20/11/2017

Aproximaciones al conjunto residencial

Rincón de El Carmen . Plácido González

La primera apreciación sobre El Carmen es cómo se diferencia claramente de su entorno. Las torres de viviendas se muestran hacia la circunvalación de Sevilla como un hito, por su altura, color y rotundidad compositiva. Por encima de la altura del muro de defensa, constituyen una marca geográfica en el suroeste de la ciudad. La posición periférica del barrio determina, en gran parte, este hecho.

El Carmen fue el último barrio construido en la expansión moderna de Sevilla en esta dirección. Desde la muralla que forman los bloques más altos de El Carmen hacia la ciudad, los bloques longitudinales de cuatro plantas se disponen aprovechando esta protección, replicando una disposición frecuente en las grandes colonias residenciales obreras alemanas de Entreguerras que recibían la denominación de Siedlungen.

El interior del conjunto destaca por el equilibrio entre la escala de los bloques de cuatro plantas y el tamaño de los espacios públicos. La vista frontal de estos espacios favorece la incorporación de arbolado en las zonas de acceso a los portales, así como el establecimiento de zonas de circulación rodada en la trasera de los edificios. Se trata de una organización eficiente de los recorridos que tiene un profundo sentido económico, como es la racionalización conjunta de forma urbana y arquitectura.

Hasta ahí, la visión del diseñador y el planificador, que queda completada con la apreciación de la apropiación sucesiva de los espacios comunes por parte de los habitantes del barrio. Inevitablemente, entre macetas y parterres, surge la evocación de la arquitectura colectiva de los corrales en Triana. También con imágenes de la arquitectura italiana de posguerra, presente en la gran escala de los bloques en altura, los quiebros en sus planos de fachada y el vuelo de sus cornisas.

El Carmen es un espacio de relación de ideas sobre el hábitat tradicional y el moderno, transformado por la actuación espontánea de su comunidad vecinal y la intervención rutinaria de la administración municipal. Un patrimonio a la vez enriquecido y veterano, dispuesto a ser «_re-habitado».