30/01/2018

Una visión bastante diferente

Fotografía convencional y termográfica de la fachada. . Israel Brioso

Al igual que ya hicieran otros compañeros, nuestro grupo TEP 206, ha recurrido al empleo de la cámara termográfica para detectar, en esta ocasión, posibles defectos o desperfectos en nuestro campo de acción, la envolvente de los edificios (fachadas y cubiertas).Las imágenes que acompañan a esta publicación pueden dar una idea de esa otra mirada que permite la termografía. Una visión bastante diferente de la habitual que, sabiendo interpretar su sentido, nos dice mucho más sobre los edificios que componen la barriada de El Carmen.

La termografía, además de ser una técnica no destructiva, presenta una serie de ventajas tales como la localización de manera rápida y eficaz defectos constructivos, o la información necesaria para realizar reparaciones concretas evitando costes y molestias innecesarias con respecto a las alterativas clásicas como las catas y es útil para establecer un diagnóstico energético preciso. Permitiendo con todo ello decidir las actuaciones pertinentes así como la eficacia de su ejecución.

Fotografía termográfica de fachada. Plaza de Riofío 6. . Israel Brioso

Es bastante versátil y de gran precisión, detectar fallos de construcción, localizar estructuras ocultas, defectos de aislamiento o estanqueidad, filtraciones de agua en cubiertas, humedades, condensaciones, formación de mohos, filtraciones de aire o falta de adherencia de materiales de revestimiento.

Tras este análisis, nuestro equipo ha identificado una serie de características relevantes del estado de conservación de los revestimientos de fachada y del comportamiento de las cubiertas. Asimismo se ha corroborado la eficiencia relativa de las distintas zonas de la envolvente incluso al compararse con edificaciones más recientes.