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NAVEGACIÓN
  • Informe

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Castellones de Ceal
Código: 01230420001
Caracterización: Arqueológica
Provincia: Jaén
Municipio: Hinojares

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías P.Históricos/Etnias
Construcciones funerarias Edad del Hierro
Murallas Edad del Hierro II - Iberos
Poblados Edad del Hierro II - Iberos
Construcciones funerarias Edad del bronce final
Poblados Edad del bronce final
República romana

Descripción

El sitio arqueológico ocupa un lugar estratégico en su entorno inmediato, En la confluencia del Guadiana Menor con el Ceal, bien protegido por los barrancos formados por los dos ríos, tiene en las crestas de piedra caliza de su cumbre el elemento que lo identifica y le da nombre "Los Castellones". En las zonas bajas, la tierra permite cultivos de secano o regadío que aportan un abastecimiento autosuficiente, al que puede añadirse la ganadería, la caza abundante y la pesca.

Se encontraba en una zona fronteriza entre dos grandes territorios ibéricos: el de los Bastetanos, cuyo centro sería Basti (Baza), y el de los Oretanos, cuyo núcleo radicaría en Cástulo. Los Castellones controlaría este pasillo, la ruta comercial más corta entre las áreas mineras de Sierra Morena y los puertos marítimos del sureste peninsular (especialmente Cartago Nova), ruta jalonada por otros núcleos de importancia como Tútugi (Galera) o Tugia (Toya, Peal de Becerro).


Como resultado de las excavaciones realizadas en los años 80 del siglo XX se sabe que que la secuencia de poblamiento iniciaría en la etapa ibérica I(450/425-350/300 ane.) y se prolonga hasta inicios del 1 ane.

A lo largo de este tiempo los investigadores distinguen dos modelos de distribución del espacio en la zona, uno más antiguo (fases 1 y II) en el que ésta parece quedar comprendida en un recinto de grandes dimensiones, y otro más tardío (fases III y IV) en el que se mantiene sin grandes cambios una compartimentación en tres espacios. La continuidad absoluta de la secuencia parece clara para estas dos últimas fases, y algo menos para la fase II, con su abundante material in situ. En cuanto al final de la fase 1 parece marcado por un episodio de destrucción violenta, si bien lo limitado del área excavada impide cualquier generalización sobre su incidencia en la vida del conjunto del asentamiento.

En cuanto a las técnicas constructivas de las viviendas, Los muros se levantan sin cimentación, suelen estar constituidos por un zócalo de piedra y muros de adobe a veces reforzados a espacios regulares por troncos embutidos verticalmente. En las zonas donde la pendiente es más pronunciada se levantan muros decontención de gran aparejo, al interior de los cuales se nivela rellenando con cascotes, sobre los que se dispone el piso de barro. Para los suelos se emplea el yeso sólo o combinado con la tierra endurecida. El drenaje de las habitaciones se aseguraba en algunos casos mediante canalizaciones más o menos regulares, en parte excavadas en el terreno, en parte construidas con lajas o con mampuestos. En cuanto a las cubiertas, se ha documentado el uso de troncos gruesos para soportar la estructura, así como las vigas de grosor mediano que actuaban como travesaños y el esparto empleado para cubrir los huecos.

La zona de asentamiento o hábitat se encuentra en la parte más elevada del cerro y se divide en dos recintos, en un principio se pensó que ambos recintos estaban amurallados y más tarde se concluyo que esos grandes muros podían correspondes a aterrazamientos. El más alto pertenecía a una pequeña población que debió constituir el núcleo del primitivo poblado del Bronce Final.
El segundo recinto es más amplio y está orientado también al Oeste, en el son numerosos los restos de vivienda y complejas fases constructivas.

En la vertiente norte se localiza la necrópolis, inmediatamente extramuros del poblado y lindando con el barranco que desciende sobre el Genal.
En esta necrópolis las tumbas se superponen unas a otras de tal manera que la excavación puede proporcionar una secuencia estratigráfica en la cual la cerámica griega contenida en algunas tumbas ofrezca términos absolutos para la datación. Las sepulturas se escalonan respetando el desnivel de la pendiente, y buscando suelo virgen, aunque este orden puede ser alterado por superposiciones y reutilizaciones de estructuras anteriores, afectando tanto a su recinto interno, que es abierto para recibir nuevosenterramientos, como a su estructura externa, en la que se detectan intrusiones. Parece que podrían delimitarse agrupaciones significativas, no sólo de tumbas, sino también de ustrina o lugares de cremación, cuya localización parece vinculada significativamente a las sepulturas más próximas, reservándose zonas concretas para quemar a los difuntos.
En cuanto a la orientación, a pesar de que las construcciones son básicamente cuadrangulares, parece observarse un cuidado especial en enfrentar sus lados con los puntos cardinales, y es posible que el eje E-W tuviera una significación importante, puesto que el banco que en ocasiones alberga las urnas se sitúa al Este, y la cámara funeraria descubierta por Fernández Chicarro tenía la puerta a poniente. La pequeña variación observable en el plano de distribución de la sepulturas puede deberse al diferente lugar de salida o puesta del sol a lo largo de las estaciones del año.

Morfología de las sepulturas .- Responde mayoritariamente a un empedrado de planta cuadrada o rectangular, sobre el que se realiza un alzado de adobes. El suelo natural puede recibir una nivelación previa con barro, disponiéndose después una plataforma de piedras de planta cuadrada o rectangular, delimitada por graneles bloques cuya cara más plana se orienta al exterior. El interior de este recinto se rellena con piedras pequeñas sin trabar. Sobre este empedrado se levanta un alzado a base de losetas de adobes , delimitando interiormente el espacio reservado para el enterramiento y su ajuar. Este espacio funerario, también de planta cuadrada o rectangular, suele ocupar un lugar central en la estructura, y va revestido de una lechada de cal, dividiéndose en dos sectores a distinto nivel. El más elevado se localiza habitualmente en el lado oriental de la tumba, y es donde se colocan los recipientes cinerarios, mientras que el resto del ajuar se distribuyen por el sector inferior. La cubierta de las tumbas es plana , a base de adobes mezclados con piedras, lo que proporcionan a la misma un cierto aspecto cúbico. La paredes exteriores, así como las zonas de paso entre ellas recibieron en ocasiones un revoco de cal que fue pintado de rojo. La mayor parte de las estructuras excavadas responden a estas características.
En cuanto al ritual, el utilizado es la cremación en una pira a de leña depositada en una fosa de poca profundidad. Para los investigadores, es llamativa la concentración de los ustrina en determinados sectores del área excavada, lo que parece indicar que existían puntos concretos para la realización de este ritual, asociados quizás con grupos específicos de enterramientos.
El número de individuos de la tumbas van desde uno a dos o tres. Las cenizas se depositaban por lo general en vasos de cerámica a torno, platos y cuencos fueron usados como tapaderas o depositados tras sellar el espacio fúnebre, hay un amplio repertorio ele vasos aparentemente vacíos que acompañarían a la urna cineraria y que pudieron recibir ofrendas en su día, como determinados líquidos. Hay objetos de metal, como puntas de lanza, falcatas, restos de broches, alguna cuenta de collar


Datos históricos

El yacimiento fue descubierto en 1955 al construir una carretera, Concepción Fernández Chicarro realizó dos campañas de excavación y en 1960 continuó Antonio Blanco Freijeiro. Aunque la mayor parte de su actividad se centró en la necrópolis, se realizaron una serie de intervenciones en el poblado

A partir de 1983 se retoman los trabajos en l sitio arqueológico bajo la dirección de .l; Pereira, T. Chapa y A. Ruiz en el marco de un proyecto dedicado al estudio del poblamiento ibérico en el Guadiana Menor, se realizan excavaciones sistemáticas y simultáneas en el poblado y la necrópolis. Dichos trabajos se desarrollaron durante los años 1983, 1985, 1987, 1989- 91, y supusieron el establecimiento de la secuencia estratigráfica del poblado.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

CHAPA BRUNET, Teresa; PEREIRA SIESO, Juan. Los Castellones de Ceal (Hinojares,Jaen). Informe de la campaña de 1989. 165 - 170.

MADRIGAL BELINCHÓN, Antonio; LÓPEZ TRAPERO, Maria Teresa; PEREIRA SIESO, Juan; CHAPA BRUNET, Teresa. Excavación de la tumba 11.145 de los Castellones de Ceal 0aen). 280 -283.

MADRIGAL BELINCHÓN, Antonio; PEREIRA SIESO, Juan; CHAPA BRUNET, Teresa; LÓPEZ TRAPERO, Maria Teresa. La sepultura 11/145 de la necropolis iberica de los Castellones de Ceal (Hinojares, Jaen). 333-348.

MAYORAL HERRERA, Victorino. El hábitat ibérico tardío de Castellones de Ceal: Organización del Espacio y estructura socio-económica. 225-246.

MAYORAL HERRERA, Victorino; URIARTE GONZÁLEZ, Antonio; PEREIRA SIESO, Juan; CHAPA BRUNET, Teresa. La necrópolis de Castellones de Ceal (Hinojares). 145-160.

MAYORAL HERRERA, Victorino; URIARTE GONZÁLEZ, Antonio; PEREIRA SIESO, Juan; CHAPA BRUNET, Teresa. La Necrópolis Ibérica de Castellones de Ceal. Sevilla . Junta de Andalucía, 01/12/1998. 84-8266-044-6.

PEREIRA SIESO, Juan; CHAPA BRUNET, Teresa. Excavación arqueológica sistemática de los Castellones de Ceal. Campaña 1987. 304- 308.

PEREIRA SIESO, Juan; CHAPA BRUNET, Teresa; MAYORAL HERRERA, Victorino; URIARTE GONZÁLEZ, Antonio. Un Yacimiento Ibérico en los Límites del Adelantamiento: Los Castellones de Ceal. 87- 92.

Información documental

Archivo Central de la Consejería de Cultura. Inventario de yacimientos arqueológicos de la Provincia de Jaén. Castellones de Ceal, 1988.

Centro de Documentación y Estudios. María Isabel Alba Dorado; Luis José García Pulido; Jonathan Ruiz Jaramillo, Revisión, cualificación y actualización de la información sobre arquitectura defensiva de la comunidad autónoma andaluza. Castellones de Ceal, 2018.



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