IAPH. Instituto Andaluz del Patrimonio Historico

Bienvenido

English | Español

Ayuda | Directorio | Contacto | Mapa

A+|A-

Enviar a un amigo

Imprimir

Junta de Andalucía Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Cultura Logo del Instituto andaluz del Patrimonio histórico

Patrimonio Inmueble de Andalucía

Búsqueda

NAVEGACIÓN
  • Informe

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Balneario de Marmolejo
Código: 01230590127
Caracterización: Arquitectónica
Provincia: Jaén
Municipio: Marmolejo

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos Cronología Estilos
Puentes Transporte Edad Moderna 1550/1587 Renacimiento (Estilo)
Jardines Actividad lúdica Edad Contemporánea 1886/1929
Balnearios Sanidad Edad Contemporánea 1886/1929

Descripción

El Balneario de Marmolejo se encuentra situado a un par de kilómetros de la población, junto al río Guadalquivir en la carretera que une la localidad con Cardeña y aledaño a Puente de San Bartolomé.

Las instalaciones constituyen el núcleo en torno al cual se vertebra la actividad balnearia, con la existencia del edificio que alberga los manantiales, la galería de acceso al mismo y el edificio administrativo, al que acompañan las antiguas instalaciones de embotellamiento de agua. Asimismo, la Fuente El Pilar se agrega debido a su inclusión dentro del itinerario de acceso al balneario.

El área de los jardines anexos constituye una parte indisociable del Bien, concebida y diseñada como lugar de recreo y paseo para el disfrute de las personas usuarias; asimismo, las distintas especies vegetales que se observan en la actualidad son testigos del pasado del área afectada como zona de jardín heterogénea, a la vez que los eucaliptos evidencian el aprovechamiento maderero ligado a la actividad embotelladora del agua medicinal.

En cuanto al Puente de San Bartolomé se encuentra relacionado directamente con el balneario, sirviendo de elemento por el que se cruza el río Guadalquivir.
Balneario.

Actualmente los manantiales se encuentran bajo un edificio de planta poligonal donde se ubica la Fuente Agria, y otro edificio de planta cuadrangular adosado a éste, donde se sitúan las fuentes de San Luis y de Buena Esperanza, administrándose el agua en bebida al pie de cada manantial. Éstos se encuentran junto al cauce del río Guadalquivir, separados del mismo por un muro de hormigón, cuya base data de finales del siglo XIX y que servía para protegerlos de las crecidas del río. Las dimensiones de este muro eran de cinco metros de altura y diecinueve de diámetro, y sobre el cual se dispuso una cubierta de hierro forjado a modo de templete, unido al edificio principal a través de una galería de cincuenta metros que servía para evitar las inclemencias meteorológicas.

El edificio poligonal se ha visto reformado con un recrecido del muro de hormigón, convirtiéndolo en un espacio hermético, que cuenta con un cerramiento perimetral de cristal de acuario, al que se accede a través de la terraza mediante una escalera, quedando el espacio cerrado por un gran prisma de acero y cristal, a modo de cúpula. Adosado a este edificio existe otro de planta rectangular, cerrado por grandes ventanales, y con una cubierta plana que cuenta con dos lucernarios rematados por pirámides de cristal.

En cuanto a las instalaciones administrativas incluían un edificio para oficinas, estancias para recreo de los agüistas, una sala para la hidroterapia con duchas móviles y fijas, dorsal de lluvia, regadera y ducha circular (a la derecha del edificio), un gabinete de consulta médica, plantas especiales para tomar baños de asiento, varias pilas destinadas a duchas combinadas con ducha y baño, y una sección balnearia, con cuatro habitaciones amplias destinadas a baños, a la izquierda del vestíbulo.

El edificio principal es de planta cuadrangular y está construido en ladrillo macizo. Cuenta con dos alturas en la sección central del edificio, con cubierta de teja plana a dos aguas en cada una de sus alas. La fachada está enmarcada por un zócalo bajo de azulejo vidriado y cadenas de sillares en las esquinas, con vanos rematados por arco segmentado, enmarcados por una moldura ancha y lisa con resalte en la clave. Los vanos de la primera planta son adintelados y enmarcados por moldura ancha y lisa. Presenta un alero ancho con canes decorados con moldura y rematado con decoración de filigranas en hierro de fundición, pintada de verde. El edificio se encuentra actualmente sin uso y ha sufrido una restauración con materiales diferentes a los empleados originariamente.

Frente a la fachada principal se dispone una pequeña plaza circular rodeada de parterres, en cuyo centro existe una estatua de la diosa Higea, diosa de la salud y de la medicina. Es una figura femenina en actitud grácil, con el torso descubierto y con dos pequeñas alas a la espalda, ligada históricamente a las termas. Se desconoce su autor y la fecha de creación, aunque aparece en las primeras fotografías existentes del balneario. La escultura se encuentra sobre un pedestal circular del mismo material, con decoración de motivos vegetales, situada en el centro de un pequeño estanque circular construido en ladrillo, y con el interior enlucido con azulejo vidriado.

Jardines.

El balneario se encuentra rodeado por jardines para recreo de los visitantes. Entre el edificio de la administración y el arco de acceso al balneario se extienden un espacio ajardinado con caminos amplios asfaltados y acerados, con una gran variedad de vegetación mediterránea de ribera y algunas especies alóctonas para su explotación maderera.

Estos jardines están formados por un amplio espacio boscoso y antropizado donde la espesura y vegetación no obedecen actualmente a ningún orden riguroso o geométrico, y donde las variadas especies se disponen y agrupan de manera aleatoria y natural. Con el paso del tiempo fue evolucionando desde su concepción original, donde a partir de un pase central de acceso se abrían varios senderos que conducían al interior de jardín, salvando el arroyo principal mediante dos puentes. Destaca el existente en el lado meridional, de unos nueve metros de altura y realizado en piedra de cantería, que enlazaba a través de una escalinata con el acceso original del balneario, situado al sur y junto a la actual carretera A-420. En este punto se planificó la construcción de un hotel, al otro lado de la carretera, un proyecto que fue finalmente descartado, y del que todavía subsiste un muro de contención.

También persisten elementos estructurales para el riego del jardín, como diversas arquetas construidas en ladrillo macizo y mampostería, de planta rectangular, y otras de planta circular construidas en ladrillo de las que parten conducciones cerámicas que servían para el riego, muy deterioradas en la actualidad. A tal fin se construyeron dos balsas, una de planta cuadrangular y de mampostería enlucida, comunicada con otra menor situada al norte, conocida como el Albercón, construida sobre en altura el terreno para ganar presión. De unos tres metros de altura y construida en mampostería enlucida, cuenta con varios contrafuertes que le otorgan un aspecto característico desde la lejanía. Asimismo existe otra pequeña balsa de riego en altura, dispuesta junto a los restos de un antiguo invernadero.

Otro elemento existente dentro del jardín es un antiguo palomar de grandes dimensiones y planta cuadrangular, con cubierta a dos aguas. Posee un cuerpo central elevado a modo de torreón en el centro, con cubierta a cuatro aguas, construido en ladrillo rojo macizo y mampostería enlucida y encalada. La fachada se encuentra enmarcada por un zócalo bajo de ladrillo y falsas pilastras en las esquinas del mismo material.

Puente de San Bartolomé.

Las obras del puente de San Bartolomé se iniciaron en 1550, bajo las órdenes del maestro de cantería Benito del Castillo, con el objetivo de enlazar el núcleo urbano y las zonas de vega con la sierra, finalizándose su construcción en 1587. El puente está formado por siete ojos. La primera fase constructiva, de estilo renacentista, se corresponde con el actual tramo septentrional, formado por tres arcos de medio punto con pilas y tajamares de sillería regular triangulares, que salvan la parte donde el desnivel entre ambas orillas es más pronunciado, motivo que hace que el arco situado más al norte esté levemente peraltado. La segunda fase constructiva del puente se corresponde con la parte meridional, ejecutada en el siglo XIX, compuesto por cuatro arcos de medio punto de sillería, tajamares con forma cilíndrica y remate cónico, sillería regular en los frentes de los arcos y ladrillo en los cañones.


Datos históricos

La existencia de manantiales en el balneario de Marmolejo se documenta desde finales del siglo XVIII, pero no es hasta principios del siglo XIX cuando se reconocen oficialmente las propiedades beneficiosas de sus aguas para la sanidad pública. A finales de dicha centuria es adquirido por Eduardo León Llerena, principal impulsor de las obras de construcción de un establecimiento balneario en el paraje, inaugurado en 1893.

Los primeros datos conocidos sobre la existencia de los manantiales en el balneario de Marmolejo, que brotan junto al cauce del río Guadalquivir y puente de San Bartolomé, datan de 1794, año en el que son descubiertos por Juan de Dios Ayuda, que publicó las primeras noticias en su: «Tratado sobre las principales fuentes medicinales de Andalucía». En este momento consistían en simples veneros a los que acudían los lugareños para mitigar ciertas dolencias. En 1818 el Ayuntamiento de Marmolejo asume la propiedad, gestionando las modestas instalaciones durante más de medio siglo.

La importancia de sus aguas contienen propiedades médicas beneficiosas para paliar las dolencias del sistema nervioso, el aparato digestivo, circulatorio y respiratorio, como aparece recogido en el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz, reconociéndose el 16 de abril de 1869, momento en el que se declararon de interés minero-medicinal los manantiales de Fuente Agria, San Luis, la Fuente de Buena Esperanza, la del arroyo Moyanico y la de las Cañas, contando todos ellos con un perímetro de protección de nueve metros, concedido a partir de 1929.

En 1883, ante la imposibilidad del Ayuntamiento de Marmolejo para hacerse cargo de las instalaciones, fue adquirido mediante subasta pública por Eduardo León y Llerena. Asimismo se delimitó el perímetro de los manantiales, mediante Real Orden de 3 de agosto de 1883, con motivo al litigio existente con los propietarios de varias fincas colindantes, interesados en la explotación de los recursos termales.

Para su explotación se escogió un paraje natural situado en la margen izquierda del Guadalquivir, que distaba un kilómetro y medio del núcleo urbano, donde comenzaron las obras de acondicionamiento para convertir el espacio en balneario, registrándose bajo el nombre de «Establecimiento de Aguas y Baños Medicinales Naturales de Marmolejo». Se construyó una galería de acceso a los manantiales, junto con un edificio administrativo, estancias para recreo de los agüistas, una sala para la hidroterapia, situado a la derecha del edificio de oficinas, con duchas móviles y fijas, ducha circular, gabinete de consulta médica, plantas especiales para tomar baños de asiento, etc. A la izquierda del vestíbulo había otra sección balnearia con cuatro amplias habitaciones destinadas a baños y una sala de pulverizaciones, todo instalado con agua dulce o agua medicinal, fría o caliente, según las necesidades.
En 1903 el balneario pasó a propiedad de los sobrinos de Luisa Serrano y Serrano, viuda de Eduardo León y Llerena, convirtiéndose en sociedad anónima bajo el nombre de Aguas minero-medicinales de Marmolejo, comenzando la venta y distribución del agua embotellada en vidrio.

En poco tiempo el balneario llegó a consolidarse como uno de los establecimientos sanitarios de primer orden dentro de España, al obtener las aguas minero-medicinales varios premios en diversas exposiciones, como las de Barcelona (1888), Chicago (1892), París (1900) o Londres (1914).

A finales de la década de 1920, el balneario ya contaba con un facultativo en sus instalaciones, dato que aparece reflejado en el Estatuto de la Explotación de Manantiales de Aguas Minero Medicinales, aprobado por Alfonso XIII con fecha de 25 de abril de 1928. Posteriormente durante la Guerra Civil el balneario funcionó como hospital de sangre, hasta que una vez finalizada la misma retomó su actividad habitual.

Durante la década de 1950, el balneario tuvo una segunda etapa de esplendor, que fue decay

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

Resolución de 6 de octubre de 2011, de la DGBBCC, por la que se incoa el procedimiento para la inscripción en el CGPHA, como BIC, con la tipología de Sitio Histórico, del Balneario de Marmolejo, en Marmolejo, Jaén.. 22/11/2011, -.



Compartir esto

¿Sabes cómo compartir?

Facebook Twitter Delicious Myspace Menéame
Los contenidos de esta web, incluidas las imágenes, están sujetos a una licencia de Creative Commons si no se indica lo contrario.
Creative Commons W3C W3C W3C
INSTITUTO ANDALUZ DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

Sede Central:
Camino de los Descubrimientos, s/n. 41092 Sevilla
Tel. 955037000 | Fax 955037001

Centro de Arqueología Subacuática:
Balneario de la Palma. Duque de Nájera, 3. 11004 Cádiz.
Tel.956203394 | Fax.956203417