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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Iglesia de San Francisco del Hospital
Otras denominaciones: Iglesia del Convento de San Francisco ; Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles ; Antiguo Convento de San Francisco Código: 01140560093
Caracterización: Arquitectónica, Etnológica
Provincia: Córdoba
Municipio: Puente Genil
Códigos relacionados

Incluye a:
Código Denominación
01140560095 Residencia Municipal Rodríguez Varela

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Iglesias conventuales Ceremonia cristiana Edad Moderna 1650/1705

Descripción

La iglesia de San Francisco del Hospital se ubica en el casco histórico de Puente Genil. El acceso al edificio se realiza desde un espacio peatonal que se abre al principio de la calle Aguilar.
La iglesia se encuentra adosada a las antiguas dependencias del convento, destacando la fachada principal a los pies realizada en ladrillo, en la que se inserta la portada principal, así como los huecos correspondientes al coro y al sotocoro. La portada actualmente cegada, presenta arco de medio punto enmarcada mediante pilastras toscanas sobre el que descansa un entablamento recto rematado por pirámides entre las que se encuentra una hornacina que está formada mediante pilastrillas y frontón triangular con cruz central y rematada por pirámides en su coronamiento.
La iglesia presenta al exterior una fachada situada en el lado izquierdo de la nave principal (a la altura del tercer tramo de la nave principal), lugar por el que se accede actualmente a la iglesia, en la que se inserta una portada realizada en piedra y dividida en dos cuerpos. El primer cuerpo se compone de un arco de medio punto entre pilastras toscanas que en la clave va decorada con un motivo de hojarasca y el resto del arco con casetones. En las enjutas se sitúan dos medallones con las inscripciones "Año de" y "1692". Este primer cuerpo se cierra con un entablamento que da paso al segundo cuerpo, más estrecho, constituido por una hornacina avenerada entre pilastras y flanqueado por grandes volutas, que dan apariencia de frontón curvo-contracurvo, prolongando verticalmente la línea de las pilastras del primer cuerpo, se hallan sendas piñas como motivo decorativo. La hornacina, que acoge una escultura de San José, se cubre con un entablamento y un tímpano triangular, rematado con una cruz flanqueada por dos palmas, prolongando verticalmente la línea de las pilastras de la hornacina hasta culminar mediante dos pirámides a modo de ornamento.

Al exterior, la iglesia se cubre con tejado a dos aguas en las naves, y a cuatro aguas en el crucero. A la altura de la portada lateral se sitúa una sencilla espadaña de una campana, que va rematada con un tímpano triangular.

La planta de la iglesia es de cruz latina, con nave longitudinal única formada por cinco tramos rectangulares separados por pilastras, un crucero bien marcado y coro a los pies. Una amplia cornisa de molduras lisas superpuestas que recorre todo el perímetro interior de la iglesia da paso a las cubiertas de las naves, formadas por bóvedas de medio cañón con lunetos en la nave y de media naranja en el crucero, adornando las pechinas con pinturas de los cuatro evangelistas.
La nave principal alberga un conjunto de seis retablos integrados en huecos semicirculares a modo de arcosolios, localizándose en el lado izquierdo del segundo tramo de la nave principal, el Martirio de Santa Bárbara, retablo de tipo pictórico cuadrangular en la parte inferior y semicircular en la superior, adaptándose al hueco del muro, en el que se representa el momento del martirio de la santa ante el juez, en la que aparecen los verdugos a la izquierda, la santa en el centro y el juez sentado en el lado derecho, y en la parte superior del lienzo dos angelotes encima de la santa que sostienen un cáliz, fechándose a finales del siglo XVII, cuyo motivo principal se le atribuye al pintor Lucentino Leonardo Antonio de Castro.

En el cuarto tramo de la nave principal, en el lado izquierdo, se sitúa el retablo que contiene la imagen de Santa Clara. El retablo data del segundo cuarto del siglo XVIII, se estructura en dos nichos concéntricos de arco de medio punto, el primero es el mayor, decorada en la parte superior con una guirnalda dorada, sobre fondo azul, haciéndose más profusa su decoración en la parte semicircular, transformándose en un amplio florón en la clave del arco, por su parte, el interior va cubierto con planchas rectangulares que contienen motivos de hojarascas dorados en todo su recorrido, marcándose por el nivel de las impostas del arco. En el centro del frontal del nicho se abre otro menor, de mayor sencillez, que ocupa la talla de Santa Clara. Este nicho va enmarcado por una sencilla portada, compuesta de dos pilastrillas y un arquitrabe, con dos pequeños tondos en las enjutas, el resto de la decoración de esta portada que enmarca la composición del retablo, son simples listeles dorados. El resto del frontal del nicho mayor lo constituyen dos estípites dorados, que flanquean la portada dentro de la cual está la hornacina que alberga la imagen y unas hojarascas que cubren el espacio restante. La imagen de Santa Clara es del siglo XVIII, y se representa a la santa portando un báculo en la mano izquierda y un ostensorio en la derecha.

En el quinto tramo de la nave principal, en el lado izquierdo, se adosa el retablo de San Francisco, presidida por la imagen del titular, que se ubica en el arco de medio punto que enmarca un espacio avenerado, enmarcado a su vez por estípites. La talla es de madera policromada, fechándose en 1743 realizada por escultor Pedro de Mena Gutiérrez, que también es autor de la talla de vestir del titular. El retablo se estructura en dos nichos concéntricos de arco de medio punto, estando el mayor recorrido en su parte inferior, horizontalmente, por un banco decorado con hojarascas y frutos, desarrollándose sobre él el resto del retablo. La parte exterior está recorrida por unas guirnaldas, que pasan a ser hojarascas a partir de las impostas del arco, desarrollándose dichas hojarascas con mayor profusión en la clave del arco enmarcando el emblema de la orden franciscana. En el frontal destacan dos estípites que soportan una cornisa curva y quebrada, que conforma el marco del segundo nicho, de menor dimensión, y que va recorrido verticalmente en fajas. En la parte central del retablo se aloja la imagen de San Francisco que se fecha en 1750, tratándose de una imagen de candelero que representa al santo en actitud piadosa y caminante, portando una cruz en la mano izquierda y un báculo en la derecha que se apoya junto al pie derecho.

El crucero se cubre con una cúpula de media naranja rematada por una linterna, que apoya sobre un tambor de doble anillo sobre pechinas. En el centro de cada pechina se descubre un óvalo que enmarca la figura de un evangelista, pintada al fresco sobre fondo liso. La cúpula en su totalidad también va decorada con pinturas con motivo de hojarascas y flores encadenadas en azul y blanco, así como se aprecia en los espacios intermedios entre las ocho fajas radiales motivos pictóricos que imitan mármoles.

El crucero se prolonga en dos pequeñas naves rectangulares, partiendo desde la derecha una conexión con las antiguas dependencias conventuales y con la escalera desde la que se accede al coro. En el brazo izquierdo de la nave del crucero, destaca principalmente el retablo de San José, albergando en el nicho central la imagen de su titular, mientras que en el segundo cuerpo se aloja una imagen del Niño del Paraíso. Este retablo se relaciona con el escultor Félix Pérez de Mena, fechándose en el primer cuarto del siglo XVIII, al igual que la imagen de San José. El retablo consta de banco y dos cuerpos. El banco está constituido por cuatro ménsulas de follajes. En el primer cuerpo, sostenido por estípites, se abre un nicho que alberga la imagen de San José, y los espacios intermedios, así como el propio nicho están profusamente tallados con guirnaldas y hojarascas. Una cornisa escalonada da paso al segundo cuerpo, donde se repite el esquema estructural y ornamental primero, aunque de menor altura rematado mediante una cornisa curva, en cuyo centro se sitúa una gran hojarasca que envuelve el anagrama del Ave María.

En el presbiterio, se sitúan el retablo mayor y dos lienzos de temática franciscana, uno a cada lado, en el lado izquierdo se ubica el lienzo de San Francisco en la Porciúncula y en el lado derecho se representa a San Francisco arrebatado por el carro de fuego. El retablo mayor se fecha en el primer cuarto del siglo XVIII, y cuya autoría se relaciona con el artista cordobés Félix Pérez de Mena, que se encuentra dorado y policromado y con una rica decoración de tipo floral. Está compuesto de banco, dos cuerpos divididos en tres calles separadas por columnas salomónicas en el primero y estípites en el segundo, y un ático. En el primer cuerpo, la calle central consta de un vano formado por doble arco, carpanel y de medio punto, dando paso al camarín, cubriéndose los espacios libres con grandes hojarascas. En las calles laterales se ubican hornacinas que albergan las tallas de San Pedro de Alcántara, en el lado izquierdo, y el de San Pascual Bailón en el lado derecho, quedando el espacio restante cubierto por hojarascas y animado por una moldura curvilínea. Una cornisa separa el primer cuerpo del segundo cuerpo de la calle central del retablo, donde queda constituido una hornacina a modo de manifestador, formado por dosel, flanqueado por angelotes y dobles estípites en diferentes planos de profundidad que enmarcan el nicho en el que se aloja una pequeña imagen de Santa Rita, donde otros dos angelotes coronan el manifestador. Bajo el nicho y sobre el arco de la calle central del primer cuerpo, una gran hojarasca envuelve el escudo de la orden franciscana. En las calles laterales se abren hornacinas que albergan las tallas de San Juan de Prado, en el lado izquierdo, y de otro santo franciscano sin identificar en el lado derecho. El ático adapta su forma a la bóveda del edificio, la calle central es ocupada por la talla del Cristo de la Esperanza, enmarcada por una ancha moldura que sigue la forma de la cruz y que es la prolongación de la cornisa que separa el ático del segundo cuerpo. Las hornacinas de las calles laterales albergan las imágenes de San Buenaventura, en el lado izquierdo y la de Santa Clara, en el lado derecho. El ático queda rematado por una gran cornisa quebrada en su parte central y cubierta en su zona más alta por un gran florón que enmarca un escudo. Destaca primordialmente en este retablo la imagen de Cristo de la Humildad y Paciencia, situado en el camarín que se abre en el primer cuerpo del retablo mayor, en la calle central. Se trata de una imagen del círculo del escultor sevillano Pedro Roldán. A ambos lados se ubican las imágenes de San Pedro de Alcántara, San Pascual Bailón, San Juan de Prado, San Diego de Alcalá y en el ático el Cristo de la Salud entre San Buenaventura y Santa Clara, todas ellas del primer cuarto del siglo XVIII.

Tras el retablo mayor se halla el camarín, de forma cuadrangular con las esquinas achaflanadas y una ventana al fondo. Los paramentos van pintados imitando el mármol rojo. Se cubre con una cúpula de media naranja, apoyada sobre pechinas que queda decorada con motivos vegetales y cartelas ovales, pintados al fresco. Se divide radialmente con relieves en dorado que se unen en el centro en un gran florón dorado. Entre las pechinas se hallan cuatro lienzos semicirculares de temática mariana, y en su interior se encuentra la imagen del Señor de la Humildad y Paciencia. En el lado izquierdo del camarín se sitúa la pintura denominada la huída a Egipto, de autor anónimo y fechada en el primer cuarto del siglo XVIII, tiene forma semicircular para adaptarse al espacio que ocupa entre las pechinas y representa la escena de la vida de la Virgen en la que, junto a su esposo y su hijo recién nacido, huyen a Egipto. La Virgen lleva al Niño en brazos, montada sobre un asno, mientras San José tira de las riendas mientras camina.

A la derecha del presbiterio se encuentra la sacristía, de la cual parten dos tramos contiguos y paralelos de escalera, por uno se sube al camarín, y por otro se baja a la cripta, que se halla bajo el camarín y que consta de dos cámaras cubiertas con bóveda de arista. El dintel de la puerta que da acceso a ambos tramos de escalera está decorado en su interior con una amplia venera. La escalera que da acceso al camarín está decorada con azulejos pintados.

En el brazo derecho del crucero se encuentra adosado el retablo de la Virgen de los Ángeles, formado por banco y dos cuerpos. El banco está constituido por cuatro ménsulas de follajes. En el primer cuerpo, por poderosos estípites se abre un nicho que alberga una imagen de la Virgen de los Ángeles, y los espacios intermedios, así como el propio nicho, están profusamente tallados con guirnaldas y hojarasca. Una cornisa escalonada da paso al segundo cuerpo, donde se repite el esquema estructural y ornamental del primero, aunque de menor altura estando rematado por una cornisa curva. En su nicho se aloja una imagen de un santo o un fraile mercedario, y en el centro de la cornisa una gran hojarasca envuelve el anagrama de San José (JPH). Este retablo se fecha en el primer cuarto del siglo XVIII y su autor es el retablista Félix Pérez de Mena. La imagen de la Virgen de los Ángeles data del último cuarto del siglo XVII, de autor anónimo, aunque viene atribuyéndose su autoría a Luisa Roldán "La Roldana". La Virgen está representada con la cabeza ladeada e inclinada hacia abajo, mientras asciende a los cielos sobre una nube impulsada por pequeños ángeles.

En el quinto tramo de la nave principal, en el lado derecho, se encuentra el retablo de San Antonio, fechado en 1743 y realizado por el escultor Pedro de Mena Gutiérrez que se adapta a un hueco semicircular inserto en el muro. El retablo se estructura en dos nichos concéntricos formados por arcos de medio punto. El mayor está recorrido en su parte inferior, horizontalmente, por un banco decorado con hojarascas, desarrollándose sobre éste el resto del retablo. La parte exterior tiene un perfil muy irregular, con entrantes y salientes en forma de roleos y volutas, a los que se une una cornisa doble. La clave del arco, muy desarrollada y sobresaliente, está decorada con el escudo del patrono del retablo que corresponde a la familia Escribano de Poveda de la Puerta. Cuelgan del arco guirnaldas y cortinajes. El interior está decorado con casetones que contienen follajes de hojarascas. En el frontal destacan dos estípites meramente decorativos, dos angelotes a los lados del nicho interior y un baquetón que a modo de imposta recorre el frontal y se desarrolla enormemente, incluyendo dos roleos, sobre el arco del nicho inferior, que presenta casetones en su interior, iguales que los del nicho exterior y un tosco almohadillado en el frontal.

A continuación, en el cuarto tramo de la nave principal, en el lado derecho, se ubica el retablo de San Marcos, datándose en el segundo cuarto del siglo XVIII, en forma de arco de medio punto insertado en el muro, albergando en la hornacina alojada en el centro la imagen de San Marcos. El retablo se estructura en dos nichos concéntricos de arco de medio punto. El mayor presenta una ancha guirnalda que recorre toda la parte exterior, interrumpida por la línea de imposta, cuyo interior se estructura con casetones decorados con hojarascas, en el arco, y fajas verticales con guirnaldas en las jambas. La línea de imposta se prolonga por el frontal del nicho mayor, derivando en un baquetón mixtilíneo en el centro para rodear el nicho menor interior, a los lados de éste discurren más guirnaldas verticales y dos sencillos y pequeños estípites. El nicho interior también está recorrido por guirnaldas verticales, aunque en este caso la policromía es diferente, aquí junto al dorado aparece el azul y el blanco, mientras que en el exterior los colores son el rosa y el verde. En ambos casos, la policromía imita el mármol.

En el tercer tramo de la nave principal, en el lado derecho, se adosa el retablo de la Virgen del Pilar. El retablo se estructura mediante dos nichos concéntricos de arco de medio punto. El mayor presenta al exterior un perfil mixtilíneo, con entrantes, salientes y roleos, interrumpida por una imposta amplia que recorre todo el nicho y enmarca el arco del nicho interior con un baquetón mixtilíneo, estructurándose en su interior mediante casetones con espejos. En el frontal destacan dos pequeños estípites decorativos, rematados en copas, y guirnaldas verticales. El nicho menor presenta también casetones con espejos en el interior y en el frontal y se encuentra coronado por una venera, albergando la imagen de la Virgen del Pilar, obra anónima fechada en el siglo XVIII.

Sobre los dos primeros tramos de la nave principal se localiza el coro, al que se accede por una escalera que se desarrolla en paralelo al lateral derecho de la nave de la iglesia. Por los restos que todavía se observan se puede deducir que el conjunto de la iglesia se encontraba decorada con pinturas murales.


Datos históricos

La denominada iglesia de San Francisco del Hospital, en Puente Genil (Córdoba), es un claro exponente de la arquitectura conventual franciscana del sur, en el valle medio del Guadalquivir, desarrollado a lo largo del siglo XVII. Es un interesante edificio de estilo barroco de formas puras y sencillas, con una ornamentación justa y precisa. Aunque el modo de resolver las cubiertas la enmarcan en un primer barroco de corte manierista, atendiendo a las formas de los retablos principales, y especialmente del retablo mayor, con su profusión decorativa y policromía que crea contrastes, y sobre todo con el empleo del estípite, se puede hablar de un barroco más pleno. El inmueble alberga un interesante conjunto de bienes muebles entre los que se encuentran obras relacionadas con los artistas más destacados del momento en el ámbito andaluz, como Luisa Roldán o Pedro Roldán.

La existencia de esta iglesia, conocida también como la «del Hospital» o de la Asunción o del convento, se debe al establecimiento en Puente Genil de la Orden de los Frailes Menores a mediados del siglo XVII, en 1640, debido a la mediación de don Francisco Gil de Melgar, canónigo doctoral de la catedral de Sevilla, que inició los preparativos para que se estableciese esta orden en su localidad natal, fijando un plazo de cuatro años para que fundasen convento en la ermita de la Vera-Cruz, la cual en 1644 ocuparon.

Años después, en 1649, los franciscanos decidieron trasladarse, ante la insuficiencia e incomodidad para la vida conventual que proporcionaba la ermita, para establecerse en un lugar denominado la Cruz del Berral, al principio de la calle Aguilar. En ese año se comenzó a construir el definitivo convento, del que tomaron posesión en 1664, quedando aún pendiente la iglesia. Ésta fue finalmente terminada en 1705, aunque estuvo cerrada al culto hasta 1759, mientras se realizaba su perfeccionamiento y ornamentación.

Tras la Desamortización de 1835 pasó al Estado, que lo cedió al Ayuntamiento el cual, unos veinte años más tarde, decidió destinarlo a un nuevo uso, como Hospital Municipal de Santa Victoria o Nuevo Hospital de la Caridad, una vez realizadas las reformas necesarias, inaugurándose en octubre de 1883. La denominación «del Hospital», pues, se debe al uso de las dependencias conventuales como hospital desde el último cuarto del siglo XIX hasta fechas recientes.

En la iglesia, que continuó con la actividad litúrgica, se asentó en 1890 la Real y Pontificia Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia para dar culto a sus imágenes titulares entre las que destaca la del Señor de la Humildad y Paciencia, una imagen del siglo XVII atribuida al escultor Pedro Roldán, imagen de gran veneración y popularidad en la ciudad. Es por lo que al valor histórico y artístico del templo hay que añadirle el valor etnográfico, debido a la íntima vinculación del inmueble con la historia de la Cofradía, sobre todo teniendo en cuenta la importancia de la Semana Santa de Puente Genil.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

Decreto 51/2013, de 30 de abril, por el que se inscribe en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Monumento, la Iglesia de San Francisco del Hospital y su entorno, en Puente Genil (Córdoba).. 03/05/2013, 221-228.

Resolución de 3 de noviembre de 2011, de la DGBBCC, por la que se incoa el procedimiento para la inscripción en el CGPHA, como BIC, con la tipología de Monumento, de la iglesia de San Francisco del Hospital en Puente Genil, Córdoba.. -.



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