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Imagen de Núcleo urbano de Tímar y zona de cultivos aterrazados Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Núcleo urbano de Tímar y zona de cultivos aterrazados
Código: 01181210002
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Granada
Municipio: Lobras
Códigos relacionados

Pertenece a:
Código Denominación
01189010020 La Alpujarra Media Granadina y La Tahá

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Asentamientos urbanos Actividad residencial Edad Contemporánea
Bancales Agricultura Edad Contemporánea
Asentamientos urbanos Edad Moderna

Descripción

Este Área está formada por el núcleo de Timar (uno de los tres asentamientos urbanos del municipio de Lobras) y una zona de cultivos anexa situada al sur y suroeste del mismo. La superficie del conjunto es de aproximadamente 336.039 metros cuadrados, con un perímetro de 2.650 metros.

Tanto Lobras, enclavado en una pequeña altiplanicie con cultivos de regadío, como Timar, emplazado en una media ladera muy escarpada que permite unas magnificas vistas sobre el valle del Guadalfeo, al mismo tiempo que la propia Sierra Nevada actúa como telón de fondo, se sitúan en un entorno con importantes valores paisajísticos ligados al río Guadalfeo, correspondientes a los de la denominada Alpujarra Seca. Un marco natural más árido, donde predomina una vegetación de matorral y la frondosidad de la vegetación queda reducida a los barrancos, distinto por tanto a la imagen convencional de alta montaña de la comarca o de los valles altos como el barranco del Poqueira o el del río Trevélez, pero también seña de identidad de esta rica unidad cultural.

Timar se asienta en la ladera Sur de Sierra Nevada, al pie de una serie de cerros: El Fuerte (1.300 metros) al norte, La Alfagia (1.250 metros) y el cerro de las Eras (1.000 metros) al este, en una ladera de pendiente muy pronunciada que limita cualquier posibilidad de crecimiento hacia el norte siendo la pendiente más suave al sur. El Barranco de los Molinillos discurre al este y sur de la población.

Comprendido entre las cotas 1.064 y 1.084, el desnivel entre puntos extremos del asentamiento es de 20 metros que se salvan en los 60 metros que ocupa la población medidos en dirección noroeste - sureste. Este desnivel condiciona el viario, estrecho en la mayoría de las zonas, que se adapta a la topografía con calles longitudinales de pendiente poco pronunciada y calles transversales de gran pendiente y desarrollos cortos, que en ocasiones están escalonadas en su mayor parte. Esta estructura del asentamiento impide la circulación rodada por la mayoría
de sus calles.

El acceso a Timar se realiza por una carretera local de trazado estrecho y concurvas pronunciadas, que parte de la C-322 para llegar a Lobras, tras cruzar el cauce del Guadalfeo y la rambla del Barranco de la Atalaya mediante vados, continuando hasta Timar.

- Morfología urbana
La morfología del núcleo se ve muy condicionada por la topografía. Con una posición en media ladera y una pendiente uniforme en el sentido de la misma, la población se dispone longitudinalmente, orientándose en la dirección sudoestenoreste, transversal a la línea de máxima pendiente de la ladera y ajustándose a las líneas de nivel. En consecuencia, presenta una organización escalonada de la edificación.

Se mantiene la estructura urbana tradicional sin que haya sufrido grandes alteraciones ni procesos de crecimiento importantes, con la edificación agrupada formando un núcleo compacto y homogéneo, sin que existan apenas construcciones diseminadas y situándose éstas en los bordes urbanos como elementos de transición entre el núcleo y las parcelas agrícolas.

El elemento estructurante de la trama es la plaza, que se extiende delante de la Iglesia de la Asunción y sus aledaños. Punto final de la carretera que une Timar con Lobras, situada en el borde sur de la población, de forma alargada, abierta por dos de sus lados y con su eje principal orientado en sentido sudoeste-noreste, se convierte en el principal ámbito de convivencia y relación de los vecinos y en un mirador abierto al paisaje, desde el que se contempla el valle, originado por el Barranco de los Molinillos, que acoge los escasos bancales de regadío existentes en el núcleo.

El resto de las manzanas se organizan alrededor de dos calles que recorren el núcleo longitudinalmente, adaptándose a la topografía de la ladera: la calle Real, que formaliza el borde sudeste y atraviesa la plaza de la Iglesia, y la calle de las Erillas, muy tortuosa y estrecha, que cruza por el centro del núcleo.
La estrechez del viario y los recorridos peatonales son los rasgos característicos de
la trama urbana, sin que apenas se hayan producido ensanchamientos ni transformaciones significativas.

Se aprecia un elevado grado de colmatación de las manzanas con ocupaciones del 100% de la parcela y una mínima presencia de patios interiores que, de existir, son de reducidas dimensiones. Los procesos de renovación de la edificación se han llevado a cabo sobre las parcelas originales, incluyendo los espacios destinados a cuadras y cobertizos, y aumentando por tanto la compacidad de las manzanas.

La tipología más frecuente es la de viviendas adosadas y entre medianeras formando manzanas compactas y esponjándose en los bordes del núcleo. Los usos agroganaderos asociados a las viviendas se ubican en planta baja, cobertizos que se están transformando para destinarse a espacios de desahogo de las viviendas, despensas e incluso cocinas. Como edificaciones aisladas predominan los corrales y cuadras.

La altura de la edificación oscila entre una y dos plantas en función de la fachada, que pueden verse acompañadas de cámara superior sin ocupar totalmente la última planta, como en el caso de la edificación que conforma el borde norte de la plaza.
En Timar no han surgido elementos volumétrica o tipológicamente discordantes, ni en los pocos procesos de renovación de la edificación se han introducido materiales ni modelos constructivos ajenos a los tradicionales.

Al igual que en otros núcleos del ámbito de La Alpujarra Seca (como Nieles y Lobras) son escasos los tinaos (3) y zaguanes, constituyendo un destacado rasgo identificativo de su idiosincrasia, indicador de su grado de adaptación al medio.
Se observa un elevado grado de deterioro de las edificaciones, especialmente en el sector superior de la población, por encima del de otros núcleos incluidos en este expediente. Con tan solo un 15% de la edificación en buen estado y cerca del 30% en estado ruinoso, Timar alcanza valores superiores a los de otros municipios de lapropia Alpujarra1, debido al despoblamiento generalizado del núcleo y a la fuerte recesión económica que se ha producido.

Estos valores, junto con los datos respecto a la superficie útil de las viviendas comprendida entre los 60 y los 120 metros cuadrados, y la dotación de servicios con que cuentan las viviendas, ponen de manifiesto las escasas condiciones deconfort y la situación de depresión social y económica en que se encuentra elmunicipio.
Esta configuración formal constituye una imagen urbana de alta cualidad estética, reconocible desde visiones lejanas e introduce, a través de las perspectivas, la componente paisajística en el objeto de la protección.

- Las zonas de cultivos en terrazas
Esta zona de cultivos se compone de unas 83 parcelas, mayoritariamente bancales. De todos ellos apenas un 5% es de regadío, concretamente las paratas situadas junto al núcleo urbano, inmediatamente debajo de este altitudinalmente. Por otra parte, como podría esperarse de esta zona mucho más seca que el resto de zonas de cultivo, la sustitución de los cultivos por las especies arbóreas está absolutamente generalizada, a lo cual coadyuva la bajísima ocupación poblacional de la zona y la escasez de mano de obra. De este modo, olivares, almendros y los higuerales en menor medida, ocupan un 70% de esta zona de cultivo.

Estas zonas de cultivo que se encuentran desde el borde mismo de los núcleos habitados permanecen en uso constante desde hace más de cinco siglos, de hecho, la mayoría de ellos se desarrollan sin solución de continuidad entre núcleo construido y zona de cultivo, apareciendo interesantes elementos de transición como veredas o caminos que inician en un ámbito puramente urbano y desembocan directamente en las paratas o bancales.

La cantidad de agua que corresponde a cada finca está directamente relacionada con su tamaño. Una vez que llega el agua a las fincas para regar se distingue el denominado reguero principal, o cauce básico de donde toman o nacen unas madres o regueros, y los cauces menores que vierten directamente a los trozos de tierra cultivada o mergas. El tipo mayoritario de riego que se practica en la zona es el denominado a manta. Consiste en practicar unas cuadrículas (caballones) de unos metros cuadrados cada una en el bancal, con una inclinación suficiente para que el agua discurra por toda la zona de cultivo por la fuerza de la gravedad, pero sin que la potencia de la corriente arrastre la tierra ni el caudal abandone el trayecto marcado. Hacer discurrir el agua por este entramado de caballones se denomina riego a manta.
Ahora los nuevos cultivos incluyen la remolacha para los animales, tomates cherri y frambuesas entre las especies de mayor éxito, pero al mismo tiempo y utilizando las técnicas tradicionales se siguen sembrando tanto distintas variedades de frijoles y habichuelas, tomates, pimientos etc., como algunas nuevas variedades hortícolas que se imponen desde el mercado. Por supuesto también, aunque en mucha menor medida, se siguen practicando los cultivos de cereales. Respecto a la arboleda de las zonas antropizadas, las de cultivo, se distribuía en los balates, muros y lindes de separación de los bancales o paratas y a decir de nuestros informantes, hoy se da mayor variedad de frutales que antes. Había antes sobre todo olivos, algunos manzanos, cerezos y perales de invierno. Hoy, además de estos se pueden encontrar otras variedades de ciruelas, perales, caquis, etc.


Datos históricos

Aunque existen noticias de pobladores anteriores, tanto la estructura actual de la trama urbana, como las parcelas de cultivos, se configuraron a partir del asentamiento en la comarca de los moriscos expulsados de Granada en el siglo XV.

Estos implantaron el urbanismo islámico que es un reflejo de su concepción intimista del mundo en la que la sociabilidad vecinal pierde cierta importancia frente a la familiar; al mismo tiempo que generan, que crean el suelo casi inexistente en estas laderas, convirtiéndolas en aptas para cultivar mediante las paratas, las terrazas y el agua encauzada a través de las acequias.

La zona urbanizada sigue un esquema de crecimiento orgánico que se adapta a la topografía basado en la repetición de la célula-vivienda, donde el espacio público se privatiza, aparece la sectorización en barrios y su escala se reduce. Posteriormente los repobladores cristianos (siglo XVI) continuaron el desarrollo de estos pueblos siguiendo el esquema precedente.

Es importante destacar la prolongación en el tiempo de este proceso de crecimiento, lo que ha generado estructuras urbanas y compositivas muy complejas, con un enorme valor plástico, que no responden a ningún esquema o planeamiento previo. Esta irregularidad constituye uno de los invariantes arquitectónicos de más valor de este ámbito.

En Timar su principal interés patrimonial está constituido por el conjunto en sí mismo: la particular disposición de las edificaciones que lo conforman y la armónica implantación con la que se integran en su medio natural, fruto de un desarrollo urbano a lo largo del tiempo adaptándose a la topografía y a las necesidades de sus habitantes.

Tanto por el buen estado de conservación y el escaso nivel de transformación de su morfología urbana y de su arquitectura vernácula, como por la continuidad de los usos y actividades agrícolas, que ha permitido el mantenimiento de paratas, bancales y de las estructuras materiales asociadas al sistema de reparto y distribución del agua de riego suponen gran parte de la virtualidad de este entramado cultural.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Sitio Histórico BOJA 03/05/2007 86 52

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

DECRETO 129/2007, de 17 de abril, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Sitio Histórico, el área delimitada de La Alpujarra Media Granadina y La Tahá, en la provincia de Granada.. 03/05/2007, 52-84.

Información documental

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. GESTO. Gestión y Valorización del Patrimonio Cultural S.L., Documentación técnica para la declaración de bien de interés cultural en la categoría de Sitio Histórico de la Alpujarra Media Granadina y la Tahá. FICHA Nº: AP 22. Núcleo urbano de Tímar y zona de cultivos aterrazados, 2007.



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