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Imagen de Conjunto de palacetes del Paseo de la Bomba Más imágenes Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Conjunto de palacetes del Paseo de la Bomba
Código: 01180870332
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Granada
Municipio: Granada

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Viviendas unifamiliares Actividad residencial Edad Contemporánea 1905/1910 Estilo regionalista

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos Giménez Lacal, Jose Felipe Ampliación de Paseo de la Bomba, 9 1920
Arquitectos González Álvarez-Ossorio, Aníbal Decoración de Paseo de la Bomba, 8 1920

Descripción

El Paseo del Salón y de la Bomba, ubicados en la confluencia de los ríos Genil y Darro, fueron antiguamente el límite de la ciudad hacia el Sureste. Su gran extensión se debe tanto al encauzamiento del río, necesario para evitar sus desbordamientos, como a la creación de una zona de paseo agradable para los granadinos a las afueras de la ciudad.

Así, a partir del siglo XIX, gracias a la labor del general Sebastiani, es cuando estos paseos empiezan a configurarse para convertirse en lo que hoy son. Se ampliaron las aceras destinadas a peatones y jardines, estrechando el cauce del río y conectando ambas orillas de una manera adecuada. El Paseo respondía a un modelo francés de bulevar, con perspectivas desde él hacia la sierra, y concentrando en un mismo recorrido ciudad y vegetación, colocándose asientos, farolas, varias fuentes, etc. todo ello para crear un ambiente de paseo agradable.

En el lateral izquierdo del paseo, según dirigimos nuestra mirada a Sierra Nevada, aparecen a principios de siglo una serie de casas y palacetes destinados a la alta burguesía, fruto de la parcelación y urbanización de la Huerta de Escoriaza a finales del siglo XIX. Gracias a, entre otros, Nicolás Escoriaza y Fabio, se construyeron estas casas unifamiliares exentas con jardines para las clases medias-altas, levantadas a principios del siglo XX por iniciativa de la política urbanística de la Dictadura primoriverista para planificar la ciudad en "zonas". La mayoría responden a modelos regionalistas, aunque algunas otras siguen los criterios historicistas propios de principio de siglo. Algunas de ellas, desde el número 6 hasta el número 11, que actualmente alberga la sede de la Delegación Provincial de Cultura, forman un conjunto de alto valor arquitectónico y urbano en el que arquitectura y exuberante jardinería y vegetación están íntimamente ligadas.

Paseo de la Bomba, 6.
Este inmueble, construido hacia 1910, está situado en un solar procedente de la parcelación y urbanización de la Huerta de Escoriaza a finales del siglo XIX, y ocupa uno de los extremos de la parcela, de manera que una de sus fachadas laterales es medianera y la otra, la principal, está alineada con la calle, por lo que recibe un tratamiento urbano. Se trata de un edificio que utiliza un lenguaje formal que evoca las características de la arquitectura regionalista propia del norte de España, alejándose de la tradición arquitectónica andaluza.

Consta de bajo, y tres plantas, la última con torreón en el ángulo, aunque al partir sus dos fachadas principales de rasantes distintas, lo que hacia la calle es planta primera, segunda y torre -que actúa como articulación-, se convierte en baja, principal y segunda hacia el jardín.

El acceso a la vivienda se realiza, tras una verja y puerta de hierro, por una escalinata que salva el desnivel de la parcela y comunica con el jardín (de tipo romántico con caminos sinuosos) y con una terraza previa a la entrada. Desde ella se llega a la vivienda, cuyo interior carece de zaguán y se estructura en torno a una escalera de dos tramos que comunica las diferentes plantas.

La planta baja hacia el Paseo de la Bomba presenta dos huecos rematados por arcos de medio punto y se utilizan como cocheras de la vivienda, estando acabados con revoco rústico imitando sillería. Sobre ella, la planta primera aparece con otros dos huecos rematados también por arcos de medio punto rematados por revoco a imitación de dovelas radiales y unidos con un balcón corrido con vuelo de fábrica y cerrado con una barandilla de madera. La fachada que da al jardín, con un zócalo de cerámica vidriada, alberga el acceso al interior de la vivienda y presenta huecos regularizados, estando el de entrada coronado con arco de medio punto.

La planta segunda presenta dos huecos, siendo el de la izquierda una ventana con alféizar y coronada con dintel. El hecho de la derecha está cubierto por una estructura de madera volada a modo de terraza-mirador acristalada y cubierta con teja árabe. El vuelo de este elemento se salva con tornapuntas, también de madera, apoyadas en la fachada.

El torreón, coronado con cubierta de teja árabe sobre un alero de gran vuelo sujetado por tornapuntas y canes de madera, presenta tres huecos coronados por arcos y flanqueados por pilares con una terraza cerrada con barandilla de madera.

Paseo de la Bomba, 7.
Este inmueble, cuyo proyecto está fechado en 1908 aparece en el Catálogo de Edificación del PGOU de Granada con un nivel de protección 3. Está situado en un solar procedente de la parcelación y urbanización de la Huerta de Escoriaza a finales del siglo XIX y se ubica rodeándose de jardín y elevándose de la rasante, separado de la calle por una balaustrada de obra. Adosado a esta balaustrada y en el ángulo lateral derecho se ubica una pequeña edificación de servicio construida en ladrillo visto y que se corona con una terraza abalaustrada, rematada con un templete formado por arcos escarzanos que descansan sobre pilares de ladrillo y cubierto con teja árabe.

Se accede a la vivienda a través de una escalinata, que tras un camino sinuoso, protegida por arbolado y vegetación, comunica con el jardín, de diseño clasicista, con fuente de azulejos y árboles de gran porte como palmeras, laureles, etc. Está compuesta por bajo más tres plantas en forma de L. El edificio, que se compone de varios cuerpos salientes, presenta en sus fachadas una decoración ecléctica propia de principios de siglo. En las fachadas sur de las plantas primera y segunda destacan los cierres-miradores de fábrica cerrados con balaustrada y madera. El cuerpo saliente, presenta características ornamentales de tipo modernista como columnas bulbosas con capiteles de decoración vegetal y guirnaldas de flores. Destaca la torre abierta en uno de sus ángulos.


Casa del Vizconde de Escoriaza. Paseo de la Bomba, 8
Esta vivienda, cuyo proyecto está fechado en 1905, se inserta en un solar procedente de la parcelación y urbanización de la Huerta de Escoriaza a finales del siglo XIX y se ubica en el centro del mismo, rodeado de jardín y separado de la calle por una tapia de fábrica con una verja metálica. Su carácter palaciego se debe a la entidad de su promotor, el vizconde de Escoriaza, que da nombre a la calle por la que el edificio posee una de sus entradas. El otro acceso al inmueble se realiza por el Paseo de la Bomba.

La villa, de lenguaje formal y decorativo inspirado en el arte nazarí, fue reformada y decorada en los años veinte por el arquitecto regionalista Aníbal González, por iniciativa de sus nuevos propietarios, la familia Moreno Agrela. En los años cuarenta se amplió con el pequeño pabellón destinado a oficinas que se adosa en su lateral izquierdo. En general la decoración responde a la tradición artesana granadina incorporada a la construcción de orientación regionalista propia de principios del siglo XX.

Se compone de planta semisótano, bajo y tres plantas con diferentes volúmenes diferenciados por su decoración y por sus distintas alturas, uno de ellos con torreón almenado. El acceso se realiza a través de un espacio semicircular cercado por una baranda desde el cual se desciende a la parte baja del jardín, de tipo inglés, con árboles de gran porte: palmeras, cipreses, etc. Desde aquí, una escalinata exterior accede a la planta primera, donde se sitúa la entrada a la vivienda y desde la que parte la escalera que conecta todas las plantas. De esta escalera, el tramo primero que comunica la planta baja con la primera es de nueva construcción, mientras que el resto conserva sus características originales y su decoración con zócalos de azulejos y madera en la losa de escalera.

Se conservan ciertos elementos de alto valor arquitectónico, como el vestíbulo de planta primera, con elementos en madera, barandillas, arcos, todo muy labrado, y en planta tercera, donde se conserva una armadura cubierta, junto con suelos de mármol y zócalos de azulejos.

Al exterior, la planta baja presenta huecos de formato vertical, algunos con decoración en yeso de inspiración neonazarí, con cerrajería de forja de gran valor. En planta primera aparecen huecos coronados con arcos nazaríes de medio punto, con balcones cerrados con barandillas de forja de motivos regionalistas. Una banda de albanegas de ataurique recorre todos los huecos, uniéndolos. Destaca en planta segunda la galería superior en la que aparece una loggia de arcos angrelados con decoración en yeso apoyados en finas columnas de mármol blanco y cerrados con un pequeño balcón con balaustrada de madera. A la izquierda aparece la torre coronada con almenas, de cuyo lateral sale un cuerpo volado, originalmente destinado a servicios, y presenta huecos que van variando según las diferentes plantas, aunque en todos se utiliza el arco de herradura, enmarcado con un gran alfil en el hueco de acceso, con decoración de yeserías de inspiración neonazarí. Todo ello coronado con cubierta de teja árabe con grandes aleros sujetos por canes de madera.

Esta vivienda fue rehabilitada en 1998 por el arquitecto el arquitecto Salvador Algarra.

Paseo de la Bomba, 9.
Este inmueble, fechado hacia 1910, se ubica en un solar procedente de la parcelación y urbanización de la Huerta de Escoriaza a finales del siglo XIX y se inserta en él rodeado de jardín y separado de la calle gracias a una verja metálica que se levanta sobre un pedestal de fábrica. Su autoría original, se podría atribuir al arquitecto Francisco Giménez Arévalo, aunque hacia 1920, se realiza una reforma, añadiéndole un cuerpo lateral, firmada por su hijo, Felipe Giménez Lacal.

Consta de semisótano, bajo y dos plantas. La fachada principal, simétrica, está orientada hacia el Paseo de la Bomba y se estructura en torno a un torreón central saliente con paramento de sillares de revoco, estando ordenada en tres calles de huecos. En el semisótano aparecen huecos de ventilación en la fachada.

Se accede desde el jardín hasta la planta baja a través de una escalinata central de un tramo con balaustrada clásica. La planta baja presenta tres huecos coronados con arco de medio punto y carpaneles con rosca a modo de moldura, de los cuales, el central es el acceso a la vivienda y los dos laterales se cierran con antepechos de cerrajería. La planta primera presenta tres huecos igualmente, recercados con sillares de revoco simulando dovelas radiales, cerrados con balcones volados soportados por ménsulas y balaustrada de fábrica. De ellos, el central está coronado con dintel y los laterales con arcos escarzanos. La planta segunda presenta también tres huecos adintelados flanqueados por pilastras dóricas. Se estructura con una torre central, a la izquierda de la cual aparece una cubierta de teja árabe y a la derecha una terraza-mirador cerrada con balaustrada clásica.
Ha sufrido reformas posteriores, la última en 1992 al ser adquirida por el empresario Nicolás Osuna.
El paramento de fachada es liso, con imitación de sillería en las esquinas reforzadas. Una sencilla cornisa oculta el canalón en el perímetro del edificio.

Paseo de la Bomba, 10.
Este edificio, fechado hacia 1910, se ubica en un solar procedente de la parcelación y urbanización de la Huerta de Escoriaza a finales del siglo XIX y se ubica en él rodeado de jardín y separado de la calle a través de una verja metálica levantada sobre pretil de fábrica. El jardín de acceso a la edificación es de trazado geométrico y alberga distintos elementos como pérgolas con pilastras de ladrillo y zapatas góticas, una gruta con esculturas y distintas fuentes. A ambos lados de la fachada principal aparecen dos cuerpos en esquina adelantados que se prolongan en toda la altura hasta el semisótano, siendo uno de ellos circular y el otro cuadrado. Cabe destacar el volumen circular, en donde predomina el uso del vidrio flanqueado por finas pilastras y balaustradas de fábrica ornamentadas con motivos clásicos. El volumen cuadrado presenta una calle de huecos cerrados con balcón y con baranda también de fábrica con motivos clásicos y apoyada sobre ménsulas. Este cuerpo se remata con un frontón partido y un conjunto escultórico formado por varios angelitos rodeados de motivos vegetales y de un escudo.

Consta de planta semisótano, planta baja y dos plantas. Se accede a la planta baja desde el jardín a través de una escalinata curva que desemboca en una terraza cerrada con balaustrada de fábrica. El semisótano, por debajo de esta escalinata, abre al exterior huecos coronados con arcos escarzanos. Tras esta terraza, se accede al interior a través de un zaguán con zócalo de azulejos que da paso al vestíbulo de doble altura con una galería en planta primera y un lucernario. En él se encuentra también la escalera de comunicación de las diferentes plantas, con peldaños de mármol blanco.

La planta primera abre huecos rematados con arco de medio punto, siendo el central el de acceso a la vivienda. La segunda planta también presenta tres huecos, estando cerrados los laterales con antepechos y el central con un balcón volado sujetado con ménsulas con balaustrada de fábrica.

Todo el edificio está coronado con una balaustrada de fábrica de tipo clásico, rematándose en el volumen circular con volutas.

Delegación Provincial de Cultura. Paseo de la Bomba, 11
Este edificio, fechado hacia 1910, se ubica en un solar procedente de la parcelación y urbanización de la Huerta de Escoriaza a finales del siglo XIX y se ubica en el interior del mismo rodeado de jardín y separado de la calle por una verja metálica, detrás de las cuales se levantan palmeras de gran porte. A través de este jardín, y rodeando un islote de palmeras, ascendemos por una escalinata para llegar al porche delantero del inmueble. Esta escalinata, de doble tramo con peldaños y balaustrada de mármol blanco, se sitúa en el lateral izquierdo de la fachada principal del inmueble y nos conduce a un gran vestíbulo de entrada con planta rectangular, de doble altura con lucernario central y galería perimetral, destacando en él elementos de gran valor arquitectónico, como el artesonado o la barandilla de madera. La escalera interior de acceso a las diferentes plantas que encontramos en este vestíbulo es de tres tramos y peldaños de mármol. Comunica a la galería superior, desde donde se accede a las diferentes habitaciones perimetrales de la planta alta.

Este edificio, que actualmente alberga las oficinas de la Delegación Provincial de Cultura y que fue anteriormente el antiguo Colegio Alemán, posee semisótano, planta baja, dos plantas y torres cubiertas. En planta baja presenta cinco calles de huecos coronados con arco de medio punto rebajados, aunque los huecos laterales son adintelados con rejas de forja y carpintería original. En planta primera aparecen los tres huecos centrales unidos con un balcón corrido de gran vuelo sostenido por ménsulas. Los huecos laterales son cuadrados con persianas venecianas. En los laterales aparecen dos torres en cuyas fachadas principales se abren tres huecos coronados con arco de medio punto y dos huecos entre pilares en las fachadas secundarias. De estas dos torres, la derecha presenta decoración neonazarí y en la izquierda aparecen columnas corintias.

Los motivos decorativos son de carácter regionalista, siendo de gran interés artístico y destacando los paramentos, suelo, molduras, cerrajerías, etc.


Datos históricos

El Paseo de la Bomba, junto con el Paseo del Salón forma el boulevard que se conoce en Granada como "El Salón". El paseo de la Bomba debe su nombre a una fuente existente cuyo mecanismo principal de expulsión de agua tiene forma de mina explosiva.

Ya en 1612 fueron plantados en este lugar gran cantidad de álamos para convertirlo en paseo junto al río Genil. Posteriormente, en 1715 fue reordenado y hasta principios del siglo XIX los dos paseos permanecieron formando uno solo. Fue durante la invasión napoleónica cuando se proyectaron los primeros jardines de estos paseos. Los actuales paseos y jardines son resultado de la intervención llevada a cabo a finales del primer tercio del siglo XIX (1823-1830) y las modificaciones de final del mismo siglo. Igualmente, entre 1981 y 1986 se intervino de nuevo en ellos para arreglarlos y modernizar sus mobiliario urbano, colocando nuevas farolas, bancos y restaurando el quisco de la música, recuperando así el ambiente decimonónico que le era característico y que había ido perdiendo paulatinamente, debido en parte al deterioro que sufría cada año por albergar la celebración de las fiestas locales del Corpus. El Paseo de la Bomba quedó delimitado desde la terraza del "Quisco de las Titas" hasta el comienzo de la carretera de la Sierra. Al principio de éste se colocaron unos columpios de madera y en su margen izquierda aparecieron las bellas casas y palacetes, objeto de esta descripción, destacando, entre otros, el del número 11, que alberga la sede de la Delegación Provincial de Cultura de la Junta de Andalucía que fue el antiguo Colegio Alemán. Al otro lado del paseo, paralelamente al cauce del río Genil (embalsado en 1994 con motivo del Mundial de Esquí Alpino de 1995), se extienden los llamados jardines del Salón, que albergan numerosos elementos y mobiliario perteneciente a la historia de Granada, como la portada de entrada del quisco de Las Titas, decorada con los escudos de la ciudad sujetados por leones, la Biblioteca Pública Municipal, antiguo pabellón de baile del Casino, realizada por Ángel Casas en 1917, el monumento al Duque de San Pedro de Galatino realizado por Pablo Loyzaga en 1923, o la fuente de la Bomba que da nombre al Paseo.

Al final del paseo de la Bomba, diversos e importantes lugares y caminos convergen y parten, como la carretera de la Sierra, el camino a Cájar, Los Rebites, la Vega, etc.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

ISAC MARTINEZ DE CARVAJAL, Angel. Granada en tus manos. La Ciudad Contemporánea. Corporación de Medios de Andalucía S.A., 2006. 84-690-2285-7.

JEREZ MIR, Carlos. Guía de Arquitectura de Granada. Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, 1.996. 84-921824-0-7.

Información documental

Archivo del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. GARCÍA MORENO, Alberto; ARREDONDO GARRIDO, David, Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea. Provincia de Granada. Conjunto de palacetes del Paseo de la Bomba , 2007.



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