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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Centro Histórico de Almería
Otras denominaciones: Delimitación Conjunto Histórico ; Puerta de Purchena o Delimitación del Conjunto Histórico de Almería Código: 01040130056
Provincia: Almería
Municipio: Almería

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología
Centros históricos Edad Contemporánea

Descripción

La ciudad de Almería está situada en el centro de la bahía, al pie de la Sierra de Gádor y protegida a sus espaldas por unos afloramientos calizos donde se levanta su grandiosa Alcazaba y la gran fortaleza del Cerro de San Cristóbal.

La ciudad está constituida por el núcleo antiguo, cuyas murallas rodeaban la plaza Vieja, dirigiéndose a la Puerta de Purchena, centro actual de la ciudad, Rambla del Obispo, Puerta del Mar y Rambla de la Chanca, para converger en la Alcazaba.

El Conjunto histórico posee una estructura urbana producto de las sucesivas ocupaciones sufridas a lo largo de su historia. Plantea un viario que partiendo de los límites de la Alcazaba y del Cerro de San Cristóbal se aproxima hasta el puerto con calles ligeramente paralelas al mismo que comunican con los tres ejes perpendiculares al mismo y que dividen el Conjunto en sus cuatro zonas características. La plaza de Puerta Purchena es la que ha funcionado como nudo articulador desde el XIX, recogiendo las vías más importantes de la expansión hacia el Este de la ciudad.

Los barrios históricos que respondían a la estructura musulmana eran tres: el de la Al-Medina, localizado en la rambla de Gorman, la de la Chanca, la Alcazaba y el mar, cuya calle principal (hoy de la Almedina) discurría desde la mezquita mayor a la puerta de la Imagen de la que paría el camino de Pechina; el de Rabab-al-Hawd o del Aljibe, situado al Oeste del barrio de la Almedina, que estaba atravesado por el barrio de la Chanca y era el centro comercial de la ciudad debido a la cercanía del puerto y de la mezquita mayor; y el de Al-musalla surgido a la caída del califato como ampliación de las defensas hacia la zona de levante. Otro de los barrios incluidos en el Conjunto es el barrio Nuevo, construido a partir del siglo XIX hacia Levante y teniendo como eje la calle Regocijos.

Su tipología residencial posee cierta variedad. Destaca la arquitectura doméstica neoclásica en la que se puede distinguir dos fases: la primera desarrollada desde finales del XVIII hasta los primeros años del XIX y la segunda desde 1830 a 1860. Durante la primera fase la vivienda neoclásica se caracteriza por tener una dos plantas, con fachada perforada por huecos de tamaño relativamente uniforme y distribuidos con cierta simetría. Su elemento más significativo es la portada, que tiende a situarse en el vano central de la planta baja, con dos jambas en forma de pilastras de plinto abajo, grueso bocel como base, fuste liso y capitel a modo de triglifos , entre esos capiteles se sitúa una metopa muy apaisada, lisa y con los bordes rehundidos, que hace las veces de dintel; encima se vuela una cornisa clásica que se convierte en la repisa del balcón, si lo hay. A la segunda fase corresponde una vivienda de tipo completamente estructurado. Por lo general son edificios unifamiliares de dos plantas organizados en torno a un patio cubierto que sirve también para la ubicación de la escalera. La fachada aparece perfectamente enmarcada por un zócalo, resaltes laterales, cornisa de separación de plantas y entablamento como remate. Se perfora por huecos muy verticales que llegan hasta los pisos, iguales entre sí, regularmente repartidos y recercados por molduras; los de la planta baja se cierran por rejas de escaso resalte, salvo el central, que constituye la entrada envuelta por una portada, que en sus formas llega a incluir medias columnas enmarcando el hueco y sustentando un entablamento que sirve de dintel. los vanos de la planta principal se abren siempre a balcones, coronándose por uno de los elementos más definitorios de este tipo de vivienda: un guardapolvo con perfil de cornisa en una pareja de cartelas.

Frente a estas viviendas burguesas se distingue la vivienda popular. Ésta responde al tipo de vivienda unifamiliar entre medianeras de planta estrecha, cuyas dimensiones oscilan en torno a los cuatro metros de anchura por quince de longitud, siendo el lado menor sobre el que se construye la fachada. Sobre los lados medianeros se levantan muros de mampostería que sustentan vigas horizontales sobre las que descansa el terrado, formando un muro zaguero inmediato a un reducido patio que ilumina y ventila la parte interior de la edificación. La profundidad de la nave determina el número de estancias. Los piezas más frecuentes desde la calle al patio trasero son: una sala-comedor con acceso directo desde la calle a la que abre la única ventana hacia el exterior; una alcoba con entrada desde la sala comedor, por donde se recibe la luz y se ventila, teniendo, en el mejor de los casos, una ventana alta de medio punto que se abre al terrado; un estrecho pasillo lateral pegado a la medianera del lado de la entrada que sirve de distribuidor de las distintas habitaciones; un cuarto intermedio con bastantes problemas de ventilación e iluminación; una cocina con puerta y ventana al patio; y el patio trasero donde se sitúa el retrete y el pozo negro. La mínima ornamentación se concentra en la fachada limitándose a enmarcar los dos huecos, puerta y ventana, y a un zócalo bajo que las recoge. Estos elementos se suelen pintar con colores diversos resaltándolos del blanco de la fachada.

El derribo de las murallas a partir de 1855, marca el arranque de una nueva fase en el desarrollo urbano, que se prolonga hasta fines del siglo XIX. Esta expansión urbana se desarrolla a través de una doble vertiente: los ensanches y la expansión interna. Se produce así el ensanche burgués hacia levante -produciendo la desaparición de los barrios populares de la Puerta del Sol y Pescadores, y otro originado por las clases trabajadoras situado hacia poniente y ocupando una zona próxima a las instalaciones industriales y portuarias.
Almería que conservó hasta los años cincuenta su tipismo y una pureza inigualable, ha sido desvirtuada por una arquitectura anárquica, de altura desproporcionadas e inadecuada con su paisaje y su clima, en aras de la especulación del suelo.


Datos históricos

El núcleo histórico de Almería, en su configuración actual, se justifica por la influencia que han venido teniendo los factores geográficos, demográficos, socioeconómicos y políticos en la historia de la ciudad. Los primeros vestigios de ocupación se remontan a algunas evidencias materiales de época prehistórica, aunque las últimas investigaciones no han confirmado definitivos datos al respecto.

Por el contrario, los trabajos arqueológicos desarrollados en el sector Sur de la ciudad, sí han documentado una ocupación romana correspondiente a los primeros siglos de nuestra era. Futuras labores de investigación determinarán el potencial de la Almería romana y su posible relación con el Portus-Magnus de Ptolomeo (II, 4-2). La abundancia de cultura material tardorromana contrasta con la escasez de elementos visigodos, detectándose con cierta claridad la presencia de materiales emirales que dan paso a la fundación de la madina bajo el mandato de Abderramán III (955- 956).

El desarrollo urbano de la Almería califal culmina con la Almería taifa. El comercio y la manufactura de la seda hacen de la ciudad uno de los más importantes emporios de Occidente. El siglo XI coincide con el de mayor esplendor de la urbe. Los almorávides terminaron de ver florecer la ciudad. Tras ello aparece la decadencia propia de una ciudad en regresión, que culmina entrando a formar parte de la órbita de la Granada nazarí. La urbanística de la ciudad árabe es conocida gracias a los restos de murallas y al resultado de las últimas investigaciones arqueológicas. En el orden formal, la ciudad hispano-árabe es un fenómeno francamente homogéneo. Su estructura indiferenciada está formada por un núcleo central configurado por una red de densas callejuelas estrechas. En cada una de las cuales o en un conjunto de ellas se alojaban los gremios, ubicándose las actividades económicas según las necesidades funcionales de cada oficio o profesión. Las calles de más envergadura conducen desde las puertas de la muralla a este núcleo central. El resto lo componen los barrios residenciales que se extienden hasta la cerca y que se componen fundamentalmente a partir de la unión de viviendas según la voluntad de las familias.

En este contexto, los barrios surgirán paulatinamente y pueden ser agrupados de la siguiente forma:
- Barrio de la Al-Medina, localizado en la rambla de Gorman, la de la Chanca, la Alcazaba y el mar. Ocupaba una extensión de 19 ha, y a medida que se fue colmatando aparecieron extramuros nuevos arrabales. A lo largo de la historia de la ciudad existe una permanencia constante de su calle principal (hoy calle Almedina), que discurría desde la Mezquita Mayor a la puerta de la Imagen, de la que partía el camino de Pechina.
- El barrio de Rabad-al-Hawd o del Aljibe, situado al Suroeste del barrio de la Almedina. Con una superficie de 8,65 ha estaba atravesado por el barrio de la Chanca. En el siglo XII era el centro comercial de la ciudad debido a la cercanía del puerto y de la Mezquita Mayor.
- El barrio de Al-Musalla, de una extensión de 46,2 ha. Con la caída del Califato, y su escisión en pequeños reinos, Almería adquiere cierta autonomía y se amplían las defensas (1012-1018) para proteger el barrio que había surgido hacia levante a raíz del aumento demográfico.

En septiembre de 1521, un terremoto arrasa la ciudad musulmana, lo que origina su transmutación. Como consecuencia, los pobladores cristianos reconstruyen la ciudad a su modo en los otros ochenta años de la centuria. De 1522 a 1600 la ciudad tomó otro aspecto. La Almedina desaparece casi por completo y su solar se cubre de escombros y huertas; solamente quedan unas casas alineadas junto a la calle principal, entre ellas el edificio del Ayuntamiento y la Iglesia de San Juan. La ciudad se condensa entre la calle Queipo de Llano y la muralla del Paseo en torno a dos vías principales, la calle Real y la de las Tiendas. La estrechez de las calles no se debe a la influencia musulmana, sino a la f

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Conjunto histórico BOJA 17/06/1999
Inscrito BIC Conjunto histórico BOJA 17/06/1999 69
Inscrito BIC Conjunto histórico BOE 14/07/1999
Inscrito BIC Conjunto histórico BOJA 01/03/1991

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

DECRETO 107/1999, de 4 de mayo, por el que se declara y delimita como Bien de Interés Cultural el Conjunto Histórico de Almería. . 04/05/1999, -.



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