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Imagen de Conjunto Residencial y Comercial La Nogalera Más imágenes Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Conjunto Residencial y Comercial La Nogalera
Código: 01299010032
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Málaga
Municipio: Torremolinos

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Edificios residenciales Actividad residencial Edad Contemporánea 1963
Locales comerciales Comercio Edad Contemporánea 1963
Jardines Ocio Edad Contemporánea 1963
Urbanizaciones Edad Contemporánea 1963

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos Lamela Martínez, Antonio Proyecto 1961

Descripción

El solar donde se ubica este proyecto se encuentra inserto en el casco urbano de Torremolinos, situado en la antigua finca "La Nogalera" de la que el complejo toma su nombre. Tiene una superficie de 23.397,87 metros cuadrados , con una topografía sensiblemente plana y sin vegetación preexistente.

El proyecto aborda el primer gran complejo turístico y de ocio de la zona vinculada al casco histórico del municipio, en la que el arquitecto Antonio Lamela Martínez plantea desde 1961 (terminada en 1966) una solución muy controvertida desde el punto de vista urbano. El proyecto renuncia conscientemente a una continuidad con la ciudad existente y plantea una realidad urbana distinta. La incipiente pero vertiginosa entrada del turismo en la Costa del Sol busca sus claves en las nuevas formas de habitar, de relacionarse con el medio y de ocupar el territorio, estableciendo una ruptura tipológica, escalar y urbanística con lo preexistente. El proyecto incluye en el borde la actuación una pequeña pieza comercial de contacto y transición con el casco en la que el arquitecto recoge la pequeña escala y la organicidad preexistente y que luego se abandona en la concepción general del conjunto.

El conjunto alberga 242 apartamentos distribuidos en seis bloques de distinta altura -cuatro, seis, ocho y diez plantas- dimensiones y tipologías, albergando viviendas de un tamaño medio de 72 metros cuadrados. En su localización las viviendas se proyectan con grandes superficies de terrazas, buscando orientaciones con el máximo soleamiento y vistas a los espacios ajardinados del conjunto o bien al entorno natural, operando por tanto en el marco de los parámetros proyectuales de la modernidad. Las terrazas macizas que recorren todo el plano de fachada, se destacan con un tratamiento pétreo que lo diferencia cromáticamente del plano de fachada, dando lugar a la horizontalidad tan característica de los bloques. En el proyecto original la parte maciza de las terrazas tenían una altura de 1.20 m. y por petición de la propiedad quedó reducida a 0.50 m. para mejorar las vistas desde el interior, y en opinión del arquitecto esta decisión debilitó el efecto plástico de la propuesta original .

El solar queda segregado en tres parcelas definidas por dos calles de nueva creación. El elemento principal del proyecto lo conforman las zonas comunes, que quedan elevadas cuatro metros sobre el nivel de la calle, configurándolo así como un gran basamento que asegura la privacidad y donde se sitúan los accesos principales de las viviendas. En la parcela Este se proyecta un bloque de apartamentos pero con uso de Apartotel y formalmente se distingue por la configuración escalonada de su fachada. La concepción en bloque de los apartamentos permite liberar este plano de acceso y maximizar las áreas comunes. En dicho plano se sitúan los jardines, las piscinas y el restaurante que hace las veces de club social y cuyo volumen tiene una gran presencia en la composición. Las tres parcelas en las que se divide el complejo se unen a través de puentes peatonales sobre los viales rodados que las definen, haciendo por tanto posible una separación total entre las circulaciones rodadas y las peatonales, que era uno de los objetivos planteados por el proyecto.

La elevación de esta plataforma sobre el nivel de la calle además de conseguir esa privacidad que apuntábamos libera la planta baja donde se sitúa el uso comercial, dejando en la planta de acceso toda la superficie dedicada a los portales y zonas de estancias de la comunidad. Esta zona comercial se desarrolla en los perímetros de cada una de las parcelas, cuando tienen fachada hacia la calle y el resto quedan accesibles a través de galerías interiores. Los locales comerciales fueron revestidos de madera natural para conseguir una homogeneidad en el conjunto. También desde el punto de vista técnico el proyecto plantea soluciones innovadoras desde el punto de vista de la ventilación y de la localización de las instalaciones.

Las viviendas quedan unidas a su vez peatonalmente a estas zonas comerciales, a través de escaleras y rampas que se convierten, al igual que los puentes, en elementos realizados en hormigón visto que se implantan como esculturas geométricas contrastando con la jardinería del conjunto. Algunos de los patios y jardines llegan también a esta cota comercial, reforzando la conexión entre ambos usos y consolidando la unidad del proyecto. La integración con las viviendas se consigue planteando una entrada de servicio a los bloques desde la zona comercial, que queda completada con una tercera conexión a la altura de los aparcamientos. Por último, el arquitecto completa la propuesta con una pieza de dos plantas de conexión con el borde del casco urbano, buscando la transición tanto formal como escalar con las preexistencias urbanas.

La Nogalera sigue siendo hoy referente de ordenación de un conjunto residencial donde prima en su concepción el espacio no construido "espacios comunes de estancia, jardines, piscinas- y que busca la relación con el hecho urbano a través del uso comercial que integra en su programa "con galerías comerciales, restaurantes y bares- así como a partir de una presencia formal que reclama una nueva forma de vida, vinculada con el ocio y el turismo.

La protección de este conjunto es importante ya que además de su indiscutible valor arquitectónico, experimenta con soluciones a nivel urbano que ponen de relieve la interpretación a gran escala de la propuesta del urbanismo moderno con una lectura muy arriesgada del diálogo que se debe establecer con los cascos históricos preexistentes. Por otro lado, el tratamiento de los espacios comunes y en especial de la jardinería y el diseño de los portales de acceso son dignos de mención además de encontrarse en buen estado en la actualidad. La propuesta de inserción del uso comercial dentro del modelo de galería comercial en torno a patios ajardinados de gran belleza debe ser revisitado. Se trata de una solución que no funcionó en su momento pero posee claves muy acertadas en su planteamiento.

Por último, el autor ofrece a la nueva clase media consolidada la oportunidad de conseguir, a partir de un cuidado exquisito en el diseño de apartamentos asequibles, aproximarse al sueño elitista de la Costa del Sol. En definitiva, hace posible la paradoja de ofrecer exclusividad al incipiente turismo de masas. Esta arquitectura debe ser por tanto protegida y estudiada en estos momentos en los que el concepto del "lujo" en arquitectura y vivienda en la Costa del Sol se limita a ofertar unas instalaciones de aire acondicionado o a la imitación folklorista de la arquitectura popular mediterránea. Este proyecto hace posible una arquitectura comercial y turística sin alejarse de la línea del discurso moderno residencial y urbano.


Datos históricos

El arquitecto Antonio Lamela Martínez comienza su actividad profesional en Madrid en 1954, teniendo a partir de los sesenta una actividad continuada en la arquitectura residencial de la Costa del Sol y su capital Málaga, siendo uno de los estudios que establecen la calidad arquitectónica que caracteriza la década de los sesenta en esta parte del litoral malagueño. Una calidad que en el caso de los conjuntos residenciales venían a cubrir una nueva demanda de segunda residencia turística por parte de una clase media que se estaba consolidando en estos momentos y que venía buscando a la Costa del Sol el carácter elitista del turismo más exclusivo de la década anterior. Ese elitismo es el que se transfiere, en el caso de los proyectos de Lamela con gran éxito, al nuevo turismo de masas.

Dentro del grupo de proyectos diseñados por Lamela en la Costa del Sol en los años sesenta se encuentra el conjunto Playamar en Torremolinos que guarda una relación más inmediata en la obra del autor. Ambas operaciones buscan liberar el soporte físico en una traslación de las teorías corbuserianas al contexto andaluz. A pesar de la equilibrada densidad conseguida y de la generosidad de sus espacios no construidos, siguen siendo intervenciones muy controvertidas. La formalización de los bloques tenía así mismo un gran paralelismo, con el énfasis en las terrazas y su contraste con el plano de fachada.

El proyecto de Playamar fue posterior, siendo la adjudicación por concurso, tratándose de una operación mucho mayor, con 945 apartamentos, planteados en once torres de 15 plantas y construidas en sólo dos fases. Otros proyectos residenciales del arquitecto en la Costa del Sol durante esta década son el Apartotel Torremar, 1962 en Benalmádena y los Apartamentos Aloha, 1966 en Torremolinos.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

LAMELA MARTÍNEZ, Antonio. Memoria de Proyecto de "Conjunto Residencial y Comercial La Nogalera". Desconocida, 1963.

LAMELA MARTÍNEZ, Antonio; MARGITIC, Elida ; LAMELA Y DE VARGAS, Carlos. Conjunto La Nogalera. 1992, 69-71.

MESALLES, Félix. La Arquitectura del Sol. Sunland Architecture. COA Cataluña, COA Comunidad Valenciana, COA Illes Baleares, COA Murcia, COA Almeria, COA Granada, COA Malaga, COA Canarias, 2002. 84-86828-38-4.

MORALES FOLGUERA, José Miguel. Arquitectura del Ocio en la Costa del Sol. Universidad de Málaga, 1978.

Apartamentos Eurosol. 1970, -.

LA Nogalera, Málaga, 1961-1966. 2005, 96.

La Nogalera, Torremolinos. 1969, -.

Torremolinos, vuelta a los sesenta: bares y hoteles que marcaron epoca en las cercanias del paseo maritimo. 2004/2005, -.

Información documental

Archivo del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. LOREN MÉNDEZ, Mar, Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea. Provincia de Málaga. Conjunto Residencial y Comercial La Nogalera, 2007.



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