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Imagen de Núcleo urbano de Nieles y zona de cultivos aterrazados Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Núcleo urbano de Nieles y zona de cultivos aterrazados
Código: 01180440004
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Granada
Municipio: Cástaras
Códigos relacionados

Pertenece a:
Código Denominación
01189010020 La Alpujarra Media Granadina y La Tahá

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Bancales Agricultura Edad Contemporánea
Asentamientos urbanos Actividad residencial Edad Moderna

Descripción

Esta Área está formada por dos elementos orgánicamente unidos y relacionados, un núcleo de población (Nieles) y la zona de cultivos, fundamentalmente aterrazados, que se desarrolla hacia el sur de dicha población.

La superficie aproximada del área que describe este conjunto es de 264.154 metros cuadrados y su perímetro es de unos 2.937 metros. El núcleo urbano de Nieles se asienta en la vertiente Sur de Sierra Nevada, al pie del Pico del Cerrajón (1400 metros), en una ladera de pendiente muy pronunciada que impide cualquier posibilidad de crecimiento en su lado norte; al este y sureste de la población se encuentra la Rambla de Nieles. Situado entre las cotas 992 y 1020, ocupa una serie de terrazas y bancales de origen agrícola y topografía accidentada con fuertes pendientes en dirección Norte - Sur, salvando en los 100 metros que ocupa la población un desnivel entre sus puntos extremos de 28 metros.

La morfología de Nieles, fuertemente condicionada por la topografía, responde a la de un asentamiento en media ladera. Su disposición es alargada orientándose en la dirección Este - Oeste, transversal a la línea de máxima pendiente de la ladera, apoyándose en las curvas de nivel. Esto hace que el viario principal siga las líneas de nivel mientras que el secundario surge transversal al anterior originando una disposición escalonada de la edificación. De este modo, la visión frontal de Nieles es la de un conjunto de volúmenes cúbicos adosados, mientras que desde un punto de vista superior se percibe como un conjunto de paratas de tierra que constituyen las cubiertas de sus edificios, en perfecta armonía con la disposición de las parcelas agrícolas.

Dicha configuración formal constituye una imagen urbana de alta cualidad estética, reconocible desde visiones lejanas e introduce, a través de las perspectivas, la componente paisajística.

- Morfología urbana
Presenta una estructura tradicional con la edificación agrupada formando un núcleo compacto y con un elevado grado de colmatación de las manzanas con escasos espacios libres en su interior. Se ha mantenido la estructura parcelaria y la edificación que sobre ella se localiza, ambas de reducidas dimensiones para tratarse de un ámbito rural. Prácticamente no existen patios en el interior de las parcelas, y en el caso de existir son de pequeñas dimensiones, siendo frecuentes ocupaciones de hasta el 100% de su superficie.

Los procesos de renovación de la edificación se han realizado sobre las parcelas originales, incluyendo normalmente el espacio destinado a cuadras o cobertizos aumentándose de este modo el grado de colmatación de las manzanas.

La estructura primitiva de la población se mantiene íntegramente sin haber experimentado una gran expansión ni sufrido grandes transformaciones, salvo la aparición de edificaciones de uso agrícola y garajes en las carreteras de acceso al núcleo. Agrupa sus viviendas en torno a sus tres calles principales (Calle Iglesia, Medio y Altera), las cuales se comunican en su parte central mediante dos tinaos. A estas hay que añadir las calles del Castillo, Oro, La Alberca y San Blas fundamentalmente, aunque existen algunas más.

Los principales elementos estructurantes de la trama urbana son las calles Real y del Castillo que recorren longitudinalmente la población en sentido Este - Oeste y la plaza que se desarrolla delante de la Iglesia de San Blas y sus aledaños, de alta cualidad perceptiva por constituir un mirador privilegiado hacia la zona de cultivos que se extiende a los pies de la población y el paisaje circundante enmarcado por las elevaciones de la Coronilla de Nieles (1.130 metros) al oeste y los cerros de Lobrasán (1.150 metros) y de las Eras (1.100 metros) al sureste y en un segundo plano por las cimas de la Sierra de la Contraviesa (1.350 metros) y el Cerrajón d de Murtas (1.500 metros).

La prolongación de la carretera de Cástaras en su llegada al pueblo ofrece un interesante frente urbano conformado por un conjunto de edificaciones de claro valor ambiental que conservan los valores estéticos, compositivos y constructivos de la arquitectura popular alpujarreña. Además, en el borde sur se concentran, salvo la escuela hoy en desuso, los edificios públicos o singulares como la iglesia, el consultorio y el bar, así como el lavadero que por su uso colectivo, constituye otro de los ámbitos de sociabilidad de la población.

La sección de la calle está caracterizada por la disposición escalonada de la edificación, la altura de la edificación varía según la fachada - anterior y posterior entre 1 y 2 plantas, y la estrechez de la vía que no permite la circulación rodada en casi ninguna de ellas. El viario transversal se resuelve mediante rampas y escaleras que salvan las fuertes pendientes, en consecuencia la mayor parte de los vehículos se aparcan en la plaza junto a la iglesia.

Prácticamente la totalidad de las edificaciones tienen uso residencial que suele ir acompañado de usos secundarios agrícolas y ganaderos, en muchos casos estas cuadras y cobertizos presentan acceso independiente desde la calle.

La estructura de explotación de los recursos naturales y el sistema tradicional de gestión y uso del agua, inciden intensamente en la forma urbana y en la configuración del espacio público. Así, las paratas - estructuras de contención de las huertas en terrazas - constituyen los límites de las manzanas de borde y de las calles de paso a huertas y caminos tradicionales, y el lavadero, la fuente de los cuatro caños y la alberca singularizan y caracterizan algunos de los principales espacios públicos de Nieles.

Otro rasgo distintivo de su morfología urbana es la escasa presencia de zaguanes, tinaos (3) y pasos cubiertos -destacando los dos anteriormente señalados en la confluencia de las calles Iglesia, Media y Altera- debida al menor índice de precipitaciones en esta zona oriental de la comarca, denominada por algunos autores Alpujarra Seca. La reducción en el uso de estas peculiaridades arquitectónicas, como elemento diferenciador, constituye un destacado indicador del grado de adaptación al medio del urbanismo local.

- La zona de cultivos aterrazados
Sobre la distribución de las parcelas de cultivo hay que señalar que algo más de 20 de estas se sitúan al oeste del núcleo, entre este y la carretera de acceso a Nieles desde Cástaras. La mayor parte de los bancales están ubicados mayoritariamente en el sur de la población, en la misma loma que copa el núcleo y hasta la Rambla de Nieles. Del mismo modo se observa que la zona aterrazada, que es una de las mayores de este territorio, se extiende incluso hacia el noreste de Nieles, con una cantidad de explotaciones de unas 115. Por tanto, hay total unas 140 terrazas que circundan el casco de Nieles, de las cuáles aproximadamente la mitad continúan cultivándose mediante el riego; las demás, o se siembran con cultivos de secano o se han sustituido los cultivos estacionales por especies arbóreas, fundamentalmente el olivo, los almendros y las higueras.

Estas parcelas, al encontrarse distribuidas por un terreno amplio, se encuentran segmentadas por una serie de caminos históricos, eras y otro tipo de infraestructuras, que junto a las paratas (y a la misma población), componen un sistema agrícola de altísimo valor cultural. Esta cantidad de terreno y explotaciones con posibilidades de riego, se encuentrar a pesar de que algunos autores llaman a esta zona la Alpujarra Seca. Este hecho hay que relacionarlo con la adecuada gestión del agua que llega a esta cuenca desde Trevélez y sus manantiales mediante acequias (sobre todo las de Cástaras) y es uno de los principales valores a preservar.

Estas zonas de cultivo que se encuentran desde el borde mismo de los núcleos habitados permanecen en uso constante desde hace más de cinco siglos, de hecho, la mayoría de ellos se desarrollan sin solución de continuidad entre núcleo construido y zona de cultivo, apareciendo interesantes elementos de transición como veredas o caminos que inician en un ámbito puramente urbano y desembocan directamente en las paratas o bancales.

Una vez que llega el agua a las fincas para regar se distingue el denominado reguero principal, o cauce básico de donde toman o nacen unas madres o regueros, y los cauces menores que vierten directamente a los trozos de tierra cultivada o mergas. El tipo mayoritario de riego que se practica en la zona es el denominado a manta. Consiste en practicar unas cuadrículas en el bancal de varios metros cuadrados cada una (caballones), con una inclinación suficiente para que el agua discurra por toda la zona de cultivo por la fuerza de la gravedad, pero sin que la potencia de la corriente arrastre la tierra ni el caudal abandone el trayecto marcado. Hacer discurrir el agua por este entramado de caballones se denomina riego a manta.

Ahora los nuevos cultivos incluyen tomates cherri y frambuesas entre las especies de mayor éxito, pero al mismo tiempo y utilizando las técnicas tradicionales se siguen sembrando tanto distintas variedades de frijoles y habichuelas, tomates, pimientos y todo tipo de la hortaliza tradicional para autoconsumo. También se siguen practicando los cultivos de cereales como cebada y avena sobre todo.
Respecto a la arboleda de las zonas antropizadas, las de cultivo, se distribuía en los balates, muros y lindes de separación de los bancales o paratas y a decir de nuestros informantes, hoy se da mayor variedad de frutales que antes. Había antes sobre todo olivos, algunos manzanos, cerezos y perales de invierno. Hoy, además de estos podemos encontrar otras variedades de ciruelas, perales, caquis, etc.


Datos históricos

Aunque existen noticias de pobladores anteriores, tanto la estructura actual de la trama urbana, como las parcelas de cultivos, se configuraron sobre todo a partir del asentamiento en la comarca de los moriscos expulsados de Granada en el siglo XV.
Estos implantaron el urbanismo islámico que es un reflejo de su concepción intimista del mundo en la que la sociabilidad vecinal pierde cierta importancia frente a la familiar; al mismo tiempo generan, crean el suelo casi inexistente en estas laderas, convirtiéndolas en aptas para cultivar mediante las paratas, las terrazas y el agua encauzada a través de las acequias.

La zona urbanizada sigue un esquema de crecimiento orgánico que se adapta a la topografía basado en la repetición de la célula-vivienda, donde el espacio público se privatiza, aparece la sectorización en barrios y su escala se reduce. Posteriormente los repobladores cristianos (siglo XVI) continuaron el desarrollo de estos pueblos siguiendo el esquema precedente.
Es importante destacar la prolongación en el tiempo de este proceso de crecimiento, lo que ha generado estructuras urbanas y compositivas muy complejas, con un enorme valor plástico, que no responden a ningún esquema o planeamiento previo. Esta irregularidad constituye uno de los invariantes arquitectónicos de más valor de este ámbito.

El núcleo urbano de Nieles y la zona aledaña cultivada en una sucesión de paratas o
terrazas constituyen algunos de los principales elementos materiales de la cultura de estas poblaciones. Tanto por el buen estado de conservación y el escaso nivel de transformación de su morfología urbana y de su arquitectura vernácula, como por la continuidad de los usos y actividades agrícolas, que ha permitido el mantenimiento de paratas, bancales y de las estructuras materiales asociadas al sistema de reparto y distribución del agua de riego suponen gran parte de la virtualidad de este entramado cultural. Por tanto, está ampliamente justificada su protección, tanto en su vertiente material como los aspectos inmateriales de estas actividades.

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Sitio Histórico BOJA 03/05/2007 86 52

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

DECRETO 129/2007, de 17 de abril, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Sitio Histórico, el área delimitada de La Alpujarra Media Granadina y La Tahá, en la provincia de Granada.. 03/05/2007, 52-84.

Información documental

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. GESTO. Gestión y Valorización del Patrimonio Cultural S.L., Documentación técnica para la declaración de bien de interés cultural en la categoría de Sitio Histórico de la Alpujarra Media Granadina y la Tahá. FICHA Nº: AP 21. Núcleo urbano de Nieles y cultivos atrrazados, 2007.



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