01/06/2018

Mi hermana, la actriz Soledad Miranda

Retrato de Soledad Miranda . Archivo personal Carmina Rendón

Ya a mi madre desde pequeña le gustaba el teatro, entonces la mayor de mis hermanos, que fue Soledad, empezó a ir a la academia. Soledad empezó aquí en Triana bailando bailes típicos. Como mi madre conocía a Carmen Albéniz, a La Niña de los Peines, a Caracol, a Arturo Pavón y a otros artistas, mi madre presentó a mi hermana porque iba a una conocida academia de baile que había la Plaza de la Mata. A partir de ahí, como ella lo que quería era hacer cine, con la ayuda de un cazatalentos llamado José Brageli, se trasladó a Madrid con 16 años.

Se fue a Madrid preparada como actriz desde aquí, desde Sevilla. Hizo más películas que años tenía… En España participó en algunas como ‘Cancán’, ‘Canción de cuna’, ‘Ursus’, ‘Cuatro bodas y pico’, muchas series de televisión… y luego empezó a hacer películas de terror, como ‘Fuego’. En Portugal hizo muchas películas, y en aquel tiempo que no era un tiempo muy moderno aquí en España, se fue al extranjero a hacer películas como ‘El conde Drácula’ en Alemania con Christopher Lee. También hizo muchas películas de desnudo… Se formó muchísimo como profesional, aprendió tres idiomas para interpretar en todas películas extranjeras.

A lo largo de su carrera tuvo muchas anécdotas, y una muy graciosa es que, por motivos de promoción, El Cordobés y ella pactaron simular un romance, y por eso aparece en una foto con un capote bordado de torero. Él necesitaba torear y ella interpretar así que fue un acuerdo al que llegaron.

Ella y su marido se fueron a Portugal, ya que él era de allí, y cuando iba a ser productora de sus propias películas fue cuando tuvo el accidente de coche en el que desgraciadamente falleció con tan sólo 27 años, y con un futuro muy prometedor en el cine. Cuando murió, todos los vecinos y vecinas de la barriada nos apoyaron mucho, se portaron como nuestra familia. Como hermana tengo muy buenos recuerdos de ella. Me acuerdo de cuando nos metíamos en la cama y nos reíamos por alguna riña que nos había echado mi madre, teníamos una relación muy normal como hermanas.