23/11/2017

El origen de El Carmen. Diseño Urbano

Vuelo americado 1956 . Vuelo americado 1956

El barrio de El Carmen responde a un proyecto encargado al arquitecto Luis Recasens Queipo de Llano a partir de las órdenes recibidas de la Delegación Nacional de Sindicatos de Sevilla. El proyecto se componía de 636 viviendas para ser desarrolladas en tres fases, 210 viviendas en la primera y segunda fase y 216 en la tercera. El terreno sobre el que se levantó corresponde a un solar cedido por el Ayuntamiento de Sevilla.

Con respecto al diseño urbano es importante, para contextualizar el proyecto que realiza Luis Recasens, señalar brevemente alguna de las características del lugar en el momento de la construcción del barrio. Como se puede observar en la fotografía del vuelo americano de 1956, se trataba de una parcela periférica de la ciudad rodeada de campo, a excepción de uno de sus bordes que conectaba con la barriada de El Tardón. Tenía forma de polígono irregular, y estaba inserta en una parcela de mayor tamaño, de forma triangular, en la que compartía espacio con los viveros municipales, inaugurados en estas fechas. Al este limitaba con el muro de defensa, sobre el que discurría una línea de tren, al norte con la actual Calle Rubén Darío, y al sur con los terrenos del antiguo cauce del Guadalquivir.

Ciertamente esta posición otorgaba a la parcela una fuerte autonomía y puede decirse que los condicionantes urbanos a los que debía responder el proyecto eran pocos. Se debe señalar, no obstante, que la parte oriental de la parcela se apoyaba parcialmente en uno de los caminos históricos que conectaba Sevilla con San Juan de Aznalfarache (en lo que hoy sería la prolongación de la calle San Jacinto), sin embargo, la construcción del muro de defensa había desnaturalizado pocos años antes esta vía, y la parcela no quedó estructura a partir de ella. Así, dada su situación periférica, su entorno desurbanizado, la inexistencia de un plan de ordenación y la ausencia de vías estructurantes, el proyecto se desarrolló a partir de una total autonomía respecto al resto de la ciudad y a su entorno inmediato.

No debe resultar extraño, por estos motivos, comprobar que no aparezcan en la memoria del proyecto referencias al entorno construido, a los caminos existentes, o a la relación con el resto de la ciudad. Por el contrario, son razones de carácter estrictamente interno a la propia barriada las que rigieron la ordenación del conjunto. En la memoria se ofrecen únicamente dos argumentos de proyecto para justificar la ordenación. El primero de ellos, y más importante, es la búsqueda de la vivienda higiénica. Luis Recasens dedica gran parte de la memoria a describir las virtudes de la ordenación propuesta para alcanzar viviendas con buena iluminación y bien ventiladas. El segundo, el intento de crear un ambiente sosegado en el interior de la manzana.