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IDENTIFICACIÓN

Denominación: El Olivar Alto
Código: 01410950155
Caracterización: Arqueológica
Provincia: Sevilla
Municipio: Utrera

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías P.Históricos/Etnias
Construcciones funerarias Alto imperio romano
Edificios agropecuarios Edad Moderna
Construcciones funerarias Edad del Hierro I
Construcciones funerarias Edad del Hierro II
Construcciones funerarias Edad del bronce antiguo
Construcciones funerarias Edad del bronce final
Asentamientos Edad del cobre
Cuevas artificiales (Tumbas) Edad del cobre
Construcciones funerarias República romana

Descripción

Se trata de un yacimiento típico de elevaciones topográficas al margen de arroyos (arroyos de Calzas Anchas al norte y de Parpagón o al sur) y vías de tránsito (se conoce al norte de la loma la Cañada Real de Los Palacios a Carmona; y al sur la Cañada Real de Las Cabezas). En este caso se encuentra sobre la cima de la loma del Olivar Alto, que tiene una extensión superior a la que es perceptible y que abarca la actual barriada del Tinte, al otro lado del ferrocarril.
Su entidad o magnitud real es desconocida. En la zona delimitada durante la prospección arqueológica se han localizado evidencias de asentamiento prehistórico, así como una necrópolis romana. Se encuentra una dispersión de piedras irregulares, que puede obedecer a la existencia de muros de argamasa, si bien en las fotografías de las tumbas romanas excavadas por el museo (Oliva y Ruiz, 1979) se reconoce este mismo material como parte de las estructuras funerarias. Es posible también que esta dispersión obedezca a afloramientos geológicos de piedra caliza, ya que, como se observa en el corte de la vía ferroviaria, este material se encuentra a escasa profundidad de la superficie actual. También se han encontrado restos de actividad crematoria, como algunos fragmentos de escorias, que pueden obedecer a hornos cerámicos o a las mismas actividades funerarias romanas.
Se conoce que en las excavaciones realizadas durante el 2005-2006 se han hallado evidencias de enterramientos posiblemente calcolíticos, como es el caso de una cueva artificial.

Por lo que se refiere al material observado en superficie se puede señalar lo siguiente: durante la prospección arqueológica se ha reconocido algún borde de plato de borde almendrado, con bruñido, amorfos rodados de cerámica a mano en general y, excepcionalmente, algún fragmento de talla y un fragmento de molino. Los hallazgos realizados en las fases de excavación durante el 2005-2006 han documentado una abundante presencia de silos o fondos de cabañas, alguno incluso con posible hogar, así como un enterramiento colectivo de inhumación en pequeña cueva artificial; según comunicación oral de sus excavadores y considerando el estado preliminar de los estudios de materiales se puede pensar en una fase de ocupación fechable en el final del período Calcolítico e inicios de la Edad del Bronce. Estos hallazgos se pueden poner en relación con la importante extensión del yacimiento de Utrera, del que se ha reconocido su alcance a lo largo de toda la Vía Marciala y hasta la Plaza de España, e incluso con algún hallazgo aislado en la Barriada de La Fontanilla. Procedentes de una colección particular se han reconocido los siguientes materiales: un ídolo cilíndrico oculado, con decoración tipo C (según Almagro Gorbea), varias hachas, azuelas, dientes de hoz, núcleos, varias puntas, láminas, raspadores, puntas de flechas con aletas laterales, lascas, restos de fauna, un pequeño cuenco globular, una fusayola y una cuenta de collar.

El Bronce final/orientalizante también se percibe a través de los materiales cerámicos reconocidos sobre este espectro cultura, que aunque son ciertamente escasos y han sido difícilmente reconocidos, salvo algún caso evidente, como un fragmento amorfo dudoso de cerámica de Cogotas (boquique) con decoración de punto en raya, o tipo boquique. También se ha hallado un fragmento amorfo de cerámica de retícula bruñida de color marrón claro, y otros fragmentos de bruñido sin retícula y alguno de cerámica Gris Occidente.
El material romano observado ha sido muy escaso, y parece obedecer a restos dispersos derivados de la excavación de la necrópolis romana. Sólo se ha reconocido un fragmento aislado de Campaniense A y otro de Terra Sigillata Sudgálica, y algún fragmento de cerámica de bandas rojas con tono violáceo. Estos se han encontrado en la ladera oeste de la elevación. Destaca la ausencia de evidencias constructivas, tales como ladrillos o tégulas.
La necrópolis excavada en 1979 resultó de interés arqueológico por la inferencia de un poblamiento de transición entre el mundo turdetano y el romano. Los restos óseos estaban colocados en simples hoyos, en cavidades naturales o en urnas cerámicas hechas a torno, colocadas a unos 25 centímetros y afianzadas en ocasiones con piedras. Las urnas presentaban distintas formas siendo la más abundante la de cuerpo globular y boca ancha, decoradas con bandas y líneas paralelas. Estaban tapadas con cuencos, platos o piedras. Junto a ellas se disponía el ajuar: platillos, vasitos, ungüentarios, ampollas, botellitas de vidrio y objetos hechos en bronce (espejos, fíbulas, cucharitas, paletas, etc.). Destaca el hallazgo de una máscara de cerámica, posiblemente usada durante los rituales funerarios. La presencia de cerámica de bandas rojas, de tradición ibérica, hace pensar en una continuidad cultural y mezcolanza cultural hasta el siglo I d.C., previa a la plena romanización de las sociedades rurales indígenas. Durante las excavaciones de 1979 fueron documentadas 108 tumbas con una cronología enmarcada en el cambio de Era (25 a.C.- 50 d.C.), -hasta el II d. C. según Belén y Escacena 1992-, que prácticamente agotaban la necrópolis como yacimiento arqueológico.
El asentamiento asociado a esta necrópolis no se ha documentado, si bien la interpretación de los excavadores, según comunicación oral, es que debió tratarse de un núcleo de población inferior al rango de ciudad; (se situaría al otro lado del ferrocarril). No se han constatado evidencias, sin embargo, algunas noticias orales señalan el hallazgo de monedas romanas durante las obras de urbanización de la barriada de El Tinte.
Procedentes de una colección particular se ha constatado un fragmento de anillo que representa posiblemente a una diosa alada y un león en terracota.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Pedro Pérez Quesada, Carta Arqueológica del Término Municipal de Utrera. Memoria Científica IX. 12. Catálogo de Entidades Arqueológicas. Vol II.2. El Olivar Alto, 2006.



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