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NAVEGACIÓN
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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Pabellón de Hungría de la Expo 92
Otras denominaciones: Sede del Pabellón de la Energía Viva (espacio exopsitivo) ; Pabellón de Hungría para la Exposición Universal de 1992 Código: 01410910728
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Sevilla
Municipio: Sevilla

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Edificios de exposiciones Exposición Edad Contemporánea 1991/2007

Agentes
Tipo Nombre Actuación Fecha
Arquitectos Makovecz , Imre Redacción del proyecto

Descripción

La parcela sobre la que se encuentra el Pabellón ocupa la esquina de la que fue Avenida 3 (hoy calle Marie Curie) y que actualmente queda delimitada en tres de sus lados a los que presenta fachada por las calles Jacques Cousteau al norte, calle Louis Pasteur al este y calle Marie Curie al sur. De 27,5x60 metros de dimensiones, en dirección aproximada norte-sur, cuenta con una superficie de 1.650 m2.

El edificio se extiende a lo largo de toda la parcela, retranqueándose sistemáticamente cinco metros de los linderos. Se construye sobre un sótano en el que se ubicaron salas de máquinas, instalaciones y locales de servicio del restaurante y cocina. El sótano se ventila por la presencia de un patio inglés (foso de separación entre el acerado de la calle y las fachadas de los edificios, frecuentemente usado en la arquitectura residencial urbana en el mundo anglosajón, que se introduce para permitir la ventilación e incluso el acceso- de dependencias de servicio situadas en sótano o semisótano). A partir de dicho patio, que circunda el edificio dos metros bajo su rasante, se traza un jardín en pendiente que ocupa el resto de la parcela. La planta baja destinó la parte sur a los espacios de exposición, mientras que en la parte norte se localizaron la cocina y el restaurante. En planta primera se dispusieron locales de protocolo y oficinas y en una pequeña planta superior, planta segunda, la terminal de redes (informática y telecomunicaciones).

El recorrido del Pabellón se realizaba desde el acceso de visitantes por el lado sur hasta su salida a través de la torre del lado este. El acceso desde el lado norte se destinaba a personal y abastecimiento del restaurante.

Pero es en la configuración formal del edificio donde el pabellón adquiere una complejidad que, como hemos visto, funcionalmente no aparenta. Una cubierta revestida de teja gris semejante al casco invertido de una embarcación primitiva se macla a los volúmenes que constituyen las entradas y que se rematan con máscaras aladas de exuberante figuración construidas artesanalmente en madera rojiza. Por otra parte, el casco se perfora con siete torres, siete campanarios, rematados con elementos inspirados en las iglesias propias del paisaje magiar.

En la planta se encuentran los trazados que ayudan a descifrar la complejidad de la volumetría. La nave encuentra en su fachada oeste una sección recta que permite localizar los accesos norte y sur. Desde este último se traza una diagonal que busca el corazón del edificio y que hilvana una tras otra seis de las siete torres que irrumpen en la cubierta y que son lucernarios del interior, estableciendo bajo ellas, entre sus paredes, el recorrido principal. La séptima se desgaja y orienta hacia el este ofreciendo la salida a la calle al visitante. Con la diagonal y el giro de la séptima torre los usos se acomodan liberando en un único espacio la mayor sala de exposiciones, que encuentra su acceso a través de cada una de las torres que, a la vez, se asoman a la sala de exposiciones menor que discurre por la fachada oeste, estableciendo una conexión visual y espacial entre ambas salas. En la zona norte, como antes se explicó, restan los usos pormenorizados que admiten divisiones y compartimentaciones en planta y en sección.

Existe una tercera lectura superpuesta que tiene relación con la simbología de las formas empleadas y que el mismo Makovecz relata. En el pabellón se pretende reflejar la vocación occidental de Hungría y las diferencias culturales y económicas entre el este y el oeste "aprovechando la similitud entre la posición del Pabellón, con el de Austria al oeste y el del Vaticano al este, y la posición geográfica de Hungría con respecto a estos países- abriendo un gran hueco hacia Austria para, a continuación, conducir a los visitantes al hemisferio oriental, a la imagen oriental de Hungría, saliendo finalmente frente al Pabellón del Vaticano. En el recorrido bajo los campanarios, entre su doble pared, se emiten ruidos que aluden a la vida. Al visitante se le inunda de imágenes y música que expresan el carácter occidental de Hungría, todo ello bajo la cúpula invertida de la cubierta y sobre un suelo de cristal en cuyo centro se deja ver, naciendo de la tierra bajo él, el árbol de la vida, creciendo hacia arriba "la luz-, y hacia abajo "la oscuridad-, dualidad que el arquitecto afirma como propia del pueblo húngaro.

Por último, está su propio mundo formal, dúctil y orgánico, inspirado en el paisaje y en referencias míticas representadas en seres vivos.

Este cúmulo de referencias encuentra respaldo en la propia materialidad del Pabellón. La construcción en madera acentúa y enfatiza la calidez del espacio que envuelve la sala de exposiciones, dejándose labrar para dar forma a las máscaras que protegen los huecos. Al mismo tiempo brilla arrogante al exterior por los reflejos metálicos de la pizarra en la que se elevan desafiantes las desencajadas fauces de los campanarios, seres mutantes que en su reverso ocultan una fachada blanca y silente, lo cual se materializa en el distinto acabado de las fachadas de las torres, dos a dos: blancas de paneles de madera, grises del color de la pizarra.

Así pues, al interés por el planteamiento del edificio se suma su construcción que, en este caso, puede identificarse con su estructura.

La cimentación está ejecutada con una losa de hormigón armado de 30 centímetros de espesor, solidarizándose a los muros de sótano, del mismo material y dimensión, formando una balsa rígida que flota sobre el terreno. También son de hormigón armado los pilares y su arriostramiento en el nivel inferior, naciendo de ellos los soportes de madera de las torres, tres pies derechos de madera encolada de 14x14 cm de escuadría en cada esquina, unidos con piezas metálicas en su arranque, y sus puentes transversales que libran una luz de 2,40 metros.

Las torres, siguiendo el discurso establecido en planta a través de su diagonal, construyen sus paredes sur y oeste con un muro de hormigón armado de 15 cm de espesor hasta el nivel de la galería. Se trata de muros portantes sobre los que se elevan paneles prefabricados revestidos en color blanco de madera que se fijan a los soportes de esquina. Estas fachadas representan motivos arquitectónicos húngaros de distintos periodos de su historia. En los lados norte y este las torres se revisten al interior con tablas de pino cepillado, mientras que al exterior el revestimiento es de pizarra natural. En los vértices y sobre el faldón de la cubierta aparecen los campanarios, grandes huecos de fantásticas carpinterías por los que pasa la luz al interior.

El restaurante y la sala de protocolo se distinguen espacialmente mediante la construcción de sendas cúpulas de madera soportadas por doce rollizos de pino tallado de 40 cm de diámetro sobre los que se colocan costillares de madera de pino encolado, rematándose con un entablado de la misma madera.

Pero es la estructura de madera de la gran cubierta la que demuestra mayor pericia. Grandes costillas, pórticos de directriz curva en definitiva, de madera laminada y encolada, de 14x35 cm de escuadría, configuran las cuadernas del buque invertido. Para su construcción se trajeron las costaneras (parecillos o vigas menores que cargan sobre la viga principal) ya encoladas de su país de origen, así como los carpinteros que habían de montarlas. Se ensamblaron en el suelo siendo posteriormente izadas para fijarse en su extremo superior a la viga principal. Las uniones estructurales de madera se corresponden con las tradicionales de la carpintería de armar con ayuda de elementos metálicos de fijación.

La costanera del albañal, conducto para la evacuación de aguas residuales, de la sala se forma con vigas de madera encolada de 12x18 cm de escuadría, atornillada a la costanera principal apoyada en la viga. La estructura superior de carpintería de los "capirotes", como denomina el proyecto a los chapiteles o remates de las torres, se construye de pino serrado, tipo tenaza. Se rematan revestidos al interior con tablas de madera de pino machihembradas y barnizadas en su color, al igual que la estructura.

Al exterior las cubiertas se revisten de pizarra natural gallega de color gris y despiece detallado en el proyecto, fijada con ganchos, sobre los entablonados, a la manera tradicional.

Los cascos de las cúspides de los campanarios, por su sistema estructural y formas especiales, se fabricaron en Hungría y, terminados con sus remates, se colocaron in situ.

La carpintería de puertas y ventanas, salvo las convencionales del sótano o las de evacuación y las de compartimentación de sectores de incendios, están diseñadas por el propio arquitecto y ejecutadas en pino alerce, excelente madera rojiza liviana, duradera e imputrescible a la que no atacan los insectos. En ellas, sin duda, el autor adquiere la mayor expresividad introduciendo un sello que personaliza su arquitectura.

Como orden de dimensiones, señalar que la altura libre de la sala de exposiciones llega hasta los 12,00 metros, que la planta baja tiene altura variable desde los 3,15 metros en el punto más bajo, que las plantas primera y superior tienen 2,72 metros de altura, aproximadamente la misma que la del sótano. La altura máxima del edificio es de 16,30 metros y la de las torres de 31,50 metros.

Tras finalizar la Exposición, el Pabellón se encontró sin uso, salvo un breve periodo que no implicó transformación alguna, hasta su adquisición por la empresa ATYMSA NUEVAS TECNOLOGÍAS, S.L.U., que encargó un proyecto de reforma para adecuar el edificio como sala de exposiciones y usos complementarios a lo que se denominó Pabellón de la Energía Viva, pequeña instalación destinada a mostrar la compatibilidad entre desarrollo y preservación de la Naturaleza con el uso de energías renovables.

La reforma efectuada supuso, entre otros, la realización de una barra en la cafetería, la formación de aseos en planta baja y sótanos, la revisión y reposición de instalaciones existentes y el tratamiento de protección de estructuras y revestimientos.

Tras la reforma, la distribución de usos del edificio no se vio modificada en lo fundamental. En la planta sótano, con una superficie útil de 598,38 m2, se mantuvieron las dependencias auxiliares realizando nuevas compartimentaciones que afectaron a la distribución de instalaciones, aulas, zona de limpieza, aseos, salas de informática, etc. En la planta baja, con 737,11 m2, se mantuvieron el acceso, las dos salas de exposiciones, la cafetería y se dispusieron los nuevos aseos. En planta primera, con 203,76 m2, quedan fundamentalmente los usos administrativos compuestos por la sala de reuniones, oficinas, vestíbulos y aseos. En la pequeña planta superior se situó el despacho de dirección de 20 m2.

Las obras de recuperación de las maderas del edificio, fundamentalmente por falta de mantenimiento, se centraron en el exterior, pues la calidad de los materiales y del trabajo ejecutado habían permitido conservar las maderas del interior en perfecto estado de conservación mientras que las de exterior se vieron afectadas en aspectos estéticos, que no estructurales.

Se cambiaron los paneles blancos de las torres por otros nuevos e idénticos que se montaron de nuevo. También se cerraron los huecos exteriores de las torres, abiertos durante la Exposición. En el interior se trataron todas las maderas cambiando la disposición y apertura de algunas las puertas para adaptarlas al nuevo uso. La pérdida fundamental que se pudo apreciar fue la de alguna de las campanas de las torres, que había desaparecido, no pudiendo recuperarse el sonido que, de alguna manera, era también parte sustancial del edificio.

El estado de conservación del edificio es bueno, no precisándose tareas distintas a las de mantenimiento.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito CG BOJA 07/01/2009 3 60

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

Ayuntamiento de Camas y Biblioteca Municipal. 1992, 46-57.

Imre Makovecz : the wings of the soul. London Academy Editions, 1997.

ORDEN de 10 de diciembre de 2008, por la que se resuelve inscribir como Bienes de Catalogación General, de manera colectiva, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, de seis pabellones de la Exposición Universal de Sevilla que se citan. . 07/01/2009, 62.

Special issue. Seville. 1992, -.



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