de la Piedad se puede decir que es una sencilla construcción realizada entre los siglo XVI y XVIII. Se sitúa en el flanco oriental del castillo y está casi adosada a sus muros. Está formada por una sola nave, con un camarín, pórtico y dependencias que constituyen la sacristía y vivienda del ermitaño.


Datos históricos

La fecha de inicio de la construcción de la Fortaleza-Castillo hay que colocarla en la segunda mitad del siglo XIII (concretamente hacia el año 1293), a raíz de la conquista cristiana de la zona y la necesidad perentoria de defender un acceso a las tropas portuguesas, que disputaban con las castellanas, el control de la Sierra de Huelva. Toda la sierra pasó a manos cristianas sin ningún tipo de actividad bélica. La conquista del Reino de Sevilla por Fernando III El Santo y la posterior capitulación de Niebla por Alfonso X El Sabio dejaron a esta comarca sin la salida al Valle del Guadalquivir. Paralelamente, el rey portugués Sancho II inicia la conquista del Algarve y Alentejo, llegando incluso hasta la orilla del mar y ocupando fortalezas que más tarde serían castellanas. Todo esto provoca que en la zona se produzcan un saco de población islámica que ha de rendirse a unos u otros para mantener sus formas tradicionales de vida.
En estas coordenadas históricas hay que situar la construcción del Castillo de Cortegana, que debería servir de apoyo a los castillos de Aroche y Encinasola, siguiendo un esquema de defensa de líneas concéntricas, escalonadas en profundidad, mucho más efectivo que el sistema lineal romano empleado hasta entonces. Se forma la llamada "Banda Gallega", cuya misión principal es la de defender la frontera con Portugal. El castillo se sitúa en la segunda línea, junto con los castillos de Torres y Cumbres Mayores.
Antes de la erección del castillo existía una reducida población árabe en la cercana cumbre del Cerro del Castillejito (llamado Ggna), que junto con la población de colonización cristiana, principalmente de origen leonés, da lugar a una aldea de explotación agropecuaria, semejante a otras de la Sierra de Huelva. El pueblo pues, tiene un origen bajomedieval en una aldea de repoblación leonesa, en la que parece que se admitió en principio a la población islámica de los alrededores.
Como ocurrió con las demás poblaciones de la sierra, a esta población había que protegerla de los ataques portugueses, mediante la construcción de fortalezas que sirvieran a la vez de refugio a la población civil. Esta empresa corrió a cargo del rey Sancho IV, quien definió los castillos por él construidos como alcazabas con una amplia cerca para la salvaguarda de ganados, cosechas y personas. A este modelo responden los castillos de Cumbres Mayores, Fregenal, Cumbres de San Bartolomé, Encinasola, Cala, Aracena y Cortegana.
Durante los siglos XIV y XV, el castillo se usará para descanso y distribución de tropas y pertrechos por conflictos con el vecino Portugal. Posteriormente, abandonado su mantenimiento por carecer de utilidad inmediata, pierde una torre en el siglo XVI. En el XVII, volverá a ser reparado para los enfrentamientos que condujeron finalmente a la independencia de Portugal. En 1681, el castillo vuelve a sufrir nuevos daños debidos al terremoto ocurrido. Las reformas realizadas no modifican su estructura, pero se refuerza la barrera exterior que la rodea donde se situarían las armas de fuego.
Una vez alcanzada la paz por el Tratado hispanoluso de 1668, las estructuras militares caen en un completo abandono, hasta principios del siglo XVIII con la Guerra de Sucesión a la corona española. Tras este conflicto, el castillo vuelve a caer en desuso. Por ello se configura un Plan de Refortificación para todas las construcciones militares del Sur y del Oeste, aunque las reparaciones no son muy efectivas según la inspección realizada en 1739, por orden del Duque de Montemar. Con la Guerra de la Independencia, los castillos cumplen sus últimas funciones militares. En la Guerra Civil, el castillo volvió a tener utilidad bélica. En los años finales del siglo XX se produce una importante restauración del castillo a cargo del arquitecto Alfonso Jiménez.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOE 29/06/1985

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

Decreto 41/2013, de 19 de marzo por el que se inscribe en el CGPHA la delimitación del BIC, con la tipología de Monumento, del Castillo de cortegana y su entorno, en Cortegana, Huelva.. 22/03/2013, 58-62.

Información documental

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. BENDALA AZCÁRATE, Alejandro, Expediente de Delimitación del entorno afectado por la Declaración de Bien de Interés Cultural del Castillo de Cortegana (Huelva).

Archivo Central de la Consejería de Cultura. TEBA MARTÍNEZ, José Antonio ... et al., Inventario de yacimientos arqueológicos de la Provincia de Huelva. Castillo de Cortegana, 1987.



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