10/04/2018

Ensayos no destructivos

Ensayo Ultrasonidos . Eduardo Diz

En las últimas semanas, el grupo TEP 205, ante la dificultad para la realización de ensayos en el interior de los edificios, debido sobre todo a la imposibilidad de acceder a elementos estructurales aptos para la realización de pruebas, ha estado trabajando en la realización de  ensayos no destructivos en los pequeños voladizos que se encuentran en la entrada de los bloques lineales. Estos elementos accesibles, sin revestimientos, y por tanto expuestos a condiciones de ambiente más adversas se han considerados los más adecuados para este tipo de ensayos.

Estas pruebas nos aportarán conclusiones cualitativas sobre los materiales y estructura existente. Valorados los ensayos que podrían ser más idóneos, finalmente se han realizado los siguientes: ensayo de detección de armaduras mediante pachómetro, y ensayos de ultrasonido y esclerómetro.

Pachómetro: aparato para la medición no destructiva que detecta elementos metálicos ocultos en el material, como las armaduras del propio hormigón. La medición permite determinar la posición de las barras de acero y la dirección de las mismas mediante lectura en  una pantalla digital. Al mismo tiempo, nos proporciona información aproximada de la profundidad a la que dichas barras se encuentran, pudiendo conocer el recubrimiento de las armaduras en el elemento estructural y determinar así  el proceso de deterioro del elemento estructural.

Ultrasonido: una vez realizado el ensayo con el pachómetro, se realizan las pruebas con el aparato de ultrasonidos en zonas dónde no se han detectado armaduras para estudiar la calidad del hormigón. Este  ensayo ha consistido en la colocación de dos palpadores en las caras opuestas del voladizo sin interrupción de armaduras. El método se basa en las características de propagación de las ondas ultrasónicas en el hormigón armado, permitiendo obtener una estimación de la uniformidad y resistencia del hormigón para un rango de velocidades.

Esclerómetro: en este ensayo se estima de forma aproximada la resistencia a compresión del hormigón en cualquier tipo de elemento estructural como pilares, muros o losas, no revestidos. El esclerómetro funciona mediante una pesa tensada por un muelle, que al presionarlo contra el propio hormigón lanza dicha pesa midiendo el rebote de la misma en cada caso. Los datos obtenidos tienen que ser interpretados con cautela, teniendo en cuenta la edad del hormigón y su grado de carbonatación. Es una prueba cuyos resultados son fiables para hormigones que no han sufrido carbonatación superficial.