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Imagen de La Torre del Águila Más Bibliografía Más Información

IDENTIFICACIÓN

Denominación: La Torre del Águila
Otras denominaciones: Barriada La Cañada ; Siarum Código: 01410950008
Caracterización: Arqueológica
Provincia: Sevilla
Municipio: Utrera

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías P.Históricos/Etnias
Campamentos Baja Edad Media
Despoblados Baja Edad Media
Asentamientos Edad del Hierro II
Asentamientos Edad del bronce final
Poblados Plena Edad Media
Cisternas Época romana
Ciudades Época romana
Construcciones funerarias Época romana

Descripción

El sitio arqueológico se emplaza sobre tres elevaciones situadas al noroeste del embalse Torre del Águila. Ocuparía una importante extensión dedicada en la actualidad a las labores agrícolas, excepto la margen este, donde se encuentra la barriada de la Cañada. Estos dos factores han debido afectar de forma importante al sitio, a lo que hay que sumar el continuo expolio al que se ha visto sometido desde época moderna. Su ubicación se justifica por dos razones principalmente:

1) La cercanía del arroyo Salado, al sur, ocupado hoy por el embalse Torre del Águila. Se suele pensar que el Salado tendría una mayor entidad en época protohistórica y romana, ubicándose en su margen distintos asentamientos como los municipium de Callet y Siarum, y el oppidum situado en el Bollo.
2) Un cruce de cañadas. Desde el sitio parte la Cañada Real de las Mantecas o de El Coronil, en dirección este, siendo atravesada por la Cañada Real de Sevilla a Ubrique, que discurre de norte a sur.

Actualmente, apenas se observan estructuras emergentes de la ciudad. Tan sólo se hallan restos de muros al este de la torre y un aljibe al oeste. Se podría pensar que la ciudad estaría amurallada en la loma que se orienta al Salado, donde posiblemente se ubicarían los principales edificios.

Según los sectores los materiales se distribuyen de diferente manera:
Sector Noroeste.- Se encuentran fragmentos de bordes y amorfos de cerámicas con decoración de líneas y bandas negras, rojas y violáceas, pertenecientes a cuencos, tapaderas y pithoi; como material doméstico se encuentra un borde de lebrillo; como material de almacenamiento se encuentra la base de un ánfora de pasta naranja y cocción alterna Todo ello de filiación turdetana
De época romana se encuentran fragmentos de cerámica de mesa (bordes, repiés y amorfos de Terra Sigillata Hispánica) que proporcionan una cronología de Alto Imperio (siglos I-III d.C. aproximadamente); también se encuentran fragmentos amorfos de cerámicas de paredes finas; de uso doméstico se halla un borde de lebrillo; como piezas de uso industrial se encuentra un pondus. Como elementos constructivos se hallan tégulas y ladrillos.

Sector Sur.- Del Bronce final se observan algunos fragmentos líticos como una lasca apuntada en forma de flecha. Ruiz Delgado (1985, p. 96) señala la presencia de fragmentos cerámicos a mano, pertenecientes a cuencos carenados y vasos globulares de borde reentrante; dos láminas de sílex fragmentadas, de sección trapezoidal y retocadas lateralmente y varias moletas.
Del Hierro II se encuentran fragmentos de bordes y amorfos de cerámicas con decoración pintada de bandas rojo bermellón, pertenecientes a cuencos y platos; como material doméstico se encuentran bordes de lebrillos.
De época romana se localizan fragmentos de cerámica de mesa (bordes -uno de ellos decorado-, repiés y amorfos de T.S. Hispánica y Africana C) que proporcionan una cronología de Alto Imperio (siglos I-III d.C. aproximadamente); como material de fuego se encuentra un galbo de lucerna; de cocina se encuentra un borde de olla; y como material de almacenamiento un borde de jarrita y asas de jarras o ánforas, así como algún fragmento amorfo de grandes vasos de almacenamiento de factura tosca a mano. Ruiz Delgado (1985, pp. 151-152) observa gran cantidad de elementos constructivos en superficie: pilares y restos de muros, ladrillos romanos de un pie, ladrillos columnarios de cuadrante, mampuestos, fragmentos de fustes, lateculi, tesellae; como fragmentos de cerámica señala la presencia de cerámica campaniense, T.S Aretina y Sudgálica, platos de borde ahumado, platos de borde escalonado, algunos vasos de cuello estrangulado sin decoración, ollas de cocina, fragmentos de morteros y ánforas.
En cuanto a la edad media, se encuentra un asa de jarra de color amarillo verdoso y vidriada y algunos fragmentos amorfos melados. Ruiz Delgado (1985, p. 219) observa la presencia de algunos fragmentos de jarras y aljofainas, así como algunos fragmentos de lucernas.


Datos históricos

La ocupación del sitio se iniciaría en el Bronce Final, si bien, Ruiz Delgado (1985, p. 96) no descarta la existencia de restos calcolíticos ocultos por los materiales correspondientes a niveles más recientes. Los materiales pertenecientes al Bronce se situan fundamentalmente en el entorno de la torre medieval. En época turdetana debió emplazarse en el sitio un asentamiento de cierta entidad, posiblemente un oppidum, que sería el germen del municipio romano de Siarum.

En lo relativo a época romana, a información que proporciona la epigrafía permite pensar en la presencia de algún templo, quizás dedicado a Isis. De este modo, se conoce la existencia de evergetas en Siarum, probables financiadores de edificios públicos. Uno de éstos pudo ser un teatro, que se emplazaría aprovechando la ladera norte del cerro principal o de la torre. Así lo propuso la Universidad de Southampton a partir de una prospección geofísica realizada en el 2003. Por otra parte, se conoce una zona de necrópolis que estaría situada en la salida este de la ciudad. En esta zona se halla una tumba de inhumación de forma oval y excavada en la roca, obviamente expoliada. También se pueden observar restos de materiales constructivos en algunas casas de la barriada de la Cañada, como sillares, ladrillos y algunos elementos, como cornisas, pertenecientes a algún edificio ide cierta entidad. Posiblemente, otra zona de necrópolis se encontraría en la ladera sur, orientado al Salado, y en la margen oeste de la carretera de Sevilla a Ubrique. En el entorno de la ciudad, se han podido detectar distintos hábitats romanos, vinculados con el municipio.

No parece haber dudas sobre la continuidad de la ocupación en época tardía, en época visigoda, y durante la Alta y Plena Edad Media, momentos en los que el sitio perdería importancia. En el siglo XIII aparece el Sarro como despoblado. Posteriormente, a principios del XIV, sería construida una torre vigía que controlaría el acceso de granadinos por el valle del Guadalete junto a las torres del Bollo, Lopera o Cote. Junto a la torre se emplazaría una guarnición. Se puede observar en la torre evidencias de haber tenido adosada alguna edificación anexa, posiblemente un pequeño recinto amurallado. En opinión de Ruiz Delgado (1985, p. 219), con anterioridad al emplazamiento de la torre, se ocuparía el sitio por un pequeño asentamiento árabe. Muy probablemente, los sillares usados en la construcción de la torre fueron tomados de las ruinas de las edificaciones romanas.

En la actualidad, no parece haber duda de la ubicación de Siarum en la Torre del Águila, si bien hasta hace pocas fechas era bastante dudoso. Caro (1632), siguiendo a Plinio, coloca Siarum en la banda izquierda del Guadalquivir, en lo más alto de la marisma en la campiña de Utrera, "en un cortijo que hoy llaman Sarracatín", aunque reconocía que en el Cortijo del Águila permanecían vestigios de lugar de consideración. Comenta Caro que Ambrosio de Morales vio esas ruinas, que "en 1634 habían sido arrasadas por los arados y las impías manos de la rusticidad". Comenta Caro que en el cortijo de Zarracatín, en la zona conocida como la Halduda se hallaban piedras labradas de edificios, ladrillos, tejas, vasos quebrados de barro colorado y platos. Morales (1981) lo situaba entre Zarracatín y la Halduda, en "el paraje conocido como Los Villares".

Arqueólogos modernos (que no contemporáneos) coinciden con Caro al identificar este despoblado con Siarum, de cuyo nombre queda constancia tanto en Plinio como en monedas e inscripciones halladas por la zona. Ruhstaller aplaude este hecho apoyándose en la toponimia, pues no lejos corre el arroyo del Sarro y a escasa distancia se encuentra el cortijo de Zarracatín. González Fernández (1996) sostiene que la Torre del Águila o La Cañada es probablemente el mismo yacimiento que Rodrigo Caro situaba en Zarracatín. Menciona Caro (1604) , citando a Justo Lipsio (De rect.prov.lin. lat. Cap. X) que en Roma había una plaza que se llama

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información Bibliográfica

RUIZ DELGADO, Manuel María. Carta arqueológica de la campiña sevillana: zona Sureste I. Desconocida, 1985. 84-7405-309-9.

Información documental

Archivo Central de la Consejería de Cultura. MORENO MENAYO, Mª Teresa ... et al., Inventario de yacimientos arqueológicos de la Provincia de Sevilla. La Torre del Águila, 1986.

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Pedro Pérez Quesada, Carta Arqueológica del Término Municipal de Utrera. Memoria Científica IX. 12. Catálogo de Entidades Arqueológicas. Vol I. La Torre del Águila, 2006.



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