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NAVEGACIÓN
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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Facultad de Farmacia
Código: 01410911087
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Sevilla

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Edificios docentes Enseñanza universitaria Edad Contemporánea

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos Romero Cárdenas, Augusto Proyecto reformado
Arquitectos Montserrat Balleste, Ramón protyecto1981
Arquitectos González Vílchez, Miguel Proyecto reformado y dirección de obra
Arquitectos Donaire Rodríguez, Alberto Proyecto. 1981

Descripción

El edificio se sitúa en el campus de Reina Mercedes, en una posición retrasada respecto a la avenida y excéntrica respecto a la posición del campus, lo cual condiciona las respuestas que se puedan ofrecer al contexto: si en el caso de la Facultad de Matemáticas, el argumento del aislamiento del campus fue la base para la respuesta introvertida del edificio de Alejandro de la Sota, en el caso de Farmacia esos argumentos son igualmente importantes.

El edificio se construye, no obstante, completando un solar que se encontraba por esas fechas rodeado de edificación: al Norte, el Colegio Mayor Hernando Colón, pionero en la implantación del campus, junto al antiguo pabellón de Aragón en la Exposición de 1929 que se asomaba a la calle Sor Gregoria de Santa Teresa. Al Sur, el edificio de Químicas, proyectado pocos años antes por los mismos arquitectos. Al Este, un espacio abierto, ocupado originalmente por el Pabellón de Córdoba de la Exposición Iberoamericana de 1929, en un solar hoy ocupado por un aparcamiento y colmatado por la presencia del CITIUS, al otro lado de la calle Sor Gregoria de Santa Teresa. Al Oeste, la densa seriación de los bloques de vivienda de Junta de Obras del Puerto, dispuestos perpendicularmente a la calle Tarfia.

Se trataba, por tanto, de un solar a colmatar ya sometido a condicionantes muy diversos, a los que se ofrecen respuestas específicas. Éstas vienen determinadas por la complejidad del programa, que se organiza a partir de un esquema en ¿L¿, que concentra en un volumen principal de seis plantas de altura y alineando en dirección Este-Oeste a la calle Profesor García González los usos administrativos, despachos, seminarios, biblioteca y sala de lectura. En dirección perpendicular, y como brazo corto de la ¿L¿, se sitúan los usos de aulas y laboratorios, en una pieza de dos plantas de altura. En la concavidad de la ¿L¿ se encontraría el antiguo pabellón de Aragón en la Exposición de 1929, por entonces ya en mal estado, y que tras su demolición dejaría libre el espacio donde se construyese la ampliación de la Facultad.

Ambas piezas quedan vinculadas a través del atrio de entrada, que se abre, en una decisión compositivamente innovadora, hacia la calle Tarfia, confirmando la autonomía urbana del edificio. En el encuentro entre las dos piezas se genera una línea diagonal en planta, que resulta interesante destacar por marcar el perfil del volumen principal hacia la calle Tarfia, que se estrecha mostrando un testero agudo. Esto se interpreta como una respuesta contextualista que evita la presencia del primero de los bloques de viviendas de la serie, y se apropia del espacio arbolado que queda al Sur del mismo, como complemento al atrio de entrada.

Este atrio de entrada se eleva sobre una escalinata y se abre bajo los tres primeros pórticos de la estructura de hormigón del edificio, que queda vista con pilares de sección circular y vigas de descuelgue. Se franquea en una puerta de vidrio que aprovecha la traza de la diagonal anteriormente mencionada, trazándose perpendicularmente a ella desde el tercer pilar de la fachada. Tras el acceso, se despliega una interesante concatenación de espacios a través de escaleras, basada en la composición en ¿L¿ de la planta, que permite la comprensión inmediata del edificio. Hacia el Norte, una bajada al corredor central del cuerpo de aulas y laboratorios, rehundido en semisótano, y que queda iluminado por lucernarios de dientes de sierra orientados en la misma dirección. Hacia el Este, la ascensión a una espectacular sucesión de vestíbulos en altura, que quedan diagonalmente unidos en sección.

Esta concatenación se evidencia en la fachada Sur del edificio, hacia la calle Profesor García González, y aparece como brecha abierta por la que discurre la circulación de las escaleras. En cada planta, estas escaleras se abren a un vestíbulo por planta, que aprovecha la diferencia de sección para doblar su altura a dos plantas y servir de espacio de encuentro o de lectura ocasional, verdadero espacio público interior del edificio. La ascensión culmina en la tercera planta en la sala de lectura, abierta hacia el Sur como continuación de la brecha, y hacia el Este, como balcón del edificio, que ocupa los dos últimos vanos de la estructura y se abre en gesto esquivo de sumisión a la directriz de la Avenida.

Esta brecha evidencia la organización estructural del edificio, dejando expuesta la estructura de pilares de sección circular de hormigón armado. Estos pilares quedan exteriores al edificio, toda vez que el muro cortina de la grieta se retranquea tras ellos y pasa, reforzando el efecto de continuidad. La apertura de este espacio contrasta con el hermetismo del volumen general, con huecos horizontales continuos protegidos por lamas Llambí de color blanco, recortados sobre un paramento revestido con piezas prefabricadas de paneles GRC (hormigón armado con fibra de vidrio), también de color blanco. Los elementos de lamas tienen proporción cuadrada, idéntica a la de los paneles de hormigón que quedan en contacto con la grieta. La proporción de los paneles en paños que no están en inmediato contacto con la grieta cambia, alargándose verticalmente.

La presencia de la brecha sirve para distinguir diferentes tratamientos de fachada, por encima y por debajo de ella. La fachada que queda por debajo de la brecha evidencia una condición de basamento, con alusiones al peso y a la masividad que se concretan en la presencia de la estructura de pilares de hormigón de sección circular, que interrumpe sutilmente la linealidad de los huecos. La emergencia de los pilares evidencia la modularidad de la solución de las lamas para los huecos, que mantiene su proporción cuadrada en el centro del vano, mientras que esa dimensión se acorta en los extremos. Esa misma condición de basamento se traslada a los paneles de GRC de revestimiento, en los que se dibujan tres estrías verticales que dividen cada panel en cuatro partes iguales. Esta idea de masividad queda reforzada por el talud que se construye en la fachada de la planta del semisótano.

La planta del volumen principal queda organizada por un corredor central, al Sur del cual se abren los vestíbulos, y al Norte del cual quedan situados despachos y seminarios. Este corredor cuenta en ambos extremos con dos escaleras, cuyos descasillos de planta semicircular se evidencian hacia la fachada. La crujía Sur de este volumen principal ocupa toda la extensión del solar, mientras que la crujía Norte se acorta, dejando semiexenta la escalera Este. El ángulo de la pieza principal del edificio concentra los usos comunes y administrativos, con la biblioteca y el decanato.

El edificio de ampliación, construido según proyecto del arquitecto Ramón Montserrat, resulta interesante por el gesto de abrir un nuevo atrio de entrada, esta vez en forma de patio abierto, hacia la calle Sor Gregoria de Santa Teresa. Esta pieza se desarrolla en dos plantas sobre rasante y un semisótano, y se sitúa en la concavidad de la ¿L¿ dibujada en planta por el edificio original.

Su geometría es resultado de un acuerdo plenamente contextualista, por el cual continúa la alineación Norte del volumen de aulas y laboratorios del edificio original, así como respeta en su escalera exterior, exenta de traza circular, la alineación de la escalera Este del volumen principal. La fachada a la calle Sor Gregoria de Santa Teresa se alinea a la crujía Norte del volumen principal.

De acuerdo con esta lógica de implantación, la traza de conexión entre la ampliación y el edificio original continúa la diagonal mencionada en planta, aunque el acceso no se realiza directamente a través del atrio principal, sino mediante la creación de un vestíbulo en la planta baja del volumen principal, asociado a la caja de escaleras Oeste. Este elemento de conexión vincula hacia el corazón de la nueva ampliación, un patrio de planta cuadrada, abierto hacia la fachada Norte del volumen principal del edificio original. Este patio sirve de atrio para quienes accedieran al edificio a través de la mencionada nueva apertura hacia la calle Sor Gregoria de Santa Teresa.

Los materiales con los que se construye esta ampliación mantienen afinidad cromática con el edificio principal, en una decisión posiblemente tomada por los problemas de mantenimiento de los paneles de GRC empleados originariamente. En este caso, el revestimiento de la fachada se realiza con un aplacado de placas de granito de proporción cuadrada. Los huecos horizontales corridos quedan protegidos con lamas horizontales practicables de color blanco.



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