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Imagen de Antiguo Convento de la Merced Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Antiguo Convento de la Merced
Otras denominaciones: Baptisterio de la Basílica paleocristiana de Santa Eulalia ; Diputación Provincial Código: 01140210023
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Córdoba
Municipio: Córdoba

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Conventos Práctica devocional Edad Moderna 1745 Barroco (Estilo)
Diputaciones Gestión administrativa Edad Contemporánea

Descripción

El edificio del antiguo convento de la Merced se configura como un gran rectángulo con las dependencias articuladas en torno a dos claustros, separados por la iglesia pero comunicados entre sí a través de un corredor que discurre por detrás de la cabecera del templo.

El claustro pequeño, denominado Patio Blanco, es de planta rectangular, tiene el paramento enlucido y encalado y se caracteriza por su sobriedad. Consta de dos plantas; la baja compuesta de una galería porticada dispuesta con arcos de medio punto sobre pilares de sección rectangular, y la planta superior en la que se abren pequeños vanos o ventanas rectangulares cubiertas con puertas de doble hoja de madera y dispuestas en eje con la arquería de la planta inferior.

El claustro grande, también conocido como Patio Barroco, es una de las muestras más sobresalientes del barroco cordobés. De forma cuadrangular, consta de dos plantas; la baja constituida por una galería porticada, realizada en 1753, compuesta por arquerías de medio punto que descansan en pares de columnas toscanas de mármol blanco, sobre podium rectangular y cimacio superior. La segunda planta presenta vanos rectangulares o balcones, enmarcados con molduras variadas y separados por pilastras cajeadas, a excepción de los balcones centrales de cada frente que presenta enmarques de estípites. La decoración del patio, de rica policromía, está realizada con placas recortadas, pintadas imitando mármoles, que se ubican en las enjutas y claves de los arcos así como en los dinteles de los balcones. En el centro del claustro se encuentra una gran fuente de forma poligonal, de la época del convento, realizada en mármol negro con aplicaciones en piedra blanca.

La escalera, de tipo imperial con caja rectangular, arranca desde la crujía meridional del claustro principal y pone en comunicación las dos plantas del edificio. Consta de un tramo central que llega hasta la meseta desde donde parten dos tramos de escalera, uno a cada lado y adosados a los muros perimetrales; los tres tramos presentan antepecho de balaustre de hierro. La embocadura del arranque de la escalera se realiza a través de tres arcos de medio punto sobre dos pares de columnas, con basas y capiteles negros, así como fustes rojos sobre pedestales muy moldurados y cajeados en mármol negro y rojo con aplicaciones en blanco. Esta alternancia de colores se vuelve a repetir en el pilarejo. El desembarco de la escalera presenta la embocadura igual que en el arranque. La escalera se cubre con una gran cúpula semiesférica sobre pechinas dividida en cuatro grandes registros, decorados con yeserías en bajorrelieve y pintura mural, que representan escenas de la vida de San Pedro Nolasco así como escenas bíblicas. Del mismo modo las pechinas además van enmarcadas con yeserías decoradas con rocalla. Fue realizada hacia 1760 y está atribuida a Alonso Gómez de Sandoval.

La iglesia tiene planta de cruz latina de cinco tramos, inscrita en un rectángulo, con capillas adosadas en sus laterales, crucero y presbiterio de testero plano, flanqueado en ambos lados por la sacristía. La nave se cubre con bóveda de cañón con arcos fajones y lunetos abiertos con ventanas que dan luz al interior del templo.

En los muros perimetrales se abre el acceso a las diferentes capillas a través de vanos de medio punto sobre pilares rectangulares. En la zona superior de los muros perimetrales y dispuestos en eje con los arcos anteriormente citados, se ubican tribunas a modo de balcones, compuestos de dinteles moldurados y antepechos decorados con motivos de colores verdes y dorados. Cada tramo de la nave se encuentra flanqueado con pilastras dobladas que enlaza con una amplia cornisa muy movida, que recorre horizontalmente la zona superior de los muros perimetrales de la nave, decorada con tondos orlados por rocallas, ricas yeserías y medallones policromados donde se representan, en mediorrelieve, bustos de los santos y beatos de la orden mercedaria.

Las capillas que se abren a ambos lados de la nave se comunican también entre sí y se cubren con bóvedas de aristas. A los pies de la nave se encuentra el coro alto que ocupa los dos primeros tramos de la misma y se levanta sobre bóvedas de arista y arcos rebajados. El coro presenta en la zona frontal un antepecho movido que en los extremos se adelanta hacia el tercer tramo, en forma de tribunas semicirculares. Éstas originariamente albergaban los órganos.

El crucero y la cabecera del templo sufrieron un incendio en 1978, perdiéndose el retablo mayor, realizado por Alonso Gómez de Sandoval en torno a 1770, siendo reconstruido recientemente por la escuela taller de la Diputación bajo la dirección de Eduardo Corona. Se cubre el crucero con cúpula sobre pechinas decoradas con yeserías y tondos ovales cuya representación pictórica muestra a los cuatro Evangelistas.

En el lado del Evangelio y situado entre el quinto tramo de la nave y el presbiterio, se encuentra el retablo de Santa María del Socorro, de estilo barroco realizado por Alonso Gómez de Sandoval en 1770 en estuco tallado, moldurado, dorado y policromado donde predomina el color azul.
En el lado de la Epístola, entre el quinto tramo de la nave y el presbiterio, se ubica el retablo de Santa Mariana de Jesús, de estilo barroco, también realizado por Alonso Gómez de Sandoval en 1770 en estuco tallado, dorado y policromado.

La iglesia posee, además de la puerta principal de los pies del templo, otros dos accesos: el primero comunica con el lado norte del claustro principal a través de una portada adintelada y recercada con pilastras de mármol y un baquetón que en la zona superior, a modo de frontón curvilíneo delimita el escudo mercedario. El segundo comunica la iglesia con el denominado patio blanco, cuya puerta está construida en ladrillo y compuesta con vano central adintelado flanqueado por pilastras cajeadas y frontón semicircular, con hornacina central avenerada que alberga la imagen de Cristo atado a la columna.

En el exterior, el antiguo convento de la Merced consta de tres fachadas; la principal, correspondiente a la reforma del siglo XVIII, cuyo desarrollo de gran longitud y horizontalidad se abre a los jardines de Colón, es una de las fachadas más monumentales de la ciudad. Se compone de un alzado de dos cuerpos; en el inferior, de mayor altura, se abren ventanas rectangulares cubiertas de reja, y en el superior, dispuestos en eje con los vanos inferiores, balcones adintelados cubiertos con antepecho de balaustres de hierro, flanqueados por pilastras cajeadas. Separa los dos cuerpos una amplia cornisa moldurada que sirve de base a los balcones de la planta alta, desde donde penden placados triangulares de perfil escalonado. Termina la fachada en la zona superior con una cornisa movida desde donde parten también hacia los dinteles de los balcones, placados poligonales y piramidales, y sobre la techumbre, coronan pequeños remates triangulares terminados en pináculos.

En la zona central de la fachada principal del convento se levanta la fachada de los pies de la iglesia. Se estructura con tres cuerpos separados por amplias y molduradas cornisas. En el primer cuerpo muestra placados triangulares sobre los que se abren óculos; en el segundo se ubican ventanas y balcones adintelados rematados con frontones triangulares, tres a cada lado de la portada. Todos estos vanos se encuentran flanqueados por pilastras cajeadas. El tercer cuerpo presenta sobre la cornisa un balcón corrido que ocupa horizontalmente todo el ancho de la fachada de la iglesia, dispuesto con antepecho de balaustres de hierro. Este cuerpo se remata con un hastial central, a modo de frontón triangular, con óculo recercado en el tímpano y coronado con la imagen de San Rafael. A ambos lados del mismo se levantan dos espadañas compuestas de dos cuerpos; el primero presenta, entre pilastras cajeadas, dos arcos de medio punto en cuyo interior alberga las campanas y el segundo cuerpo consta de un óculo central flanqueado por dos amplios espirales en sus laterales y coronado por una veleta. La decoración de la fachada repite la estética de placas recortadas geométricas a imitación de mármoles de colores, anteriormente citada en el claustro principal.

La portada que da acceso a la iglesia sobresale en un plano anterior de la fachada, está construida en piedra blanca y es el elemento más dinámico del conjunto. Se compone de un vano adintelado, con clave resaltada que alberga el escudo de la orden mercedaria, delimitado por un baquetón moldurado. El acceso está flanqueado por columnas salomónicas y estípites sobre altos pedestales y coronados por un entablamento moldurado y frontón partido rematado en ambos lados con pináculos. El segundo cuerpo se compone de una hornacina central que cobija la imagen de Nuestra Señora de la Merced, flanqueada por dobles columnas salomónicas y cornisa superior de formas mixtilíneas, coronada con un amplio remate superior entre figuras piramidales.

Las cuatro campanas que albergan las dos espadañas, están realizadas en bronce fundido y yugo de madera. La primera data de 1794 y presenta la inscripción "Jesús María y Joseph. Francisco de Oteza Me Fecit". La segunda de 1799 con la inscripción "Alabemos las misericordias de Dios, alabada sea la Santísima Trinidad. Año 1799". La tercera es de 1809 y presenta la siguiente inscripción "Año de 1809 es costeada por los devotos del Santísimo Sacramento". Y la cuarta presenta la inscripción siguiente "Ntra. Sra. de la Merced. Año 1921. Fundición de Constantino Linares. Madrid. Carabanchel bajo".

En el extremo sur de la fachada principal del convento se ubica la portada que da acceso al claustro principal. Consta de dos cuerpos; en planta baja presenta un vano adintelado recercado con un baquetón moldurado que continúa hacia el cuerpo superior y flanquea la hornacina central que cobija la imagen de San Pedro Nolasco. Remata el conjunto tres pináculos piramidales.

La fachada del lado norte se extiende a lo largo de todo el ancho septentrional del edificio. Se trata de la crujía de fachada, un patio y un vestíbulo, junto a las dependencias que se distribuyen en torno a ello. Se edificó hacia 1960, bajo la dirección del arquitecto Rafael de la Hoz, para su adecuación como sede administrativa de la Diputación Provincial, imitando el esquema de la fachada principal. La actual portada de acceso es una construcción del siglo XVI, de estilo plateresco que procede del desaparecido convento de San Pedro de Alcántara. Consta de un vano lobulado inscrito en el dintel y un medio punto rebajado enmarcado con alfiz. En la zona superior termina con una ventana con marco de galleta entre pináculos y cornisa superior.

El interior se articula, tanto en la planta baja como en la alta, en torno a un gran vestíbulo distribuidor, en el que cuatro columnas de orden toscano sirven de apoyo a las cubiertas. En planta baja dichas cubiertas son de bóvedas de crucería. El vestíbulo sirve de antesala al salón de actos, ubicado en el lado occidental, en tanto que en el lado contrario se abre una estancia con un patinillo adosado, actualmente utilizado como sala de prensa, desde donde se accede a los sótanos del palacio y a un posterior patio neobarroco, de proporciones modestas, en torno al cual se distribuyen las diferentes oficinas y despachos de uso administrativo que ocupan esta parte del palacio. El citado patio está porticado en tres de sus lados, con arcos de medio punto sobre columnas de piedra; presentan rosca moldurada y decoración de placas en la clave y en las enjutas. En la segunda planta este patio se estructura con una ventana sobre cada una de las arcadas inferiores, separadas entre sí por una pilastra cajeada y recercadas con una moldura de perfiles curvos de inspiración barroca.

Desde la estancia anterior al patio se accede también al archivo y a los sótanos, a través de una escalera junto a la que se conservan los vestigios arqueológicos de un posible baptisterio tardorromano realizado en opus caementicium, recuperados y protegidos tras una mampara de metacrilato. En los sótanos se conservan también vestigios arqueológicos de un hipogeo monumental de época altoimperial.

En la segunda planta de la crujía norte se encuentra el salón del artesonado, que se corresponde en altura con el vestíbulo de la planta baja. Se trata de un espacio hipóstilo que se estructura con cuatro columnas de piedra de orden toscano que sirve de apoyo a la cubierta, si bien en este lugar se han sustituido las bóvedas de la planta baja por el artesonado de madera que da nombre al espacio. En esta estancia se encuentra actualmente una mesa del siglo XVIII que originariamente estaba ubicada en la sacristía. Presenta el tablero de mármol rosa veteado con perímetro moldurado cuyas esquinas se decoran con pequeñas veneras. El soporte está realizado por un bípedo formado cada pie por una base cuadrangular y un cuerpo principal de forma bulbosa coronada por una moldura octogonal.

El jardín del Reloj se ubica al sur del edificio y conforma su fachada meridional. Se trata de un patio de planta trapezoidal, compuesto de cuatro parterres simétricamente dispuestos en torno a una fuente central. El acceso desde el jardín a las dependencias conventuales se realiza a través de dos vanos de medio punto, sobre los que se ubica el reloj de sol que da nombre al jardín y que fue diseñado por Rafael de la Hoz.


Datos históricos

La existencia del convento de Nuestra Señora de la Merced en Córdoba se remonta al siglo XIII en la creencia de haber sido fundado, según la tradición, por el propio San Pedro Nolasco en el lugar donde se ubicaba la vieja ermita visigoda de Santa Eulalia que el rey Fernando III el Santo, tras la conquista de la ciudad, cediera a la Orden de la Merced.

No obstante, del primitivo edificio medieval apenas se conservan vestigios y el inmueble, tal y como ha llegado a nuestros días, es producto de sucesivas intervenciones acaecidas a lo largo de su historia, destacando principalmente la profunda reforma realizada durante el siglo XVIII por la que se convirtió en el más importante edificio de estilo barroco de la ciudad de Córdoba.

Esta reforma se realizó en dos fases: en la primera se construyeron el Patio Blanco o claustro menor del convento y la escalera secundaria, elementos arquitectónicos barrocos de gran interés de principios del siglo XVIII y en la que se contó con la intervención de Francisco Hurtado Izquierdo. En la segunda reforma, acometida entre 1716 y 1760, se edificaron la iglesia, el claustro principal y la escalera imperial; intervención que se atribuye a Tomás Jerónimo de Pedrajas, Alonso Gómez de Sandoval y Francisco Aguilar del Río.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOJA 30/09/2008 195 62

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

ALONSO DE LA SIERRA FERNANDES, Juan , ALONSO DE LA SIERRA FERNANDES, Lorenzo. Datos para el estudio de la policromía en fachadas : el Cádiz barroco. 1991, pp.161-170.

CASTEJON Y MARTINEZ DE ARIZALA, Rafael... et al.. Palacios y alcázares de España. Everest, 1991. 84-241-4687-5.

GARCIA BAENA, Pablo. El Convento de la Merced. 1958, -.

LEAFAR. La Diputación Provincial de Córdoba y su gran obra. 1969, p.43.

LEAFAR. La restauración del antiguo convento de La Merced : a juicio de técnicos y artistas. 1969, -.

MORENO MANZANO, Joaquín. Los patios señoriales de Córdoba. 1991, pp.301-304.

PELAEZ DEL ROSAL, Manuel, ed.. El barroco en Andalucía. El Almendro, 1984. 84-86077-21-4.

RODRIGUEZ GARCIA DE CEBALLOS, Alfonso. El Convento de la Merced Calzada de Córdoba. 1978, pp.29-36.

SALCEDO HIERRO, Miguel... et al.. El Palacio de la Diputación de Córdoba. Imprenta San Pablo, 1973. 1400628.

DECRETO 453/2008, de 9 de septiembre, por el que se inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Monumento, el antiguo Convento de Nuestra Señora de la Merced, actual sede de la Diputación Provincial de Córdoba. . 30/09/2008, 66.



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