Programa iconográfico

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El interior de la iglesia de San Jorge del Hospital de la Caridad, cuenta con un programa iconográfico perfectamente definido e ideado por el venerable Miguel de Mañara. Este programa se encuentra estructurado en tres partes bien diferenciados. La primera de ellas se sitúa en el coro bajo, donde se exponen los llamados "jeroglíficos de la muerte" pintados por Juan Valdés Leal, con los que se transmite el mensaje de la fugacidad de la vida. La segunda parte, en el cuerpo de la iglesia y prebisterio, se distribuyen las obras de misericordia, en pintura y escultura. Concretamente el grupo de las seis pinturas de Murillo, junto con el conjunto escultórico del Altar Mayor, de Pedro Roldán, describen las siete obras de Misericordia. La tercera y última, difuminada en el mismo espacio, representa la importancia de la humildad.

  

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Este programa iconográfico es fiel reflejo de la espiritualidad barroca sevillana que se vivía en aquel momento. En las obras de gran formato se ejemplifican episodios del Antiguo y Nuevo Testamento, donde se narran dos escenas muy importantes de misericordia:

Moisés haciendo brotar el agua de la roca de Horeb

Representa el acto de dar de beber al sediento, donde se desarrolla la escena del episodio donde Moisés hace brotar el agua en el desierto.

El argumento de esta obra fue extraído del Antiguo Testamento, del Libro del Éxodo (17-1-17), donde se narra la intervención de Moisés para aplacar la sed del pueblo de Israel, que cruzaba el desierto, cuyo padecimiento estaba a punto de hacerles morir. Moisés junto a su hermano Aarón, imploran la ayuda del Señor, el cual le indujo a golpear con un cayado la roca de Horeb y, de esa manera, obtener un potente chorro de agua que sació la sed de su pueblo y les salvó la vida. En la escena se despliega un amplio repertorio de actitudes, gestos y reacciones del ser humano que derivan del carácter popular y que expresan por una parte, los que han saciado su sed, y por otro lado los que aún no han bebido. Existe un boceto preparatorio de esta obra en una colección privada de Alemania.

 

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La multiplicación de los panes y los peces

Representa el acto de misericordia de dar de comer al hambriento. La obra narra el pasaje del Evangelio de San Mateo (14,13-21), y describe el momento en que Cristo multiplicó milagrosamente unos panes y varios peces que un niño le presenta, para dar de comer a una multitud hambrienta que le seguía. La habitual composición de doble ámbito, cerrado y abierto, que emplea Murillo en muchas de sus obras, se repite en esta ocasión. A la izquierda y en penumbra se representa un macizo rocoso, en medio de luces contrastadas, donde se muestran diferentes actitudes psicológicas en los personajes que aparecen en la escena, pues mientras que algunos evidencian su convencimiento de que Cristo obraría el prodigio, otros parecen mostrar serias dudas que se produzca el milagro y que se logre alimentar a tan ingente multitud. El fondo del lienzo presenta un amplio paisaje poblado por una muchedumbre que se ve en la lejanía, donde la gente aparece sentada y expectante a la llegada de alimentos que les aliviaría el hambre.

Existe un importante precedente de este lienzo en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, obra realizada hacia 1640-1645 de Francisco Herrera el Viejo, que procede del Colegio de San Hermenegildo de la Compañía de Jesús de Sevilla.


 

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