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Imagen de Hotel Alfonso XIII y Jardines Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Hotel Alfonso XIII y Jardines
Otras denominaciones: Gran Hotel Alfonso XIII Código: 01410910724
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Sevilla

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Hoteles Turismo Edad Contemporánea 1928

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos Forestier , Jean-Claude Nicolas Jardines 1928
Arquitectos Urcola Lazcanotegui, Francisco Anteproyecto 1916
Arquitectos Delgado Roig, Antonio Reforma 1971
Arquitectos Espiau y Muñoz, José Proyecto y Dirección de obra 1916

Descripción

En el límite del casco histórico, en la tradicional Puerta de Jerez, abriendo paso al sector sur de la ciudad de Sevilla, aquel que se desarrolla en torno al gran acontecimiento de la Exposición Iberoamericana, se levanta el Gran Hotel Alfonso XIII sobre los antiguos jardines de Eslava, que fueron donación real al pueblo de Sevilla (donde se ubicaban un café y teatro), dando respuesta al concurso convocado por los organizadores de la muestra, en el que se busca un hotel en el llamado "estilo sevillano".

La parcela, de 13.088 m2, situada en un lugar protagonista de los aconteceres urbanos del primer tercio del siglo XX, coloca al edificio como puerta de acceso desde el centro histórico a los terrenos de la Exposición de 1929, con una impronta visual certeramente aprovechada por Espiau, quien lejos de reproducir referentes monumentales inmediatos (Fábrica de Tabacos, Palacio de San Telmo), busca su autonomía en una síntesis ecléctica de los elementos más reconocibles del regionalismo sevillano, enriqueciendo el trabajo de la fábrica de ladrillo con un uso magistral de las artes aplicadas en numerosos detalles artesanales del edificio, resolviendo con todo ello los referentes estilísticos mudéjares, renacentistas o barrocos que abundan en la conformación formal de sus fachadas.

El edificio propuesto, de planta rectangular que gravita en torno a un gran patio cuadrado, es presentado bajo el lema Guadalquivir por Urcola y Espiau, realizando una sabia interpretación de valores espaciales, linguísticos y constructivos, en una apuesta por la construcción de un palacio monumental que hace uso del más completo repertorio del estilo sevillano que había salido ya de las fronteras, urbanas o provinciales, en las que se había gestado, para extender su quehacer por el resto de España, alcanzando ya una singular parte de la producción hispano americana de la época. Las referencias historicistas, la singularización de una portada de carácter monumental, el recurso a una torre mirador que marca la esquina principal del conjunto, abierto por ella a las vías centrales de la ciudad y al río, y sobre todo, el uso de unos materiales sabiamente leídos desde una tradición que busca una máxima expresividad, en texturas, colores, formas y emplazamientos, hacen del edificio un importante referente de la arquitectura sevillana del primer tercio del siglo XX.

El proyecto contempló la distribución: "en planta ático, 27 habitaciones a fachada con baño, 8 departamentos de dos habitaciones y baño, 4 habitaciones a fachada sin baño, 3 habitaciones al patio principal con baño, 8 habitaciones al patio principal sin baño, un departamento de 2 habitaciones interiores con baño, 9 habitaciones interiores sin baño, un salón de piso; en la planta segunda, 32 habitaciones a fachada con baño, 3 departamentos a fachada de dos habitaciones con baño, seis habitaciones a fachada sin baño, cuatro habitaciones al patio principal con baño, 8 habitaciones al patio principal sin baño, 4 habitaciones interiores en departamentos sin baño, 4 habitaciones interiores independientes sin baño, 3 salones, una antesala; piso principal con igual distribución al piso segundo; planta de honor, con 9 habitaciones a fachada con baño, un departamento a fachada con dos habitaciones con baño, cuatro habitaciones al patio principal con baño; en sótano, 7 habitaciones a fachada con baño, 18 habitaciones a fachada sin baño, 2 habitaciones interiores con baño".


Datos históricos

Desde que se inició el proyecto para la celebración de una Exposición Internacional en la ciudad de Sevilla se planteó, como prioridad, la necesidad de levantar en la ciudad un gran hotel con el que se diera respuesta a las demandas de un turismo de lujo, ausente hasta ese momento en una ciudad que comenzaba a mirar al visitante como una notable fuente de ingresos, explotando la importancia de un gran patrimonio histórico, arquitectónico y cultural. La búsqueda inicial de suelo de propiedad municipal señaló pronto los Jardines de Eslava como lugar de su posible ubicación, a veces cuestionada por la posibilidad de utilizar los cercanos Jardines del Cristina.

En abril de 1915 se decide que por delegación municipal sea el Comité Ejecutivo de la Exposición quien gestionaría la construcción del gran hotel. En mayo de ese mismo año se convoca el concurso realizado sobre bases que redacta Aníbal González. Previamente había habido anteproyectos de Francisco Urcola, Casalis y Templier que no se elevaron a definitivos.

El concurso solicitaba la realización del hotel en dos fases de construcción, una primera que posibilitara alcanzar 200 habitaciones, que habrían de poder ampliarse definitivamente a 300.

En opinión del profesor Manuel Trillo la propuesta presentada por Talavera bajo el lema "Euritmia" era la más interesante de todas. El proyecto ganador del concurso desarrolla el anteproyecto de Urcola. Este arquitecto construye la Plaza de Toros Monumental de Sevilla en Eduardo Dato, cuya dirección de obra compartía con Espiau. Ambos presentan su propuesta bajo el lema Guadalquivir. Sus planos están fechados el 14 de julio de 1916, con un presupuesto inicial de 2.342.576,93 ptas. (1916), comprendiendo las instalaciones de calefacción, ventilación y refrigeración que debía tener un edificio de la categoría buscada.

Pocos años después José Espiau y Muñoz (1884-1938) renueva los planteamientos de este Hotel en el proyecto no realizado que propone para la construcción de un Hotel de lujo en la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, al final de La Calzada, en lugar que habría de presidir su naciente Paseo Marítimo.

Las primeras actividades que se celebran en el edificio, aún sin terminar, son un congreso de oleicultura, recogido en el "Noticiero sevillano" de 4 de diciembre de 1924: "El Gran Hotel Alfonso XIII estaba poco menos que en esqueleto y por consiguiente carecía de condiciones para ser utilizado. En menos de un mes, el arquitecto del Hotel, señor Espiau, ha realizado el milagro de habilitar para comedor, bar y casino, el amplio salón que mira a San Telmo y a los jardines de la planta baja que rodean el edificio""

El 19 de abril de 1925 se celebra una fiesta andaluza en el patio del Gran Hotel, para lo que se acondiciona el mismo, acto recogido en "El Liberal" de ese día. El patio principal quedaba inicialmente bajo la rasante de las galerías, con jardines y cuatro accesos laterales. La carpintería prevista para las galerías, de madera de caoba, se llevó a los salones de la Plaza de España por orden del Sr. Cruz Conde (Comisario Regio de la Exposición), sustituyéndose en el Hotel por carpinterías metálicas.

En la zona del fondo había servicios y juegos de niños; se reformó posteriormente para ampliación de habitaciones y nuevo servicio. En la parte trasera se disponía de pista de patinaje.

Si polémico fue el fallo del concurso, no menos lo fue la construcción del hotel, muy dilatada en el tiempo hasta su inauguración en marzo de 1928. Las últimas obras finalizaron entre 1927-1928. Los detalles de obra los dibujaba Espiau, a tamaño natural, en la misma obra.

Ha sido restaurado en 1971 por Antonio Delgado Roig (1902 - titulado 1929 - 2002), y por Rafael Manzano Martos para la Exposición Universal de 1992.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

AA.VV.. Guía de arquitectura. Sevilla S.XX.. Colegio Oficial de Arquitectos de Andalucía Occidental, 1992. 84-88075-14-6.

RODRÍGUEZ BERNAL, Eduardo. Historia de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. Ayuntamiento, 1994. 84-86810-39-6.

SALAS, Nicolás. Sevilla en tiempos de la Exposición Iberoamericana. 1905-1930: la ciudad del siglo XX. rd, 2004. 84-95724-49-9.

VÁZQUEZ CONSUEGRA, Guillermo. Guía de Arquitectura de Sevilla. Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes., 1992. 84-87001-94-7.

VILLAR MOVELLAN, Alberto. Arquitecto Espiau (1879-1938). Diputación Provincial, 1985.

VILLAR MOVELLAN, Alberto. Arquitectos del Regionalismo en Sevilla. 1900-1935. Excelentísima Diputación Provincial de Sevilla, 1979. 84-500-3335-7.

Información documental

Archivo del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico. CAPILLA RONCERO, Ignacio; RAMOS CARRANZA, Amadeo; SÁNCHEZ-CID ENDÉRIZ, José Ignacio, Registro Andaluz de Arquitectura Contemporánea. Provincia de Sevilla. Hotel Alfonso XIII y Jardines, 2007.



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