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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Ermita del Cristo del Llano
Código: 01230110005
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Jaén
Municipio: Baños de la Encina

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Ermitas Práctica devocional Edad Moderna 1600/1614

Descripción

En una amplia explanada, rodeada por una lonja con empedrado antiguo y delimitada por un murete de piedra, se erige la Ermita del Cristo del Llano, que ofrece completa visión externa de tres de sus fachadas, quedando la correspondiente a la trasera del camarín adosada a construcciones modernas.
En su origen la planta del templo era rectangular, de cajón con coro alto a los pies y presbiterio elevado sobre gradas y ligeramente ensanchado. Los añadidos del siglo XVIII configuran un tipo de planta de cruz latina siendo el crucero muy breve, fruto de la elevación de dos volúmenes que dan paso al presbiterio, de la propia capilla mayor y del camarín que cierra la cabecera junto a los espacios de servicio de sacristía y escalera de acceso al camarín, en el ala derecha del edificio.
El tipo de soporte responde a pilares adosados al muro, muy regulares sobre cuya línea de imposta se asienta la bóveda de medio cañón. Ésta se divide en seis tramos por robustos arcos fajones y doce lunetos sobre la cornisa. Presenta decoración al temple sobre enlucido de yeso con un programa pictórico recreado por elementos arquitectónicos: molduras, ovas, mármoles, conchas y cenefas de temática vegetal que inundan el espacio. Similar decoración presenta la cornisa. En el plemento central se recrea un rompimiento de gloria con repertorio de ángeles músicos que enmarcan una cartela con texto ilegible. En el resto de los tramos abovedados se hace alusión a escenas de la vida de la Virgen María en cuatro lienzos de formato rectangular cuyas secuencias narrativas son: La Anunciación, La Visita a Santa Isabel, la Natividad y la Adoración de los Pastores y la Huída a Egipto, de factura y composición netamente barroca. Los dos plementos situados a los pies del templo observan traza y calidad artística inferior.
En los lunetos se representa un apostolado, de los que se puede identificar a cuatro de los cinco por las cartelas sobre el muro: San Juan, San Andrés, San Pedro, Santiago el Mayor.
El presbiterio se cubre por cúpula de media naranja decorada al temple. En la semiesfera dividida en ocho plementos se finge balaustrada con estípites así como escenas y símbolos de Pasión. La clave de la cúpula se orna por macolla profusamente decorada y policromada, mientras la imposta se quiebra con cenefas y franjas de motivos vegetales. Dominan los colores cálidos en gamas de amarillo, rojo y ocres. Las pechinas se decoran con óvalos donde se representan los cuatro evangelistas.
Los arcos torales bajo las pechinas recogen igualmente decoración de Ángeles y motivos vegetales; motivos que se repiten en los intradoses y molduras de oreja de las ventanas inscritas en los lunetos.
Los lunetos del presbiterio acogen cuadros enmarcados con rocallas escenificando a los doctores de la Iglesia: San Gregorio Magno, San Jerónimo, San Agustín y San Ambrosio, con sus atributos correspondientes.
El Altar mayor se compone por gran retablo de medio punto con vano que permite visualizar el camarín.
A los pies del templo, la bóveda escarzana del coro bajo está decorado con pintura al temple sobre enlucido de yeso. La escena principal la constituye el anagrama de Jesús del Llano bajo dosel y rodeado de ángeles, querubines, volutas carnosas, palmetas y floreros entre trampantojos de mármoles. Más adelantado de ésta ornamentación se recrea un escudo con castillo, posible alusión a la Villa de Baños. En la clave del arco que conecta con el templo, se ubica una cartela circular con el rostro de un anciano con los atributos alegóricos del Tiempo.
Laterales a este conjunto decorativo, aparecen figuras alegóricas de un Alma penitente y en otra La Gracia. Bajo ellas, cartelas con estrofas alusivas a las imágenes. Están rodeadas por ángeles que portan cartelas rimadas e imágenes alegóricas del Infierno y del Paraíso.
Al coro alto se accede por escalera próxima a otra de cuerpo circular que da subida al cuerpo de la espadaña.
En la cabecera, frente a la puerta de la sacristía arranca una escalera de tres tramos. Se cubren con bóveda de cañón con cúpula de media naranja sobre pechinas, anillo mixtilíneo e intradós gallonado con estípites radiales y ornamentación de espejos, volutas y hojarascas carnosas de estucos. Idénticos elementos se repiten en sendos cuartos de esfera que coronan las puertas que dan acceso a la sacristía y camarín.

El Camarín tipológicamente responde al esquema de torre en el exterior mientras que internamente adopta planta prismática. Su arranque parte de un zócalo quebrado del que se elevan complejos estípites corintios que estructuran los ejes del primer tramo. Una cornisa de separación quebrada en su ornamentación matérica levanta un nuevo ritmo de estípites que alojan hornacinas. Óculos abocinados recogen los yesos trenzados en formas vegetales y mascarones de factura grotesca.
Se cubre por una impresionante bóveda polilobulada sobre trompas en las que estípites, hornacinas y pedestales de yesos dorados y policromados forman el escenario artificioso donde campean alegorías, santos y evangelistas junto a un imaginario de elementos del reino natural entre los que se definen aves de exótica rareza, frutas y vegetales repetidos por los espejos incrustados que, a modo de gemas, intensifican los efectos ópticos del abigarrado pabellón místico.
Esta composición de estucos recrea un programa iconográfico de amplio espectro aunque con un papel destacado de los Evangelistas, algunos Apóstoles: San Pedro, Santiago y San Bartolomé, San Andrés y San Simeón, y San Pablo, mientras que la Virgen en sus dos acepciones de Dolorosa y de Inmaculada junto al Crucificado reclaman la atención del observador entre la maraña de santos conventuales, ángeles músicos, putti y otras formas alegóricas.
El tratamiento de los yesos adquiere mayor calidad en las zonas altas, lugares donde no han llegado manos inexpertas, pudiéndose contemplar el dorado original así como los estofados en los ropajes y la delicadeza de las carnaciones o la propia maestría en la modelación de las figuras.
Exterior.
La fachada principal, orientada hacia el Sur, es de líneas sobrias y equilibradas predominando la verticalidad, más acusada por el remate triangular del cuerpo de la espadaña. En alzado, la portada la compone un arco de medio punto, con impostas y clave resaltada, sobre jambas. Aparece flanqueada por pilastras toscanas sobre pedestales y medallones en las enjutas con los anagramas JHS y AVM. El entablamento se remata en la cornisa por sendos pináculos adosados y se corona por hornacina avenerada enmarcada por pilastras. El remate de la fachada se hace mediante frontón triangular moldurado que aloja óculo inscrito en marco cuadrangular.
La espadaña enriquece la escasez ornamental de la fábrica otorgando un matiz barroco al carácter de austeridad general. Se concibe en dos cuerpos, de tres vanos, enmarcados por medias pilastras cajeadas y aletones en los extremos, pináculos y frontón triangular en el piñón con hueco de campanas enmarcado por moldura de oreja.
En los alzados laterales de la ermita se disponen ligeros contrafuertes y los volúmenes aplicados en el siglo XVIII: Capilla de la cabecera y del crucero en el ala Oeste; Sacristía, volumen de escalera de acceso y camarín, en el ala Este. El volumen del camarín destaca con su potente torre prismática al exterior, y un notable cuidado en su decoración, a base de pilastras cajeadas con pinjantes, cuadrados, molduras y esbeltos pináculos bulbosos, sin olvidar una bellísima veleta de forja ; en uno de sus muros aparece inscrita la fecha 1744, y en otro, ventana ciega con escudo con la inscripción AVE MARIA.

En el alzado Este aparece una portada secundaria en cuyo friso se lee la inscripción: hiço esta portada por su devoción Fernando Sobrino Infante. Año 16" Se trata de un sencillo medio punto de clave resaltada, rosetas en las enjutas, sobre jambas toscanas.


Datos históricos

Baños de la Encina se sitúa al Noreste de las estribaciones de Sierra Morena. Tras una historia local determinada por los grandes latifundios de cariz feudal "dependientes de tres o cuatro familias asentadas en Úbeda, Baeza, Andujar- la población vivió de los ricos recursos de la tierra, basados en los cultivos de secano, fértiles zonas de regadío, pastizales suficientes para la manutención de su cabaña ganadera y zonas de monte que abastecía de caza y fomentaba la extracción de miel, dedicación especial de sus habitantes.

Con una religiosidad mítica e implantada a finales de la Edad Media por los asentamientos humanos procedentes de Castilla, esta persistió en sus advocaciones especiales "Virgen de la Encina, Jesús del Camino, Cristo del Llano-, un culto panteísta de raíz romana en la identificación de la divinidad con elementos o formas de la naturaleza. La abundancia de leyendas en la localidad, fundamentadas en las fuerzas naturales, cobran un matiz religioso: la tradición narra la aparición del Cristo del Llano o Cristo de la Luz entre las grietas de las piedras, lajas con formas de haces de luz, de una canteras próximas.
Sobre una supuesta ermita medieval, la construcción actual arranca de los albores del siglo XVII en el espacio de los arrabales de la muralla, en una de las entradas del pueblo en el área donde existió un humilladero donde se situaba la Cruz de las Azucenas, y se daba culto desde tiempo inmemorial a la imagen de Cristo Crucificado, aparecido en aquellas circunstancias milagrosas.

Sobre una nueva ermita, la historiografía refleja la intervención de Eufrasio López del Rojas, Maestro Mayor de la Catedral de Jaén desde 1667, sin que sepamos las partes que al arquitecto clasicista se pueden atribuir, lo cierto es que en 1689 estaba concluida la obra como se desprende del documento firmado por el Canónigo de la Catedral de Baeza, Don Pedro García Delgado, natural de Baños de la Encina, donde se hace donación de una capellanía para la ermita:

Y por devoción a Jesús Crucificado del Llano, que tengo al presente acabada la Capilla y la Iglesia en alberca y para más devoción, mando se dirijan en ella las fiestas declaradas y fundare una capellanía en la iglesia de Jesús Crucificado del Llano, con ciertas cargas y obligaciones .

Le seguirá una segunda capellanía en la que el nuevo patrono García Delgado se autoidentifica como reedificador de la ermita, avalando la hipótesis de la existencia de una construcción en el lugar, anterior y posiblemente fruto de la religiosidad implantada a finales de la Edad Media:
"porque haviendo considerado como Patrono y reedificador que soy de la Hermita del Jesús Crucificado del Llano extramuros de esta villa, muchos días hay veces quánto conbendría que aya misas todos los días de fiesta en dicho santuario al amanecer

En la fecha de construcción del edificio, ya existía una ermita cercana a la población, de enorme culto popular dedicada a la Virgen de La Encina, gestionada por el municipio. Pero la nueva ermita, junto al oratorio de Los Salcedo y las ermitas dedicadas a San Ildefonso y San Marcos, fue patronazgo de particulares.

El culto al Cristo del Llano hubo de contar con momentos de intensidad barroca en ritos parateatrales escenificados por las cofradías religiosas en la lonja que precede a la ermita, con sillería y Vía Sacra, que perduraron hasta el periodo 1936-39.

El auge económico del siglo XVIII motiva un aumento demográfico de la Villa y una ampliación de la ermita que acaba por configurar su volumen definitivo.

El 1960 el municipio construyó la Residencia y Colegio de las Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado, adosadas al Norte y Este de la ermita.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOJA 13/04/2009 69 88

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

CORDOLES DE LA VEGA, Juan Vicente. Baños de la Encina. Caja Rural de Jaén, 1989.

GALERA ANDREU, Pedro A.. Arquitectura de los siglos XVII y XVIII en Jaén. caja General de Ahorros y Monte de Piedad, 1997. 84-7231-462-6.

MUÑOZ COBO, Juan. Baños de la Encina y sus castillos. Publicaciones españolas, 1968. 4300383.

Decreto 76/2009, de 31 de marzo, por el que se inscribe en el Catálogo del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Monumento, la Ermita del Cristo del Llano, en Baños de la Encina (Jaén). . 13/04/2009, 88.

El Camarín del Santuario de Jesús del Llano de baños, una joya del barroco andaluz de yesería. 1987, -.



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