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Imagen de Mercado Municipal de Abastos Más imágenes Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Mercado Municipal de Abastos
Otras denominaciones: Antiguo Mercado Municipal de Abastos Código: 01210170015
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Huelva
Municipio: Calañas

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Mercados de abastos Comercio Edad Contemporánea 1927 Estilo eclecticista

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos Pérez Carasa, José Mª Hizo el proyecto 1927

Descripción

El Mercado Municipal de Abastos se sitúa en la centro de la localidad, cerca de dos edificios de gran interés: la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y el Ayuntamiento, compartiendo con la primera el espacio público, siendo un elemento determinante en la imagen urbana del pueblo. Se trata de un edificio exento rodeado por un espacio de varios metros que se reparte uniformemente por sus flancos sur, este y oeste, delimitado por un murete de ladrillo visto con una verja en su parte superior.
El Mercado se asienta sobre una zona de gran pendiente, lo que propicia una diferencia notable de altura entre la fachada norte de acceso al Mercado, de una sola planta, respecto al lado sur de dos plantas. Resaltar como el edificio se inserta perfectamente en la trama de la ciudad en su lado norte, zona de acceso al mercado, de una sola planta, de escala más humana. Mientras que en su lado sur de dos plantas y de gran escala, se convierte en un gran referente visual en su visión sur de la localidad junto con la Iglesia. El volumen del inmueble es cúbico, destacando la propia dimensión y configuración de las fachadas exteriores y sola-mente contrasta con su marcada horizontalidad los remates almenados y decorativos, únicos elementos sobresalientes del edificio, ya que las cubiertas no son visibles desde el exterior del inmueble.
La tipología del inmueble responde a la de un mercado, función original para la que fue proyectado, con un interior estructurado de modo racional, ordenando todos sus elementos para facilitar las actividades comerciales. Se dispone en dos plantas, la principal y el sótano. La planta principal es cuadrada, jalonada por pequeños contrafuertes en sus muros perimetrales. La estructura del edificio en la planta principal o de acceso al mercado se divide en dos zonas bien diferenciadas: el espacio central, diáfano, sustentado por cuatro pilares metálicos de gran esbeltez, y en los que se disponían originariamente unos puestos móviles de madera para venta de verduras y una crujía paralela al perímetro del edificio, de muros de carga, en los que se disponían puestos de venta. En la crujía paralela al perímetro de la fachada, tres de sus lados, sur, este y oeste son iguales, dividiéndose en seis espacios cuadrados abiertos totalmente al interior y con ventanas hacía el exterior, a excepción de los extremos. El lado correspondiente a la zona norte o de entrada paralela a la fachada principal se dispone en tres tramos separa-dos por dos vestíbulos de entrada al edificio: los espacios de los extremos, del mismo tipo que los del resto de las crujías y el central de mayor tamaño, presentando como acceso desde su interior una puerta doble, y una ventana al exterior. Los espacios que ocupan las esquinas son cuadrados, con el vértice interior achaflanado donde se alojan las puertas de acceso a estos ámbitos, así como dos ventanas en sus muros exteriores, excepto los que dan al alzado norte que tienen un acceso desde la calle, tiene una extensión de algo menos de la mitad principal.
La planta baja o sótano ocupa todo el ancho del lado sur del edificio, no tiene conexión con la planta de acceso al Mercado, luego su único acceso es desde el exterior. De modo que forma un rectángulo recorrido por una crujía tras la fachada, con tres vanos de acceso y cuatro ventanas, dispuestos simé-tricamente.
La fachada principal por la que se produce el acceso al Mercado está orientada hacia el norte y se dispone en una única planta dividida en tres paños separados por parejas de contrafuertes que albergan sendas ventanas. El diseño de esta zona se completa, al igual que en el resto del edificio, con diversos espacios ligeramente rehundidos respecto a la línea de fachada a modo de paneles que producen un gran efecto decorativo debido a su diferente textura a base de aplicaciones de piedras en rústico, y con diversos formatos y tamaños que ocupan las zonas libres de paramento, por lo que la disposición general de todos los elementos ofrece poco espacio libre de decoración. Los vanos, en general, se enmarcan con un molduraje bastante ancho que reafirma, perfila y aporta relieve a sus trazados.
Una cornisa corrida subraya todo el edificio horizontal-mente, tendencia que se contrarresta con el remate, que consiste en un pretil almenado con decorado de incrustaciones de piedra y azulejos. No obstante, las pilastras que dividen las zonas de fachada rompen la citada cornisa para finalizar en un atípico remate en forma de media luna o abanico, situado por encima de las almenas.
La fachada trasera se dispone en dos pisos: el inferior corresponde al sótano y el superior a la planta que en la fachada principal, que se encuentra a nivel de la calle, da acceso al Mercado. Posee una distribución similar a la principal, con tres paños que albergan sendas puertas de entrada cerradas por rejas decorativas terminadas en punta. El predominio del muro de ladrillo visto de la planta baja del sótano contrasta con la planta alta, donde abundan los huecos. Consta de tres paños separados por otros cuatro más estrechos en los que se disponen las ventanas ciegas alancetadas. El tramo central de mayor dimensión consta de una galería de arquillos apunta-dos, donde se intercalan arcos ciegos con ventanas para iluminación del interior, y los otros dos paños constan de un vano cegado y rebajado con pareja de parteluces. Por debajo de la cornisa superior se disponen paneles rectangulares rehundidos en el muro creando sencillos juegos decorativos con diferente textura a la del muro. La zona alta es igual al resto de la obra, con finas almenas jalonadas por casetones rehundidos. Las fachadas laterales, alzados este y oeste, son idénticas en su inclinación, configuración y distribución de sus elementos decorativos, por lo que su descripción es válida para ambos. El cuerpo correspondiente al sótano es de ladrillo visto y ciego, únicamente estructurado por la continuación de las ligeras pilastras del cuerpo superior, donde se disponen con basa en la zona de más amplitud. Respecto al cuerpo superior se repite el modelo utilizado en la fachada sur hasta el más mínimo detalle, con tres paños separados por otros cuatro más estrechos en los que se disponen las ventanas ciegas alancetadas; la galería de arquillos apuntados que cubre todo el ancho del tramo central; y el vano cegado y rebajado con la pareja de parteluces. El remate es el mismo que recorre todo el perímetro del inmueble.
El exterior del inmueble de ladrillo visto combinados con paneles rectangulares rehundidos con incrustaciones de piedra y azulejos, destaca en conjunto por la variedad de elementos decorativos y la riqueza en los ritmos que de ellos se deriva. Del mismo modo, la estética que se consigue mediante la disposición de aquellos en diferentes planos, aporta relieve y dinamismo a las fachadas, con un juego de matices y texturas resuelto con original creatividad.
Denotar que en las tres fachadas con dos plantas, la superior se haya ligeramente retranqueada. En el interior no sólo la estética sino también la propia concepción arquitectónica cambian radicalmente respecto al exterior del mercado, pasando de una zona externa donde la decoración posee un papel primordial de la mano del historicismo a la interna en la que el pragmatismo predomina sobre el resto de opciones, en una magnífica muestra de arquitectura funcionalista con elementos de arquitectura industrial. El interior de la planta baja se divide en dos zonas bien diferenciadas: el espacio central, hoy diáfano en los que originaria-mente existían puestos movibles de verduras, que después fueron sustituidos por otros de fabrica, que recientemente han sido derribados, y la crujía paralela al perímetro del edificio en la que se sitúan los puestos.
Las cubiertas utilizadas para cubrir el Mercado contrastan vivamente con la cobertura exterior tanto en materiales como en estética, ya que se pasa del ladrillo al metal y hormigón; y de las formas decorativas historicistas a las funcionales propias de la arquitectura industrial. La estructura se diferencia claramente en dos partes: la de del espacio central, metálica, que permite una mayor permeabilidad, y la de la crujía paralela al perímetro del edificio, de muros de carga. El ámbito central se divide a su vez en dos partes diferenciadas: el núcleo central delimitado por cuatro columnas o pilares metálicos (con su basa, fuste y capitel de tipo corintio), sobre las que se apoyan las cerchas metálicas, cubierto a modo de templete a cuatro aguas y el espacio comprendido entre los pilares y los muros de carga de los puestos laterales. La estructura de dicho espacio está formada por vigas voladizo en celosías apoyadas en los pilares y en los muros de carga, respectivamente, y correas transversales formando una cubierta a dos aguas. La parte central donde se unen las dos vertientes, está cubierto con un lucernario corrido que ilumina eficazmente todo el interior del Mercado, especialmente el espacio que servía de recorrido para hacer la compra en los puestos, con el con-siguiente aprovechamiento de la luz natural y ahorro de energía que esto supone.
La variedad de materiales utilizados es una de las características más destacadas del edificio, pero sobre todo su aprovechamiento, correcta asimilación y convivencia. En el exterior el ladrillo es el protagonista no sólo como material, sino aprovechando las posibilidades decorativas de un elemento tradicional. Con él contrastan otros materiales como los azulejos o las piedras en basto que ocupan pequeñas zonas desti-nadas a funciones meramente decorativas. El interior propone materiales de la arquitectura industrial: el hormigón armado de los muros, las cimbras metálicas y el vidrio del lucernario corrido. Presentando una organización razonada que responde a la propia función para la que fue concebido el edificio, donde los aspectos decorativos son prácticamente inexistentes. El estilo eclecticista que define al Mercado Municipal de Abastos de Calañas (Huelva) no es extraño en otros ejemplos en los que se unía la tendencia decorativa del regionalismo con la dotación funcional de la arquitectura racionalista, que a menudo se vincula a ciertas tipologías urbanas de uso cotidiano como colegios o cines, lo que contribuyó a la asimilación de un estilo a priori frío entre las masas populares como era el racionalismo.


Datos históricos

Los únicos datos históricos que del Mercado se conservan son los referentes a la contrata de la obra por el Ayuntamiento: en concreto el proyecto que se recibe con fecha de 7 de abril de 1927, del arquitecto José María Pérez Carasa. Las obras las ejecuta el contratista José de la Corte Gutiérrez hasta 1929.
El autor de la obra es José María Pérez Carasa, nacido en Valladolid en 1889, afincado en Huelva y una de las figuras clave de la arquitectura onubense del siglo XX, ejerciendo labores de arquitecto municipal desde 1914 a 1929. Más tarde ampliará su área de trabajo a toda la provincia con ocasión del fallecimiento de Trinidad Gallego. Su obra es muy amplia y su estilo comprende los más variados repertorios arquitectónicos, que a lo largo de su vida va experimentando y fusionando en un sincretismo muy personal. Una trayectoria intensísima que hace de él un protagonista principal de la historia de la
arquitectura contemporánea de Huelva

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOJA 23/10/2009 208 80

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

RESOLUCIÓN de 28 de abril de 2008, de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se incoa el procedimiento para la inscripción en el Catálogo General del Patriomonio Histórico Andaluz como Bienes de Interés Cultural, con las tipologías de Monumentos, de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y del Mercado Municipal de Abastos de Calañas (Huelva).. 15/05/2008, 44.



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