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Imagen de Castillo Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Castillo
Otras denominaciones: Castillo de Bélmez Código: 01230150001
Caracterización: Arqueológica, Arquitectónica
Provincia: Jaén
Municipio: Bélmez de la Moraleda

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades P.Históricos/Etnias Cronología Estilos
Castillos Defensa Taifa 1035/1086
Poblados Taifa 1035/1086
Castillos Defensa Baja Edad Media
Poblados Baja Edad Media

Descripción

El Castillo se encuentra situado a unos tres kilómetros del pueblo de Bélmez de la Moraleda, cerca de la aldea de Belmez. Se ubica a media ladera de un gran macizo montañoso o promontorio rocoso ligeramente amesetado de manera artificial, a una altitud de 1010 metros, controlando una pequeña vega que se abre hacia el Sur y dominando el curso alto del río Jandulilla, en una posición preeminente sobre este angosto valle con disposición norte-sur.. Dicho macizo montañoso, que alcanza picos de 1550 metros de altura, le servía de protección. Además proporcionaría refugio a la población de los asentamientos circumdantes.

El valle del río Jandulilla ha supuesto un importante paso que ha comunicado a lo largo de los siglos el valle alto del Guadalquivir con las altiplanicies del septentrión granadino. Los andalusíes construyeron aquí un castillo posiblemente del siglo XIII que posteriormente se convertiría en un punto clave de control de la frontera entre el reino nazarí de Granada y el cristiano de Castilla.

En el Castillo de Bélmez cabe distinguir tres recintos; la torre del homenaje, el alcazar y la albacara.

La Torre del Homenaje es de planta rectangular (18,15 x 14,80 metros) con muros de 3 metros. Se encuentra en el centro de la fortificación y debió de alcanzar los 20 metros de altura. Toda su obra está actualmente hundida, pero se puede ver claramente que tuvo tres niveles.El primero, al que se accedía por la puerta principal situada al oeste, está a nivel del suelo. Cubriría un sótano con bóveda apuntada de grandes proporciones. Probablemente habría sido ocupado por un aljibe, aunque es difícil saberlo por la cantidad de material de relleno que existe y la abundante vegetación. El primer piso comprendía una sala alargada cubierta por una bóveda reforzada con dos arcos fajones y otros dos, más bajos, situados en la cabecera y el pie del edificio, todos ellos están levemente apuntados. También es posible que esta sala alargada hubiera estado cubierta con dos bóvedas según parece que lo muestra los arcos, ligeramente apuntados, que aún pueden verse en los muros perimetrales sur y este, y que la reforzaban. Aparte del vano de la puerta, adintelado y de unos 1,85 metros de altura, se abren cuatro saeteras al exterior con amplia derrama. Al segundo piso se accedía por una escalera de obra exenta que tuvo dos vuelos. Toda la obra es de mampostería regular muy ripiada, con sillería en ángulos, puertas y demás vanos. El interior es de mampostería más menuda y con yeso y ladrillo. Posee dos grandes ventanas. Debió de construirse concretamente 1316 y 1368, años en los que la fortaleza estuvo en manos cristianas antes de ser recuperada de nuevo por los nazaríes.

En torno a la torre del homenaje se desarrolla un recinto fortificado que habría constituido el alcázar. Ocupa la explanada alargada de un promontorio al oeste de dicha torre. Actualmente está muy arruinado y cubierto de vegetación y tierra. Se construyó excavando parcialmente la ladera, rellenándose el interior hasta quedar el nivel del suelo a la altura del adarve. Tiene planta rectangular (55 x 28 m) y conserva 7 torreones, 4 de planta cuadrada y 3,50 m de lado, y uno rectangular de 8 x 5 m. También hay dos torreones semicirculares en el lado noroeste, uno de ellos con restos de almenado. Fuera del castillo propiamente dicho hay restos de un posible aljibe, de planta rectangular, muy enlucido con mortero.

El tercer recinto del castillo es una extensa albacara, que ocupa un nivel inferior del cerro. Ocupa un terreno notablemente extenso, apurando el segundo nivel del cerro. De los muros de este recinto quedan escasos vestigios, no más del 5% del total, que apenas permitirían adivinar su trazado si no fuera porque el fuerte talud que los precedía lo hace evidente.

Los muros son de mampostería regular y relleno de piedras y tierra. En la parte superior de la alcazaba, junto al castillo, hay un friso enlucido de 8 m de largo y los restos de una torre que pudiera ser el alminar de una mezquita. También existe una torre albarrana, para cubrir los ángulos muertos de la fortaleza. Los dos recintos amurallados concéntricos delimitarían un área de hábitat anejo al castillo propiamente dicho.

El hecho de que se levanten grandes macizos montañosos a su alrededor, hizo que la fortificación se complementara con el apoyo de otras construcciones menores, también situadas estratégicamente sobre esta compleja orografía. Entre las más importantes están las atalayas del Sol, hacia el sureste, y del Lucero, hacia el suroeste, ambas ya de factura cristiana. Además, Bélmez tenía comunicación visual directa con el castillo de Solera, al otro lado del valle en el cerro Morón, al sureste. Este sistema militar de apoyo permitía un control más efectivo del territorio.

Se encuentra en un delicado estado de conservación, que requiere una intervención de urgencia. Los muros de la torre del homenaje están recorridos por largas y profundas grietas, habiendo sufrido la construcción derrumbes en los últimos años.

En superficie se encuentran fragmentos de cerámica vidriada de color melado con goterones de manganeso, predominando las formas abiertas. También hay abundante cerámica nazarí y bajo medieval cristiana.


Datos históricos

Parece que tanto el castillo como el albacar son obras musulmanas de la segunda mitad del siglo XIII, siendo la Torre del Homenaje obra castellana, ejecutada una vez conquistada la plaza en 1316.

El origen islámico del castillo y del asentamiento asociado parece ser corroborado por la toponimia. Según algunos autores (JIMÉNEZ SÁNCHEZ, M.; QUESADA QUESADA, T., 1992), el término "Bélmez" tiene un claro origen árabe (alrededor del siglo XI). Su significado literal "abrigo, vestido", estaría asociado a la protección que le ofrecía el círculo montañoso que rodea a la pequeña vega que controla. Tal protección era, por otra parte, un importante obstáculo que impedía el control visual del Valle del Jandulilla, por lo que, una vez que el castillo fue conquistado por los castellanos, fueron construidas dos Torres, la del Sol y la del Lucero, en las alturas próximas para vigilar este importantísimo paso natural. Esta pervivencia de la toponimia árabe parece bastante común en esta zona, pudiéndose identificar a través de emplazamientos concretos y materiales cerámicos ciertos enclaves con un desarrollo común dentro del mismo proceso histórico: Bélmez, Larva, Huelma,...

Sería en época nazarí cuando este castillo alcanzaría su mayor importancia estratégica, como elemento clave en la defensa del valle del río Jandulilla (QUESADA QUESADA, 1989). Bélmez formaba parte del alfoz que Fernando III había prometido entregar a Baeza en 1243 para cuando se conquistase. Pero el pacto de Jaén de 1246 entre Fernando III y Muhammad I dejó el castillo en tierra andalusí y selló su destino ulterior de plaza fronteriza nazarí con el reino castellano. En julio de 1316 Don Pedro, infante de Castilla, tomó la fortaleza después de un asedio de veintiún días. En 1368, aprovechando la guerra civil que enfrentaba a la nobleza castellana, los nazaríes reconquistaron Bélmez y otras plazas cercanas. En 1431 y 1436 Andrés González de Santisteban, regidor de Baeza, intentó reconquistar esta plaza sin éxito, pues era punto de origen de razias que causaban graves perjuicios en territorio cristiano. Será en 1448 cuando se tome definitivamente el castillo, conquistado por hombres del concejo de Baeza mandados por Enrique Fernando de Villafañe.

La fortaleza pasó entonces al señorío de los Carvajales y se verá envuelta inevitablemente en la guerra civil castellana, con repetidos asedios en la segunda mitad del siglo XV por parte de los partidarios de ambos bandos, el real y el de la nobleza rebelde, dependiendo de en qué manos estuviera en esos momentos el castillo.

En 1464 sufriría asedio por los partidarios del infante Don Alfonso frente al rey Enrique IV, circunstancia que se repetiría en 1465 por Don Juan de Vera, y finalmente en 1476 por parte de Don Juan de la Cueva, segundo vizconde de Huelma y comendador de Bedmar y Albanchez (CEREZO MORENO y ESLAVA GALÁN, 1989). Una vez conquistada Granada, el castillo debió de perder su función defensiva. En 1501 los Reyes Católicos donan el castillo de Bélmez y sus términos al concejo de Granada, a cambio de una compensación económica que dicho concejo tenía que pagar a Alonso de Carvajal, que a la sazón es nombrado alcaide vitalicio de la fortaleza. Pero esta decisión causará conflictos y en 1513 Bélmez vuelve al señorío de los Carvajales, que pagarán en este caso un censo a la ciudad de Granada.

Una de las modificaciones significativas realizada por los castellanos una vez desaparecido el peligro fronterizo, fue el de trasladar a la población al actual pueblo de Bélmez de la Moraleda, a unos 3 km al sur del castillo, hecho que ocurrió a partir de 1534. Este hecho se debió al arrendamiento que realizó Don Diego de Carvajal de nuevas tierras roturadas en el entorno del manantial de la Moraleda, junto al cual los campesinos repobladores comenzaron a construir sus casas. En la segunda mitad del siglo XVI, la Relación de Pueblos ordenada por Felipe II nos informa de que tanto la villa de Bélmez como el castillo lo tenía a censo

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Monumento BOE 29/06/1985

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

CAZABÁN LAGUNA, Alfredo. El Castillo de Bélmez. 1917, pp. 2-19.

ESLAVA GALÁN, Juan; CEREZO MORENO, Francisco. Castillos y atalayas del Reino de Jaén. Riquelme y Vargas, 1989.

GARCÍA SERRANO, R.; VILLEGAS DÍAZ, Luís Rafael. Relación de los pueblos de Jaén, ordenadas por Felipe II en 1575. 1976, Pp. 9 - 302.

LÓPEZ PEGALAJAR, M.. Aproximación al Patrimonio Monumental de Sierra Mágina: Castillos, Iglesias y Palacios. 1994, pp. 35-45..

NAVIDAD JIMÉNEZ, N.. Asentamientos Islámicos en el término de Bélmez de la Moraleda. 1997, pp. 263-274..

NAVIDAD JIMÉNEZ, N.. Bélmez Cristiano: Siglos XV y XVI.. 1998, pp. 125-135.

OLIVARES BARRAGÁN, Francisco. Castillo de Bélmez. 1997, pp. 67-69..

OLIVARES BARRAGÁN, Francisco. Castillos de la provincia de Jaén. EXCMA. Diputación Provincial. Instituto de Estudios Giennenses, 1992.

PEÑALTA CASTRO, J.. Donación a Baeza de los castillos de Vilches, Baños, Huelma, Chincóya, Ablir y Bélmez por el rey Fernando III. 1986, -.

QUESADA QUESADA, Tomás. Formas de poblamiento en un área rural de al-Ándalus: El Valle del río Jandulilla. 1995, pp. 5-24.

QUESADA QUESADA, Tomás. La Serranía de Mágina en la Baja Edad Media: Una tierra fronteriza con el Reino Nazarí de Granada. Universidad de Granada, 1989.

QUESADA QUESADA, Tomás; JIMÉNEZ SÁNCHEZ, Milagros. En los confines de la conquista castellana: Toponimia y Poblamiento de los montes granadino-giennenses en el siglo XIII según la documentación cristiana.. 1992, pp. 51-80.

QUESADA QUESADA, Tomás; MOTOS GUIRAO, Encarnación. Segunda campaña de prospección arqueológica, 1992, del proyecto "el poblamiento medieval de las Sierras Subbéticas de Jaén y Granada". 1995, pp. 257-261.

SALVATIERRA CUENCA, Vicente. Bélmez de la Moraleda. De qarya a husun. 1998, pp. 621-640..

Información documental

Archivo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Jaén. QUESADA QUESADA,Tomás , MOTOS GUIRAO, Encarnación, Prospección Arqueológica Superficial en los Términos Municipales de Huelma, Bélmez de la Moraleda, Cabra del Santo Cristo y Cambil.. Castillo de Bélmez, 1992.

Centro de Documentación y Estudios. María Isabel Alba Dorado; Luis José García Pulido; Jonathan Ruiz Jaramillo, Revisión, cualificación y actualización de la información sobre arquitectura defensiva de la comunidad autónoma andaluza. Castillo de Bélmez de la Moraleda, 2018.

Archivo de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de Jaén. ALCÁZAR HERNÁNDEZ, Eva María, Inventarios del Patrimonio Arqueológico: Actualización del Inventario Arqueológico Provincial: Términos Municipales de Sierra Mágina, Jaén. Castillo de Bélmez, 1998.



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