Cartografias del Espacio Oculto. Laboratorio de Experimentación Arquitectónica

Tomás García García (tgarcia@us.es)
Proyectos Arquitectónicos, Universidad de Sevilla
marzo, 2017
Texto completo (sitio externo)
 
TOMAS GARCIA GARCIA
http://orcid.org/0000-0003-4575-7683

Arquitecto por la E.T.S.A de Sevilla, 1997.
Premio Dragados y Construcciones, S.A. XXV convocatoria, Proyecto Fin de Carrera. E.T.S.A de Sevilla, 1997.
Premios ISOVER, Proyecto Fin de Carrera. E.T.S.A de Sevilla, 1997.
Premio en la III Bienal Internacional de Arquitectura, Proyecto Fin de Carrera. Fundaçao Bienal de Sao Paulo. Sao Paulo, Brasil, 1997.
Desde 1999 es Profesor Contratado en el Departamento de Proyectos Arquitectónicos en la E.T.S.A de Sevilla, Universidad de Sevilla. Diplomado DEA, en 2004.
Doctor arquitecto por la Universidad de Sevilla, con la calificación de “sobresaliente cum laude”, 2017.
Profesor invitado por la Comunidad Europea_Programa ALFA (America Latina Formación Académica) II 0418-FA, Crossroads in Architecture, desde 2012.
Premio a la Excelencia Docente durante los cursos 2011-12, 2012-13 y 2013-14, por la Universidad de Sevilla.
Coordinador del Programa Europeo ERASMUS con la Universidad de Sevilla, en Cracovia y Rezow (Polonia), desde 2012.
En 2002 funda la Oficina de Arquitectura TOMAS GARCIA_ANTONIO A. HARO, ARQUITECTOS S.C.P.
Desde 2002 han obtenido numerosos premios en concursos públicos y privados, que le han permitido desarrollar proyectos en España, Irlanda, Italia e Inglaterra.
En la actualidad compagina la actividad profesional en su estudio con una intensa actividad docente e investigadora, desarrollada en el marco de la Unión Europea con varias líneas de investigación abiertas y activas, publicaciones científicas y participaciones en congresos con carácter nacional e internacional.
 

Resumen

La tesis doctoral con el título de “Cartografías del Espacio Oculto. Laboratorio de Experimentación Arquitectónica”, desarrolla una línea de investigación de indudable interés para el conocimiento y la interpretación del patrimonio como hecho arquitectónico y su práctica proyectual. Una aportación relevante realizada a través de la experiencia personal del doctorando, en la que se incluye lo profesional y docente, sobre un conjunto de situaciones y hechos significativos, no siempre visibles para la historiografía de la arquitectura.

La investigación se centra en el estudio y dibujo de lo oculto en la arquitectura, en la exploración de aquello que pertenece al ámbito de lo invisible, en lo subterráneo, en aquello que flota suspendido entre soberaos y cubiertas; para mostrar una especie de obsesión por los espacios ocultos que ha derivado en un trabajo lleno de hallazgos y sorpresas. Espacios en los que la oscuridad viene de dentro, lugares en los que una luz negra emana del núcleo interior de la materia.

De especial interés han sido los hallazgos realizados y el material elaborado en relación a la catedral, el convento de Santa Clara, o la capilla de San José en Sevilla, así como las exploraciones realizadas en Welbeck Estate (Inglaterra), la iglesia de St. Petry en Klippan (Suecia) o la Casa da Musica (oporto). Una tesis doctoral internacional que, en palabras del tribunal, investiga lo universal desde la experiencia y el aprendizaje realizado por el doctorando en el patrimonio arquitectónico de su ciudad natal: Sevilla.

Con una visión inédita de paralaje que modifica sustancialmente el punto de vista con el que habitualmente observamos las cosas, se desvelan y caracterizan espacios, materiales e inmateriales de extraordinarias posibilidades para la arquitectura. Es un ensayo, pues, sobre la creatividad, y su pedagogía, en el proyecto arquitectónico, como vía y respuesta consecuente con un mundo y una sociedad en cambio, tan necesitada de innovación y nuevas herramientas y significados con los que acercarse al patrimonio arquitectónico.

La estructura del trabajo trae a escena a estos personajes a la voz de una serie de vectores relacionales cargados de sugestión, y que van de los “espacios negros” al “sonido de las sombras”, pasando por, entre otros, “mapas para la desorientación” y “lo otro, la cara oculta”. Así pues, relatos personales, experiencias compartidas, referencias provenientes de otros mundos y culturas… se presentan a través de la reflexión que avanzan la narrativa de sus textos, el discurso de sus dibujos y máscaras negras a modo de cartulinas cortadas y las sugerentes fotografías realizadas por el autor en sus incursiones en la oscuridad. Unos y otros abren sentidos nuevos a la realidad que nos envuelve y fijan posiciones en el panorama cultural, en general, y en el pensamiento sobre el patrimonio arquitectónico, en particular, buscando una nueva dimensión de lo proyectual. A destacar tanto la singularidad y el carácter transversal de los casos de estudio, como el conocimiento exhaustivo, resultado de la dilatada investigación de este archivo documental.

El relato comienza con la narración de la experiencia personal que supuso para el doctorando la deambulación libre por los intersticios de la catedral de Sevilla. Una exploración iniciada en 1989, como estudiantes de arquitectura, y concluida en estos últimos años con motivo de esta investigación doctoral. Con la complicidad de Jaime Navarro Casas, arquitecto mayor de la catedral de Sevilla, el doctorando se sumerge durante meses en tres tesoros ocultos: la pequeña escalera tallada en el muro de la Sala Capitular; el interior del órgano de la Epístola, y la grieta junto a la capilla la Granada, límite entre las obras góticas y almohades. Tres dibujos inéditos con los que completar la planimetría oficial del edificio: un artilugio de luz, una máquina de vientos y un patio que captura sombras.

En el convento sevillano de Santa Clara, entre naranjos y una fuente de mármol, el doctorando ha descubierto un espacio secreto, una habitación oscura que no aparece dibujada en ninguno de los planos consultados. Hace tiempo las monjas del convento no eran enterradas. La cama donde dormían estaba compuesta de tres tablas longitudinales. Cuando morían, las dos laterales se giraban en vertical y en esa parihuela eran depositadas en un banco de fábrica, corrido a lo largo de las paredes del pudridero; una inquietante habitación que era tapiada después de cada entierro. Cuando se producía un nuevo fallecimiento esta sala era devuelta al mundo visible, los albañiles abrían el cuarto y eran retirados los restos yacentes al osario común. Hay días en que aún parece oírse un murmullo de pisadas enterradas. Durante las semanas que estuve buscando este espacio me quedaba paralizado tratando de descubrir su huella. Detrás de que pared encalada se encontraba este pequeño secreto.

El dibujo en planta de la capilla de San José en Sevilla muestra una desviación geométrica entre los límites de la parcela y el vacío interior ocupado por la iglesia. Entre ambas formas se han instalado durante años las dependencias de los hermanos Capuchinos, con una curiosa relación visual entre ambos espacios. Este lugar es una escenografía, es una piel de madera troquelada por la gubia, tras la que se esconde la intensa vida de sus habitantes. Detrás esta máscara, sagrada y oscura, se encuentra otro espacio, un lugar lleno de actividad, un mundo rebosante de objetos domésticos, escaleras y habitaciones. Pocos saben que tras este lienzo sagrado, tras el dorado de su labra, hay un mundo oculto y humano, un espacio lleno de ojos que nos cuidan. Mientras que la iglesia está en uso, la actividad aquí dentro cesa, se calman los ruidos, ralentizando su movimiento en una acción que usa los mecanismos de la ocultación. Al terminar la liturgia, las puertas de la iglesia se cierran, convirtiendo el espacio de la capilla en un bellísimo paisaje interior. Las ventanas de madera se abren, puertas y comportillos se despliegan, para convertir estas habitaciones en balcones hacia este lujoso patio interior.

En la Iglesia de St. Petry en Klippan (Suecia) hemos descubierto a qué suenan las sombras. En Los archivos consultados del maestro Sigurd Lewerentz en Estocolmo, encontré estimulante sus objetos, dibujos y maquetas, el protocolo de consulta de ciertos planos y la capacidad expresiva con la que está tratada la oscuridad en su obra. Con 78 años de edad Lewerentz consigue crear, como no he visto nunca, un espacio cargado de energía y misterio. Algo ocurre en las entrañas de este enigmático lugar. Un mecanismo de filamentos de acero circulan por el interior de las hojas del grueso muro. Finísimos tubos construyen un ingenioso sistema de ventilación natural, un maravilloso instrumento de viento que Lewerentz hará soplar para nosotros con el suave aire de la llanura de Skane. Este espacio espera paciente un soplo, permanece latente esperando a oscuras que el aire le insufle vida. En ocasiones Klippan resuena para nosotros. Se hace preciso dibujar. Es necesario dibujar cuidadosamente el trazado de sus venas capilares, para después superponerlo al dibujo de las delicadas incisiones practicadas en la fina piel de ladrillo. Y luego pensar, medir, únicamente así seremos capaces de desvelar el misterio que oculta este espacio.

La vida del quinto duque de Portland es la historia de la obsesión por encontrar un punto de quietud, una zona exenta de preocupación, un hueco donde sentirse seguro. Tal vez encontró allí, en ese espacio desdoblado del mundo visible, las fuerzas para vencer su dificultad, para entender la escala del espacio; esto es, el modo según el cual los otros establecen relaciones de semejanza, distancia o proximidad con uno mismo.
Tras su nombramiento como heredero de este inmenso estado, comienzan casi de inmediato una serie de inversiones de una escala sin precedentes, que han sido consideradas, técnica y conceptualmente, pioneras en las transformaciones domésticas y paisajísticas del siglo XIX. Welbeck Estate es un informe sobre la construcción de una ciudad doble, una visible y la otra oculta, pero es también una reflexión sobre la forma en que las cosas ocurren en el espacio, y aquellas que suceden en el tiempo. Espacios y tiempos desdoblados y plegados sobre sí mismos, como materiales con los que el 5th duque construye esta fascinante escenografía en la que representar su propia vida.

Así pues, abordar como vía de conocimiento y mecanismo proyectual estos procesos de configuración formal, con un desarrollo adecuado metodológicamente en cuanto a referentes y objetivos, inserta esta tesis doctoral plenamente en los procesos de investigación e innovación que la sociedad y la universidad reclaman de sus investigadores. Especialmente por no quedarse en la mera presentación de los mismos, para activarlos creativamente y devolver el resultado de la experiencia al archivo del conocimiento del patrimonio arquitectónico.

En definitiva, un laboratorio de experimentación arquitectónica que sienta las bases para un experimento colectivo que, antes o después, considere a otros agentes y actores para un mayor desarrollo y alcance.