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NAVEGACIÓN
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IDENTIFICACIÓN

Denominación: Vivienda 0111
Código: 01210070111
Caracterización: Etnológica
Provincia: Huelva
Municipio: Aracena

DESCRIPCIÓN

Tipologías
Tipologías Actividades Cronología
Viviendas de grandes propietarios Actividad doméstica 1900/1914
Viviendas de grandes propietarios Comercio 1900/1914

Descripción

Vivienda de gran propietario que consta de cuatro plantas y cinco crujías. Desde abajo a arriba nos encontramos en primer lugar con los sótanos, divididos en bodegas y cuadras.Sobre ellos, en la planta principal o planta baja, está la vivienda, con espacios destinados a la interacción social y a dormitorios. Lo mismo ocurre en la planta segunda, donde los espacios se destinan o bién a salas o a dormitorios. La última planta es el "doblao", que no cuenta con ventanas a la calle y que alcanza poca altura, especialmente en las proximidades de los muros anterior y posterior de la casa. La planta de la casa es regular, de ángulos rectos en todas sus esquinas, ligeramente alargada hacia el fondo.
Las crujías se disponene de la siguiente manera: tres en disposición paralela a la calle principal y dos perpendiculares que arrancan no desde el muro de fachada mismo, sino del siguiente, es decir del segundo que forma la primera crujía. Al entrar desde la calle por la puerta principal nos encontramos en la primera crujía, ocupada por un zaguán o "entrada", de proporciones relativamente angostas en relación al resto de las dependencias, y una sala a la derecha y un salón a la izquierda; la sala, de menor amplitud que el salón, tiene una ventana al exterior y el salón dos. A la segunda crujía referida se accede desde el zaguán y tiene una única dependencia, el "hall" central de la casa, del que parten las bellas y espectaculares escaleras que suben a la planta segunda. Por el extremo derecho del "hall" se accede a un dormitorio, que forma parte ya de una de las dos crujías perpendiculares al muro de fachada. Desde este dormitorio y siguiendo el sentido de la profundidad llegamos a un vestidor y desde éste a un nuevo dormitorio y a un baño ya en la parte posterior de la casa por su flanco derecho; el baño tiene una ventana a la azotea posterior. Volvemos al "hall" para entrar ahora desde el mismo en un pequeño despacho que queda a su izquierda. Estamos ya en la crujía perpendicular izquierda. Desde el "hall" se accede también a unas escaleras estrechas, menos visibles, que son las escaleras del servicio. Entre el despacho y la cocina, que completa el espacio de esta crujía perpendicular, hay un pasillo angosto que pasa bajo las escaleras del servicio. La tercera crujía en posición paralela a la primera que hemos descrito la ocupa en su totalidad un espacioso comedor al que se llega desde el hall pero que comunica también con el vestidor y el dormotorio de la derecha y con la cocina a través de los tornos a que haremos referencia más adelante. Desde él se llega también, a través de tres puertas con arcos de medio punto, a la azotea. Consta el comedor de una portentosa chimenea de mármol blanco profusamente tallada, donde aparecen figuras fantásticas y mitológicas mezcladas con cascos de armaduras medievales. La planta segunda, también vivienda, tiene una distribución similar, aunque los espacios de cocina y comedor son empleados para dormitorios y salón, respectivamente. En el sótano, que tiene entrada por una "puerta falsa" posterior, encontramos las bodegas, todavía con las tinajas para el aceite y la chanca grande para la chacina. En otras dependencias separadas por puertas encontramos las cuadras.
La casa tiene unos catorce metros de fachada por unos diecisiete de profundidad, siendo la altura de fachada de diez metros. La fachada es perfectamente equilibrada y simétrica, guardo una rigurosa proporción entre sus elementos y entre los paños de muro y los vanos. Para crear la impresión visual de una mayor elevación en altura, las puertas de los balcones de la planta segunda tienen algo menos de altura que los vanos de la planta baja.
Otro elemento importante que contribuye a individualizar la fachada es la sucesión de molduras desde el zócalo hasta el friso superior de remate de la fachada, solución adoptada sólo en el tramo central de la misma. Es otra de las técnicas mediante la que se persigue influir en la configuración espacial de la fachada: la sucesión de molduras contribuye a crear otra vez la impresión de mayor desarrollo en altura. El que sólo aparezcan en la parte central de la misma, divide verticalmente las soluciones adoptadas en la fachada y con ello se persigue ampliar horizontalmente la fachada. Para contrarrestar la impresión que pudieran dar estas diferentes soluciones de tratarse de diferentes edificios, la unidad del conjunto está garantizada por la repetición de varios elementos: repetición de las distancias entre los vanos, repetición de las soluciones adoptadas en los frontones en los que remata cada uno de ellos y, por último, la presencia corrida del friso, la leve cornisa y una balaustrada corrida en el extremo superior. Las barandas de los balcones, de hierro fundido, el color y el tipo de decoración que dibujan contribuyen también al mismo efecto de unidad. En definitiva, nos encontramos ante un ejemplo llamativo y brillante del tipo de fachada más común en la arquitectura modernista dominante en las casas de la burguesía desde fines del pasado siglo hasta los años treinta.
Los elementos sustentantes son muros de mampostería hasta la misma cubierta.
Los elementos sostenidos son techos de madera de castaño, de gran robustez, aunque no son visibles por existir en todas las habitaciones cielos rasos provistos de pinturas, dibujos y adornos de escayolas diversos. La techumbre es del tipo boquituerta, asentando los pares en la prolongación de los muros de carga, con alfajías bien conjuntadas y las tejas. La cubierta es a dos aguas, una hacia la calle y la otra a la azotea posterior. Esta no varía en lo sustancial de la que nos encontramos en todos los casos en la Sierra, es decir, del tipo boquituerta, asentando los pares sobre la prolongación de los muros de carga o exteriores, a base de rrollizos de castaño sobre los que van clavadas las alfajías, que sostienen ya directamente a las tejas.
La solería de las habitaciones más importantes de la casa, las de uso más social, son de mármol y las restantes son de las llamadas "hidraúlicas", de diferentes dibujos en cada dependencia, unos con motivos florales y otros geométricos. El sótano o bodegas y cuadras tienen baldosas de barro cocido, al igual que el "doblao".
Los vanos son preferentemente adintelados, aunque nos encontramos con algunos de medio punto. Algunas de las puertas interiores forman arcos de medio punto, como la que comunica el zaguán con el hall, o las tres puertas que comunican el comedor con la azotea. Los sistemas de cierre son de doble hoja y acristalados en el interior.
Lo más destacable de la casa, los elementos que más la distinguen del resto de las casas de grandes propietarios, son los adornos de yesería de puertas, ventanas y remate de los muros interiores con los techos, así como las pinturas de los techos, de una gran calidad y muy bien conservadas.
Las yeserías que rematan los vanos de las puertas son bastante recargadas, aunque con líneas dominantes de influencias neoclásicas, a veces reproduciendo figuras mitológicas, pero también figuras fantásticas o del panteón de heroes de la historia de España.
En cuanto a las yeserías que sirven de remate a los paredes interiores, domina en general la decoración a base de motivos vegetales y florales, también bastante recargada, pero igualmente de bella factura, perfectamente terminada y pintada de tonos dorados y ocres bien conservados. Sin embargo, lo más llamativo y espectacular son las pinturas de los techos, que contribuyen poderosamente a crear la sensación de apertura de los espacios. En este caso dominan los motivos bucólicos y alegres, con amorcillos que levitan en bóvedas celestes luminosas.
Por último, la escalera es un elemento de primera importancia en la concepción del espacio interior, de gran majestuosidad con barandas doradas y rematadas por figuras mitilógicas de bronce; arranca del hall y se bifurca en dos direcciones, como suelen hacerlo las escaleras de los grandes palacios. En sus justas dimensiones, los que concibieron la casa quisieron también, por tanto, crear la espectacularidad escénica tan característica de las escalinatas de los grandes palacios. Es éste un elemento de diferenciación importante respecto a las escaleras usuales en la arquitectura provincial, incluso entre las casas de grandes propietarios, pues éstas son por lo común espacios de segundo orden, usados poco más que por el servicio, sin ninguna relevancia como espacio de ostentación, o, en todo caso, obras sencillas poco visibles desde los espacios de uso social.
Destacaremos también solamente la existencia de dos tornos colocados en el muro que separa la cocina del comedor, destinados a colocar los platos de la comida y pasarlos desde una a la otra habitación. Es el único caso que hemos encontrado en la arquitectura provincial en el que se adopta esta solución.

FUENTES DE INFORMACIÓN

Información documental

Dirección General de Bienes Culturales y Museos. Inventario de Arquitectura Popular 1992-1997. Vivienda 0111, 1992.



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