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Imagen de Anfiteatro y necrópolis romana Más imágenes Cartografía Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: Anfiteatro y necrópolis romana
Otras denominaciones: Zona Arqueológica ; Conjunto Arqueológico de Carmona Código: 01410240485
Caracterización: Arqueológica
Provincia: Sevilla
Municipio: Carmona
Códigos relacionados

Pertenece a:
Código Denominación
01410240090 Carmona
Incluye a:
Código Denominación
01410240520 Museo Arqueológico de la Necrópolis

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías P.Históricos/Etnias
Construcciones funerarias Edad del Hierro II - Iberos
Anfiteatros (Edificios) Época romana
Construcciones funerarias Época romana

Descripción

Situada en una de las áreas de mayor interés arqueológico de Andalucía, la ciudad de Carmona ocupa una meseta inexpugnable del alcor, a cuyos pies se extienden las fértiles tierras del valle del Guadalquivir.
Esta situación privilegiada ha propiciado la existencia de un núcleo de población ininterrumpido desde la Prehistoria hasta nuestros días, conservando abundantes testimonios de su pasado, como podemos apreciar si recorremos el casco histórico de la ciudad, en el que la simple contemplación del mismo nos lleva a la convicción de que estamos ante una ciudad de larga y compleja gestación.
Actualmente, el Conjunto Arqueológico de Carmona se constituye sobre dos núcleos de edificación singulares: el conjunto de unidades de edificación específicamente funerarias y el correspondiente al Anfiteatro. Este último, segregado del recinto funerario por la Avenida Jorge Bonsor.
La investigación ha comprobado la existencia de un conjunto funerario prerromano y romano ubicado dentro del conjunto protegido y otro sector, también de carácter funerario, junto al Anfiteatro.
Se trata de una necrópolis de incineración, en uso parcialmente durante los siglos I y II d. C. Los cadáveres eran depositados en los quemaderos excavados en la roca, donde se colocaba la pira, que en ocasiones se utilizaban como enterramiento, cubriéndose mediante tégulas, ladrillos o sillares, en el lugar donde se colocaría la estela.
El mausoleo colectivo de carácter familiar, es el tipo más generalizado en la Necrópolis de Carmona. Formado por una cámara subterránea a la que se accede por un pozo con escalones. La cámara suele ser cuadrangular, con un banco corrido en la parte inferior, en donde se colocaban las ofrendas, y sobre el que se abrían los nichos. En algunas queda la huella de las puertas que las cerraban; otras se cerrarían con una losa. Suelen tener un conducto al exterior y, a veces, auténticos óculos.
Para ocultar la tosquedad de la roca, las tumbas se enlucían y decoraban. La Necrópolis es uno de los yacimientos que mayor número de pinturas ha proporcionado en la Península; la temática abarca tanto temas geométricos y vegetales como figurativos, aunque son más usuales los primeros.
Dentro del recinto existen dos tumbas, la de Servilia y la del Elefante, que destacan por su monumentalidad.
* Tumba del Elefante
Se trata de un santuario dedicado al culto de las divinidades Cibeles y Attis. La veneración de estos dioses orientales llegó a alcanzar una enorme importancia en Roma, sobre todo en aquellos que deseaban garantizar su supervivencia en el mundo de la muerte. Attis, dios que moría y resucitaba cada año, arraigó entre los carmonenses tal y como lo demuestran otros hallazgos en la necrópolis, al tiempo que significó la recuperación de una forma de religiosidad propia, vigente en las culturas orientales y mediterráneas, con las que Carmona mantenía indudables relaciones desde hacía tiempo. Junto a él, la Diosa Madre encarnación divina de la naturaleza, señora de la vida y de la muerte, representada mediante la forma anicónica de un betilo, que la mayoría de las veces se trata, simplemente de una piedra ovoidea. No obstante, la figura del elefante ejerció desde su descubrimiento tal fascinación que llegó a convertirse en el símbolo de la eternidad más destacado de este edificio.
* Tumba de Servilia
Es la más monumental de todas, se diferencia y aparta de las estructuras tradicionales representadas en la Necrópolis. Se atiene a modelos helenísticos, reproduciendo una lujosa mansión, con un amplio patio porticado al que abren diferentes estancias de dos pisos. Uno de estos ámbitos lo constituye la galería cubierta, en cuyo tramo central se encuentra una cámara donde parece que pudo estar originariamente la escultura de Servilia. En el frontal del patio porticado hallamos la cámara funeraria con un gran vestíbulo, de planta trapezoidal, cubierto por bóveda apuntada, que le confiere un carácter singular sin precedentes en el lugar. En definitiva, todo invita a pensar que la tumba, fechada en época de Augusto, perteneció a una familia de poderosos gobernantes - funcionarios romanos, que no escatimaron esfuerzos en reflejar en ella su preeminencia social y económica.
El anfiteatro está excavado en el alcor, aprovechando la pendiente natural del terreno por donde, al parecer, discurría un arroyo. En la arena han quedado una serie de huellas, posiblemente de postes de madera, que según unos autores serviría como soporte de una cubierta de velas, o bien, pudieran ser los puntos de referencia para trazar la propia elipse de la arena, cuyo eje mayor mide 55 metros y el menor de 39 metros. La entrada se sitúa en el extremo oriental, siguiendo una dirección este-oeste, y está cortada en la roca en forma de rampa de 57 metros. El lado sur es el mejor conservado.


Datos históricos

Carmona alcanza gran notoriedad e importancia durante la Antigüedad gracias a uno de sus valores más preeminentes: su situación geoestratégica, con unas condiciones inmejorables para controlar militarmente su territorio, así como para convertirse en uno de los centros más prósperos y activos. Bajo el gobierno de Roma, Carmona alcanza el mayor esplendor. Su principal misión continuó siendo el de plaza fuerte, condición que no perderá nunca, hasta una vez superados los umbrales de la Edad Media. Las huellas del dominio romano aparecen por todas partes, pero son las Puertas de Sevilla y Córdoba, así como el recinto funerario y el anfiteatro, las manifestaciones más singulares.
En las afueras del recinto amurallado y en las inmediaciones de la calzada que comunicaba Carmo con Hispalis, se conserva un sector considerable de la necrópolis romana, junto a otros testimonios de la actividad propia del arrabal de una urbe romana: las canteras de extracción de sillares para la construcción, los alfares y el anfiteatro dedicado a espectáculos públicos. Fueron los trabajos de explanación del camino del Quemadero los que dieron lugar al hallazgo de las primeras tumbas en 1868. Las excavaciones arqueológicas se iniciaron en los últimos años del siglo XIX, gracias a la iniciativa de D. Juan Fernández López y al arqueólogo inglés D. Jorge Bonsor, que adquirieron los terrenos del Campo de las Canteras y Campo de los Olivos, en 1881 y 1884 respectivamente. Estas excavaciones se consideran de una gran importancia, ya que Bonsor introdujo nuevos métodos arqueológicos. Mención especial merece la Sociedad Arqueológica de Carmona que surge, no cabe duda, vinculada estrechamente con los descubrimientos de la necrópolis y los numerosos monumentos de la ciudad.
Puede hablarse de dos fases en las excavaciones: una que abarca de 1882 a 1886, en el que se documentaron 225 estructuras funerarias, y una segunda de 1887 a 1895, en el que las estructuras funerarias alcanzaron la cifra de 300, pero de las que las noticias son muy parcas. La última campaña se debió exclusivamente a D. Juan Fernández López, que en 1905 descubre y excava la Tumba de Servilia, aunque fue publicada por D. Adolfo Fernández Casanova. Los dos estudiosos no se limitaron, únicamente, a excavar el importante conjunto funerario, sino que se preocuparon por su conservación desde el principio, fundando en 1885 o 1887 el Museo de la Necrópolis, primer museo de sitio que ha existido en España, llevando a cabo el primer itinerario destinado a visitantes, instalado en el yacimiento para ilustrar la realidad histórica de la necrópolis y contemplar los objetos de su entorno.
El uso de la Necrópolis tiene lugar, principalmente, durante los siglos I y II d. C. Los cadáveres eran incinerados en quemaderos excavados en la roca, donde se colocaba la pira. En ocasiones estos quemaderos se utilizaban también como enterramientos. Una vez cubierto de tierra, se colocaba una estela para indicar el lugar y el nombre del difunto. El mausoleo colectivo formado por una cámara subterránea de carácter familiar, es el tipo más generalizado en la necrópolis. Para ocultar la tosquedad de la roca, las tumbas se enlucían y decoraban.
La necrópolis es uno de los yacimientos que mayor número de pinturas ha proporcionado en la península. La mayor parte de los elementos decorativos eran muy sencillos, la temática abarca tanto temas geométricos y vegetales como figurativos, casi siempre en forma de guirnaldas enmarcando nichos o separando paneles. En ocasiones, como la tumba de Postumio, presentan una complicada trama geométrica rellena de motivos muy variados, que incluye incluso la firma del pintor: C. Silvanus. Dentro del recinto funerario existen dos tumbas que destacan por su espectacularidad: la Tumba del Elefante y la Tumba de Servilia. Además de estas dos tumbas destacan, igualmente, la de Postumio, el columbario-triclinio, la de Prespusa, la de las Cuatro Columnas, los mausoleos circulares,...

PROTECCIÓN

Estado Régimen Tipología Jurídica Publicado en Fecha Número Página
Inscrito BIC Zona Arqueológica BOJA 19/03/2003 53 5868
Inscrito BIC Monumento BOE 15/04/1978
Inscrito BIC Monumento BOE 09/03/1962 59 3311
Inscrito BIC Monumento Gaceta 04/06/1931

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

ALONSO DE LA SIERRA FERNÁNDEZ, Juan; DE LA HOZ GÁNDARA, Antonio. Excavación de urgencia en la Huerta de San Francisco. Carmona, Sevilla. 1985. 1987, pp. 299-303.

BELÉN DEAMOS, María. Aportaciones al conocimiento de los rituales funerarios en la necrópolis romana de Carmona. 1983, pp. 209-226.

BELÉN DEAMOS, María. Rituals funeraris a la Necrópolis romana de Carmona, Sevilla. 1986, pp. 53-61.

BELÉN DEAMOS, María. Tumbas prerromanas de incineración en la necrópolis de Carmona. 1982, pp. 269-286.

BONSOR, George. Notas arqueológicas de Carmona. 1898, 222-226.

BONSOR, George. Notas arqueológicas de Carmona. 1899, 425-429.

BONSOR, George. Notas arqueológicas de Carmona. 1897, 231-233 y 568-570.

CASTILLO, Antonio del. La vida y la obra de Jorge Bonsor y la arqueológia de su tiempo. 1955, pp.615-635.

FERNÁNDEZ CHICARRO Y DE DIOS, Concepción. Guía del Museo y Necrópolis romana de Carmona. Desconocida, 1969.

FERNÁNDEZ CHICARRO Y DE DIOS, Concepción. Guía del Museo y Necrópolis romana de Carmona. Desconocida.

FERNÁNDEZ CHICARRO Y DE DIOS, Concepción. Informe sobre las excavaciones del anfiteatro romano de Carmona, Sevilla. 1975, pp. 855 - 860.

FERNÁNDEZ CHICARRO Y DE DIOS, Concepción. Museo arqueológico y Necrópolis de Carmona, Sevilla. Actividades diversas de 1958-61. El vaso de "los gladiadores". Desconocida, 1963.

FERNÁNDEZ CHICARRO Y DE DIOS, Concepción. Novedades de la necrópolis romana de Carmona, Sevilla. 1970, pp. 44 y ss..

FERNÁNDEZ CHICARRO Y DE DIOS, Concepción. Reciente descubrimiento de una tumba romana, del siglo I de la Era, en la zona del anfiteatro de Carmona. 1978, pp. 139-161.

FERNÁNDEZ LÓPEZ, Juan. Memorias de la Sociedad Arqueológica de Carmona. Imprenta de la Verdad, 1887.

FERNÁNDEZ LÓPEZ, Juan; BONSOR, George. Itinerario de la Necrópolis romana de Carmona. Desconocida, 1889.

FERNÁNDEZ LÓPEZ, M.. Historia de la ciudad de Carmona. Desconocida, 1886.

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HERNÁNDEZ DÍAZ, José; COLLANTES DE TERÁN DELORMÉ, Francisco; SANCHO CORBACHO, Antonio. Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Diputación Provincial, 1943.

LINEROS, Ricardo; PUYA GARCÍA DE LEANIZ, Miguel; BELÉN DEAMOS, María. Excavaciones en la necrópolis de Carmona (Sevilla). 1987, pp. 417-423.

RADA Y DELGADO, Juan de Dios de la. Necrópolis de Carmona. Memoria escrita en virtud de acuerdo de las Reales Academias de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando. Imprenta y Fundación de Manuel Tello, 1885.

SALES Y FERRER, M.. Estudios arqueológicos e históricos. Necrópolis de Carmona. Funerales de los romanos y sus creencias acerca del alma y de la otra vida. Sarcófago.... Librería de Visctoriano Suárez, 1887.

SANTERO SANTURIANO, J. Mª. Asociaciones populares en Hispania romana. Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 1978.

Anuncio de la D. P. de Sevilla por el que se somete a información pública, nuevamente, el procedimiento de declaración y delimitación como ZA del BIC denominado Necrópolis y Anfiteatro Romanos de Carmona y su entorno, sito en la provincia de Sevilla. 2002, 5285.

Anuncio de la D. P. de Sevilla por el que se somete a información pública, nuevamente, el procedimiento de declaración y delimitación como ZA del BIC denominado Necrópolis y Anfiteatro Romanos de Carmona y su entorno, sito en la provincia de Sevilla. 2001, 19213.

Anuncio de la Deleg. Provincial de Sevilla por el que se somete a información pública el procedimiento de declaración y delimitación como ZA del BIC denominado Necrópolis y Anfiteatro Romanos de Carmona y su entorno, sito en la provincia de Sevilla. 2001, Pp. 8404.

Decreto 146/1992, de 4 de Agosto, por el que se crea y regula el Conjunto Arqueológico de Carmona. 1992, Pp. 9477-9479.

Decreto 55/2003, de 18 de febrero, por el que se declara y delimita, con la categoría de Zona Arqueológica el BIC, Necrópolis y Anfiteatro Romano de Carmona y su entorno, sito en la Provincia de Sevilla. 2003, Pp. 5868 - 5874.

Resolución de 23 de marzo de 2001, de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se incoa procedimiento para la declaración y delimitación como Zona Arqueológica del BIC denominado Necrópolis y Anfiteatro Romano de Carmona y su entorno. 2001, Pp. 6629-6634.

Información documental

Archivo Central de la Consejería de Cultura. Inventario de yacimientos arqueológicos de la Provincia de Sevilla. Zona Arqueológica, Necrópolis y Anfiteatro romanos de Carmona, 1996.

Archivo Central de la Consejería de Cultura. MORENO MENAYO, Mª Teresa ... et al., Inventario de yacimientos arqueológicos de la Provincia de Sevilla. Zona Arqueológica, Necrópolis y Anfiteatro romanos de Carmona, 1986.

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Departamento de Protección e Instituciones del P.H.A., Modificación de la delimitación del Entorno B.I.C Conjunto Arqueológico de Carmona. Zona Arqueológica, Necrópolis y Anfiteatro romanos de Carmona, 1996.



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