IAPH. Instituto Andaluz del Patrimonio Historico

Bienvenido 07/12/2016

English | Español

Ayuda | Directorio | Contacto | Mapa web | Ayuda buscador

A+|A-

Imprimir

Enviar a un contacto

        

Aviso legal
Los datos personales del solicitante serán incluidos en un fichero de usuarios del IAPH y serán tratados de forma confidencial conforme a lo establecido en la Ley Orgánica 15/1999, de Protección de Datos de carácter personal. Si desea ejercitar los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición puede dirigirse al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, sito en Isla de la Cartuja, Camino de los Descubrimientos s/n, 41092- SEVILLA.

Junta de Andalucía Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico Consejería de Cultura Logo del Instituto andaluz del Patrimonio histórico
Tafonomía y Patrimonio Cultural

El Laboratorio de Paleobiología del IAPH trata de valorar los paleobasureros como patrimonio histórico arqueológico. Cada uno de los registros estudiados proporciona información sobre la evolución de la vida cotidiana de los humanos desde hace unos 8.000 años en el sur de la Península Ibérica.

Gracias a la tafonomía es posible interpretar el origen y los procesos que ha experimentado un registro orgánico enterrado o tafocenosis. Esta interpretación depende de los resultados actualistas de la bioestratinomía.



Los monjes de la Cartuja de Sevilla arrojaban sus desechos a unos pozos ciegos, los esterquilinios. El estudio paleobiológico nos ha mostrado el contacto con América con la presencia de una tortuga americana, de la relajación de las prohibiciones en el consumo de carne terrestre (vacas, cabras, cerdos) y de su gusto por los galápagos, más de 40 caparazones de dos especies que en la actualidad se hallan protegidas.

Galápagos en el pozo del prior de Santa María de las Cuevas (Cartuja de Sevilla).

Ampliar imagen

El yacimiento arqueológico de la Encarnación es uno de los más importantes excavados en la ciudad de Sevilla en los últimos años. El registro paleobiológico de este yacimiento está aportando datos sobre la evolución de este territorio a lo largo de 18 siglos desde el punto de vista de la Paleobiología.

Registro paleobiológico del yacimiento arqueológico de la Plaza de la Encarnación (Sevilla).

Ampliar imagen

En el yacimiento arqueológico de la Almagra (Campus Universitario de El Carmen de Huelva) se encontraron más de 1000 ejemplares de navaja en un pequeño agujero de 80cm de diámetro y 60cm de profundidad. El estudio tafonómico del registro supone la existencia de un cocedero de marisco durante el periodo islámico.

Valvas de navajas conservadas en el yacimiento de la Almagra (Huelva).

Ampliar imagen


Los depósitos óseos no sólo son basureros, a veces, los huesos y conchas toman un valor especial como tributos a los difuntos, ejemplos de este tipo se pueden encontrar a lo largo de toda la prehistoria y protohistoria. En este caso cientos de tabas (astrágalos) de caprinos fueron depositadas en las tumbas de la necrópolis de la Cruz del Negro (s. VII-VI a.C.), una costumbre funeraria relacionada en los yacimientos arqueológicos de Siria y Palestina.

Tabas ofrendadas a los difuntos en la necrópolis orientalizante (s. VII-VI a.C.) de la Cruz del Negro (Carmona, Sevilla).

Ampliar imagen

El método de preparación del material paleobiológico será seleccionado según su naturaleza y su estado de conservación. Para el caso de los caracoles terrestres se utiliza un sistema mixto de ultrasonido, aire y agua que elimina todos los residuos del interior sin causar daños en la estructura y composición de la concha.

Preparación de caracoles terrestres antes de analizar.

Ampliar imagen

El hallazgo de  huesos en conexión anatómica aporta valiosa información acerca de los procesos de fosilización que ha seguido el depósito. En la fotografía se puede ver parte de una extremidad de vaca con la tibia y la taba en conexión, fue rescatada en el relleno del suelo de una de las estancias del santuario fenicio de El Carambolo (S. VII a.C.), esto indica que a basura fue depositada allí directamente cuando el hueso estaba fresco.

Talón de un bovino con tres huesos en conexión (El Carambolo, Camas, Sevilla).

Ampliar imagen


Durante la Edad del Cobre (aproximadamente entre el III-II milenio a.C.) mucha de las ofrendas a los muertos eran piezas óseas talladas procedentes de especies muy consideradas como los caballos y los ciervos.

Falange de caballo tallada utilizada como ofrenda funeraria en el dolmen de la Pijotilla (Badajoz).

Ampliar imagen

En muchos yacimientos datados a partir de la Edad Media suelen registrarse fragmentos distales de metápodos con cortes rectos, como el de la figura. Se ha comprobado que pueden ser desechos tras el aprovechamiento de la zona restante del hueso para industria ósea y, como en el caso de la Alhambra de Granada, que fueron usados como mango, en este caso para la sujeción de pinceles.

Metápodo de vaca cortado (C/ San Bernardo esquina Cofia, Sevilla).

Ampliar imagen

Los humanos han utilizado desde sus orígenes el hueso como materia prima para la fabricación de utensilios y adornos.  Piezas de cachimbas y flautas son dos de los elementos más frecuentes en los yacimientos arqueológicos.

Huesos trabajados islámicos del Castillo de San Jorge (Sevilla).

Ampliar imagen


Un hecho extraordinario ha sido que el equipo de arqueología subacuática del IAPH encontrara los huesos de una rata, junto a una taba de vaca (con cortes de carnicería y quemado) y restos de peces en el pecio de Camposoto. Mientras que la rata representa el estado de salubridad del barco, la vaca nos lleva a conocer la alimentación de los navegantes. Fotografía cedida por el Centro de Arqueología Subacuática (CAS).

Restos de rata del pecio de Camposoto (San Fernando, Cádiz).

Ampliar imagen

Los humanos han consumido caracoles desde hace miles de años y los depósitos que genera son fácilmente reconocibles por su composición, estructura y tamaño de las conchas. Sin embargo, en la C/ San Felipe Neri de Carmona se encontraron millones de caracoles terrestres a 8 m de profundidad en un templo romano de los siglos II-III d.C. Cómo sobreviven en estas condiciones es la cuestión que seguimos estudiando en el Laboratorio de Paleobiología del IAPH.

Caracoles en la C/ San Felipe Neri de Carmona (Sevilla).

Ampliar imagen

Junto a los restos de una necrópolis islámica de la ciudad de Málaga se hallaron los huesos enteros de asnos, mulos y caballos (restos propios de un muladar) junto a otros de cabras, vacas, algunos cerdos, conejos, liebres, aves y peces propios del consumo humano.

Depósito de huesos en necrópolis islámica de Málaga.

Ampliar imagen

Compartir esto

¿Sabes cómo compartir?

Facebook Twitter Delicious Myspace Menéame
Los contenidos de esta web, incluidas las imágenes, están sujetos a una licencia de Creative Commons si no se indica lo contrario. Para el Banco de Imágenes, ver especificaciones.
Creative Commons W3C W3C W3C
INSTITUTO ANDALUZ DEL PATRIMONIO HISTÓRICO

Sede Central:
Camino de los Descubrimientos, s/n. 41092 Sevilla
Tel. 955037000 | Fax 955037001

Centro de Arqueología Subacuática:
Balneario de la Palma. Duque de Nájera, 3. 11004 Cádiz
Tel.956203394 | Fax.956203417